lunes, 15 de julio de 2019

APRENDAN

 El paternalismo y la demagogia utilizan a la artesanía y las culturas populares como disfraz ideológico, estar con el pueblo es vestirse de huipil y sombrero. La firma Carolina Herrera, en la Colección Resort 2020, dirigida por Wass Gordon,  se inspiró en textiles mexicanos para realizar sus modelos. La Secretaria de Cultura lanzó una acusación de plagio y pidió “una explicación por el uso de los diseños y bordados de los pueblos originarios”. La explicación es muy sencilla: las grandes firmas de moda extrajeras sí aprecian la belleza de nuestros textiles y por eso los innovan, los interpretan y los llevan a las pasarelas de alta costura. La queja de la Secretaria de Cultura es proteccionista y chovinista. La defensa de nuestros artesanos, y del valioso acervo cultural que producen desde hace siglos, se demuestra con acciones reales de planes de apoyo, comenzando por la educación, ninguna escuela de artesanías es a nivel universitario. En países que valoran esta sabiduría, como China y Japón, existen universidades dedicadas a preservar las técnicas y formar artesanos con grados académicos, que pueden aspirar a becas internacionales y ser doctorados. En Japón no existe la diferencia entre artista y artesano, aquí es artista el que firma cajas de zapatos y no el que hace un bordado exquisito que exige tres años de trabajo, otorgan  doctorados en performance y no en maque de Olinalá. Los artesanos en México son folclor decorativo, sin estatus de artistas, por eso las universales donde imparten arte no imparten artesanía. 
 La falta de universidades de artesanías mantiene a los artesanos en la marginalidad, con el estatus de “oficios menores” que no pueden cotizarse ni valorarse artísticamente. Enredarse con la discusión de los derechos de autor es para entretenerse en alardes y trámites sin realizar acciones concretas, lanzar aspavientos políticos y sentir que ya hicieron algo, mientras los artesanos continúan sin plataformas de promoción y venta. En los pueblos originarios la escolarización es muy baja, y las escuelas de nivel universitarios son casi inalcanzables, necesitan sus propias universidades para especializarse y profundizar en el conociendo artesanal. 
Carolina Herrera, Isabel Marant y Zara entienden  el potencial estético y comercial de esta belleza artesanal, algo urgente para que nuestra artesanía sea una forma digna de vida. La demagogia quiere a nuestros artesanos vendiendo en tianguis deprimentes, calles y en puestos ambulantes, con los déspotas clientes regateando. Lo justo es que esos textiles desfilen en pasarelas de alta costura, y con los clientes pagando lo que valen. Las técnicas se están perdiendo, los hijos de artesanos prefieren emigrar a Estados Unidos que continuar en la pobreza de un oficio infravalorado. Aprendan que no solo existen los horrendos diseños de Pineda Covalin, que denigran la artesanía en materiales baratos y ropa mal cortada o las obras de arte VIP de Betsabee Romero, que se burlan de una tradición y la exhiben en los museos. Aprendan en lugar de quejarse y hacerse los ofendidos, vean cómo estas firmas pueden hacer lo que aquí no hacen, no es un asunto de derechos de autor, es un asunto de derecho a crear y vivir dignamente de la artesanía. Los que merecen explicaciones son los artesanos, y no de parte de las firmas de moda, sino de parte de las autoridades de Cultura.

QUIETISMO


El dogma del progreso es adicto al cambio, a una trasformación vacía, es la reacción ambiciosa que busca dominar un futuro del que sabemos nada. Los “triunfadores”, “exitosos” “la gente con ideas” convocan a los aspirantes a tener más, ser más, conseguir la posición económica que la sociedad impone para no ser perdedor. Credos que no alcanzan a ser religiones ni filosofía, son intereses que guían y definen a la  realidad contemporánea. Frenéticos, serán desechados por la misma ambición que los ha convocado. En el Barroco surgió el concepto de individuo, los descubrimientos científicos y tecnológicos detonaron la carrera insaciable de la modernidad, la filosofía se separó de la teología, entonces un grupo de rebeldes se negaron a entender el progreso como motivo de su existencia. Decidieron que el silencio y la inacción los acercaba al saber y en el rechazo al mundo estaba la salvación de su espíritu. Los Quietistas, los silenciosos, los abandonados, los alejados, lo que dijeron NO a ese ruido, los que se entregaron a una paz mítica que no pensaba en el destino.
San Juan de La Cruz inició con esta disciplina que llevaba su fe más lejos de la comprensión religiosa, alcanzando un misticismo verdadero, en la verdad de las palabras y las acciones, sin las dudas que trastocan el camino, que no existe más allá del presente. En el siglo XVII el movimiento fue ferozmente perseguido por la Santa Inquisición, Miguel de Molinos, abjuró de su renuncia, en una pérdida dolorosa y cruel, la acusación era la influencia de los místicos orientales, los yogis sanyasis y los budistas, que observaban su propio devenir en la pasividad de la entrega, en la relación de su respiración con el palpitar del tiempo.
Agnus Dei, de Francisco de Zurbarán, es la esencia del Quietismo, el cordero, de una belleza inconmensurable, está atado de las patas, reposado sobre una mesa de madera, el fondo negro absoluto enmarca su pureza,  su cabeza se ofrece, la mirada en la paz de la rendición. No hay resistencia, presintiendo la violencia de su muerte la acepta con docilidad, con una bondad incomprensible para los seres humanos que vivimos en la histeria del miedo. El realismo de la obra, la exactitud de la textura del pelo, el volumen del cuerpo, le da vida, es la verdad per se del silencio. La contemplación por encima de los actos morales o religiosos, la impotencia del ser humano consagrada en renuncia, la escucha del diálogo divino ausente de palabras, y ese cordero, vulnerable, indefenso, atado, contempla, escucha, espera, y en su innata sabiduría acepta, esa es la belleza de la pintura, y en esa quietud está la más valerosa rebeldía. Los triunfadores contemporáneos, los que ambicionan cambiar el mundo, que se despedacen con su ruido, en ese cordero está la sabiduría que la sociedad les tiene proscrita.

lunes, 1 de julio de 2019

VISITA GUIADA POR AVELINA LÈSPER


Visita guiada impartida por Avelina Lésper en la exposición El Arte del Vino, de la Colección Milenio Arte. 
Museo del Conde Rul en Guanajuato. 
Fecha miércoles 10 de julio a las 12 horas.
La inauguración es el jueves 11 a las 18 horas, la visita guiada es el miercoles 10 a las 12 horas. 
Entrada Libre. 
Es una invitación abierta a todo público.  

