domingo, 16 de diciembre de 2018

THE HEAD AND THE LOAD

 La guerra exhibe sus crímenes para alcanzar la victoria y los oculta para alcanzar la posteridad. Los cien años del final de la I Guerra Mundial marginaron de los himnos a las víctimas de la estrategia política y militar, las armas químicas fueron parte de la crueldad del progreso tecnológico, la violencia política se encubrió en los ideales para destrozar a los enemigos y a los aliados, y detrás de ese teatro del horror, el racismo enlistó batallones para ser asesinados. El genocidio de más de un millón de soldados negros de África, que participaron en su condición de colonias de los imperios en guerra, fueron utilizados para las tareas más duras hasta ser masacrados como escudos humanos cubriendo el frente.
 William Kentridge estrena en Nueva York su ópera The Head and the load en el Drill Hall del Armory, con bailarines, cantantes, esculturas móviles, músicos, proyecciones de video en un enrome escenario. Los grabados, dibujos y collages de Kentridge son proyectados como escenografía de la tragedia, los cantos y los diálogos se prolongan, son el grito visual que no quiere escuchar la Historia. Enemigos y aliados, manipularon más de un millón de seres humanos, en los archivos las causas de muerte aparecen como desconocidas, y los dibujos se funden con las sombras de los actores. En el sin sentido de la vida, el libre albedrío se arrodilla ante la fosa común de la trinchera, Shakespeare humanizó la tragedia histórica, la voracidad  y la impotencia de Ricardo III se consuma en la muerte de miles de soldados, Kentridge alcanza esa poética y los nombres que no tuvieron espacio en los registros cantan en esta ópera, la carrera hacia la muerte de los soldados es una danza agotadora, el rostro del que sabe que va al encuentro de su último instante, perdiendo su nombre, su fe y su aliento.
 La belleza de las obras de Kentridge, el contraste de sus dibujos y grabados sobre páginas de libros, archivos, periódicos, papeles “socializados” de contenido utilitario, sirven de soporte para pájaros, siluetas de bailarines, animales, dibujos de sus esculturas y objetos, es el contraste entre la vulnerabilidad del ser y su conciencia, ante la anestesiada maquinaria de la civilización. El arte en su universalidad significa sin esquematizar una ideología o un momento, el arte no es de este o de otro tiempo, está en las preguntas que seguimos investigando que aun tratamos de responder, por eso la creación y la contemplación continúan.
 Los dibujos de los pájaros en animación reciben los disparos que matan a los actores y bailarines, con una partitura ecléctica, los cantantes con voces profundas y dolorosas, es la poesía que se niega a ser panfletaria, que manifiesta el abuso histórico y político, sin caer en el facilismo contemporáneo del chantaje y la inmediatez. Kentridge es Shakespeare, sabe dimensionar a los seres humanos, y sabe llevar su obra al límite de una época que continúa enalteciendo las victorias que sacrifican la belleza en el altar de la ideología.

miércoles, 12 de diciembre de 2018

WHITE IS BEAUTIFUL

 This was the song that opened the Tonight with Belafonte TV special in 1959.  
 La libertad, ser dueños de nuestra voluntad y consciencia, de nuestra individualidad, es una misión milenaria que seguimos defendiendo cada día. La esclavitud es racismo económico, se establece la inferioridad e incapacidad de ejercer la propia voluntad de  un grupo para explotarlo y manipularlo, deja de ser un individuo es un cuerpo y su valor radica en la capacidad de trabajo y producción.  
 En el MoMA de Nueva York exponen la obra de Charles White, intérprete del dolor y la determinante trayectoria de la conquista de los derechos de los negros en Norte América, las “imágenes de la dignidad”. Muralista influenciado por Orozco y Rivera, su obra gráfica y sus dibujos son los que alcanzan la más violenta y poética visión de los relatos negados por la Historia. Nació y  vivió en Chicago mientras la segregación destruía la noción de igualdad. La pobreza, violencia familiar y la crueldad social marcaron su talento, asistió a las clases gratuitas del Art Institute de Chicago, y sin dinero para materiales dibujaba desesperado, dando un rostro al obtuso destino. En 1941 se casó con la artista Elizabeth Catlett y vivieron en México. Inspirado en el Barroco, las manos y los rostros de sus dibujos y grabados son hipnóticos, la pasión que tenía hacia la línea, la monocromía, influenciado por la artista alemana Kathe Kollwtitz  y el realismo social, reescribió la leyenda de la rebeldía en su obra. 
 La Historia se distrae con las narraciones sociales, con esa muralla de cuerpos que accionan la construcción de un gran destino colectivo; el Arte escribe las historias de los individuos, retiene las voces, las miradas, la cotidianeidad pisoteada por esa marcha megalómana y brutal que se impone en himnos y odas. El corto de la canción Bald headed woman interpretada por Harry Belafonte, la coreografía es el compás de la potencia contenida en el trabajo forzoso de los presos que estalla en el vientre profundo del hambre, la cámara se mueve y se abre en el aullido que exige I don't want no cold iron shackles 'Round my legs, Lord, y las cadenas caen en los pies de Belafonte. 

