jueves, 24 de octubre de 2019

JOKER

Cornudos, médicos, abogados, mentirosos, nobles, cortesanos, mujeres famosas, criados abusivos, la debilidad humana víctima de Moliere. “! Se está burlando de mí ¡” “Es un vulgar difamador” “¡Excomunión para el maldito!” Aullaban desde las gradas entre el rugido de las carcajadas. La comedia es antisocial, se regodea con la enclenque vanidad y egolatría humana, al presenciar el patetismo de los personajes de Moliere todos se sentían aludidos, se veían ridiculizados en cada escena, y el autor murmuraba despectivo, oculto detrás del telón “¿De qué se ríen imbéciles?”. El dolor nos enaltece, el martirio nos santifica, limpia nuestras culpas, pero la comedia no, esa nos aniquila, descubre lo que ocultamos, y lo señala con el escarnio grotesco de un payaso.
Enemigo social, en la película Joker de Todd Phillips, interpretada por Joaquín Phoenix, la risa del personaje es su propia tragedia, esa carcajada estridente y molesta, detona el odio. La felicidad y el optimismo son una enfermedad social, nos obliga a ver la existencia como una agotadora satisfacción y no alcanzarla nos hace culpables de vivir. Joker padece la miserable carga de reír, de jalar la boca hasta la deformación con la mueca de la felicidad, brutalmente abusado, desde niño memorizó a golpes que “con una sonrisa la vida es mejor”. Terapias de la risa, la industria del optimismo, drogas, consumismo, y todos a sonreír, la vida lo merece. Moliere los miraba, “¿De qué se ríen imbéciles?, la comedia es basura” Joker baila con la dolorosa coreografía de Marcel Marceau, lastimosa, buscando la piedad, en Joker alcanza la dimensión de un castigo, es el suicida que baila al borde del precipicio. Los famélicos payasos callejeros de Picasso del Periodo Azul, la pobreza de actuar en la calle, comer mendrugos, dormir con hambre, las cretinas risas y unas monedas, limosnas, te pago para no golpearte. El payaso recibe golpes, patadas, como en el circo, la realidad es ese escenario de la crueldad, y con cada acto, con cada humillación se levanta y sobrevive, el dolor lo hace invencible.
La catarsis de la risa dolorosa del Joker y la violencia de sus crímenes, la sensación de justicia, de que todos merecen la burla y la muerte “what's so funny?” la vida pide que nos burlemos de ella. “I used to think that my life was a tragedy, but now I realize, it's a comedy”. El invisible miserable ha conseguido que lo miren, sin corazón, sin remordimientos, con su maquillaje, su cinismo, es alguien, no volverán a ignorarlo. En la comedia somos peores, somos degradantes, es violencia, nos quita la posibilidad de redimirnos, nos estigmatiza, y nos deja a expensas del ridículo. Joker no busca la lástima, él, como Moliere, sabe que la comedia es venganza, que se hizo para destruir, y lo lleva al paroxismo, el payaso ya no es la escupidera de las risas cretinas, ahora es el verdugo, ahora se encumbra en el filo de su hacha. “¿De qué se ríen imbéciles?” ¿No ven que ustedes son peores, no ven que la realidad es más desgraciada? 

11 comentarios:

Julián Velcardo dijo...

PÁGINA UNO:

¡Hola Avelina!

Nuevamente, Sumercé toca un tema que también me gusta bastante, El Mundo de los Cómics. En mi cabeza, ya han aparecido largas hebras plateadas y, aun así, todo lo que tiene que ver con el llamado «Noveno Arte», es algo que me apasiona en gran medida. Siento especial fascinación por el cómic subterráneo, por el cómic no tan subterráneo, el bande dessinée (cómic francés), el tebeo (cómic español), el fumetti (cómic italiano), el manga (cómic japonés), y el cómic mexicano. Este último, trae a mi corazón y a mi memoria, muy gratos recuerdos; Chanoc, Tawa «El Hombre Gacela», Kalimán «El Hombre Increíble», Arandú «El Príncipe De La Selva», Kendor «El Hombre Del Tíbet», Tamakún «El Vengador Errante», Águila Solitaria, etc. En Colombia, se transmitían en radionovela, las aventuras de Kalimán y Arandú. Llegué a tener una respetable colección de historietas. Se puede decir, con toda seguridad, que fueron mis primeros contactos con la Literatura y con el Arte.