LA ORESTIADA


“Mientras una soberbia antigua suele engendrar una soberbia nueva” dice el  coro en La Orestíada de Esquilo, advirtiendo la tragedia que inundará de sangre la casa de Agamenón. Pasó el tiempo de la tragedia, hoy son tiempos moralígenos, somos una civilización soberbia, despreciamos las pasiones, los maniqueos señalan lo bueno y lo malo. En el Teatro el Galeón presentaron La Orestíada en una versión del dramaturgo inglés Robert Icke, dirigida por Lorena Maza. Es teatro a la medida de la fácil psicología contemporánea, “cristianizado” con personajes “más humanos”, es decir, más mediocres, sin heroísmo. La anécdota no fue adaptada, fue simplificada, reducida a la estatura de un pensamiento incapaz de retar a los dioses al enfrentar a su destino.
En la versión de Esquilo, la acción se desata cuando Agamenón sacrifica a su hija Ifigenia para ganar la Guerra de Troya, que ya lleva diez años de infortunios, la ata como a una cabritilla y la degüella, los dioses y Zeus son testigos de la sangre negra en el altar. Es tal el horror que Agamenón pide que la amordacen para que no lo maldiga. En ésta versión políticamente correcta, Agamenón, “va al trabajo”, platica con sus hijos, Electra, Orestes e Ifigenia, les pregunta “cómo estuvo su día” y cenan en familia, el sacrifico de Ifigenia no existe, en una dulcificación apta para una serie de televisión, le recetan unas pastillas y muere dormida. Patético. La grandeza del sacrificio, ritual y dramático, se sustituye con una descripción efectista de las sustancias y las reacciones corporales.
Clitemnestra y Agamenón son una pareja de telenovela, tienen una larga e inútil discusión sobre el asesinato de Ifigenia de “no la mates” y “si la mato”, que obviamente no llega a nada. El juicio de Orestes por matar a su madre parece terapia de las constelaciones familiares. Las actuaciones algunas son sobresalientes y compensan a los actores jóvenes esforzándose en parecer unos niñatos rebeldes, el asunto es que con un texto traicionado la tragedia se degrada en nota roja. La familia de Agamenón no es una familia de tantas, es mítica, y cada uno representa a un arquetipo intemporal, si lo “adaptan” lo caricaturizan, y la tragedia es desproporcionada para un personaje pedestre. 
La escenografía  sobre una larguísima mesa, recurso muy copiado del teatro polaco de hace años, y con elementos  de arte VIP, imita los trapos manchados con “sangre de cadáver” que Margolles llevó a la Bienal de Venecia, y en el piso la grieta que se abre de Doris Salcedo de la Sala de Turbinas de la Tate, en el colmo de la literalidad como es una familia fracturada, pues la grieta, y como hay muchos muertos, pues los trapos, la metáfora aniquilada por la actualidad. Los clásicos adaptados pueden ser muy certeros porque su poesía y filosofía son intemporales, Hamlet de Shakespeare es una versión excelente de Orestes, en esta versión de Ike  el texto aniquila a la poesía. Es tiempo de ser correctos, resolver la vida  con ansiolíticos y omeprazol.

AVELINA LÈSPER ENTREVISTA A CARLOS PELLICER


Entrevista con Carlos Pellicer, pintor abstracto y paisajista, dentro de la nueva serie de la Colección Milenio Arte, con el tema  del Tiempo.

domingo, 23 de junio de 2019

UN DÌA SIN BECAS

Las profecías de los dioses se acercan, Casandra, que castigada clamaba vaticinios ininteligibles y certeros, anuncia que los becarios conocerán la realidad de la clase trabajadora. Los becarios aterrados buscan refugio en Twitter, mientras la realidad se acerca demoliendo ilusiones. Los becarios han visto en el paisaje la larga fila de solicitud de empleo y las hordas peleando por un sitio. En sueños turbios han visto cómo sería un día sin becas: La Diosa Transparencia devela los nombres que devoran el banquete en la oscuridad, humillados por la luz de la verdad, aúllan, lloran, piden regresar a esa penumbra privilegiada y la opinión pública grita sus nombres.
Ser “becario” se ha convertido en sinónimo de un privilegio injustificado que inventó el poder para comprar a lo que en ese momento creían la “clase intelectual”. Trasparentar los nombres, periodos y cantidades recibidas, le llaman persecución, a tal grado ha llegado la arrogancia de una nueva burguesía, que además declara públicamente que ese apoyo sirve “para no preocuparse por los gastos de fin de mes” y que se justifica “con hambre es imposible crear o escribir” porque su vocación depende del financiamiento gubernamental. Repudian cualquier mención, la propuesta de renovar el FONCA es un “ataque a la cultura, el arte y la literatura”, ese grupo no representa a la cultura ni al arte, representa a los becarios, y la mayoría de ellos destacados y permeados mediocres que han recibido varias veces esos apoyos únicamente por estar relacionados con los jueces y las autoridades. Revelar el funcionamiento del FONCA no es persecución, es trasparencia, en su enorme y convenenciera incongruencia quieren un cambio en el poder pero no quieren que ese cambio les afecte en su anquilosado beneficio. Recibir esas becas seis veces, y después continuar el resto de su vida con un pago mensual no está plenamente justificado por el mérito. Es autoritarismo pedir que el 8 por ciento del presupuesto de la Secretaria de Cultura destinado para estas becas, sea manejado sin auditorías, transparencia y rotación, sin una procuración real de excelencia y justicia, que deje fuera a los enchufados para darle sitio a personas talentosas.
Ser “creador” no significa ser inmune, es una decisión profesional que se debe llevar con madurez social, y con los recursos legales que se aplican a cualquier funcionario público, porque si reciben un pago del Estado entonces deben ser tratados como asalariados estatales. Los becarios del FONCA piden ser tratados como “iluminados”, ajenos  al sistema económico y social al que pertenecen y gracias al que están recibiendo una mensualidad. El FONCA es un sistema corrupto, si piden que no cambie y no se trasparente es porque son parte de la corrupción. Las becas las pagamos todos con nuestros impuestos, entonces es un derecho social elegir a quiénes debemos apoyar para crear “el arte, la literatura y la cultura” de este país, mientras no sea así ya es momento de que sepan lo que es vivir sin becas. 

jueves, 20 de junio de 2019

AVELINA LÈSPER ENTREVISTA A JOSEFA MARTINEZ


Entrevista con Josefa Martínez en su taller en Oaxaca, en la serie de la Colección Milenio titulada El Tiempo.

sábado, 15 de junio de 2019

ESA OBSCURA BARATIJA DEL DESEO

 En el arte VIP la baratija desechable e impotente se magnifica, cotiza y admira. En el museo de la Fundación Jumex, establecen las similitudes entre Duchamp y Koons en la exposición La Apariencia desnuda. Describiré las similitudes que pude apreciar.
Ninguno de los dos hace sus obras.
La obra maestra de Duchamp, el readymade, abrió la posibilidad de que los artistas con el poder de su mente o lo que el curador diga, conviertan cualquier cosa en arte y no hagan sus obras. La obra de Koons está realizada por un equipo creativo que busca las cosas y anuncios que van a plagiar, hacen las combinaciones y los envían a las factorías. Los dos están imposibilitados de hacer lo que designan como arte, porque como ha confesado Koons,  nunca “tuvo la habilidad para hacerlas, por eso contrata a los mejores”.
Los dos son plagiarios.
El mingitorio, la obra maestra de Duchamp, es un plagio, la autora fue la baronesa Elsa von Freytag-Loringhoven. Elsa le envió la pieza con una carta explicando que era una protesta por los crímenes de la Primera Guerra Mundial y le pidió que la inscribiera en el Armory Show, Duchamp no lo hizo y se la robó, es una leyenda eso de que estuvo en exhibición y la eliminó el jurado, fue un mito que Duchamp inventó, la informacióncompleta está aquí. Koons gasta una fortuna en abogados que lo defienden de las numerosas demandas por plagio, como el fotógrafo de cigarros Marlboro, publicistas, y otros artistas. El plagio es sintomático de la mediocridad, un robo que el arte VIP eufemiza como “apropiación”, y permite que una persona incapaz de desarrollar una idea y llevarla a cabo, pueda pasar por artista.
Los dos explotan el mal gusto.
La fórmula es muy elemental, Koons elige lo que la masa consume y lo lleva a proporciones elefantiásicas, la vulgaridad es el concepto de su obra, las fotografías que se hizo con su esposa la Ciccolina, y sus “pinturas” son la muestra de hasta dónde puede llevar su obsesión por la más fácil de consumir. Duchamp elige lo más “usado”, ruedas de bicicletas o secadores de botellas, y las anuncia como arte. La inscripción que hizo en el cromo de la Gioconda es una obscenidad homofoba. 