White persiguió ese relato incrustado en sus heridas, las mujeres de sus grabados presas en los pliegues de sus vestidos,  los ojos furiosos, las manos herramientas de la supervivencia, trazadas en un limbo que se habita con los cantos rítmicos, del ritual de la nostalgia. La tragedia del Barroco sin victimismo, es la pertenencia humana, la vida que carece de significado se escribe cada día, si el significado es una fatalidad, nos rendimos sin comprender, siguiendo los pasos marcados. La obra de White es la rebelión a un significado no deseado, a un destino no pedido, a negar lo que otros han escrito.

jueves, 29 de noviembre de 2018

PIADOSA ARROGANCIA

Los peores tiempos son los tiempos del arte. La creación es consecuencia de la desesperación, del rechazo a la invencible realidad. Hambre, enfermedad y guerra, se regodean en su poder lanzando a la muerte, emisaria absoluta e incuestionable. Los seres humanos respondemos con débiles y minúsculas armas: música, poesía, dibujo. Los dioses se burlan de la ignorancia evasiva que nos determina, de la necia condición que no entiende a lo que se enfrenta. Sin ley y arrogantes, tratamos de escribir de nuestra historia, ese privilegio nos está prohibido, las vidas se repiten, los dolores regresan, los males son incurables, nuestro libre albedrío es un espejismo que refleja lo que no somos.  
En el Metropolitan Museum de Nueva York exponen su colección de pintores holandeses barrocos, la explosión de la naturaleza muerta, el retrato y las escenas de la vida cotidiana, que realizaron cuando Europa se destruía en las guerras religiosas y la miseria triunfaba con sus malolientes jirones. Las religiones demostraban su poder con cadáveres, pan podrido, agua sucia, cuerpos cubiertos de pústulas, y el sufrimiento ahogaba a las virtudes. Las batallas ensordecían los paisajes, la música purificaba al llanto, y en los talleres construían laúdes y clavecines, las maderas preciosas traídas de América y África se traficaban entre los artistas y artesanos para inventar sonidos, para darle al espíritu un lenguaje que pudiera escuchar sin miedo.
Thomas de Keyser, en el lienzo, El músico y su hija, 1629,  contrasta la severidad del color negro, símbolo de la austeridad protestante, con la juventud del músico que ágil saca de su estuche un laúd, una niña lo mira con una sonrisa y el pintor conquista la naturalidad para vencer al realismo. El joven está en movimiento, en el interior de la casa viste capa y sombrero; ella lleva en la mano un delicado abanico de plumas blancas, está impaciente por bailar las Danzas de Joachim van den Hove, distraer al infortunio con el gozo desterrado. La partitura invade el presente, y la pareja, en su presuntuosa austeridad, sabe que afuera de esa habitación la población busca comida entre los desperdicios, y las leyes divinas se disputan el honor de matar.
El color negro es el gran hallazgo del puritanismo, es su orgía y su exceso, la represión desquició el brillo, los pliegues, los filos azules, las sedas y los terciopelos, el cuerpo y el alma se unieron en el limbo que les da espacio, en un color que es penumbra y ascetismo. Luto anunciado, el camino de la vida es el aprendizaje que se dirige a la muerte, la ausencia de color es la ausencia de vanidad, y en esa resignación, se concentra la belleza maniquea de la tonalidad sin evasiones. Los cuellos blancos resplandecen en piadosa arrogancia, la mortificación es opulencia, el cuerpo se oculta y la cabeza se enmarca, las variaciones cromáticas son fugas musicales, evanescencias de la materialidad. La miseria contempla avergonzada, la elegancia es un castigo divino inmerecido. 

