domingo, 1 de noviembre de 2020

ARTURO RIVERA, REQUIEM

Arturo, ya eras eterno antes de morir, ya eras infinito antes de irte, ya habías exorcizado todas tus pesadillas, ya habías convocado todos los horrores. Arturo ya, ahí está, en tus autorretratos, rondando, te mira y la ignoras. No más. El enano y la boca desdentada, el grito y el pájaro descuartizado, ahí a tu lado, y tú, magnifico, los pintas, los reinventas, porque tú eres el Maestro. ¿Para qué tanto virtuosismo si la vida es una mierda? ¿Morirte? Arturo, eso sobraba, ya estabas en las manos de la inmortalidad, ya te habíamos perdido hace mucho, ya no eras de nosotros. Tenías décadas habitando sólo en tus pinturas, dialogando con tus personajes, arrancando a la oscuridad sus rostros, sacando del abismo sus delirios. 

Eres de tus obras, eres de esa escuela que creaste, de ese demonio que sembraste en cientos de jóvenes pintores que tomaron los pinceles para imitarte, para encontrar el secreto de tu lenguaje. ¿Cómo es que no le temías a la fealdad? ¿Cómo te regodeaste en la representación de eso que nadie quiere para sí mismo? tus pinturas son una venganza, son una afrenta. No deberíamos mirarlas, no deberíamos tolerarlas, porque pintaste eso que odiamos. Pintaste a Tamora que se traga a pedazos a sus hijos, y lo hiciste con una maestría que denuncia el placer que sientes al recrear y llevar lo más lejos posible esas imágenes, esos estados de enajenación y éxtasis. Los huesos, los rostros contrahechos, los ojos desorbitados, las bocas aullantes, el dolor incontenible, creaste el canon del estremecimiento. La belleza es efímera y el horror es eterno.  

Te miran los enanos de Velázquez, la miseria del Caravaggio, regresas al oscuro Barroco de donde vienes, y el cordero de Zurbarán te espera. La belleza se extingue, se degenera, la belleza persigue ser horrible algún día, en cambio el horror es inalterable, se detiene, es pétreo, por él no pasa el tiempo. Arturo has utilizado esa tragedia, la manipulaste, para que tus obras traspasen las épocas, alcanzaste la genialidad que se esconde de sí misma, tus pinturas se pelean con esta condición, pintaste como poseído por una fuerza que fue más allá de ti mismo, te negaste a crear algo que no perturbe. Maestro, la muerte te arrojará con fuerza a la inmortalidad, porque eres, y serás, con tus obras, la leyenda del hombre que vivió y pintó en la orgía extraordinaria de la creación más absoluta.   

 

3 comentarios:

Nano Sfera dijo...

Hola Avelina, enhorabuena por tu texto. Me gustaría conocer mucho más sobre el trabajo de Arturo Rivera. ¿Sabes de algún libro? Por otro lado ¿sabes si hay planes de celebrar una exposición antológica (ya sea desde el ámbito público o desde el privado)? Muchas gracias de antemano.

Luis Manteiga Pousa dijo...

Estoy muy de acuerdo con tus opiniones y argumentos de que la gran mayoría del llamado arte contemporaneo es un timo, una farsa, un engañabobos.Un Salúdo.

Javier Rodríguez2705 dijo...

El Maestro Arturo Rivera era indescriptible en su Obra, solo puede sentirse que venía de lo más profundo de su ser, de su alma atormentada y gozosa, para mí él era el Pintor más grande y magnífico no solo de México, probablemente de América o Latinoamérica mínimo en las últimas décadas, para mí no tiene quien pueda empatarse a él. Yo no tengo mucho qué escribir (de hecho desde un principio no lo iba a hacer) por que ante un Artista como él las palabras saldrán siempre sobrando y quien soy yo para escribir algo del Maestro, pero sí puedo sentir aun el pesar y tristeza muy enorme por la pérdida del Maestro Arturo Rivera, me queda la inolvidable experiencia de haber visto su exposición hace 2 años en el Claustro (fué fascinante), me quedo con su obra magnífica, su ultimo libro que cuando lo quise conseguir no había y tuve qué esperar casi un mes a que llegara mi pedido a la librería y fuí de Coacalco (donde vivo) al D.F. por él, cuando lo tuve en mis manos me sentí tan afortunado que no me importó empaparme del aguacero que esa vez cayó y llegar tarde a mi casa por que el tren suburbano estaba parado por la lluvia y ya no alcancé combis de regreso, y sí, claro que valió la pena mil veces... si uno quiere aprender excelente pintura y técnica ahí está su obra, si uno quiere aprender de un extraordinario Pintor, ahí está su obra, ahí estará siempre el Maestro Arturo Rivera.