Los dos tienen un discurso superficial e inmediato.
Los teóricos se encargan de decir que hacen una crítica al consumo, al deseo, la sexualidad o lo que sea, el trabajo de los curadores VIP es inventar conceptos hasta de lo más irrelevante como una ridícula bailarina inflable.
Los dos están sobrevalorados en el mercado.
 El conejo metálico de Koons subastado por 91 millones de dólares fue comprado por Steve Cohen,  el mismo inversor que en su momento dijo que el tiburón en formol de Hirst le había costado 13 millones de dólares y más tarde trascendió que la cantidad fue mucho menor. En la venta de un perro metálico de Koons en 59 millones de dólares se supo que el mismo artista estaba entre los compradores. Duchamp está sobrevalorado como artista, como teórico y ya no digamos en precios, él se dedicó a firmar mingitorios, y lo que se pague por esas cosas, es mucho.
La  obra de los dos no exige un mínimo de esfuerzo intelectual.
Obviamente al mirar un readymade, un objeto prefabricado que es parte de lo cotidiano, no pide ningún análisis contemplativo y mucho menos algo como un mingitorio. Los objetos de Koons sacados de los más burdo y comercial, inspirados en baratijas o plagiados de anuncios publicitarios tan mediatos como los cigarros o el alcohol, no requieren de un compromiso con la observación y el análisis, y ese es el atractivo que tiene para el arte VIP, la simpleza y la falta de dificultad disfrazada con un texto curatorial y con la imposición de los historiadores y el mercado que las utiliza para especular con millones de dólares.
Las dos obras funcionan como propaganda de la economía del neoliberalismo
 La economía de llevar a precios descomunales objetos sin valor en una alteración artificial de la ley de la oferta y la demanda.
En el caso de los dos, sus obras únicamente significan que el comprador es rico, no que sean arte. La exposición es la oportunidad de entender por qué el arte está al nivel de las baratijas y por qué estamos en una sociedad que huye de la complejidad intelectual y se refugia en la estupidez como solidaridad tribal.  

lunes, 10 de junio de 2019

ARTISTAS DESECHABLES


Fachada de la Facultad de Arte y Diseño de la UNAM en Mèxico
La primera generación de artistas desechables de la Facultad de Artes y Diseño de la UNAM está a punto de egresar. El nuevo plan de estudios, con gran ignorancia y ningún sentido de la realidad, pretendió ser “moderno”  y muy VIP, y el resultado es una generación de jóvenes sin conocimientos sólidos de las artes plásticas. Redujeron al mínimo las materias de dibujo, materiales, escultura, del grabado dicen que “ya es del siglo antepasado”, y saturaron el plan con materias teóricas especializadas en dar trabajo a maestros sin obra y preparar artistas de las becas. Cambiar un plan de estudios únicamente para formar a los alumnos en un estilo en particular, el arte contemporáneo VIP, o video-instalación-performance, y acabar con las materias de artes plásticas es un despropósito absurdo e irracional, porque es un estilo que en cualquier momento va a quedar obsoleto, y están  privando a los alumnos de las bases elementales para una vida profesional. Los talleres los disfrazaron de “laboratorios” y el laboratorio de pintura como tal ni siquiera se nombra, la palabra “pintura” está expulsada, mientras la materia de “acción performática” se dice claramente, ése es el camino para la eliminación de una disciplina del plan de estudios y de los objetivos de la Universidad.
Rubén Esparza, Self Portrait Piss Jar, 2019, Polaroid, urine, and jar.
Egresar de performanceros no necesita de una carrera, lo consiguen con un cursillo de 2 horas con recreo y vacaciones incluidos, pero de pintores, escultores o grabadores requieren una enseñanza de tiempo completo con semestres de dibujo al natural, naturaleza muerta, composición, materiales, es decir todas las clases que ahora están en mínimos o desaparecieron. El plan incluye materias como “Seminario de Proyectos en Área de Profundización”, ¿profundizar en qué? si todo esto se dirige a superficializar el arte. Los talleres de Técnicas y Materiales, que inició el maestro Nishizawa, era de dos semestres con 10 horas de clase a la semana y materia obligatoria. El nuevo plan la hizo optativa con 3 horas semanales. En ese tiempo es imposible que se cubra el mismo temario y que los alumnos aprendan temple con sus más de 8 variantes,  encáustica, pútrido, acuarela, pastel, óleo, técnicas mixtas, etc. En el segundo semestre, en un alarde de modernidad, les dan “Argumentación y Discurso para las Artes y el Diseño”, les enseñan cómo argumentar que algo es arte y ni siquiera saben crear arte.

Frivolizaron la educación jugando con el destino de muchos jóvenes implantando un estilo, que representa una ideología de la mediocridad y el menor esfuerzo, y para dar trabajo a decenas de profesores de clases de arte VIP, que además, ni siquiera figuran en el ámbito de las galerías y los museos. Los alumnos que eligieron las materias de arte VIP se pueden considerar expertos, de eso se trata ese estilo, de que todo sea arte y todos son artistas, con o sin educación, el problema es de los que buscaban ser pintores, escultores, grabadores, ellos recibieron una educación mutilada para dar espacio a los mediocres VIP. Los egresados ¿qué va hacer con su título? Como homenaje a sus profesores de arte VIP pueden hacer una instalación con todos los títulos y las tesis, quemarla, y demostrar que aprendieron todo lo que un artista desechable debe saber. 

AVELINA LÈSPER ENTREVISTA A ENRIQUE FLORES


Entrevista con Enrique Flores en su taller de gráfica, grabado y litografía, su en Huitzo, Oaxaca, en la nueva serie de la Colección Milenio Arte Titilada El Tiempo.  

sábado, 8 de junio de 2019

PROHIBIDO OBSERVAR

Xilografìa de Eko su sitio aquì 
El nuevo letrero que deben poner en los museos es “Prohibido observar”. Invariablemente me sucede que cuando veo detenidamente una obra, en el museo que sea, alguien del público me dice que me haga a un lado porque “ya estuve ahí demasiado tiempo”, y al acceder a esa petición,  la persona se hace un selfie, que dura unos instantes y se va sin apenas mirar la obra. En los grandes museos colocan bancas enfrente de obras importantes, supuestamente para que nos sentemos a mirar con paciencia, la gente se sienta a ver sus teléfonos ignorando lo que tiene enfrente. En los Uffizi la gente se amontona para fotografiarse y no miran, ni siquiera esperan unos instantes y salen en hordas de las salas. Los museos se están convirtiendo, en muchos casos, en lugares para pasar el tiempo, agredir a las obras o tomarse fotografías. La observación, la comunicación personal e íntima con una obra se considera un atentado y un estorbo en esta sociedad de la comunicación instantánea que comunica nada. La misma afición de estar horas mirando vertiginosamente contenido basura se lleva al museo, y con esa velocidad pasan enfrente de las obras, para luego ir a la cafetería o a los baños.