viernes, 23 de noviembre de 2018

ENTREVISTA AVELINA LESPER


Entrevista realizada por Júpiter de la Revista Urbana de Guadalajara, Jalisco, en el recinto del Instituto Cultural Cabañas, durante la inauguración de la exposición de la Colección Milenio Arte, de la serie El Amor visto por el Arte.
Agradezco a Júpiter y a la comunidad LGTB su interés en esta exposición y les hago un reconocimiento en su lucha por los Derechos Humanos, por el respeto a la libertad de vivir nuestro cuerpo y nuestra presencia como una elección personal. Las sociedades que estigmatizan la individualidad fomentan la violencia y la injusticia. La comunidad LGTB ha emprendido una tarea que está educando a la sociedad en el respeto y la dignidad de ser quienes deseamos ser.

ENTREVISTA AVELINA LÈSPER


Entrevista realizada por Aleks Phoenix  el final del evento Ars Media de la Revista Picnic

domingo, 11 de noviembre de 2018

VISITA GUIADA POR AVELINA LÉSPER EN EL INSTITUTO CULTURAL CABAÑAS


VISITA GUIADA PARA LA EXPOSICIÓN 
EL AMOR VISTO POR EL ARTE
Lunes 12 de noviembre en la Capilla del 
Instituto Cultural Cabañas en Guadalajara, Jalisco
Abierta a todo el público, entrada libre

lunes, 5 de noviembre de 2018

DIA DE SPECTRE

 En el neoliberalismo las tradiciones tienen precio, y entre más rápido se vendan menos se devalúan. El Día de Muertos era emblemático de nuestra identidad, hasta que llegó James Bond, el agente 007 y su largometraje publicitario en el que está a la venta, desde su ropa interior a la Catrina de Posada y los Tzompantli. Lo más barato, por supuesto fue nuestra Cultura. La  falsa valentía ante la muerte del folklor patrio le dio el toque exótico al glamour del espionaje ultra macho y sexual, ir a los tacos de canasta en un Aston Martin, y ser la escenografía tacky de una película serie B es el mexican dream. 
 El Agente 007 y su equipo de stunts aterrizaron sobre los tejados del Centro Histórico y mataron el Día de Muertos, ahora la misión imposible es recuperar la verdadera tradición enterrada por el marketing. Presumiendo ofrendas neoliberales, hacemos desfiles imitando la película, los maquillajes y disfraces, toda la parafernalia es un remake de bajo presupuesto y sin espías inmortales. Las autoridades culturales encargadas de fomentar las fashionistas tradiciones originales deberían invitar famosos  para que desfilaran y volver a darle proyección internacional. Los alebrijes contemporáneos ya parecen Transformers, es muy refrescante que la Catrina y los nuevos disfraces sean un sincretismo entre carnaval brasileño, Frida Kahlo y Halloween. Despojada de su sentido trágico prehispánico se murió nuestra tradición pero nació otra, eso está muy bien, tal vez sea necesario que los creativos de la industria de entretenimiento reinventen toda nuestra Historia y sea apreciada por el público invitando a replantear su identidad. 
Somos más mexicanos vistos por los extranjeros que por nosotros mismos, como las caricaturas de Speedy Gonzales o los narcos de los thrillers de cine y televisión. Eso pasó con Frida, hasta que Madonna desató la fridamanía nadie se paraba por la Casa Azul que estaba casi en ruinas, hoy es como ir a Taco Bell. La reactivación patriótica podría contratar al equipo de Spectre y remasterizar todas nuestras tradiciones, símbolos patrios y desfiles, con una nueva versión de nosotros mismos, más colorida y vendible levantarían el tan deprimido espíritu nacionalista.
Es más fácil que le entreguemos nuestra idiosincrasia a un equipo cinematográfico a que la andemos defendiendo, es momento de ser inclusivos y multiculturales, el nuevo desfile fue optimista y festivo, como oír mariachis cantando en inglés, se debería incluir en el mal-Tratado de libre Comercio T-Mec.  La Madre Patria encarnada por una Chica Bond, convertir, ya por fin, en parque temático las zonas arqueológicas, con áreas de fast food y demás atractivos turísticos. En los murales sustituir el rostro de alguno de nuestros próceres por la cara del heroico 007 que vence a los malos, y siempre anda bien vestido, renovándose con cada casting. En esta visión más optimista tendríamos el aliento para alcanzar el estatus de ser el Amigo Country del primer mundo.

