martes, 6 de agosto de 2019

VENCER A DIOS

 Suficientes y absolutos, increados, sin razones científicas ni teológicas, sin  certidumbres y en el desamparo de una eternidad de la que no tenemos control alguno, padecemos en la demencia de un poder frágil y voluble. Hemos matado a Dios en cada revolución, en cada adelanto científico, lo matamos con el Capital de Marx, la Evolución de las Especies de Darwin, la filosofía de Nietzsche, separamos al conocimiento para que desde su columna, la filosofía, la ciencia, la biología asesinaran a Dios en cada paso. Levantamos monumentos, implantamos ideologías, hacemos a los líderes inmortales, buscando dioses de piedra que aplasten a los dioses de los altares. Rivalizamos al Big Bang con la Creación, tan arbitrarios resultan los dos que podrían estar inventados por la misma palabra. 
 Erguidos sobre las cenizas de nuestro espejismo, la Resurrección nos persigue, un Dios que se niega a morir, se hace presente en la más absoluta miseria humana. El Fuego de San Antonio castigaba y evangelizaba con parálisis, espasmos, demencia y gangrenas, desde la Edad Media no tuvo piedad con los pobres. En el Monasterio Hospital de San Antonio en Alsacia, Francia, sin ciencia y sin esperanza, sólo curaba la fe, llegaban los enfermos, impotentes y mutilados, a rogar lo que nunca tendrían. Matthias Grünewald, comisionado por los monjes, pintó el políptico del altar dedicado a San Antonio. En la parte inferior yace un Cristo muerto, llagado por el ergotismo, el mal que condenaba a los hambrientos, infectando el grano del centeno. El Cristo que ha muerto miles de veces recibe las oraciones de los deformes que duermen afuera del templo, saturando las salas pestilentes del monasterio, sin lugar para la especulación, sin tiempo para la duda, queda el refugio incierto de la oración. Los enfermos se arrastraban hasta el altar dejando jirones de piel en el piso, embadurnando con sangre y cantos las cúpulas de la iglesia, hasta que la muerte, les daba la paz que sus oraciones no alcanzaban. 
 La sinceridad de la fe es una espada sin filo que agitamos en el aire, y la desgracia es la más violenta evangelización que podrá enviar el credo. Los grabados de Durero de Libro del  Apocalipsis,  el dibujo llevado a la precisión que le está negada a la ciencia, alarde de virtuosismo que rivaliza con esa crónica desproporcionada, galopan furiosos los Cuatro Jinetes, esos irrefutables emisarios de la fe, la guerra, el hambre, la muerte y tal vez, la duda. El dibujo se convierte en la palabra y nos describe los estados humanos en los que las oraciones regresan, podrían gritar “rezarás en la desgracia, regresaras a nosotros en la más terrible noche y aquí estaremos para no dejarte ir”. Es la tragedia de esta presencia inexplicable, del trayecto de una realidad no pedida, carecer de paz, no encontrar refugio ni en lo que imaginamos superior a nosotros, todo, todo, tiene nuestra insignificante estatura. El arte es ese espacio que nos dice que somos humanos. 















7 comentarios:

Miguel dijo...

De que artista son los dibujos

Jorge González Velázquez dijo...

El arte es ese espacio que nos dice que somos humanos...la poesía hace más vivible y habitable este mundo. Gracias.

https://escultor21.wixsite.com/gonzalezvelazquez

peribeca cinco dijo...

Maravilloso escribes con pasión como me gusta alegría siempre para vos buen día siempre

peribeca cinco dijo...

Maravilloso escribes con pasión como me gusta alegría siempre para vos buen día siempre

vic dijo...

Hola.
Me gustó el texto y la comparación de que el arte es un reflejo que nos permite analizarnos y entendernos.
Y del cual le encontré mucho sentido con la explicación que dió en el programa de radio.
Sin embargo, quisiera comentar que no estoy de acuerdo de como se menciona que "la ciencia es estadística". Es minimizar todo un mundo de trabajo y conocimiento a una sola rama de lo que es. La definición es ambigua y me da la sensación que llega a un punto de desinformar con una noción superficial de la ciencia a mucha gente que la escucha. Contrario a la razón por la que me gusta leer y escucharla es porque sus palabras son directas y con fundamento cuando se trata de arte.
Tal vez en el futuro la teoría del BIg Bang sea reemplazada por una una nueva teoría como explicación de la creación del universo. Y por ello no es una explicación definitiva de nuestro momento presente. El conocimiento va cambiando de nuestra noción del entorno así como dios muere y revive a través del tiempo.

Muchas gracias, de parte de un aficionado.

Amazing Cabos Tours dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Alejandro Olivares dijo...

Los pintores a lo largo del tiempo han buscado representar a Dios y Su creación; y es precisamente la "palabra" (logos y/o rema), la fuerza creadora. La diferencia de la teoría big bang y la de la creación es que una viene del árbol del conocimiento y la otra del árbol de la Vida.
Saludos Avelina!