Los museos deberían poner salas con cojines y miles de conectores para que la gente viera sus teléfonos, serían los espacios más visitados. Les da lo mismo si están ante una pieza con siglos de antigüedad o si es la obra maestra de un artista, no importa, lo que  buscan es decirle a sus amigos o lo que sean esos invisibles nombres virtuales, “mira estoy aquí”, y la gran pregunta es ¿en dónde?, no están en el museo, no están con una obra de arte, tampoco están en disposición de observar, están en sus teléfonos, están con gente que no existe, están viendo la misma basura que ven en sus casas echados en un sofá. Viajan kilómetros, pagan pasajes de avión y hospedaje para entrar al museo corriendo, hacer la foto y salirse. No es un asunto de educación o pedagogía, el necio e inútil “formar públicos” es parte de la fatuidad de una sociedad en decadencia que vive atada al egoísmo virtual como única forma de relacionarse con una realidad falsa. Es más cómodo “intelectualmente hablando” mirar el teléfono que adentrarse en una obra de arte, es más complaciente estar en un ámbito que no exige ningún tipo de raciocinio que tratar de descifrar el portento de una obra del Renacimiento o el Barroco. 
La molestia que causa que alguien observe largamente una obra es una reacción a la diferencia del “estar y el ver” y en consecuencia de vivir la realidad.
La exigencia de concentración y espera, de crear un espacio de silencio alrededor del arte o de la lectura ha disminuido hasta reducirse a la repuesta de un impulso irracional de cambiar a otra cosa, lo que sea, menos retener un momento el estudio en un mismo tema o espacio. El observador está comprometido de otra forma con la existencia, y eso agrede la imposición contemporánea de la irrelevancia tribal. La evasión a abordar con profundidad la observación es una conducta proclive a la enajenación y la manipulación. ¿Hasta dónde ha llegado ese vicio colectivo que ha aniquilado al estudio detenido del arte y la cultura? No somos víctimas de internet, somos cómplices de una nueva forma de ignorancia comercializada y considerada parte del progreso.

AVELINA LÈSPER ENTREVISTA A EDGAR SOBERÒN


Entrevista con Edgar Soberón en su taller en San Miguel de Allende, Guanajuato dentro de la nueva serie de la Colección Milenio arte titulada El Tiempo

sábado, 1 de junio de 2019

ESCLAVOS SEXUALES VIP

 La Tierra es plana, la sostienen cuatro pilares del arte oficial: La ignorancia, la mediocridad,  la escatología y por supuesto un robusto curador. La fructífera y complaciente relación del Estado y la administración de la cultura con los artistas VIP y sus promotores es la demostración tangible de la maleabilidad de las ideologías, la tendencia discursiva es irrelevante, el amasiato no va a terminar nunca. La metáfora de esta amatoria participación está en exhibición en la Sala Arte Público Siqueiros, SAPS, de Polanco. La exposición y el performance superan las expectativas de las sectas de esclavas sexuales, ahora tan de moda, porque aquí, la esclavitud la ejerce un estilo de arte que es capaz de someter al Poder mismo. 
 La exposición  Geltain sincronizada Gelatin reúne los restos de la orgía performance que sublima la relación arte VIP con el Estado. El colectivo austriaco financiado con el erario público,  se fotografió presumiendo sus erecciones, “en un giro a los paisajes románticos o fotografías turísticas” efecto que seguramente sufren todos los artistas VIP cada vez que un funcionario les otorga una sala de un museo para que muestren sus intelectualizados genitales. El colectivo y la exdirectora del SAPS derrocharon recursos para hacerle saber al público y a la comunidad artística quién es el activo y quién el pasivo en este performance que supera las ceremonias iniciación de esclavas sexuales. Es importante aclarar que la descripción es parte de la obra de arte que se patrocinó en el SAPS: Los artistas  con ropa interior agujerada en el culo, se revolcaron “pintando” con los pinceles que cada uno se metió por el ano, al ritmo de la música en vivo, con el mural de Siqueiros de fondo  y en presencia de un selecto grupo de doctorados invitados que disfrutaron el show VIP. El papel “pintado” está colgado en las paredes de la sala, sintetiza el concepto que la dirección de ese museo tiene sobre la obra del Siqueiros. 
El taller de Siqueiros albergando las filias y patologías de un grupo de charlatanes curadores que pueden llamar arte a esta clase de cosas porque estamos viviendo un sistema ideológico intelectual que llama arte a lo más abyecto, y le adjudican argumentos filosóficos y académicos que las autoridades son incapaces de refutar por incultura y miedo a ser llamados “censores o represores” El arte VIP tiene secuestrada la voluntad de las autoridades culturales, las universidades y la “intelectualidad”. El museo informa que el colectivo posee una “destacada trayectoria”, indudablemente para pintar con el culo se requiere una especializada formación académica y por supuesto el soporte curatorial con doctorados internacionales.
Espléndido, eso mismo ha sucedido desde hace años en las salas del SAPS y en la mayoría de los museos, los artistas y curadores VIP le “meten” a las autoridades lo que les da la gana, y lo mejor de todo es que disfrutan tanto de esta relación que casi podemos oír decir “Maestro por favor, pónganme la marca de su secta” y en lugar de un tatuaje les montan una orgía escatológica o una instalación de basura  y los invitados aplauden. Es el arte oficial que apoyan con becas  y promueven, envían a eventos internacionales y se denomina públicamente como “orgullo nacional”. La historia de amor continuará, ya lo prometió su exdirectora al declarar que el INBAL está consiente que debe seguir con el proyecto con la misma sumisión que ha tenido desde hace años. Indudablemente las debilidades del placer y de la carne son irracionales.   
Las fotgrafìas y el video están aquí no los subo porque son degradantes 

viernes, 31 de mayo de 2019

MEDEA, TE ODIO


“Abre la puerta y verás el asesinato de tus hijos” estalla el Coro, es la revelación. Medea te odio, pechos envenenados, leche amarga, la muerte es fortuna cando la vida es tortura.  Jasón padece la venganza de su privilegio, elegir, abandonar y soportar que sus descendientes no honrarán sus aventuras. Medea agarra a sus hijos con la fuerza de la desesperación, con el derecho de la desgracia, los mata para matar al padre. Medea, te odio. “El amor es un gran mal para los mortales”, es enfermedad y vicio, arma y sacrificio. La esposa infeliz es una criminal que venga el ultraje de su lecho, envenena a la nueva consorte,  exiliada, protege  a sus hijos de la herencia de su condena y los masacra, los expulsa de la vida con la fuerza del parto, los abraza en la amargura de lo que viene.
Medea, madre amorosa, Medea, eres mi madre, me llevabas en el vientre mientras matabas a mis hermanos, te odio, eres la madre de todas las mujeres, tu homicidio nos maldice. Delacroix pinta Medea Furiosa en 1838, los niños desnudos se defienden a mordidas, ella los sostiene con los dos brazos en un racimo, en una mano lleva el puñal para destazarlos, mira hacia atrás, que no la detengan, que no la sigan, el amor es de ella, el asesinato es de ella ¡Mátalos! le dice su voz de madre, ¡Mátalos ¡ le dice su voz de amante, ¡Mátalos!, mientras los niños gritan, el carro de Helios la espera, la ignominia le aguarda, la locura la posee ¡Mátalos! En el pasado ve el terror, en el futuro el abismo, buscando fuerza en el dolor, coronada y señalada, los pechos fértiles, podrían amamantar mientras los niños se desangran, oculta en una cueva, vestida con el manto rojo y la oscuridad, es la reunión más íntima, el verdugo y las victimas, la escena es un incesto, poseer la vida es más absoluto que poseer el cuerpo.
El Coro aúlla, “Eres de roca o de hierro que estás matando con tu propia mano la cosecha de tus entrañas” y Delacroix que buscaba lo “inacabado de Rembrandt, lo exagerado de Rubens, destruir los prejuicios de la muchedumbre” la pinta carnosa, pasional, sensual, un cuerpo que se entregó, que esperaba deseoso el regreso del héroe, consagrada con aceites y perfumes, ensortijado el cabello con henna. El amor desfigurado en la sangre, el refinamiento de su ciencia, sabia y hechicera, la claridad de su mente, Medea, en esa cueva es salvaje, es guerrera, la amante que no se debe traicionar nunca, y con sus manos prefirió matar a los más amados que asesinar al hombre que la condenó en paria. Medea te odio, madre te odio. Innumerables bocetos, dos versiones, para Delacroix fue una obsesión el dramatismo y “las licencias poéticas” al pintar la tragedia, “sólo los locos y los impotentes no toman riesgos”, crear el momento que Eurípides no mostró, que dejó a la narración de los lamentos del Coro, “es necesario, pues, estar fuera de sí, demente, para  ser todo lo que se puede ser” la demencia de Medea inspiró a Delacroix, lo llevó al arrebato en la pincelada, amar y odiar a la obra, convocar a la inspiración, tratarla como una esclava, esperando a su capricho. Medea es el riesgo, poseída por el amor que puede decir: te odio.