domingo, 28 de octubre de 2018

PURITANOS INCULTOS

Venus del espejo de Velázquez

La censura ahora es “políticamente correcta”. Carece de fines éticos, tiene fines oportunistas, si algo está  presente en las redes sociales o en los medios, puede atraer seguidores o beneficios económicos y políticos, ahí están con sus propuestas “sociales”. El nuevo objetivo es someter a la literatura a su puritana visión de la realidad. Son los inquisidores de la actualidad y atentan contra los libros de Zola, Balzac, Dickens y hasta el Principito, para conseguir la inclusión de sus causas. Los guardianes del oportunismo pretenden que violando los Derechos de Autor pueden recuperar los de las mujeres y con esto nos condenan a la marginalidad de existir por la arbitrariedad de un grupo. No pueden violar los Derechos de Autor de ningún escritor, sea de la época que sea, así haya escrito historias que en la actualidad puritana sean censurables, no pueden cambiarlas para saldar una venganza.
Los censores tienen sus propios escritores que fabrican historias que son manuales de pedagogía o saturados de consignas,  no están creando literatura, están haciendo panfletos ideológicos. Están destruyendo la literatura infantil,  los cuentos para niños son cursi pretensión conductivista. La persecución está acabando con la metáfora, las pasiones humanas, las tragedias de nuestra naturaleza, ya es ridículo el extremo de la versión “empoderadora” de la ópera Carmen de Bizet. 
Versión de Eko de la nueva portada 
Violentan el derecho de los autores a tener su propia visión de las emociones y los seres humanos, es un atropello que lo hagan con  autores que no pueden defender sus obras, es un allanamiento impune a la creación. Estamos regresando a la destrucción de la Venus del espejo de Velázquez, que  en 1914 fue víctima de la violencia que prohíbe la belleza como un enemigo político. La persecución es en contra del arte, es sintomático que para estas personas es políticamente correcto que las artistas feministas VIP se desnuden y se den latigazos o que se orinen de pie, o que las instalaciones cuelguen ropa interior y miles de toallas sanitarias y sea incorrecto que Tolstoi haya escrito que Ana Karenina se suicida o que los Pre Rafaelistas pintaran las diosas de la mitología griega. La verdadera intención es convertirnos en una sociedad inculta, puritana e iconoclasta, sin arte, sin erotismo, sin condición humana, una sociedad que trabaje, coma y repita consignas que la hagan aceptable por la masa.
La nueva marginalidad va ser leer en voz alta los libros originales, leer las tragedias de Sófocles con Electra maldiciendo a su madre. ¿Tendremos que leer que Hamlet de Shakespeare va con su madre a terapia de constelaciones familiares para solucionar sus diferencias? ¿Hansel y Gretel en lugar de ir a masticar la cabaña de galleta de una bruja caníbal van hacer trabajo comunitario? Nos están imponiendo un “mundo feliz” sin valores estéticos, regido por mediocres que no se atreven a adentrarse en la verdadera creación y la cambian por la comodidad de un pensamiento digerido y dictado por el poder.

