sábado, 10 de marzo de 2018

ENTREVISTA AVELINA LÈSPER

Entrevista realizada por Estempore Agencia Creativa, por Antonio Mìnguez , Jefe de Prensa, en el Museo de América.  Semana de Arte Contemporáneo.
Madrid, España 2018

TRABAJO DURO EN ARCO 2018

Helga del Alvear en su galerìa en el momento de la "censura"
 Las ferias de arte invitan al postureo, son una pasarela de los que aspiran a ser vistos y admirados como si fueran un mingitorio al revés y cotizados como una vaca en formol. En Arco, la feria de arte contemporáneo de Madrid, los influencers posan con vestuario patrocinado, aquí todo is about money, los que busquen arte que vayan al Museo del Prado. En el egoísmo insensible, una galerista apagó una obra de focos de Jenny Holzer que servía para el posado de un tipo con saco de terciopelo morado, el próximo paso del arte VIP será cobrar los selfies. La frivolidad de los visitantes no apreciaba el sacrificio de los artistas VIP para lograr estas obras maestras. Los galeristas se desvivían en explicar que sus artistas trabajan muy duro, en una galería austriaca estaba una bicicleta rota, el galerista describía con torturado énfasis que en cada exposición la obra era diferente, y el artista Manfred Pernice trabajaba muy duro en cómo lograr ese cambio, en esta ocasión la resignificó agregando un zapato y una bolsa de plástico, ese portento de la inteligencia costaba 51 mil euros. 
 En otra galería el artista Rodrigo Oliveira trabajó muy duro enmarcando cientos de etiquetas, su ardua tarea se vendía en 25 mil euros. El Capital de Marx o las novelas de Dickens no podrían describir las penurias y la explotación por las que pasan los artistas VIP. Reciclar es uno de los recursos más intelectuales, Dan Graham trabajó muy duro en una instalación nostálgica con videos musicales de los años 80, es la decoración ideal para el bar del coleccionista por sólo 500 mil euros. Los coleccionistas ya pueden comprar algo puesto en un lienzo gracias a que Secundino Hernández trabajó muy duro en rasgar la superficie plástica del lienzo y dejar los agujeros, cada pieza se vende como “pintura” en 70 mil euros. El proceso es más importante que el resultado final, para el arte VIP el trabajo duro que hay detrás de sus obras le otorga significado a las elementalidades más exhibicionistas, en un video el performance del artista Pere Noguera mordiendo platos que se suponían de cerámica, en una indiscreción la galería reveló que en el video son platos de chocolate, el testimonio de su falso masoquismo tiene el precio de 20 mil euros el video y 4 mil euros cada plato. Reunir unos pedazos de madera, tela y una piedra es un trabajo muy duro de Ángel Bados, convertido en “instalación minimalista” cuesta 10 mil euros. 
William Mackrell obra y performance
Imprimir letreros en cartones de colores con frases “poéticas”  es la única obra que Allen Ruppersberg ha realizado en su vida y que fotocopia para cada feria y exposición, la galerista dice que es muy inspirado, y su talento vale 36 mil euros 5 piezas. La resignificación del retrato es un trabajo duro que Christian Fogarolli realizó con muñecos de trapo, el coleccionista tiene que trabajar duro en imaginar que ese muñeco se parece al retratado y pagar 1,500 euros por cada uno o 5,500 por cinco muñecos. William Mackrell mando hacer una cama metálica con luces fluorescentes desechadas por contaminantes, la nerviosa galerista explica que las consigue en los basureros de materiales dañinos, y sobre esto puso a una performancera a balbucear como reacción a las vibraciones de la luz.  El esfuerzo que merece ser llamado arte, es vender esto en 9 mil euros y entregar únicamente las luces y la cama, acompañadas de un certificado, el comprador tiene que conseguir a la modelo, vestirla de blanco y darle las instrucciones de cómo realizar el performance. 
William Mackrell
 La controversia artificial es el efecto publicitario más productivo del arte VIP, fotografías de rostros pixeleados, robadas de los periódicos, con un texto explicando que son “presos políticos”, obra de Santiago Sierra, fueron retiradas de la galería, desatando la reacción correcta: se vendió por 80 mil euros. La atmósfera delirante de la protesta de los “intelectuales” por la “censura” de las mismas imágenes que aparecen todos los días en los periódicos, que pixeleadas y enmarcadas se convertían en arte por milagro de la retórica académica y el precio, una obra de “protesta” diluida y encubierta, que gracias al escándalo encumbró en el pedestal del famoseo a un artista que ni con su efectismo gratuito había conseguido llamar la atención. Las ferias de arte son una experiencia interactiva con múltiples significados que se consolidan cuando el comprador saca la tarjeta black y paga por estas cosas. Es agotador ver la dedicación  de los artistas VIP, hay performances, recortes de papel, letreros, luces de neón, bañeras sin agua, un homenaje a la esclavitud y el sufrimiento. Los espectadores y los coleccionistas tienen que trabajar muy duro en someter a su intelecto, humillar su sensibilidad y aceptar esto como arte. 
Santiago Sierra frente a su obra "censurada"



Instalación de Dan Graham


Rodrigo Oliveira y su instalaciòn 

Pintura de  Secundino Hernández 


Obra de Ángel Bados

Muñecos o retratos de Christian Fogarolli 

Christian Fogarolli  


Pere Noguera mordiendo platos de chocolate 



Arco 2018 zona VIP

Arco 2018 zona Vip 

Instalaciòn de  Manfred Pernice 

Instalaciòn de  Manfred Pernice 

Allen Ruppersberg