AVELINA LÈSPER ENTREVISTA A RODOLFO BAEZA


Entrevista con el pintor Rodolfo Baeza en su taller en  la Ciudad de Mérida en el estado de Yucatán, para el programa El Tiempo de la Colección Milenio Arte.

miércoles, 22 de mayo de 2019

AVELINA LÈSPER ENTREVISTA A CRISTINA SANDOR


Entrevista realizada en la ciudad de Durango en el taller de la pintora Cristina Sandor dentro del proyecto de la Colección Milenio Arte.
El tema de este año es El Tiempo.

domingo, 19 de mayo de 2019

MAÑANA MORIRÀS

La Viuda Romana, Dante Gabriel Rossetti
El Santo Grial era la irrealidad, la libertad de inventar y perseguir un estado poético enajenado, rebelde, destructivo de lo visible, empecinado con lo inexistente. La realidad ofrecía lo mismo que ofrece hoy: suciedad, pobreza, enfermedad, ignorancia  y puritanismo, el progreso de la Revolución Industrial inventó otra forma de explotación, la urbana, la nueva clase social, los obreros desplazaron a los campesinos. La Royal Academy de Londres imponía los cánones post renacentistas en la pintura y la escultura, la educación procuraba la belleza de Rafael.
En la actualidad tener el arte VIP resuelto es el privilegio de los artistas, el arte está hecho, es complaciente con la Academia y lo apoyan el mercado y las instituciones,  la gran mayoría es un readymade, o carece de toda dificultad técnica y teórica, no sucedió lo mismo en el siglo XIX en Inglaterra, hacer el arte, revolucionar un lenguaje, era parte de la mística del artista. Dante Gabriel Rossetti decidió destruir su actualidad regresando al pasado. Mitificar lo que no vivimos, convierte en inalcanzable al pasado, lo idealizamos, el pasado de los prerrafaelistas, gestado por un dios pagano llamado Botticelli, fue erótico como el Nacimiento de Venus, y unido a la filosofía medieval. Rossetti reunió una cofradía que se defendió con pintura, poesía y música de las miserias de una sociedad que hoy sigue casi idéntica, es deprimente ver lo poco que evolucionamos y lo embaucados que estamos con el  dogma del progreso.
Dante Gabriel, nombre de poeta y ángel, y sus amigos, John Everett Millais, William Holman tenían menos de veinticinco años, y obviamente no padecían el infantilismo irresponsable del arte contemporáneo VIP, ahora ser artista emergente significa ser estúpido por vocación de juvenil. Los prerrafaelistas se dejaron absorber por un perfeccionamiento técnico que les diera acceso a la creación de una belleza que únicamente podía existir si ellos la inventaban. Estudiaron el esfumato, copiaban a Giotto, a los artistas del primer Renacimiento y del Medioevo, a tal grado que hoy sus copias pasan como originales de esa época, de hecho mi teoría es que el Salvatore Mundi que atribuyen a Leonardo en realidad es una pintura prerrafaelista.
“Aunque la gris línea esté lejos,  y aunque tu alama navegue más y más distante, aun detrás de esa lejanía, habrá más mar” escobio Rossetti, es la “Elección” de pintar y pensar “Piensa y obra, mañana morirás” La crítica los atacó, la Academia los expulsó y aún hoy son incomprendidos, la Tate Britain acaba de cerrar una exposición antológica y los críticos la acusaron de “inútil, insoportable y belleza vacía” en esta época utilitarista hasta la belleza debe ser útil y generar rendimientos, como si alcanzar un estado sublime fuera parte del ingreso per cápita. La belleza en el arte es para sí misma, el prerrafaelismo regresó a los mitos en un momento que los eslóganes politos y del progreso controlaban el pensamiento, Marx estaba publicando El Capital, no había sitio para el paganismo, el puritanismo  arrojó a la depravación y al incesto a la sociedad inglesa, la persecución contra los homosexuales culminó con el encarcelamiento de Oscar Wilde, y un trio de jóvenes decidieron pintar retablos de héroes, santos, dioses inexistentes y damas que bebían arsénico y cerraron la puerta de la conciencia doctrinaria de la sociedad. Es la aventura de crear la que hoy extrañamos, la de una rebeldía absoluta, hoy en el estancamiento conformista de lo políticamente útil y correcto

sábado, 4 de mayo de 2019

PREGUNTAR

Max Beckmann 
Condenado a muerte por dudar, por cuestionar para llegar a la sabiduría, para recorrer el camino de la existencia con la guía de las ideas, esa aventura pervertía a los jóvenes, Sócrates bebió la cicuta y en cada sorbo su filosofía se volvía eterna. Las preguntas que evadimos acorralan nuestro ser, son las que no escuchamos, saberlas nos obligaría a actuar, y en eso está el inicio de las renuncias postergadas. Crear un autorretrato, pictórico o literario, es el enfrentamiento con esas preguntas, con la incógnita expuesta. En la Neue Galerie  de Nueva York, muestran The self-portrait from Egon Schiele to Beckmann
Felix Nussbaum 
Retratarse es condenarse, decirle al mundo cómo nos vemos, lo que de nosotros mismos negamos o conservamos, decir “soy la obra que rivaliza con este ser”, lejos de la certeza, el rostro muestra las dudas que lo hacen inexacto, representado, inventado. Lo más inaccesible es el rostro con el que pasamos por estos días, y el rostro que dejaremos al irnos con la evolución que inició con la amorfa hinchazón de la infancia hasta el bagazo que la vida arroja. Felix Nussbaum pinta las pesadillas de su pasado, recupera al hombre que las vivió, y los rasgos de la tortura en el campo de concentración del Genocidio en la Segunda Guerra Mundial. El pequeño formato, el detalle del estilo renacentista, indaga pro qué sobrevivió después de la muerte de su familia y sus amigos, y asì continuar sin paz, sin consuelo. El traje, el muro y la torre de vigilancia, en la ropa la estrella bordada de la condena, en la mano su identificación, en la mirada el miedo.
Oskar Kokoschka
Oskar Kokoschka se señala, su mano en el pecho responde “yo soy esta mano”, la herramienta del artista, esa mano educada que obedece a la mente, se mira y nos mira, el interrogatorio está en el espejo y termina en el espectador. El espejo es el escenario de todas las existencias, ventana infinita que nos retiene. Nuestro rostro es el primer y último extraño al que nos enfrentamos, el artista que se autorretrata analiza y juzga, es trágico no saber cómo nos ven los demás, desde el desprecio o la idealización, la idea del yo es distinta a la que nuestros testigos albergan. Max Beckmann entre geometrías, las rayas de su bata, las líneas de la ventana y la puerta, las curvas de la trompeta, su pincelada enérgica y la sombra del rostro, oculto, la mirada de reojo, desde su exilio escucha el escándalo de la tragedia. La voz interna, esa que llamamos consciencia, el diálogo que conduce nuestros pensamientos, es el sonido de un autorretrato, que no mostramos, que subsiste hasta que no nos ofrecemos respuesta, réplica, el día que dejamos de escucharnos, dejamos de mirarnos. . Las contradicciones, los recuerdos, regresan con esa voz, el silencio no existe, habla y habla, autoritaria dicta cada trazo, diseña un ser humano, la pintura calla, y la voz sigue. La soledad es la que posa, la que pinta, la que se queda ahì detenida en el tiempo, presa. Testimonios de la evanescencia, perduran, terminados no necesitan al modelo, ni al artista, dejan de ser personales, ahora son ficciones, versiones y variaciones, la realidad rivaliza con la memoria, y pierde, desperdiciamos la vida, y nuestros recuerdos naufragan en repuestas inútiles y vanas.

