miércoles, 11 de julio de 2018

SE BUSCA AUTOR DE GRAFFITI

Estaba el Irrompible López, paseando después de su sesión con el imanologo, Lalo Camacho, y magnetizado, miro a su lado y encontró este graffiti en el sur de la Ciudad de México. Agradezco su descubrimiento.y que me haya tomado la fotgrafìa.  

Se busca al autor de este graffiti ubicado en la calle 4 Poniente esquina Periférico Sur en la Ciudad de México, a unos metros de la sala de conciertos Ollin Yoliztli.
La calle y el área en general están intervenidas por distintos graffitis, invito a los autores que tengamos un diálogo acerca de cuál es la finalidad de estas pinturas y sobre las diferencias de calidad entre ellas, en qué limite esto puede ser arte urbano o simple vandalismo.  
Si se ponen en contacto podemos ver en dónde mantenemos esta conversación abierta con todos los que pintan en los muros de la ciudad.

GATOS


Ocupados en distintos asuntos, obligados a resolverlos en ese instante, brincan a la mesa, se sientan encima del teclado, dirigen el mouse de la computadora, escribiendo un misterioso aforismo. La elasticidad de su cuerpo no hace más flexibles sus decisiones. Montaigne tenía la compañía de varios eruditos que ponían en orden su inmensa biblioteca, y cuando les pedía consejo para alguna línea de sus ensayos, tomaba un cordón y dialogaban importantes cuestiones, y concluía que el gato era el que jugaba con él. Se debaten en dilemas que requieren de un serio análisis, T S Eliot, en su poema del gato llamado The Rum Tum Tugger, describe su hamletiana personalidad, ante la densidad del aburrimiento quiere ir afuera y como “siempre está del lado equivocado de la puerta”, hay que volver a invitarlo a pasar, entrando en un círculo interminable de dudas, entradas y salidas. En las entrevistas siempre tienen algo que decir, maúllan participando en el momento más polémico de la conversación aportando desconcierto y derribando un argumento que se pierde a la menor divagación.

En una demostración de la inestabilidad de la materia tienen la capacidad de desaparecer, buscarlos es una misión de psíquicos y magos, capaces de ver fantasmas y espíritus, y una vez agotados los recursos de la investigación, ¡zaz! aparecen con paso silencioso, y mira alrededor preguntándose qué interrumpió su paseo. Impacientes, no les gusta posar para pintores, obligan a que la memoria y la observación trabajen, susceptibles detectan cuando los miran y se mueven de inmediato, Leonardo y Foujita los retrataron en movimiento o dormidos que es la única forma de que estén quietos. Estudiar un gato para dibujarlo debería ser una materia obligada en las carreras de arte, ver si la elástica columna gira del lado derecho o el izquierdo y si la proporción de la cola varía según las circunstancias. Rayados, rojos, grises, blancos, combinados, negros, con traje de noche tipo tuxedo, con calcetines y guantes, chalecos, antifaces, cejas y bigotillos blancos, el ajuar es interminable, con obsesión lo cuidan, se hacen largas toilettes, baños delicados y profundos.
Ahuyentan a la soledad, a la tristeza y a las plagas que merodean una casa,  limpian de dolor el alma y con su mirada nos dicen que son fieles, vigilantes y protectores. Contemplan por las ventanas añorando el espacio, ven pasar a los pájaros, y mientras beben un poco de leche o se saborean un plato de crema, con el movimiento de la cola nos dicen que aún son salvajes. En el desayuno compartimos un poquito de pan, en la cena adoran la avena o una  hoja de espinaca, nos hacen sentir que les gusta lo que hacemos, que viven nuestro presente en completa entrega, que no escatiman su presencia. Ven llegar a la noche con sus ojos brillantes, y se trasforman, recuperan su leyenda, se mitifican en el interminable abismo de los seños, y calientan el regazo, duermen con su pausada respiración, y nos abrazan y nos dicen: somos solitarios en compañía.