domingo, 21 de octubre de 2018

AUTODESTRUCCIÒN, AUTOPROMOCIÒN

La publicidad tiene pocos recursos, en eso radica la lealtad del público, que se sienten seguros con lo que les ofrece, no hay riesgo, creer en ella es un acto de fe que tiene sus recompensas. En el carnaval del arte VIP el dress code es disfrazarse de ingenuos,  las campañas de publicidad se disfrazan de actos artísticos, performances, instalaciones, y los cómplices fingen que se creen las mentiras que están presenciando. 
En un show mediático llamado subasta de arte, el colectivo graffitero Banksy vendió y “autodestruyó” una “obra”, los curadores esgrimieron variadas teorías académicas, que se suman a la campaña de autopromoción. El acto de circo era ver los rostros de los asistentes y del staff de los subastadores, en el face code del autoengaño, de que presenciaban un acto de rebeldía creativa. En el colmo de la farsa, justifican la supuesta destrucción de la fotocopia llamada “obra” diciendo que es parte de su negación a entrar en el mercado del arte, entonces para qué la lleva él mismo a subastar, porque la llevó a través de su agente de publicidad, llamado Pest Control, que obviamente es él mismo, pero se trata de mentir y en eso el arte VIP es tan torpe como sus obras. En las subastas, se reciben las obras con semanas de anticipación, y se revisan en cada detalle, se hace un dictamen, pero como la vida es injusta con los inocentes, nadie vio que el publicista del graffitero les entregó la obra con una máquina trituradora en el marco, y la colgaron así, tampoco nadie vio que la tuvieron que programar y probar varias veces para que funcionara el momento de la foto, y nadie vio, por supuesto al comprador.
Lo que si vimos es cómo el arte contemporáneo VIP salvaguarda la mediocridad  y la cotización de un colectivo graffitero con un show de programa de concursos de tipo “Atínale al precio”. La aportación al art system es muy valiosa, eso de destruir las obras VIP genera muchos beneficios, el más importante es que tirarlas a la basura después de la exposición será un acto artístico, se puede documentar cómo el camión de la basura se lleva el colchón, las sillas rotas, la comida o la sangre en cubetas, sumarlo al proceso de la obra y por supuesto al precio. Los artistas VIP deben guardar toda su basura,  y convertirla en “readymade autodestruido”, los performanceros que recolecten su detritus y lo definan como su “cuerpo autodestruido”. Las posibilidades artísticas, curatoriales y económicas son infinitas, podrán establecer la autodestrucción como un nuevo género artístico, con cátedras universitarias, tesis, curadores y más burócratas culturales. Las bodegas de arte van a ser innecesarias porque el valor de las obras VIP ahora estará en que las autodestruya el artista.
La mejor tesis académica la hizo McDonald’s con el anuncio de sus papas fritas rebanadas por la misma máquina trituradora, eso define con claridad que el arte VIP es basura desechable que sirve para  generar dinero. El verdadero performance sería que metieran en una máquina trituradora ese millón y medio de dólares, en el banco en dónde tenga su cuenta de inversión este colectivo politizado y de estética niñata, porque no solo es un acto de autopromoción es una autocompra que le consiguió una publicidad planetaria muy barata, tan barata como el face code de los subastadores pagados como comparsas.

domingo, 14 de octubre de 2018

EL INSOMNIO DE BACH

 No quiero dormir, la noche se acaba, el silencio no espera, que no llegue el sueño, que no aparezca. Música para alejarse del sitio inasible de la inconsciencia, ¿por qué debemos dormir? ¿En qué lugar está el sueño, a dónde se va cuando termina? No quiero dormir. Bach compone unas variaciones, ejercicios, tal vez inspirados en las pesadillas de Domenico Scarlatti, Essercizi de 1738, estudios, repeticiones delirantes que destrozan el sueño. La inspiración no son los ejercicios, es  el insomnio, el silencio. El Conde Keyserlingk abducido por el insomnio le entrega sus noches, Bach le hace un regalo, le compone un motivo para no dormir, las Variaciones para clavecín, fingir que un hechizo lo exilia del descanso, y seducido por el desvelo, dejarse abrazar por un amante, rendirse, escuchar. En su habitación, la voz ansiosa del Conde pide con sed y miente, música, música, la acompañante de un apetito que nunca será satisfecho. Bach tampoco duerme, el insomne alarga la vida, destierra la inerte entrega a las alucinaciones que se evaporan, atrayendo los augurios de un oráculo no convocado. 
 En el mismo orden detallado de los ejercicios delirantes de Sacrlatti están escritas las Variaciones Goldberg, y el joven organista sale de su cama, se viste con una bata de terciopelo, habita en una pequeña cámara al lado de las habitaciones de Conde, es una caja de música viva, esclavo virtuoso, adicto a la repetición, a la trampa de la interpretación, presintiendo el momento en que pedirá de nuevo el Aria. El palacio del Conde se trasformaba en las Carceri d'invenzione de Piranesi, en esas escaleras sin destino, celdas sin puertas, dentro del cráneo, sarcófago sordo, que se cierra por dentro, que permite que la música resuene y se concentre en un laberinto de memorias. “La tenebrosa guerra, que con negros vapores le intimaba” Sor Juana tampoco duerme, escribe para ahuyentar el sueño, los que no descansan leen y escuchan, para que los párpados no oscurezcan el camino y mantenerse alerta de que la vida no se evada. 
 El clavecinista, Gottlieb Goldberg alumno de Bach, aprendió a no dormir, esperar el silencio absoluto de la noche y abrir el espacio para que la música inunde el tiempo, ama al Conde, le agradece su vicio, lo cuida en esclavitud gozosa, y con cada interpretación es más virtuoso, y en cada acorde alcanza el éxtasis que nos multiplica el presente, la única vida. Las ejecutaba a los 14 años y murió a los 29, en esa cámara, con su clavecín y la voz del Conde, “al reposo de los miembros, convidaba, el silencio intimando a los vivientes, uno y otro sellando el labio oscuro, con indicante dedo, Harpócrates la noche silenciosa”. El silencio, deidad musical, filosófica y poética, Harpócrates bendiciendo a  Bach con noches largas, a su altar infinito y efímero le ofrendó las Variaciones, perdurar en cada instante quieto, puro, limpio, “los átomos no mueve, con el susurro hacer temiendo leve, aunque sacrílego ruido, violador del silencio sosegado”, la música es para el silencio, persecución banal, reciprocidad amatoria que se extravía, condicionada, se finiquita, el Conde la consagraba en sus conciertos, memorizar las Variaciones,  esperar los sonidos, la lealtad de su respuesta, y en el abrazo, huir, “acosado de la luz que el alcance le seguía”. 






