viernes, 4 de septiembre de 2020

LA URGENCIA DE VIVIR


 Se robaron la risa. En tiempos aciagos, en momentos paranoicos y delirantes, de sanitización y desinfección. Sucedió, misteriosamente. Se robaron la risa.

Entraron de noche, violaron la puerta. Expertos, saben ver en la oscuridad y no hacer ruido. Conocían muy bien el lugar, lo visitaron varias veces. Contaron los pasos para llegar a la sala, uno, dos, tres, setenta, aquí es. Inhalaron profundo. Encontraron la pintura. Los esperaba lúdica, reluciente, una escena imposible hoy, imperdonable, prohibida, exhibiendo el hedonismo perdido. Dos jóvenes riendo, Frans Hals, Barroco holandés, 1626.

Es perfecta, la risa, las mejillas rojas, el tipo en primer plano con la garrafa de cerveza en las manos, barro esmaltado, hecho a mano, cerveza fermentada en casa, sin purificar, que se resbala como una sopa, llena el corazón y la barriga. Atrás de él, otro rostro, un adolescente rubio, sonríe cómplice, mira de reojo, se saborea el trago largo que darán de la misma garrafa. Qué mas da si nos contagiamos de algo, qué mas da si no te conozco, bebamos, que estamos vivos.

Hals el hedonista, endeudado, mujeriego y piadoso, dibujaba como poseso, perseguía la luz, la turgencia de la grasa, piel y músculos, pintaba rostros que no se cansaban de reír y beber, cuerpos que fornicaban y comían. Tres pecados capitales que en las pinturas de Hals son arte: lujuria, gula y pereza. Personajes que no piensan en el futuro, carcajadas de gozo, escotes impúdicos, cuerpos rozagantes, la peste en la puerta de la plaza, la Guerra contra España. Abrázame que mañana será tarde.

¿Quién se puede robar hoy esta escena descarada? Hoy que ocultamos la risa con un cubrebocas,  que no podemos tocarnos, hoy pasteurizados, desnaturalizados, artificiales. Quiero a esos barbajanes bebedores como mis amigos, tráiganlos. Qué envidia no poder vivir en una pintura de Hals, nuestra cotidianeidad  higiénica, científica, claustrofóbica. En el Barroco tenían miedo y se amaban, se tocaban, no había cura para las enfermedades, se revolcaban de gozo, pintaban obras perfectas y componían música sublime. Es la tercera vez que roban esa pintura, 1988, 2011 y hoy, del mismo museo holandés, la diferencia es hoy. La realidad es esa pintura, la ficción somos nosotros, es este miedo paralizante. La realidad es la necesidad de ser plenos, sentir y entregarnos al presente.

Hals tenía miedo, a la vejez, a sus acreedores, a sus enfermedades y pintaba gente feliz en ese instante. Sin penicilina, sin analgésicos, sin vacunas, gula, pereza, lujuria. Se robaron esa pintura para demostrar que el pasado no era como este absurdo presente.

Robarla como un conjuro, talismán que acabe con este ridículo horror. La policía dice que la van a recuperar, es irrelevante. Lo escandaloso es ver esas mejillas gordas y rojas, ese instante en que los dos personajes presienten la fiesta que les espera. Esa es la noticia. Ver dos rostros felices en todos los periódicos del mundo, y recordar que hace siglos teníamos miedo a la muerte, y disfrutábamos la vida.

11 comentarios:

Gallego Rey dijo...

Excelente

La Sala Art Gallery dijo...

Maravilloso Artículo

HugoRamirez dijo...

Hola que tal Avelina me gustaría saber si en algún momento podrás hablar de los artistas o de todo lo que esta envuelto en el mundo del arte distópico, distópica.arte música literatura pintura etc etc.
Espero te encuentres muy bien y buenas vibras saludos.

irene jaievsky dijo...

Estimada Avelina: Me es muy grato hacerte llegar mi nuevo libro digital e interactivo sobre curaduría práctica en museos que espero sea de tu interés ya que te incluye. Es de acceso libre y gratuito. Te saludo muy atte. Irene Jaievsky desde Buenos Aires-Argentina.
ex-curadora Museo del Holocausto, Museo de Arquitectura, Museo de la Mujer y Museo de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.

www.experienciascuratoriales.com

spannung dijo...

Gracias Avelina. Tus textos siempre me gustan.

Hanna Bonilla dijo...

Avelina, que piensas de los cuadros que intervinieron las protestantes en la CNDH? Que valor monetario tendrían ahora?

Hanna Bonilla dijo...

Avelina, que piensas de los cuadros que intervinieron las protestantes en la CNDH? Que valor monetario tendrían ahora?

Hanna Bonilla dijo...

Avelina, que piensas de los cuadros que intervinieron las protestantes en la CNDH? Que valor monetario tendrían ahora?

Rolando León dijo...

Hola, Avelina.

Los proyectos que estás realizando con niños para determinar la importancia del arte y la conexión con uno mismo desde la percepción y la consciencia de las cualidades de los objetos tienen muchísimo valor científico y cultural. Continúalos, por favor. El mundo necesita más personas que desafíen los obstáculos de su contexto.

Saludos

furgoner dijo...

muy bueno

luis blanchard dijo...

Quizas falto la presencia de Billy Gates.....la melena de Donald.....el desastre latinoamericano....los infectologos...la vacu a salvadora....los chinos al acecho....es decir el "dia a dia", como comentan los periodicos.Quizas se haga realidad la profecia..." los vivos tendran envidia de los muertos"....
Gracias a la tecnologia de punta, y a los laboratorios productores de bacterias asesinas....es dable pensar si el pasado fue mejor a este presente...Las dudas quedan....