lunes, 26 de agosto de 2019

MASTER CURATOR


El Arte Vip (Video, Instalaciòn, Performance) exige un nuevo sistema de selección de curadores, la respuesta es el reality Master Curator. Los museos internacionales más importantes, como el Guggenheim, el MoMA y la Tate Modern han convocado a realizar este reality show y generar un espectáculo rentable de la gravísima situación de sobrepoblación curatorial. El Master Curator se hará con las mismas reglas de los concursos de la  franquicia Master Chef. Se aceptarán cinco concursantes por serie, y habrá cuatro miembros del jurado, todos ellos directores de grandes museos famosos. Las pruebas se realizarán a lo largo de varias sesiones, en ellas los aspirantes tendrán que demostrar sus habilidades curatoriales.
La primera prueba será “Escritura de texto de sala y catálogo”. El jurado asignará una obra a cada concursante, el texto más ilegible, rebuscado, con invención de palabros, carente de sintaxis será el que más posibilidades tenga de ganar, la meta es que el jurado no pueda acertar de qué habla el curador y ni de qué se trata la obra. La segunda prueba se llama “Artist Finder” El aspirante tendrá que encontrar un talento artístico VIP, la dificultad está en que entre más inútil, simplista, étnico y activista sea el artista VIP, más posibilidades tiene el curator de pasar al siguiente nivel. 
El estilo es indispensable en esta carrera, la tercera prueba es “Artsy Look”. Los curators son un rango diferente de intelectuales, tratan con coleccionista millonarios, asisten a ferias y viajan por el mundo, en la tercera prueba tendrán que demostrar su carisma y fashionismo, deberán ser “distintos”, parecerse a sus exposiciones, es decir si son expertos de performance, de feminismo, en objeto encontrado, en readymade, su apariencia debe transmitir eso y dar confianza al coleccionista.
La prueba semifinal es “Justificación de exposición”. El jurado les dará a los participantes la misma sala con la misma obra, una mesa de Ping Pong, es lo único que hay expuesto, los curators deberán escribir un texto explicando qué es la obra, por qué está ahí la mesa e invitar una serie de “activaciones” “interacciones” y “correlaciones” entre la mesa y el público. La propuesta que involucre más diversidad y formación de públicos será la seleccionada. La Gran final es “Diálogo recontextualizado”. 
Analizando la capacidad de observación de los curators, el jurado les asignará una obra clásica de arte verdadero para que establezca diálogo con una obra de arte VIP, por ejemplo: un cuadro de Botticelli, el curator lo podrá a dialogar con una performancera pasada de peso, especializada en desvestirse. El diálogo que demuestre que el arte verdadero y el arte VIP involucran el mismo grado de inteligencia, maestría, belleza, talento y esfuerzo, será el ganador. Las nuevas estrellas de la curaduría están por emerger y tomar las salas de los museos, eliminando a los curators obsoletos, gente nueva y efímera es la moda, es lo que el arte VIP promete.

AVELINA LÈSPER ENTREVISTA A RITA VEGA


Entrevista con la pintora Rita Vega, hay un acertijo en su pintura y el público lo puede adivinar,  dentro de la nueva serie de la Colección Milenio Arte titulada El Tiempo

AVELINA LÈSPER ENTREVISTA A GERARDO CANTÙ


Entrevista con el pintor  Gerardo Cantú, nos invita a observar la naturaleza y a los grandes maestros,  dentro de la nueva serie de la Colección Milenio Arte titulada El Tiempo