Ahora, enfocándonos en el tema de tu artículo, el «Joker», el némesis de Batman. Mi opinión sobre este filme, probablemente no sea muy objetiva, dada mi fascinación por los cómics. Para comenzar, reconozco que es entendible que, antes no se podían llevar a la pantalla gigante, las historias de muchos de los personajes de los cómics, debido a ciertas características de los mismos; supervelocidad, rayos ópticos, fuerza sobrehumana, teletransportación, mimetismo, etc. Ahora que la industria cinematográfica norteamericana, debido a sus grandes recursos tecnológicos, tiene la oportunidad de llevar a la pantalla gigante, las aventuras de los superhéroes más populares, entre ellos Superman, Batman, Wonder Woman, Spiderman, Iron Man, Hulk, Wolverine, y un largo etcétera. Sería justo decir que, las adaptaciones que se hicieron del cómic al cine, fueron, en algunos casos, medianamente aceptables.

Entiendo que, tanto el cómic como el cine, manejan lenguajes diferentes. Tan es así que, cuando hablamos de poner las aventuras de un superhéroe, en la piel de un actor de carne y hueso, los guionistas del filme, tienen que hacer algunos ajustes para poder contar una historia en particular. Pero, en las más recientes adaptaciones del cómic al cine, por citar un par de ejemplos., «Aquaman» y «Captain Marvel» he notado una infantilización exagerada de los superhéroes, llevada hasta los límites de la caricatura. Esto me molesta. Ya que, como alguien que consume cómics desde muy temprana edad, puedo decir que, noto la gran diferencia de cómo presentaban estos personajes antes, y cómo los presentan ahora. Es cierto que, cuando de niño veía los dibujos animados de Aquaman, estos tenían un aire de ingenuidad, pero nunca, tintes de comedia.

La película que es el tema de este artículo, El «Joker», hay que reconocer que es una muy buena película. No la calificaría como una gran película, porque esta parece un remake de «The King Of Comedy» de Martin Scorsese. Esta película, que forma parte del Universo Extendido de DC Comics, la veo como un Spin-Off del Joker. Una película que, cuenta la historia de un oscuro personaje, cuya vida parece la inspiración del propio Joker. Bruce Wayne, aparece aquí como un niño, mientras que el Joker aparece como un adulto. Un adulto mentalmente enfermo, frágil, y lleno de frustraciones. El Joker que conozco, es un tipo brillante, y mentalmente adaptado. Su espeluznante carcajada, no es la de un desquiciado mental, sino la de un sociópata. No en balde es el némesis de Batman. Un villano, capaz de poner en jaque al Caballero Oscuro. [Sigue…]

Julián Velcardo dijo...

PÁGINA DOS:

Volviendo a la infantilización de los superhéroes, empieza a notarse cierto patrón en la industria cinematográfica norteamericana, con estas sagas. Ahora resulta que, el villano ya no se presenta como tal, sino como un antihéroe. Un «Héroe» sin escrúpulos, que no se guía por ningún tipo de código moral, y que está dispuesto a traer «Equilibrio» aunque tenga que llevarse por delante a unos cuantos, en el camino. Un «Héroe» cuyas acciones homicidas tendrían justificación, siempre y cuando el sujeto a ejecutar, merezca ser eliminado. El héroe, a pesar de su fuerza, capacidad y habilidad, tiene límites, se guía por un código moral, y llegaría al punto en que, cuando de castigar al culpable se trate, no sea capaz de hacerlo. Esta exaltación del villano, que es el que ahora se roba los aplausos, es altamente tendenciosa. Esta exaltación de la violencia justificada, es altamente sospechosa.

En este Spin-Off del Joker, en el que se presenta al villano, como un adulto, frente a Bruce Wayne, que es presentado como un niño. Insinúan que Arthur Fleck es un hijo bastardo de Thomas Wayne, no reconocido por este como suyo, y que parte de la progresión de su locura, es el resultado de esta negación. Insinúan que, sus acciones están encaminadas a vengarse de la sociedad, por ser un descastado. Otra insinuación que veo aquí, es que, Bruce Wayne, al ser testigo de la muerte violenta de sus padres, y no pudiendo lidiar con el dolor que esta tragedia causó en su vida, provocó en este pobre niño huérfano, vulnerable y asustadizo, estrés postraumático, trayendo como consecuencia que su mente se fragmentara y creara un Álter Ego «El Joker», para vengar esta muerte. Posteriormente, su mente y su conciencia, crearon una personalidad alternativa más, «Batman» para castigarse a sí mismo, por ser el autor de los más horrendos y abominables crímenes, pero, conservando la oscuridad que ya anidaba en su corazón. En la película, a modo de pareidolia, se observa una escena en la que, Arthur Fleck está sentado frente a un espejo de camerino, y en el marco del espejo, se adivina la máscara de Batman. Creo que, en algún momento, en el fuero interno de Bruce Wayne, el héroe se encuentra con el villano, y se hacen conscientes de la dualidad que los define. Bruce Wayne, consciente de esta dualidad que lo habita, sabe que ha llegado a un punto de no retorno. Esto me recuerda un episodio de la serie animada de Batman, en que Harvey Dent «Two Face» desarrolla una tercera personalidad «The Judge». Tal vez por eso, como Sumercé anota, muy acertadamente: «Joker baila con la dolorosa coreografía de Marcel Marceau, lastimosa, buscando la piedad, en Joker alcanza la dimensión de un castigo, es el suicida que baila al borde del precipicio».