ENTREVISTA AVELINA LÈSPER


Entrevista con Alberto Tavira en Canal 40 de televisión. 

domingo, 7 de octubre de 2018

Aviso sobre las visitas guiadas



Aviso sobre las visitas guiadas
Las visitas guiadas por Avelina Lésper  abiertas al público en el Museo del Antiguo Colegio de San Ildefonso, en la exposición Luna, Sol Dualidad, de la Colección Milenio Arte tendrán la siguiente organización:
Las visitas serán los días 11 y 18 de octubre   
a las 5 pm.
El público se deberá formar afuera de la sala 30 minutos antes de la visita. Incluso sin inscripción previa en el sitio del museo, iremos ingresando por lugar de llegada.
La exposición se alargó hasta el 25 de noviembre, tendremos una vista más que anunciaremos en fecha próxima.

AEROBICS CONCEPTUALES

 Los artistas contemporáneos VIP se cansaron de tener el cerebro y la inteligencia en pausa y están decididos a ejercitarse y consagrarse al mismo tiempo. Se han dado cuenta que la única forma de que vayan a sus exposiciones es exhibiendo selfies-magnets, y como hasta pensarlos les cuesta trabajo, están invadiendo las salas de pintura y escultura de los grandes museos. Los  directores y curadores que ceden a la presión de ser modernos y se tienen que justificar con el star system por mostrar en las salas obras maestras clásicas, para compensar, meten alguna infra obra contemporánea VIP. La nueva versión del performance es hacer aerobics en las salas de los museos, el Museum Workout “una forma física de mirar al arte” “escuchar música de los Bee Gees y sudar vigoriza al arte, te da una experiencia emocional diferente”.
Los performanceros han demostrado que ser indigentes mentales les da muchos beneficios institucionales pero no les da público, convirtiendo las salas de los museos en gimnasios con rutinas ochenteras adelgazantes pueden acceder al público y al mismo tiempo entorpecer la contemplación de una pintura de Tiziano o de cualquier pintor que haya tenido el atrevimiento de mostrar su inteligencia con su obra. La exigencia de observación y comprensión no es necesaria en sus performances, que son predecibles y efectistas, no es lo mismo con el arte verdadero que requiere de concentración intelectual, justamente lo que tratan de boicotear con estos performances. En el arte contemporáneo VIP no hay contemplación, si brincan o se duermen en frente de sus obras no cambia la experiencia, para eso está la explicación curatorial de la obra que determina lo que el público debe pensar o entender. 
Los videos de aerobics y de zumba son virales, es  una injusticia que los performanceros que son doctorados en universidades y tienen becas institucionales no disfruten de esa fama, se han mutilado, golpeado, desangrado, fornican en público y con estos sacrificios mantienen su sitio lumpen en el arte VIP, con una rutina de zumba es probable que les den likes. La pregunta es ¿por qué no hacen esto en sus salas vacías de los museos de arte contemporáneo VIP? Ahí podrían jugar béisbol, instalar un campamento  o montar un boliche, no hay obras ni público, hacerlo en un lugar que se va afectar con el sudor y la temperatura, que un movimiento pueden dañar las obras, es nada más la obsesión de degradar al arte verdadero al nivel de su infra talento.
El arte VIP es el que necesita ser “vigorizado” porque se muere al final de cada exposición, sus obras  se convierten en basura afuera del museo.  Se trata de “compensar” la presencia del gran arte con estupideces, entonces después de una exposición de un artista VIP con cajas de cartón, bolsas de plástico  y tablas con agujeros para “compensar” pongan una obra de Rubens y un letrero que diga “esta obra es para que limpie su cerebro y lo ejercite después de ver obras VIP sin inteligencia”. Ejercitar el cerebro es posible cuando retamos nuestra inteligencia, que es justamente lo que no hacen estos artistas, les propongo que en vez de dar esos brincos, aprendan a dibujar o se pongan a observar esas obras que no permiten ver con su invasión aeróbica. Ahora si se trata de adelgazar, hagan una huelga de hambre, que es el performance más efectista.