EL CUERPO SECUESTRADO

 El cuerpo humano despojado de simbolismo, padece la simplificación pedestre de nuestra actualidad puritana y utilitaria. Expulsado de los rituales y la sacralidad, está degradado en  arma políticamente correcta, sin espacio en el arte, la literatura y la poesía. Invadidos por la ideología, abordar el cuerpo como tema obliga a limitarlo a las consignas que lo hacen aceptable, si está en una exposición es porque representa al feminismo, a las víctimas de alguna masacre o desastre,  es parte de algún colectivo o grupo marginal, es decir, ya no es cuerpo, es fachada de un eslogan. 
 La utilización que hacían la publicidad y la pornografía ha quedado reducida a una anécdota pasajera comparado con la manipulación  de la mojigaterías políticas y sociológicas. El Romanticismo fue el último refugio del nuestro cuerpo, las voluptuosidades de Barroco se difuminaron con las primeras revoluciones sociales, el fatal presagio de la Venus del Espejo de Velázquez, apuñalada por una psicópata feminista, gritó que el desnudo, el erotismo, el amor, el placer acabarían con el totalitarismo social y puritano. La filósofa Hannah Arendt dice que en el totalitarismo se borran los límites entre lo público y lo privado, y es lo que estamos viviendo, el cuerpo en las redes sociales es mercancía gratuita, el exhibicionismo masivo ha convertido al deseo en hostigamiento del sobre ofrecimiento, barato e inmediato. El arte contemporáneo VIP encubre su falta de audacia y trasgresión con la politización, pudibundo e impotentes para abordar el erotismo, lo justifican con asuntos de género o violencia. En la literatura se ha llegado a la censura más extrema, Dante y Petrarca, Pierre Louys, Buñuel y Sade,  estarían denigrados en delincuentes al nivel de la escoria de Jeffrey Epstein. La ideología es más puritana que las religiones, el arte sacro alcanza altos niveles de erotismo. Las narraciones míticas, desde la Biblia a las Metamorfosis de Ovidio, son lecturas que  padecerían la censura de los Estudios de género. El extremismo de la sobre oferta y la sobre politización enajenó al cuerpo de su sacralidad erótica, estamos obligados a vernos como una sociedad sin privacidad y sin deseos, que nos auto utilizamos y explotamos para satisfacer las necesidades ideológicas de las redes sociales o la sociología timorata. 

Encontramos más placer en la censura que en la transgresión, somos sirvientes de nuestros miedos, los artistas y escritores son sus propios censores, ya no necesitan que un tribunal lea sus libros o vea sus obras, basta la enajenación de cumplir con los requisitos sociológicos para “invitar a la reflexión” para acercarse a nuestra naturaleza. El cuerpo devaluado,  es el mismo en lo público y lo privado, porque ya no hay “cuerpo privado” en el performance, la instalación o el video  “artístico” está tan descastado como en las redes sociales, y la ideología que los ampara es la misma, la cobardía es la constante.

domingo, 11 de agosto de 2019

AMAR ES TRAICIONAR


La pasión nos hace débiles, la entrega nos somete, esclavizados pertenecemos a lo que deseamos. La luz de un ángel reveló el destino del no nacido, le dijo a su madre “tu hijo será un nazareno, dedicará su fuerza a Dios, nunca deberá embriagarse ni acercar la navaja a su cabello, en el que guardará su poder”. Deuda eterna, el cabello crece aun después de la muerte, Sansón virgen y tenaz, persiguió a su destino, y de la advertencia hizo un castigo, cedió a probar lo que no debía: la embriaguez del amor. Dalila hermosa, sabía libertina, recibe al fugitivo,  en su casa y en su lecho ella decide el precio, usa su cuerpo contra el cuerpo de Sansón, la seducción inicia como la seducción es: con mentiras. Él, que podía vencer treinta hombres al mismo tiempo no puede con la piel blanca, los muslos húmedos, el perfume y los  senos tibios de Dalila. Ella pregunta, él miente, ella insiste, él vuelve a mentir, hasta que ella le entrega, eso que el cielo no posee, eso que aniquilaría  la virginidad de un héroe, entonces la sangre de sus sienes revienta, la Palabra prometida enmudece, la anunciación se oscurece y Sansón enajenado de gozo, habla: Es mi cabello, esta larga cauda que me pesa, esta capa que me envuelve, esta masa enredada que me obliga a matar, masa iracunda, insoportable.
En la pintura de Rubens, en la National Gallery de Londres, presenciamos la consumación de la seducción, el cuerpo de Sansón desvanecido de placer, yace dormido sobre Dalila. La luz de la Luna ilumina la escena, el seno excitado de Dalila está cerca de los labios de Sansón que tiene la frente mojada de sudor, él, invencible, perdió la única batalla que nadie gana. Rubens hace de la tragedia una violación, los verdugos cortan el pelo de Sansón inconsciente de su propio sacrificio, unos soldados espían por una puerta entre abierta, y Dalila, agotada, pone su mano en la espalda del héroe y lo mira, con la piedad del que ha sobrevivido a otras traiciones, casi puede decirle “sanarás como yo he sanado”.
Podemos ver el instante previo, el voyerismo de los verdugos, que tras la puerta escucharon la unión de esos cuerpos, sintieron con ellos cómo la musculatura de Sansón se hundía en la carne dulce de Dalila, esperaron a que él gimiera y gritara, a que ella jugara, y cuando llegó el silencio entraron armados con unas tijeras, la navaja que un ángel advirtió que nunca, nunca debería tocarlo. Los amantes, utilizados, hicieron de su placer el arma de sus enemigos, vivirán con la paz del inocente. Rubens se compadece de los amantes, en un nicho hay una escultura de Cupido abrazando a Venus, pidiendo su protección, el amor vulnerable, busca dar y recibe indiferencia. Dalila y Sansón han sido ultrajados, señalados, él por Dios y ella por los hombres, obligados a cumplir un destino, tuvieron que amarse para enseñarnos, que el amor lleva consigo su propia traición. 

