martes, 26 de noviembre de 2019

ANESTÈSICOS

La Ronda Nocturna vandalizada 
 Crear una obra exige la existencia, destruirla pide un instante. Tomar la decisión de manifestar las más íntimas ideas y pesadillas,  a través de las virtudes que cultivamos, llevarlas al escenario de la galería o el museo, es la aventura de hacer arte, mientras destruirla sólo pide el vicio autoindulgente de la envidia. Recuperar y conservar una pintura o una escultura, el trayecto novelesco de una obra que sobrevivió siglos, pasando por guerras, herencias, persecuciones, censura, pasiones, y alcanzar el reposo en las salas de un museo, hasta que llega alguien cargado de ira y se lanza en contra de esa historia. La Gioconda y el dibujo de la Virgen, el niño y Santa Ana de Leonardo, la Piedad de Miguel Ángel, la Venus del Espejo de Velázquez, La Ronda Nocturna y Dánae de Rembrandt , el Pensador de Rodin, El Guernica de Picasso, han sido atacados, demostrando que la violencia es un retroceso en la capacidad creadora. Restaurar la pintura Dánae de Rembrandt fueron 12 años largos y tortuosos, el criminal le arrojó ácido y la acuchilló, destrozando la belleza de la estéril princesa, cubierta de la lluvia dorada que Zeus obsequia para fecundarla. En muchos casos argumentan que los ejecutores padecían una enfermedad mental, y sin embargo eso no explica el odio que desata v el portento de la inteligencia materializado en una obra de arte. 
Danae Vandalizada 

Los griegos llamaban “anestésico” al que era incapaz de apreciar el arte y la belleza, era “insensible”, de ahí se deformó el uso de la palabra para llevarlo a la medicina. En los museos desde que el selfie invade las salas, muchas obras han sido dañadas sólo por el gusto de tener del instante de la fotografía. Las innumerables manifestaciones sociales con consignas de variada temática destrozan lo que ven a su paso, incluido el arte, en ellos y en los selfie adictos no cabe el argumento de enfermedad mental. Son evidentes las coincidencias entre los  criminales psiquiátricos, los turistas y los criminales activistas con “causa”: la primera es la decisión que ellos son más importantes o valiosos que esa obra; ellos tienen la autoridad para destruirla; la presencia estética de esa obra es un motivo para destruirla; desprecian el valor comunitario del arte que está en la calle o en los museos; la obra les permite exhibirse a través de ella; finalmente, sus motivaciones destructoras son más fuertes que las motivaciones creadoras.
El criminal que dice que es Jesucristo y rompe La Piedad con un martillo es igual que el “justiciero social” que hace lo mismo en su protesta, porque los motivos no cambian el resultado. Es incongruente que nos pidan solidaridad con una causa y repudio con la obra. El arte y la belleza son buenos para la sociedad, un entorno con obras públicas y en los museos crea un ambiente armonioso. El origen de la palabra “vándalos” está en los invasores bárbaros que en la guerra saquearon a la antigua Roma, son los destructores. El saqueo cultural y moral se hace destruyendo al arte.  

9 comentarios:

Karol dijo...

Como siempre, Avelina, aportas luz en este mundo donde el desprecio por el arte parece ser el pan de cada día. Tu voz es la de muchos que repudiamos este tipo de acciones violentas.

Salvador Varela dijo...

Excelente post lo lei despues de escucharte con los Margoteros y coinsido al 100% con lo que has expresado. Salvador Varela

Luis Lauro Rdz Inman dijo...

Muy buenas tardes, le felicito ampliamente, tanto por su intervención en la radio, como por el último ensayo de su blog, las ideas ya las había mencionado en otro programa, le comento que cuando escucho el programa siguiente con Pamela Cerdeira y que justifica la vandalización me produce hasta frustración, ojalá le pudiera compartir, Ud. o los conductores de Margot éste último ensayo a la citada conductora, nuevamente le felicito y es un verdadero placer escuchar y leer a alguien que nos educa, ojalá en un futuro pensara en la incursión de podcasts o en un canal de YouTube.
Luis L. R. Inman

Alan Gallegos dijo...

Buena noche Avelina.
Cuál sería tu opinión respecto a los disturbios ocurridos el pasado 25 de noviembre.
Saludos.

Unknown dijo...

En todos los años que llevo de seguirte nunca había estado tan sorprendido, mira que decir que no hay diferencia entre una persona que padece una condición psiquiátrica y una que no, ya habla de un grado mínimo de empatía y otro muy alto de necedad.

Nano Sfera dijo...

Vivimos en un país con un nivel demencial de violencia. Cerca de 45 personas muertas al día por asuntos de narcotráfico. 10 mujeres muertas al día por violencia de género. Agresiones, inseguridad, desprotección absoluta de la ciudadanía ante todo tipo de abusos...
Me parece que como sociedad andamos muy perdidos cuando se utiliza el vandalismo de una minoría de manifestantes para desviar el foco de atención sobre el problema: la violación sistemática del derecho a la vida y la integridad física y moral de las personas. Porque ese vandalismo no representa a la inmensa mayoría. Aunque si se haya llevado el foco mediático. Que los responsables de esos actos vandálicos sean juzgados y lo paguen como corresponda, y que no se deslegitime por ello el clamor social contra la violencia.

Unknown dijo...

Hola,Avelina
Solo quería agradecerte que pongas tu libro gratis ,
a cambio te quería regalar un cuento infantil que realice e ilustre ¿a que mail te lo mando
? saludos.. att Alex de la ENAP UNAM

Alejandra Reyes Rivero Borrell dijo...

Felicidades por tu buen contenido y agradezco que hables de esto, porque cuando se hizo el altar en la victorea alada el año pasado de manera pasifica nadie hablo de eso y a nadie le importó. me gusta mucho leer tu opinión porque me ayuda a hacer una reflección y una auto crítica.

Unknown dijo...

bueno me gustó el documento y también el programa de Margot donde hablan del tema, lo que no me pareció fue su manera de rebajar a un enfermo mental al nivel de un criminal, y de hecho hablan sobre la diferencia del criminal y el enfermo y dicen que no hay ninguna diferencia, pero sí la hay, los enfermos mentales reales no están en sus cinco sentidos, no están al cien por ciento conscientes de sus actos, no por esto me refiero sólo a los enfermos que ya no están en capacidad de raciocinio, pueden ser también personas totalmente funcionales para la sociedad pero con una condición mental que en momentos los hace perder la lucidés, tan fácil como hablar de alguien con una depresión severa, es una persona totalmente funcional, habla, entiende, pero llega el momento en que su sufrimiento lo lleva a impulsos inimaginables para alguien sano, como dispararse en la boca o saltar de un edifico, creo que nadie sano podría imaginar morir en una forma tan cruel y dolorosa o simplemente cortarse una oreja y terminar en Saint-Rémy-de-Provence, sé que la autora no lo hizo con el afán de ofender pero sí hay que entender que la condición de un enfermo mental no el la misma que la de un criminal que no entiende que atacar monumentos u obras de arte no es atacar un sistema o un gobierno sino atacar a la humanidad misma.