miércoles, 24 de abril de 2019

NOTRE DAME

La belleza que desaparece es irrecuperable, las obras de arte, aun las más portentosas y monumentales, son efímeras. La creación del arte es intemporal, eterna, nació con el ser humano y continúa como un testimonio de nuestra evolución.  El incendio de la Catedral de Notre Dame nos enfrentó a la vulnerabilidad del arte, a su fragilidad, a la sensación de muerte, de algo que se va y que no volverá a responder nuestras preguntas. La destrucción de los testimonios del pasado nos deja sin Historia, el fuego es tan voraz como nuestra negación de la memoria, de la deuda que el presente tiene con lo que antecedió a la pertenencia de esta época. El dolor de esta pérdida es que hoy, con los supuestos avances tecnológicos de la arquitectura y la industria, carecemos de la capacidad artesanal que convirtió en arte la construcción de Notre Dame.
La fervorosa idolatría al progreso ha despreciado y pasado por encima de los artesanos, de la herencia generacional de trabajar las maderas, la piedra, los materiales, hacer capiteles, esculturas, vitrales, gárgolas, mosaicos, marquetería, todo ha sido sustituido por los materiales hechos en serie, por torres de vidrio y concreto. El concurso de restauración es para arquitectos, no para historiadores y artistas clásicos, los candidatos como Foster, Martin Ashley, Stephen Barrett, coinciden en que hay que “modernizar” la estructura, “tomar la oportunidad de acercarla a nuestro tiempo y nuestra cultura”, “espiritual pero diferente”, “materiales más luminosos y funcionales”, esa es la verdadera tragedia, la restauración puede ser peor que el incendio. Los arquitectos contemporáneos, enamorados de la fama y el protagonismo, ponen su estilo por encima de la función del edificio, por eso las iglesias modernas parecen aeropuertos o centros comerciales. La pretensión de que nuestra época es “más avanzada” es una arrogancia que permite que esas restauraciones atenten contra el espíritu real de los edificios y obras de arte. Quieren adaptar el pasado a nuestro presente y si restauran una pintura le quitan las veladuras y la dejan como cromo de calendario, si restauran un edificio le dividen sus techos de triple altura y meten pisos intermedios porque la actualidad tiene agorafobia y vivimos en cajas de zapatos. Modernizar Notre Dame no es restaurarla, fue creada en el Gótico, es un concentrado de la filosofía de la Edad Media y ese es su valor, que representa un momento del pensamiento y la espiritualidad humana que no tiene por qué ser como la de hoy. La inspiración de esas cúpulas y bóvedas, de sus pinturas y altares, estaba en una filosofía que hoy es imposible de plantear, con la frivolidad arquitectónica inspirada en la cultura corporativa, que uniforma los recintos en ostentosas moles de vidrio, que se perciben mal cimentadas, sin el arraigo que representaba la fuerza y permanencia de las ideas, que envejecen mal, deteriorándose al ritmo de nuestra sociedad.
La demagogia de la integración y la multicultural es parte de las iglesias de hoy que se supone albergan todas las religiones, como si un sitio para la oración y la intimidad fuera un fast food donde puedes comer una pizza o unos tacos o sushi en la misma mesa. La oscuridad de un recinto así es parte de su filosofía, es para estar en otro estado del ser, si quieren luz que se metan a un corporativo de vidrio con su obsesión inhumana y vigilante de la “transparencia”, la gente que quiere orar tiene derecho al silencio y a la introspección, a escuchar los coros que nacían de la oscuridad de las celosías. Notre Dame fue un sitio para coronarse, santificarse, suicidarse, antes de verla convertida en un aeropuerto o un corporativo, que la dejen así, un esqueleto carbonizado por nuestra ignorancia y soberbia. 

domingo, 21 de abril de 2019

DOMINGO DE KERMÉS EN LA EXPO DE CARSTEN HOLLER

 Los curadores y artistas VIP han intelectualizado las mayores simplezas cotidianas, y eso paradójicamente, les ha impedido acceder a las diversiones que goza la masa inculta que no recibe becas, subvenciones ni premios. La vida dentro del impoluto cubo blanco de las galerías y museos, con su arquitectura estrambótica y los patrocinios de farmacéuticas que fabrican los opioides más vendidos del mundo, es una burbuja de aislamiento que los separa del mundo. En el Museo Tamayo montaron una conceptualizada kermés del artista Carsten Höller, ideal para los curadores, académicos universitarios, críticos a los que sus sedentarios cuerpos y anquilosada cultura les niega gozar de un parque de diversiones. La exposición tiene como objetivo humanizar a estos eruditos y darles la oportunidad de regresar al momento en que aún no eran doctorados o curadores en jefe de algún museo VIP. 
Montañas de pastillas, son un homenaje subliminal al OxyContin, la droga que es una epidemia en Estados Unidos, y muy popular en el arte porque los dueños del laboratorio son patrocinadores del Metropolitan Museum del Nueva York. Los hongos de cabeza, los pasillos luminosos, la insistencia con la “alteración de la percepción”, no debemos creer que Höller está utilizando la afición a las sustancias psicotrópicas y estimulantes que tienen millones de adictos y presionando al uso indiscriminado de ellas, en absoluto, según la curaduría del museo es una forma de “experimentar” algo distinto en un museo, como la legalidad de hacer publicidad de lo prohibido. La propuesta supera al arte que no puedes tocar, por su valor irremplazable, al arte que te puedes meter o consumir.  

