domingo, 21 de abril de 2019

DOMINGO DE KERMÉS EN LA EXPO DE CARSTEN HOLLER

 Los curadores y artistas VIP han intelectualizado las mayores simplezas cotidianas, y eso paradójicamente, les ha impedido acceder a las diversiones que goza la masa inculta que no recibe becas, subvenciones ni premios. La vida dentro del impoluto cubo blanco de las galerías y museos, con su arquitectura estrambótica y los patrocinios de farmacéuticas que fabrican los opioides más vendidos del mundo, es una burbuja de aislamiento que los separa del mundo. En el Museo Tamayo montaron una conceptualizada kermés del artista Carsten Höller, ideal para los curadores, académicos universitarios, críticos a los que sus sedentarios cuerpos y anquilosada cultura les niega gozar de un parque de diversiones. La exposición tiene como objetivo humanizar a estos eruditos y darles la oportunidad de regresar al momento en que aún no eran doctorados o curadores en jefe de algún museo VIP. 
Montañas de pastillas, son un homenaje subliminal al OxyContin, la droga que es una epidemia en Estados Unidos, y muy popular en el arte porque los dueños del laboratorio son patrocinadores del Metropolitan Museum del Nueva York. Los hongos de cabeza, los pasillos luminosos, la insistencia con la “alteración de la percepción”, no debemos creer que Höller está utilizando la afición a las sustancias psicotrópicas y estimulantes que tienen millones de adictos y presionando al uso indiscriminado de ellas, en absoluto, según la curaduría del museo es una forma de “experimentar” algo distinto en un museo, como la legalidad de hacer publicidad de lo prohibido. La propuesta supera al arte que no puedes tocar, por su valor irremplazable, al arte que te puedes meter o consumir.  

El recorrido proporciona la seguridad de una guardería infantil transformada para adultos, ese sitio idílico del que fueron expulsados para enfrentarse a las dificultades del cambio de paradigma en el arte. Las exposiciones de arte VIP deber captar consumidores y por eso utilizan las estrategias de los dealers de sustancias, y las referencias infantiles, dos elementos que actúa en nuestro cerebro primitivo, que aunque no lo crean, también lo tienen los intelectuales. La hipocresía actual, llamada “ser políticamente correcto”, hace omisión de la apología de la adicción a las drogas que constituye el concepto rector de esta exposición y de toda la obra de este artista. En los años 60’s con la psicodelia no se ocultaban detrás de la “infantilización y la diversión,” como lo vemos ahora, con su colgante y su carrusel, los dulces que aparentan pastillas. El Museo Tamayo urgido de exposiciones para que el público se haga selfies, no le interesa profundizar, basta con que la gente tenga una excusa para hacerse la foto. Ahora, si de verdad quieren una experiencia de riesgo que altere la percepción y  las leyes de la gravedad, vayan a un parque como Six Flags, y sin pretensiones artísticas ni explicaciones pseudo científicas van a sacar del armario al sensation seeker que llevan dentro. La montaña rusa Boomerang alcanza  una altura de 37 metros y hace un veloz recorrido que deconstruye los indigeribles hot dogs que la gente come antes de subir. Olvídense de las pastillas de azúcar imitando opioides, sentirse Lucy in the Sky with Diamonds, LSD, está en los juegos de los verdaderos parques temáticos, la kermés del Tamayo es para los que no saben ni qué es el arte y mucho menos qué es una experiencia extrema. 

6 comentarios:

Alejandro loera dijo...

Hola Avelina,

me gusta lo que haces. Por lo mismo me comunico contigo.

Mira, yo llegue al arte por necesidad de los adentros. Luego salí al mundo con mi arte y me di cuenta de cosas terribles que acontecen. Por ello la afinidad.
Desconozco si te agrade mi obra, pero te aseguro que está llena de sinceridad en su origen y creación. Quizá un arte puro con sustento en filosofía de Hegel, Nietzsche y varios pensadores y vivencias.

He hecho algo de activismo, actualmente radico en Guadalajara, pero me encuentro en una sociedad bastante conservadora y donde se pueden visualizar tremendamente el poder de la gente legitimada. He hecho algo de caos en el MAZ, la nueva dirección en el Cabañas y otros espacios, donde siento que importan mas las apariencias que el fondo.

Hace un mes me cancelaron una exposición, una galería me dejó con los cuadros en el flete y la prensa citada. No puedo con ellos. Actualmente soy representante de pintores del Estado de Jalisco de la SOMAAP. Estoy haciendo una revista ligada al pensamiento, critica y arte (entre otras cosas) con la Universidad de Guadalajara.

Me pongo en contacto contigo, para ver si hay interés de diálogo.

Este es el link de mi obra

https://apolodionysos.wixsite.com/dionysos

acá de un coleccionista que creyó en mi obra.

http://www.museocjv.com/alejandroloera.htm

Saludos

Dionysos

Emmanuel Rodríguez dijo...

Me enteré de esta exposición escuchando por accidente la hora nacional, y no tenían ni idea de lo que estaban hablando.
¡Que bueno que nadie oye esa cosa¡
Un saludo Avelina, me encanta tu blog y tu crítica puntual.

Victor S. Plata dijo...

Hola, espero se encuentre bien Avelina. Tengo una inmensa curiosidad de sobre si va asistir a la exposición de Fondearte que va a ser en el Museo de la acuarela este fin de semana. Ya que me parece interesante la clase de proyectos que encabeza, pero siento que en lo que realiza hay una especie de contradicción, en lo que se considera arte contemporáneo y lo que están aceptando como artistas de arte "contemporáneo".
Saludos, Victor

Anónimo dijo...

E o tipo de instalação que vai desaparecer rapidinho, um de cada vez. kkkkkkkkk

Unknown dijo...

nada, nada, quiero mi OxyContin .........

Anónimo dijo...



Excelente su lucha y la apoyo contra la basura del arte contemporaneo, pero no confundamos drogas psicodelicas con esta mierda farmaceutica. En los 60s de hecho el arte tuvo un respiro, la musica y las imagenes fueron hechas con amor y dedicacion, no tiene nada que ver con la porqueria del pop art o el arte conceptual de yoko ono claramente. El arte conceptual se nutre de alcohol, cocaina, heroina y dinero mal habido.