martes, 2 de octubre de 2018

EL TATUAJE, ENTRE LA MAESTRÌA Y EL FRAUDE

Enrique Dubost Tattoo
 La piel es una propiedad inviolable, cubre nuestro ser, nos significa más que el nombre, es protección y placer, tocar y tocarse, es un ritual que se comparte, consagra la cercanía. El arte en la piel se posiciona en una señal de identidad, un tatuaje es un arte que describe a la persona, le da un simbolismo que manifiesta esa propiedad de sí mismo con un sello imborrable e intransferible.
Plasmar un tatuaje actualmente es tomado como una moda insensible y sin consecuencia, es tal la banalización de los tatuajes que parece una epidemia contagiosa, abundan los tatuadores sin talento y la gente enseña orgullosa “obras” que parecen pegatinas que les regalaron en una bolsa de papas fritas. Lo de menos es que con el tatuaje les den el bonus track de una Hepatitis B,  traer en el cuerpo un dibujo mal hecho, con colores pésimamente aplicados y además con una infra creatividad dice que el portador es una persona sin noción de la belleza y el simbolismo, en resumen, que comparte el sub nivel de inteligencia de su tatuador.
Elijan antes a un artista, el tatuador debe ser un buen dibujante, con lenguaje, con un dominio de la caligrafía, los maestros tatuadores son como los maestros calígrafos del siglo XVII. La mente y el cuerpo deben estar preparados para un acto irreversible, es penoso ver la manera en que esto ha proliferado con gente que carece de la elemental noción estética, que están metidos en un negocio que está de moda y no tienen ni idea de cómo se hace un dibujo, que aplican plantillas de catálogo sin originalidad.
Cada parte del cuerpo tiene una función y eso le da una significado en la existencia, no es lo mismo ponerse un tatoo en un brazo que en la pierna, los selfie adictos, por ejemplo, que creen que no existen si no enseñan el trasero, se ponen un tattoo para buscar popularidad, y lo que hacen es demostrar que son tan baratos como la “obra” que les imprimieron.
La ética artística es parte de la estética del arte del tatuaje, en trascendental la intervención del artista, la higiene, la calidad de los materiales van unidos a una inevitable maestría para crear y dibujar. La gente es libre de hacer con su piel lo que pueda, y es evidente que cada tatuaje se parece a su dueño, las cabezas vacías traen tattoos que los representan y los describen, por eso es casi inexplicable que además decidan marcar su cuerpo con un dibujo mal hecho o sin imaginación que dice a gritos que siguen una moda sin razonar.
La tradición oriental como los tattoos japoneses, llegan a un grado de perfeccionamiento que hacen de la belleza un vestuario íntimo. La moda distorsiona la ceremonia y la lleva hasta la aberración, con gente que llena su cuerpo en una obsesión de cubrirse y se convierte en un fenómeno de circo, agrediendo con su presencia al arte y a la corporeidad. El tatuaje podría ser una asignatura en las carreras de artes plásticas, y reconocer a los maestros tatuadores en su labor para preservar la disciplina del dibujo, la caligrafía y el color y de paso, anular a la gente oportunista que está vandalizando algo que es un arte.

Las siguientes imágenes son de maestros tatuadores de México, que hacen de este arte la posibilidad de llevar en el cuerpo una obra. 