¡Dama Avelina! Presento excusas por haberme extendido tanto en este comentario. Gracias por darme la oportunidad de hablar de este tema, que, para mí, como ya dije, es fascinante. Muchas gracias por haberme escuchado. Le reitero mi más profunda admiración y respeto. ¡Saludos!

Javier Rodríguez2705 dijo...

En lo personal yo no soy fan de los comic y no la iba a ver, sin embargo la ví ayer porque iba a ir con un amigo a un concierto de stoner rock en Huixquilican y ya no fuimos, entonces mi amigo me convenció e invitó a verla: y bueno la peli sí me conmovió, es cruda y va más allá del tema o de un personaje de comic, la actuación e interpretación de Phoenix es un portento (el enano me pareció formidable recuerda un poco al cine de Buñuel o de Jodorowsky), la psique humana del joker que es una víctima social orillada al extremo por una sociedad y un sistema podridos, un tanto ficción y un tanto real, muestra a un paciente depresivo con risa patológica que se vuelve psicótico, paranoico, esquizoide y sociopata, y creo que el film se quedó corto frente a un cuadro psicopatológico de ese calibre, alguien así no soportaría seguir vivo ante su ominosa realidad. La peli en verdad es buena: la fotografía, el soundtrack, el elenco, el tema, etc., lo que sí leí hace unos días es que el director dijo haber hecho un homenaje a Martin Scorsese con esta película, y ya al verla creo que Joaquin Phoenix hizo un homenaje no al payaso ni al personaje, ni siquiera a sí mismo, creo que hizo un homenaje a todo ser humano que pasa por las distintas etapas en una sociedad deleznable, clasista, hipocrita y altamente egoista, de la que el individuo es víctima y encuentra refugio en su propia oscuridad interior, en esa que duele, quema y cuyas cicatrices del alma no sanan, sino que purulentas dan fuerza al espíritu ya roto, quebrantado, pisoteado y casi rendido, de cuyos despojos no queda mas que esa locura... esta peli me recuerda a una famosa pintura de un joven esquizofrenico llamada "el laberinto". En youtube hay un video formidable de el arte de los locos (no soy peyorativo, asi lo llaman en el video), donde un psiquiatra explica algunas obras cuyos artístas mostraban cuadros psicopatológicos, el título del video es este asi tal cual: "Locura y Arte (pintura) Pedazo de programa".

Marco Ramos dijo...

Avelina: acabo de visitar el museo Marco y tenías razón: se iba a empezar a llenar de basura y ya comenzó.

La colección de Femsa está llena de "obras" de los pseudos artistas que tanto criticas. No imaginas mi frustración de tener qué explicarle a mi nena de 10 años que eso no es arte o su esfuerzo de tratar de explicarme que lo que vio no le hizo sentir nada.

Afortunadamente (y no sabes cómo lo agradecí) estaba una exposición de Rafael Lozano-Hemmer que sí me pareció buenísima.

A pesar de ser hecha de aparatos, su trabajo sí me dejó algo en qué pensar. Pero me gustaría escuchar tus comentarios acerca de esta última.

¡Saludos!

Nano Sfera dijo...

Hola Avelina,
te escribo por aquí porque no he encontrado otro modo de contactarte. Hasta el próximo 20 de noviembre exhibo mi trabajo pictórico en la galería ArtSpace México. La exposición se titula "Antropoexcéntricas". Dado que valoro mucho y muy positivamente tu trabajo como crítica de arte me encantaría invitarte a conocer mi trabajo. Como supongo que tu agenda estará llena de compromisos te facilito mi web por si tienes tiempo y quieres conocer algunas de las obras que expongo:

Web de Nano Sfera

¡Muchas gracias!

Saludos

As dijo...

Me gusto mucho tu crítica acerca de la película, muy certera como siempre, ¡saludos!

Bego dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Solar Warden dijo...

Joker oscila entre Taxi Driver y El rey de la Comedia.
Joker es un manual de bolsillo para adherirse a la filosofía del Satanismo.
"PUedes hacer lo que desees. El infierno no existe." JUST DO IT!
A Hollywoood le encanta manipular a las masas:
Si el protagonista ha sufrido,si lo han tratado muy mal merece una super venganza.
Es su derecho.

