jueves, 24 de enero de 2019

ANTICRÌTICA NARCISISTA

ROLAND TOPOR, Dibujo. 

La anticrítica narcisista es un movimiento  ideológico populista que con resentimiento, violencia y cinismo rechaza toda forma de análisis descalificando a los críticos y pensadores que expresan sus ideas. Repudia cualquier cuestionamiento con el lugar común de los  enemigos del raciocinio y alcanza todos los ámbitos, desde el poder hasta el arte, cita textual: “la crítica es un término inexistente, porque para juzgar a un pintor, para ver pintura hay que verla con los ojos de un pintor y para eso hay que haber pintado”. Llamar “término” a una disciplina, y además negar su existencia, describe la torpeza de esta clase de afirmaciones. Es una corriente que intenta amordazar la generación de pensamiento, decir “la crítica es un término inexistente” demuestra una censura ignorante de la estructura del conocimiento humano, que se sostiene en un proceso de duda y crítica. La represión anticrítica narcisista, impedida para el diálogo, afirma que no podemos hablar de cine, música, literatura, política, artes plásticas, arte VIP, cocina o lo que sea, porque no somos cocineros o cineastas o políticos. El crítico es antes que nada un espectador y un observador, analiza y fragmenta todos los elementos de la obra o acción y estudia lo que muchas veces no ve el autor, que no hace distancia de su obra o de sus acciones. Descalificar a la crítica con un argumento obtuso exhibe el ancestral miedo del totalitarismo por el pensamiento libre, imponiendo un estado de apatía, ignorancia y sumisión ideológica.
La utopía de los anticríticos narcisistas es dirigir desde su dogmatismo, ignorancia y sus prejuicios a la opinión, implantar  una sociedad manipulable, que acepta con pasividad cualquier precepto y decisión, y que el conocimiento deje de evolucionar para estancarse en las mediocres posibilidades de una ideología que vive para sus “verdades absolutas”. El anticrítico narcisista no quiere verse en el espejo de la crítica, descalifica para minimizar una voz que no quiere oír, en el maniqueísmo de su egolatría señala como enemigo al pensamiento distinto a sus verdades absolutas. Extirpando al pensamiento crítico, los pintores son los únicos que pueden hablar de pintura, se acaba el análisis de la Historia del Arte; sin hablar de del poder, se acaba la Historia misma, que para existir depende de la crítica y la evaluación. Quemen todos los libros de filosofía, que en esencia es crítica.
La crítica no necesita ni la aprobación, ni el consenso, ni el permiso de ninguna ideología para existir. Los anticríticos narcisistas y su intento de reprimir a la libertad de disentir, encontrarán la resistencia de un pensamiento que no está al servicio de su causa ni de su dogma. Evidentemente “la crítica es un término inexistente” para los que no quieren ver, pensar, analizar y disentir, para los anticristos narcisistas, es suficiente el domesticado monólogo de su propia voz.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

los anticristos son contra Dios igual que contra ti que bien nos escribes maestra. lo importante eres tu no es los pintores.

El Canan dijo...

Ávelina, veo que no tienes redes sociales, pero no has siquiera considerado abrir un canal de youtube? Mucha gente está viendo entrevistas que te realizan pero que en ocasiones son solo recopilaciones, en esa plataforma podrías potenciar más tu trabajo y nosotros nos beneficiarios al seguir escuchando tu muy interesante punto de vista.

Diego Villa Caballero dijo...

Hola Avelina. Me encantó este texto, se complementa muy bien con el tema de tu última visita al programa Dispara Margot, Dispara.

Creo que podríamos añadir dos cosas o temas para tener en consideración, el primero está relacionado a que si hay una región del mundo que no tolera ni la más leve critica es América latina, no sé si es algún rezago colonial o un bloqueo cultural o qué pero en casi todos los países latinoamericanos (tal vez con la posible excepción de Argentina) la crítica es un pecado mortal. Desde niños nos están diciendo que no ejerzamos la crítica, luego en el colegio, la universidad, la sociedad en conjunto en fin. Lo segundo es que ese rechazo a la crítica debe provenir de una inmadurez, una inestabilidad y una fragilidad psicológica muy grande, para mi es algo patológico por eso me gusto que hablaras del narcisismo.

Por otro lado quería comentarte respecto a tu última intervención en Margot, creo que se desperdició una oportunidad muy buena para hablar del tema del mecenazgo. El tema de las becas y los incentivos para los artistas (que fue pesimamente analizado por Zurita, discúlpame que te lo diga) daba pie para hablar del porque el mecenazgo es casi inexistente, que beneficios traería ponerlo en escena de nuevo etc. Me gustaría que hablaras de ese tema la próxima vez.

Te escribo desde Colombia con la mayor admiración y gratitud por existir y nunca dejar que te callen. Eres una inspiración para muchos.

Diego Villa Caballero dijo...

Por otro lado quería compartirte en un comentario aparte la entrevista que le realicé a una joven promesa de la pintura, el artista español Alex Partal. Me encantaría mucho que la leyeras y conocieras el trabajo de este chico. Y ya sabes que acá en Colombia tienes un amigo.

Saludos!

https://desdelashesperides.blogspot.com/2019/01/entrevista-alex-partal.html?fbclid=IwAR2mW1I0oVkP1pknHCE6Ygh_UD_wKK8OFm7A2ibsu-_BGO2Ntjnt1l7dt44