lunes, 9 de julio de 2018

ESA FOTOGRAFÌA

Esa fotografía cambió el destino de esos niños, esa fotografía denunció la política inhumana y cruel de Trump en contra de los inmigrantes, esa fotografía consiguió que el mundo se enterara de un crimen inenarrable. El fotógrafo John Moore captó a la niña hondureña de dos años de edad que llora desesperada y desolada ante el gigantismo prepotente de los guardias fronterizos. El fotógrafo Moore propició algo que a nivel institucional o intergubernamental era imposible de lograr, la difusión de esa ominosa imagen detonó la suspensión y la investigación de lo que hay detrás de esa criminal política de castigo para los inmigrantes.
 La fotografía de Moore dimensiona la importancia del trabajo de los fotógrafos y la labor periodística, la violación a los derechos que sufrieron durante meses esas familias, esos niños, nunca hubiera cambiado sin esa serie de fotografías. Moore ha trabajado en la India, Egipto, la frontera de México con Estados Unidos y Sudáfrica, los trabajos que realiza para Getty Images tienen la carga social y humana que hace que los acontecimientos trasciendan la estadística. El fotoperiodismo va más allá de la documentación, es una forma de “ver” lo que sucede, de anticiparse y prever a dónde se va a dirigir algo, estar alerta de en dónde se está gestando esa imagen que va a definir un acontecimiento. La capacidad de síntesis del fotoperiodismo está en que humaniza a los protagonistas, dando materia a la descripción escrita. Al leer el reportaje de un desastre o a lo crónica de un evento social, el acompañamiento de la fotografía culmina con la idea que nos formamos de lo comunicado, sin esa imagen no tendríamos completa nuestra apreciación y por eso la guardamos en la memoria.
Desde este espacio, y aunque sé que no lo va a leer, le agradezco a John Moore por realizar esas fotografías y haberlas publicado en las redes, por ser valiente y no dejarse intimidar por la presencia del poder, por vernos como seres humanos, porque gracias a él y al trabajo periodístico de miles de fotógrafos denunciando injusticias, ellos han provocado cambios como el que acabamos de vivir, hicieron más que los gobiernos de los países de origen de los migrantes, que han reaccionado con vergonzosa pasividad.
En la criminal política que emprendieron hace meses en contra de la inmigración a Estados Unidos, han desaparecido miles de niños, y es obvio que estas fotografías no solucionan esta tragedia, y sin embargo hicieron el cambio. Es lo que sucede con el arte, no cambia al mundo, pero es capaz de impactar y provocar reacciones sociales y humanas. Los fotoperiodistas muchas veces ponen en riesgo su vida, y aun así continúan con su trabajo, en la mayoría de las ocasiones los lectores no leen el crédito de la autoría de una imagen, pasa en el anonimato, para la mayoría de ellos la recompensa es intima, ver que su trabajo movió los engranajes de la justicia.  Recordamos el hecho y la escena y no sabemos quién hizo la fotografía, así es este trabajo, es esta ocasión podemos decir el nombre John Moore, y que sirva para decir el nombre de todos mis compañeros fotoperiodistas.

lunes, 25 de junio de 2018

EL DOLOR DE CREAR


El suicidio es una sombra constante en la creación artística y literaria, en muchos casos aún con la atención psiquiátrica y con la medicación parece que las emociones son tan potentes y demandantes que llevan a los autores y creadores a detener su existencia.
David Foster Wallace, el autor de la novela La Broma Infinita constantemente caía en depresión, lo que le obligaba a recurrir a los medicamentos para mantener un estado que lo alejara de llegar más lejos. Los estudios psiquiátricos publicados sobre su caso afirman que abandonaba la medicación porque sentía que los efectos secundarios le impedían llevar a término sus novelas, le confesó al doctor que le restaban concentración y capacidad de decisión.  En el esfuerzo de continuar con su obra, dejó los medicamentos y más tarde se colgó. Es el caso de varios creadores y científicos, es parte de la Historia del Arte, a los que la depresión acecha y que al final conquista la posibilidad de detener el trayecto de la obra y de la existencia misma. El compromiso con un trabajo autoral es muy grande, es de una naturaleza distinta, pide algo que es muy comprometedor: la vida y el nombre. La creación se hace por la obra y por el propio ser, es una prueba constante entre lo que se es y lo que se produce, la derrota es una cuestión íntima que además se hace pública, pone en evidencia y la sola posibilidad trastorna el sentido de la vida. Continuar con o sin éxito es mantener ese diálogo y ese reto con el propio ser y con su estancia en el presente.
El abandono de un tratamiento, ya sea médico o  alternativo, por continuar con la obra es una decisión difícil porque demuestra el gran compromiso que hay con el trabajo, el enorme pesar que significa que exista un obstáculo que no permite que fluya lo que mente desea, que esa inteligencia, esa herramienta tan delicada, tiene una parte ausente o distinta. Prefieren dejar de vivir que dejar de crear. Los estados que comprometen las emociones a tal grado que afectan la percepción de la realidad van más allá de la leyenda creativa, el genio incomprendido, el carácter inestable, la alteración de los sentimientos no son una pose o una excentricidad, son parte de la contrastante mezcla de audacia, arrogancia y humildad o capacidad de resistencia que se necesitan para realizar una obra.
La poesía, la novela, esas narraciones de la ficción conllevan su propio abismo, se sienten cuando hay autenticidad en el autor, piden cuidar del balance entre técnica y emoción, y muchas veces el caudal de lo que se dice arrastra a lo que se calla, que es la entrega insospechada y desbordante al hacer un poema. No hay cura garantizada para estas presencias que llegan a la mesa de trabajo, la sanación está en la creación misma, perece una contradicción, y lo es, en el arte la enfermedad es la propia cura, esa angustia se salva con más trabajo, con más riesgo, con más entrega, y el final, el que sea, tiene una recompensa tan íntima e invisible, que únicamente el autor lo sabe y lo habita.  