Enrique Dubost Tattoo

Enrique Dubost Tattoo

Enrique Dubost Tattoo

Ignis INK Tattoo

Ignis INK Tattoo

Ignis INK Tattoo

Ignis INK Tattoo

Lilian Raya Tattoo

Lilian Raya Tattoo

Lilian Raya Tattoo

Lilian Raya Tattoo

Lilian Raya Tattoo

Luis Jade Tattoo

Luis Jade Tattoo



Michelle Gomez Tattoo

Michelle Gomez Tattoo

Michelle Gomez Tattoo

sábado, 29 de septiembre de 2018

ENTREVISTA AVELINA LÈSPER


Entrevista realizada y editada por Aleks Phoenix con estudiantes la carrera de Comunicación de la Universidad iberoamericana, el sitio Ibero 90.9 también pueden ver la entrevista y leer el texto en el sitio de Aleks Phoenix

domingo, 23 de septiembre de 2018

A HUEVO!!

 La demagogia feminista revanchista es parte de la ociosidad burguesa, las consignas sociales son los nuevos juegos viciosos, diversiones mundanas políticamente rentables, y además subvencionados por el Estado. En el New Museum de New York, famoso por exponer exclusivamente artistas jóvenes y mediocres, la jovencita de 56 años y feminista apadrinada por el sistema, Sarah Lucas, inauguró su retrospectiva con un performance colectivo que consistió en estrellar 1000 huevos contra la pared para hacer una “pintura” ayudada por  una furiosa horda de feminoides. La artista VIP hace de su misandria, odio a los hombres, el concepto rector de su trayectoria, sus obras son un catálogo de clichés psiquiátricos, los herederos de Freud deberían demandarla por plagio, sin embargo los curadores escribieron una tesis doctoral por si alguien no entendió la relación de los genitales masculinos y los huevos, incluida en la factura de venta al museo. En la terapia grupal de castración metafórica, las fascistas amigas desperdiciaron groseramente una cantidad de comida que por menos de eso decapitaron a María Antonieta.
 Es frustrante que el performance termine con una sala pestilente, las amigas estaban tan divertidas que deberían encerrarlas en el New Museum durante dos meses participando en el reality show feminoide “El planeta de las Lucas”, para disfrutarlo en tiempo real por internet. Tendrían más terapias de grupo desahogando sus experiencias con los hombres, harían obras VIP como la del pollo en los calzones y el mega dildo que la hizo famosa en Art Basel, cuidarían a sus hijos concebidos por inseminación artificial, y se pelearían entre ellas por hacer la estigmatizante limpieza de las salas del museo que ensuciaron con su “obra”. Aristóteles afirma que el arte es sabiduría que reúne teoría y experiencia, el conocimiento teórico de arrojar un huevo hizo a Lucas miembro de la Royal Academy de Londres, no pintar al temple y dominar las técnicas renacentistas, la académica se pone huevos estrellados en los senos y eso significa que tiene una causa social. Incapaz de saber pintar al temple, de crear una obra con riesgo estético y artístico, ya no digamos de entender la belleza, recurre a lo más zafio: una guerra de comida. La misandria de Lucas denigra la sexualidad masculina e incita a la violencia en contra de ellos convocando a la castración colectiva y para la Academia es una reivindicación que merece ser expuesta, mientras la Venus del espejo de Velázquez, es una pintura sexista que debe ser retirada del museo.
La artista VIP Sarah Lucas 
Las injusticias que aún seguimos padeciendo las mujeres en todo el mundo, y en los distintos niveles económicos  no se denuncian con estas obras, y no aportan ni a la justicia ni al arte. En el arte VIP cualquier cosa es arte, incluso el desperdicio vulgar de comida y la suciedad de esta fiesta furiosa, lo más grave es que se diviertan y pasen por artistas ridiculizando una búsqueda de justicia que es urgente y medular en la formación de una nueva sociedad. El patrocinio de estas obras institucionaliza la misandria, y la hace una expresión aceptable, si por ejemplo, un artista VIP hombre hiciera algo similar en contra de las mujeres, que aplastara papayas, cerezas o alguna fruta “sexualizada”, lo linchan y termina su carrera. Sarah Lucas está en ese museo explotando su privilegio de cuota, “mujer-feminista-artista”. Es el negocio de trabajar de víctima del sistema.