martes, 6 de agosto de 2019

VENCER A DIOS

 Suficientes y absolutos, increados, sin razones científicas ni teológicas, sin  certidumbres y en el desamparo de una eternidad de la que no tenemos control alguno, padecemos en la demencia de un poder frágil y voluble. Hemos matado a Dios en cada revolución, en cada adelanto científico, lo matamos con el Capital de Marx, la Evolución de las Especies de Darwin, la filosofía de Nietzsche, separamos al conocimiento para que desde su columna, la filosofía, la ciencia, la biología asesinaran a Dios en cada paso. Levantamos monumentos, implantamos ideologías, hacemos a los líderes inmortales, buscando dioses de piedra que aplasten a los dioses de los altares. Rivalizamos al Big Bang con la Creación, tan arbitrarios resultan los dos que podrían estar inventados por la misma palabra. 
 Erguidos sobre las cenizas de nuestro espejismo, la Resurrección nos persigue, un Dios que se niega a morir, se hace presente en la más absoluta miseria humana. El Fuego de San Antonio castigaba y evangelizaba con parálisis, espasmos, demencia y gangrenas, desde la Edad Media no tuvo piedad con los pobres. En el Monasterio Hospital de San Antonio en Alsacia, Francia, sin ciencia y sin esperanza, sólo curaba la fe, llegaban los enfermos, impotentes y mutilados, a rogar lo que nunca tendrían. Matthias Grünewald, comisionado por los monjes, pintó el políptico del altar dedicado a San Antonio. En la parte inferior yace un Cristo muerto, llagado por el ergotismo, el mal que condenaba a los hambrientos, infectando el grano del centeno. El Cristo que ha muerto miles de veces recibe las oraciones de los deformes que duermen afuera del templo, saturando las salas pestilentes del monasterio, sin lugar para la especulación, sin tiempo para la duda, queda el refugio incierto de la oración. Los enfermos se arrastraban hasta el altar dejando jirones de piel en el piso, embadurnando con sangre y cantos las cúpulas de la iglesia, hasta que la muerte, les daba la paz que sus oraciones no alcanzaban. 
 La sinceridad de la fe es una espada sin filo que agitamos en el aire, y la desgracia es la más violenta evangelización que podrá enviar el credo. Los grabados de Durero de Libro del  Apocalipsis,  el dibujo llevado a la precisión que le está negada a la ciencia, alarde de virtuosismo que rivaliza con esa crónica desproporcionada, galopan furiosos los Cuatro Jinetes, esos irrefutables emisarios de la fe, la guerra, el hambre, la muerte y tal vez, la duda. El dibujo se convierte en la palabra y nos describe los estados humanos en los que las oraciones regresan, podrían gritar “rezarás en la desgracia, regresaras a nosotros en la más terrible noche y aquí estaremos para no dejarte ir”. Es la tragedia de esta presencia inexplicable, del trayecto de una realidad no pedida, carecer de paz, no encontrar refugio ni en lo que imaginamos superior a nosotros, todo, todo, tiene nuestra insignificante estatura. El arte es ese espacio que nos dice que somos humanos. 















AVELINA LÈSPER ENTREVISTA A GABRIELA CORTEZ


Entrevista con la joven pintora y dibujante Gabriela Cortez, nos habla de las posibilidades de la monocromía del negro en la expresión del dibujo,  dentro de la nueva serie de la Colección Milenio Arte titulada El Tiempo

AVELINA LÈSPER ENTREVISTA A CECILIO SANCHÈZ


Entrevista con el maestro Cecilio Sánchez, pintor y escultor,  radicado en Oaxaca, nos habla de cómo hace su propio papel y elabora relieves para sus pinturas, dentro de la nueva serie de la Colección Milenio Arte titulada El Tiempo.