El recorrido proporciona la seguridad de una guardería infantil transformada para adultos, ese sitio idílico del que fueron expulsados para enfrentarse a las dificultades del cambio de paradigma en el arte. Las exposiciones de arte VIP deber captar consumidores y por eso utilizan las estrategias de los dealers de sustancias, y las referencias infantiles, dos elementos que actúa en nuestro cerebro primitivo, que aunque no lo crean, también lo tienen los intelectuales. La hipocresía actual, llamada “ser políticamente correcto”, hace omisión de la apología de la adicción a las drogas que constituye el concepto rector de esta exposición y de toda la obra de este artista. En los años 60’s con la psicodelia no se ocultaban detrás de la “infantilización y la diversión,” como lo vemos ahora, con su colgante y su carrusel, los dulces que aparentan pastillas. El Museo Tamayo urgido de exposiciones para que el público se haga selfies, no le interesa profundizar, basta con que la gente tenga una excusa para hacerse la foto. Ahora, si de verdad quieren una experiencia de riesgo que altere la percepción y  las leyes de la gravedad, vayan a un parque como Six Flags, y sin pretensiones artísticas ni explicaciones pseudo científicas van a sacar del armario al sensation seeker que llevan dentro. La montaña rusa Boomerang alcanza  una altura de 37 metros y hace un veloz recorrido que deconstruye los indigeribles hot dogs que la gente come antes de subir. Olvídense de las pastillas de azúcar imitando opioides, sentirse Lucy in the Sky with Diamonds, LSD, está en los juegos de los verdaderos parques temáticos, la kermés del Tamayo es para los que no saben ni qué es el arte y mucho menos qué es una experiencia extrema. 

viernes, 5 de abril de 2019

OROZCO PARK

   Las limitaciones son una ventaja, carecer de obra monumental, escultórica y pictórica, designar como arte chicles masticados y lo que encuentra en la calle, no implica que esté incapacitado para llevar a cabo la extraordinaria tarea de crear un espacio artístico en 800 hectáreas del Bosque de Chapultepec. Diego Rivera, hace más de cincuenta años pintó el mural El Agua, origen de la vida, en el Cárcamo de Dolores y diseñó la fuente a Tláloc, eso no intimida al artista readymade, que tiene una propuesta “que invita a descifrar cierta filosofía”. 
En exclusiva aquí describiré el plan de la intervención artística comisionada a Gabriel Orozco. Situar espacios de reflexión y deleite con la masiva presencia de Oroxxos, las tiendas de comida chatarra que llevan sus emblemas. Los sindicatos de miles de vendedores ambulantes que planean invadir el parque con sus puestos de comida, serán desplazados por la competencia desleal de los conceptuales Oroxxos, lo cual no importa porque las papas fritas de Orozco son arte y las de los ambulantes no. 
 La basura que generen los visitantes, que depredarán esta zona hasta ahora conservada, se integrará como acervo nacional, en los “contenedores de arte”, botes estratégicamente distribuidos en el área. Los desperdicios de comida que dejen en el piso, como elotes mordidos y vasos de esquites, serán catalogados y clasificados por los curadores-pepenadores. Se reciclará y se integrará en una obra en constante proceso, “las clasificaciones taxonómicas” tendrán cédulas explicativas escritas por Ann Temkin  curadora-pepenadora oficial.  Vasos, botellas, todo el plástico, bolsas, latas, serán cuidadosamente acomodados en mesas que bordearán las calzadas para que el público observe detenidamente las obras. 
Los anuncios de la valla publicitaria que se apropiará el artista serán el “nuevo muralismo”. En el piso, como sucedió en la Bienal de la Habana, los  becarios del FONCA barrerán en círculos, dibujando “estructuras efímeras” que “hablarán de la fugacidad de la forma”. Los camiones de basura estarán pintados con círculos azules y rojos, interactuarán con el entorno como esculturas móviles. En servicios adicionales, en lugar de oficina de objetos perdidos, tendrán “Oficina de objeto encontrado”, aquí podrán dejar los curadores y artistas los objetos que encuentren y sean susceptibles de convertirse en arte. La Guardia Nacional, estará capacitada por el Instituto de Enfermedades Estéticas de la UNAM para dar visitas guiadas y explicaciones teóricas sobre las obras expuestas. 

Las cajas vacías de cartón para empacar refrescos, comida, y demás dispositivos artísticos de los Oroxxos, se apilarán en una monumental escultura que modificará su morfología en cada instante. Impulsando la interconectividad con el público se hará un “ponchódromo” una cancha de futbol donde los  jugadores ponchen pelotas, y se acomodarán, recuerden que la especialidad de Orozco es “acomodar cositas”, en un espacio escultórico. Los chicles masticados se pegarán juntos en una gran bola que un artista itinerante rodará por el espacio para adherir más basura, esta acción se turnará en residencias artísticas. En la rotonda en homenaje a Duchamp, inspiración de todos los artistas VIP, se pondrán mingitorios al aire libre, el orinadero será un performance colectivo de meditación. Los visitantes “quedarán aturdidos de tanta belleza” como se prometió en la presentación del proyecto, por fin llegó el momento de reconocer que la mediocridad tiene derecho a existir y triunfar en el arte. 


domingo, 31 de marzo de 2019

REVISIONISMO

Dibujo de Eko, aquí si sitio 
El olvido es parte de la memoria, a veces es arma y otras es salida. La ideología no es historiadora, detesta a la memoria, para ella el olvido, al que hay que  llamar revisionismo,  es su cómplice en la construcción de un pensamiento que respalde sus argumentos con “hechos históricos”.  El privilegio de los líderes es someter a los hechos, los que estos sean, a la versión unívoca de su egolatría, y es comprensible, la tentación es más grande que la inteligencia: verse en la posibilidad de convertirse en un rey absoluto que desde su trono dicte la descripción de las batallas, designe triunfadores y perdedores, víctimas y verdugos, y con su ley implacable repartir medallas y condenas, eso es el Poder.
El revisionismo  se da muchas licencias, con arrogancia nos dice que “va a hacer lo que no se hizo antes” dar la “verdadera Historia”, y  cada régimen cambiamos de verdadera Historia, de país, de patria, de héroes, de imágenes y de culpables, por eso el revisionismo carece de credibilidad, es un capricho megalómano. A los paladines de la justicia, a los revisionistas que con su espada flamígera deciden cómo debemos ver nuestro pasado histórico, les digo que NO en mi nombre, que el paternalismo idiosincrático no es un pasamiento a mi medida, y de ninguna manera voy a condenar lo que hoy es evidente cultura y arte.
El revisionismo es segregacionista, los buenos somos nosotros, los malos son ellos y en esa búsqueda de la pureza ideológica, hay racismo encubierto, el malo viene de fuera. La determinación de los culpables y los inocentes inicia en el pasado remoto y se mantiene como una constante que permite limpiezas de nombres, se pasan las auras benditas de unos a otros,  con esto se permite que el presente se disimule, y nos ocupamos de lo que ya sucedió, que es irremediable, negamos sus aciertos y destacamos sus errores recién designados, para crear una gran cortina de ideas, un manto de armiño que encube el presente y deslumbra al futuro. 
La gente olvida, la gran mayoría dejan de pensar en temas complicados o comprometedores, la historia colectiva tiene sus propias versiones que se van distorsionando y convivimos con el desinterés general, con la apatía intelectual, el rechazo a pensar es cohesión social, estamos más cómodos ejerciendo una estupidez benevolente, esa desidia es el campo perfecto del revisionismo. Las sociedades más incultas son las más manipulables, con las ideas de  moda o con el liderazgo mesiánico que saca de su apatía a la masa. La versión nueva que ofrezca el revisionismo no es memoria histórica, es una oportunidad de controlar a la opinión pública, al parloteo colectivo, para ofrecerle, un aire de justicia que les reivindique de injusticias que ya no existen, para darle el privilegio de una venganza fácil. Espléndido, esto libra de resolver las injusticias actuales, y con esa gran arrogancia, la estupidez humana tiene ahora una nueva Historia para creer y un nuevo altar para adorar. 

