miércoles, 11 de julio de 2018

GATOS


Ocupados en distintos asuntos, obligados a resolverlos en ese instante, brincan a la mesa, se sientan encima del teclado, dirigen el mouse de la computadora, escribiendo un misterioso aforismo. La elasticidad de su cuerpo no hace más flexibles sus decisiones. Montaigne tenía la compañía de varios eruditos que ponían en orden su inmensa biblioteca, y cuando les pedía consejo para alguna línea de sus ensayos, tomaba un cordón y dialogaban importantes cuestiones, y concluía que el gato era el que jugaba con él. Se debaten en dilemas que requieren de un serio análisis, T S Eliot, en su poema del gato llamado The Rum Tum Tugger, describe su hamletiana personalidad, ante la densidad del aburrimiento quiere ir afuera y como “siempre está del lado equivocado de la puerta”, hay que volver a invitarlo a pasar, entrando en un círculo interminable de dudas, entradas y salidas. En las entrevistas siempre tienen algo que decir, maúllan participando en el momento más polémico de la conversación aportando desconcierto y derribando un argumento que se pierde a la menor divagación.

En una demostración de la inestabilidad de la materia tienen la capacidad de desaparecer, buscarlos es una misión de psíquicos y magos, capaces de ver fantasmas y espíritus, y una vez agotados los recursos de la investigación, ¡zaz! aparecen con paso silencioso, y mira alrededor preguntándose qué interrumpió su paseo. Impacientes, no les gusta posar para pintores, obligan a que la memoria y la observación trabajen, susceptibles detectan cuando los miran y se mueven de inmediato, Leonardo y Foujita los retrataron en movimiento o dormidos que es la única forma de que estén quietos. Estudiar un gato para dibujarlo debería ser una materia obligada en las carreras de arte, ver si la elástica columna gira del lado derecho o el izquierdo y si la proporción de la cola varía según las circunstancias. Rayados, rojos, grises, blancos, combinados, negros, con traje de noche tipo tuxedo, con calcetines y guantes, chalecos, antifaces, cejas y bigotillos blancos, el ajuar es interminable, con obsesión lo cuidan, se hacen largas toilettes, baños delicados y profundos.
Ahuyentan a la soledad, a la tristeza y a las plagas que merodean una casa,  limpian de dolor el alma y con su mirada nos dicen que son fieles, vigilantes y protectores. Contemplan por las ventanas añorando el espacio, ven pasar a los pájaros, y mientras beben un poco de leche o se saborean un plato de crema, con el movimiento de la cola nos dicen que aún son salvajes. En el desayuno compartimos un poquito de pan, en la cena adoran la avena o una  hoja de espinaca, nos hacen sentir que les gusta lo que hacemos, que viven nuestro presente en completa entrega, que no escatiman su presencia. Ven llegar a la noche con sus ojos brillantes, y se trasforman, recuperan su leyenda, se mitifican en el interminable abismo de los seños, y calientan el regazo, duermen con su pausada respiración, y nos abrazan y nos dicen: somos solitarios en compañía.

12 comentarios:

Elyeyoreal Vc dijo...

:)

Misael Garcia dijo...

Que bonito gato, pero sobre todo que bonito hogar tiene, saludos :)

Unknown dijo...

Muy bello.

Carlos Cuello dijo...

Raizer Sose
10 min ·
El Arte no necesita contexto.

Es clara la crisis de conciencia que predomina en la sociedad actual; y hasta podría uno hacer una lista de las causas que nos han llevado a esta simplitud para hacer todo o percibir todo con ligereza y quiero decir "sin esfuerzo". Estrictamente hablando de Arte es aquí donde me parece histérica y ridícula la manera en que algunos humanos defienden lo que no se puede defender, comprendo a quien lo hace por conveniencia pero detesto a quien lo hace por convicción.

Pensaba escribir una analogía (sobre el Ártico y la extinción del oso polar), para justificar y dar a entender lo necesario que es tener defensores de las cosas correctas, -bueno ya la he escrito-, porque la oscuridad crece allá afuera si la dejamos crecer; y el Arte no esta al margen de sucumbir ante la voracidad del consumismo, de la antipatía, del racismo, de la demagogia o de la muerte.

Preludio del final; pienso y pensara usted también que debemos voltear y replantear en el adoctrinamiento que tienen algunos seres humanos, ahí, es donde esta el peligro real, recordemos que el Arte es manifestación y creación, hijo de nuestras pasiones, por eso nutrir bien el espíritu y el juicio es muy importante para cuando llegado el momento dejemos que el Arte vuele libre y "sano" (ya me estoy poniendo cursi) y para estos momentos en que se encuentra enfermo siempre es necesario un buen Doctor o en este caso Doctora que suministre la cura en cantidades correctas.

Lesper podrá Navegar siempre este barco.
#aavelinaselapelan.

Unknown dijo...

Tengo gatita de 1 mes y medio en adopción

Julian dijo...

Avelina, que bonito su texto sobre los gatos, y que bonitos sus gatos!

y si, es difícil dibujarlos, pero es bonito hacerlo!!

https://www.instagram.com/explore/tags/mientrasllegaotti/

Unknown dijo...

Hermoso texto... El gato vinculado al arte y una perspectiva desde la cual podemos contemplar su esencia, escudriñar un poco dentro del misterio que son ellos mismos...

Anónimo dijo...

Hermoso. Y cierto.

Unknown dijo...

Tengo dos gatos y me encantó el texto. Mi gato Ricky está enfrente de mí viéndome fijamente, en su pose más cómoda, con las manos estiradas y cruzadas. Es un divino. Saludos

Aidee Sánchez Velasco

Anónimo dijo...

Hola hermosa,

Buena la anécdota de Montaigne. Me encantó la imagen de los gatos ataviados con diferentes disfraces, aunque dibujarlos parece misión imposible, ya los imagino dejando sus huellitas de pintura, carboncillo en los cuadernos y lienzos y haciendo acrobacias en los caballetes, haciendo desparpajos en el cabello de los modelos. Neruda habla de la perfección del gato y como es el único animal que ya está terminado, y cuando todos los demás animales quieren ser lo que no son, el gato "quiere ser simplemente gato"

Abrazos ;)

https://youtu.be/FwuoiLftDPw

Claudius dijo...

Realmente una hermosa descripcion de lo que representan y son nuestros queridos compañeros felinos. Como orgulloso "padre" de dos de ellos me identifico plenamente con tus palabras. Un abrazo

Unknown dijo...

Simplemente me fascinó.