El bien es una "broma" en esta sociedad enferma.
De que sirve ser buena persona ?
El Mal es palpable. El Mal Reina este Mundo.

La verdad me aburre su argumento.

Muy básico. Por eso tuvo éxito. Todos se adhirieron al Joker.

Todo mundo celebra su conversión al Mal.

Bah!

El trasfondo es otro

ANTONIO MORALES dijo...

Y
si miramos hacia otra parte... cambiaria la percepcion?
si cambia la percepcion , cambiaria el mundo?
no todo esta perdido.
recibe un cordial saludo
ANTONIO MORALES
GUADALAJARA

Anónimo dijo...


Seguro que tendrá mucho éxito en los oscars, es la tipica peli de tarados que encata a los del tapiz rojo seguido de la fiesta de champagne y pajaritas Dar premios a este tipo de pelis les exime del sentimieto de culpa por vivir en una falsa sociedad de lentejuelas mientras dejan que el mundo se ahogue en la miseria.

Mikael dijo...



La película "Joker", toca de una forma inquietante el tejido de nuestra sociedad actual, y hace ver que hay un "algo" que falla profundamente en nuestras sociedades, en las que la tecnología no resuelve las cuestiones más básicas, como se cree muchas veces que así debiera de hacer, ("pensamiento mágico 2.0").

Esa misma tecnología, que se esperaba podría ser una herramienta de democratización de la información, decepciona una vez más, y usurpada está en camino de convertirse en justamente lo contrario, una herramienta de control masificado y masificante; un control sin piedad.

Las sociedades actuales, una tecnocratía que se hace pasar por democracia, y que ya a casi nadie convence, sigue pero avanzando de modo autómata. Su, hasta ahora, última crisis "económica", que a parte del sufrimiento que ha infringido a los que de todas formas menos tienen, no ha traído ningún otro cambio en ese turbocapitalismo, que no para de acelerar, y a hacer más indecentemente poderosos a los ya de por sí poderosos, siempre através del dinero. Si nada cambia, ese tren descarrilará, con consecuencias devastadoras.

La falla, esa gran grieta en el tejido de la sociedad, tiene que ver con la pregunta central de la Justicia: Esa pregunta de Justicia que está en el exacto medio, con grandes letras y de flamante color, pero que nadie aborda.

La Justicia es parte integrante de lo crístico. Una sociedad no justa, tampoco es cristiana.
Aunque se vocifere exactamente lo contrario, el fascismo (y el "neo-fascismo 2.0"), que agrede al más débil, no son sociedades crísticas, y por lo tanto tampoco "católicas". Cristianismo y capitalismo fascistoide no van juntos; son antagónicos.

En Cataluña, Chile, Hong-Kong, entran las calles en ebullición, ya que no se deja una salida a la negociación, y su parte formal; el ejercicio de votar. En Bolivia el ejército hace un golpe de estado, que en los medios de "comunicación", de los supuestos países democráticos, ni siquiera ya se dignan en llamar así.

Unos medios de comunicación que pervierten y tergiversan el lenguaje, lo que en toda regla son "golpes de estado", (usando la fuerza militar), ya no lo son. Y lo que no lo son (sin violencia y sin ejércitos, poniendo urnas), ya no son "democracia", son de repente "golpes de estado" (y "terrorismo" y "fascismo", todo junto). Todo se vale, también en contra de la más simple lógica, en nombre de la "ideología".

Máscaras que caen y caen; un catolicismo, que poco cristianamente ha masacrado a lo largo de la historia a otras comunidades; hace no tanto el nacional-catolicismo en España, avanzadilla (y largo epílogo) del fascismo alemán. Algo antes, ese mismo nacional-catolicismo casi exterminó a los pueblos indígenas Americanos, y su cultura.

Aún antes, en la edad media, el catolicismo romano, combatió (eufemismo de asesinar quemándolos en las hogueras) a todas las "herejías", como sobre todo a los cátaros, los trovadores y albigenses del Languedoc y los Pirineos, que, junto a otras "herejías", eran los custodios de lo esotérico de la sociedad occidental. También de lo esotérico cristiano.

Y tuvieron que "desaparecer"; hacerse invisibles en la corriente subterránea, que corriendo por debajo de la realidad histórica, sigue siendo el riego vital que mantiene, pese a todo, a la época volcada al materialismo más vil, (Kali Yuga-Edad de hierro).

Y nos damos cuenta que;
sin el Grial, la naturaleza no da sentido, (y entonces se destroza).
Con el Grial, la naturaleza se ordena entorno suyo, y da fruto-alimento, (y es a la vez espiritual).