domingo, 24 de marzo de 2019

“NUNCA HE TRABAJADO” O EL FONCA

Obra de Eduardo Abaroa 
 “Nunca he trabajado”, me dijo un escritor el día que se quedó sin la beca del Estado, y me  pidió “ayúdame a preparar un libro sobre arte y ciencia para pedir otro apoyo”  le respondí “¿Y por qué no te pones a trabajar? Puedes dar clases y conferencias”  ofendido me dijo “no estoy loco, dar conferencitas por 5 mil pesos, dar clases, para nada, desde hace 25 años vivo de las becas”. He visto cómo se piden las firmas para las cartas de recomendación, con la consigna “Yo también te he firmado tus cartas”. He visto cómo artistas muy valiosos, con seria necesidad económica, que demuestran su obra, oficio, dedicación y talento, no la obtienen porque no están enchufados con los jurados. He visto exposiciones de los Jóvenes creadores con obras que son verdadera basura, performances infra inteligentes, videos fuera de foco,  desde los desconocidos hasta las “luminarias” del establishment.
Obra de Eduardo Abaroa 
 El sistema de becas del FONCA inició como un soborno del gobierno de Salinas de Gortari y continúa como una práctica de criterios sin transparencia, que han fomentado dependencia al Estado, sin justificar en muchos casos, un nivel de excelencia para ser otorgados. Pintores que han ganado la Bienal de pintura Rufino Tamayo les han negado la beca, ¿en dónde está la congruencia? En la corrupción. Los merecedores de ese apoyo son una minoría apenas visible en esa corrupción.  Las becas de “consagrados” las otorgan a arquitectos que cobran millones de pesos por un proyecto ¿pagan con eso el chofer y el celular? Denles una medalla, pongan su nombre a una calle, el dinero es para quien lo necesita.
Performance de Elvira Santamaìa 
 La “clase cultural” despertó de su letargo a la regeneración de la realidad, por la ellos votaron, y los enfrentaron al ultimátum de financiar sus carreras, ser responsables de su vocación y de su obra. El Estado está obligado a apoyar y divulgar las Humanidades, el Arte  y la Cultura,  pero  no está obligado a mantener mediocres y oportunistas, que únicamente estudian y hacen proyectos para tener becas, sin generar resultados que aporten a la sociedad. Se fomenta un círculo vicioso entre la educación, la “intelectualidad” y los apoyos, con generaciones que siempre dependerán del Estado y que no les interesa vivir de otra forma. En el Sistema Nacional de Creadores, mandan las fotos de las obras que hicieron con la beca,  sin un proceso de certificación de estos trabajos. Las becas se las pasan entre ellos, un periodo van de becados, otro de jueces, otro de asesores, otro más de becados y como por todo dan dinero, no importa lo que hagan. En el cine, las artes visuales, literatura, presentan proyectos donde la calidad es irrelevante, el asunto es conseguir el dinero y hacer el papeleo para volver a pedirlo. Las listas de los seleccionados del 2019 son los mismos de siempre, algunos pintores valiosos, y el resto son “profesionales de las becas”.
Obra de Carla Herrera Prats 
 El sueldo mensual de 29, 000 pesos durante tres años, suman 1 millón 44 mil pesos. Seguramente Eduardo Abaroa necesita más de 1 millón para pensar sus inteligentes y brillantes obras, fruto de su excepcional talento para llenar formularios del FONCA. El performance de la artista disfrazada de botarga florida, exige una recompensa mensual por tres años, porque sin ese “estimulo” la inspiración no se aparece. Poner vasos de plástico en una alambrada es un esfuerzo intelectual que le urge manutención, las obras de Carla Herrera Prats serán parte del acervo de la Nación, y todos las estamos financiando. Las mentes brillantes de la categoría de Medios Alternativos van a costar al erario más de 16 millones de pesos, muy bien invertidos si tenemos en cuenta la crisis de ideas que padecen cada vez que hay que pagar la renta. El enchufismo de los premiados con esas becas, se defiende del talento de los rechazados porque están peleando una forma de vida. En México no hay independencia intelectual ya vimos a la “clase cultural”  chantajeando y exigiendo el proteccionismo del Estado, negando el tráfico de influencias que ha dejado fuera a quienes la ameritan. El FONCA puede reencausar  a la mediocridad y el enchufismo dentro del programa de los Ninis: ni estudian, ni trabajan, ni merecen beca.
Detalle de la obra de Carla Herrera 

miércoles, 20 de marzo de 2019

LAS RELIQUIAS Y EL MILAGRO


La austeridad santifica sus excesos, consagra el suplicio en el gozo del  dolor que la realidad no ofrece, que se provoca o se inventa. El Convento de San Marco, en Florencia, Italia, es frio, silencioso, construido en el siglo XII por la orden de los monjes Silvestrinos, expulsados por sus debilidades en el ejercicio de la fe y ocupado por los monjes Dominicos, en el siglo XV Cosimo de Medici lo cubrió con arte, y reunió a Dios con la intriga política. La fe crea o destruye, enaltece o degrada, puede llevar a la serenidad o desbocarse en la arrogancia y la demencia. En los muros del convento habitan la belleza sagrada de los frescos de Fra Angelico, el azul inmenso de la  Crucifixión, la sangre chorrea por el madero hasta bendecir la roca que la sostiene, Santo Domingo abraza la cruz con dolorosa impotencia, el aura de oro rodea su rostro que suplica terminar con el castigo.
Dentro de sus muros pintó y meditó Fra Angelico, uno de los pintores más sabios del arte; y se escuchó la egolatría del monje que aún vive en su celda, Girolamo Savonarola, obsesionado con una pureza miserable, maldijo y persiguió el arte y los placeres, hizo una hoguera con pinturas, esculturas, joyas, las obras más eróticas de Botticelli, el verbo ardió convocando al Infierno. Los muros de cada una de las celdas están habitados por pinturas al fresco recreando el trance de la Pasión, el simbolismo impone una atmosfera sobrenatural, las rocas del paisaje, el dramatismo de los rostros, hacen del encierro una fuga, la paz sin tiempo. La misma religión está en los frescos de Fran Angelico y en la prédica de Savonarola, la santidad y el horror. El fresco de La Anunciación, los ángeles vuelan para arrodillarse ante algo más grande que ellos, el ángel con alas de colores, sucede en un escenario similar al convento. El realismo de Fra Angelico se inspira fuera de la realidad, el equilibrio y la armonía son parte de su recogimiento espiritual, su pintura describe su devoción, el aura es una corona inasible y etérea, el momento es trascendental e imposible.
Fra Angelico lloraba mientras pintaba, su obra es ofrenda y encierro, los pasillos, altares, están pintados por él y sus ayudantes, entregados a la salvación por la belleza. En las celdas inferiores, bajo las escenas de la Pasión de Cristo pintadas en cada celda, habitan las reliquias de Savonarola, el cilicio, el hábito, su rosario, libros, retratos, el escritorio en el que desahogó sus delirios. Es un fantasma sin sepultura, el rostro consumido por el odio, la barba crecida, la suciedad de la abstinencia, martirizaba con el cilicio al cuerpo corrompido por las privaciones, sudando el olor de la envidia. Los ángeles dorados miran imperturbables al cielo, los coros flotan sobre el sermón de bilis que bramó hasta que en 1498 el Papa Borgia ordenó que lo quemaran en la Piazza della Signoria, años más tarde, el Perseo de Cellini levanta la cabeza de la Medusa, celebrando el triunfo del arte sobe el fanatismo.