lunes, 18 de junio de 2018

CENSURA EN EL MUAC

Demostrarse inútil para realizar arte se soluciona haciendo arte útil: útil para obtener becas, útil para servir a la demagogia que subvenciona las obras, útil para tener exposiciones con la convenenciera denominación de activista, y lo más descarado, útil para aparentar trayectoria artística. En la exposición Hablándole al poder en el MUAC, espacio de la UNAM dedicado al proselitismo político travestido en arte VIP, la performancera Tania Bruguera exhibe “obras a corto y largo plazo”: una sucesión de cédulas que explican su promoción como artista activista, patrocinada por el Yerba Buena Center for the arts de San Francisco, California. En el arte VIP todos son artistas, su dogma de la inclusión niega que entre los artistas VIP haya unos con más talento que otros, y mucho menos dan lugar para los “genios”, la capacidad estandarizada y el sometimiento intelectual les brinda seguridad emocional.
Al recorrer las salas de la exposición, aun con la perspectiva del nivel de talento VIP, lo que Bruguera “hace” es especialmente limitado, es la versión cubana de Mónica Mayer.
Presentar su “arte útil” con una “escuela de arte” y que la “cátedra” sean las frases que cuelgan de la pared que dicen “proponer nuevos usos para el arte con la sociedad” “responder a las urgencias presentes” “lo que ayuda a unir a la gente, por ejemplo una asamblea vecinal” o que “arte útil puede ser una centro de asociación”, escritas con torpe argumentación y exhibidas con tal arrogancia, que concluimos que la Bruguera fundó el nuevo Liceo y Aristóteles y los Peripatéticos en vez de discutir la Metafísica son los vecinos de un condominio que se organizan porque les quitaron el estacionamiento. Los videos de ella impartiendo su elemental tesis artístico-política, son consecuentes con la pequeñez de sus performances, porque ante el impacto de la protesta social real, cuando la masa y sus líderes actúan, desde la manifestación urbana hasta la guerrilla o el terrorismo, lo que hacen en general los performanceros, y Bruguera en particular, se queda en chismorreo de vecinos, en un gesto de infantil berrinche político. 
El activismo político lo ejercen millones de personas, es una de las adicciones sociales, es incongruente que una imitación mediocre sea arte y no sean arte el resto de las acciones que son más potentes y arriesgadas. Las causas sociales demagógicas no son causas artísticas, son fórmulas para convertirse en artista. 
Titular la exposición Hablándole al poder es redundante porque es más que obvio que no sólo le hablan al poder, tiene tratos muy claros en cuanto a tendencias políticas, subvenciones, maniqueísmos, falta de objetividad y  pluralidad, el MUAC es un ente de poder, pertenece a la universidad del Estado, funciona con erario público, con estas exposiciones están imponiendo su propia ideología ¿Los museos públicos son para eso? Bruguera ha obtenido apoyos y exposiciones gracias a su victimismo sobre la censura en Cuba, es evidente su diálogo con el poder que le permite obtener grandes beneficios de lo que se supone es una causa, es inexplicable ser al mismo tiempo perseguido y por otro lado tener todos los patrocinios para viajar, exponer y vivir de esto.   
La obra que le dio visibilidad internacional, el micrófono abierto que puso en la Plaza de la Revolución en la Habana, aquí es escenografía, no está abierto al público, ¿tenían miedo de que alguien se subiera al pódium y dijera que esa exposición no es arte? ¿Por qué no invitaron al público a que se expresara? El micrófono está montado con cursilería de telenovela, con cortinas doradas y pódium de conferencista, mientras que en la Habana era el simple micrófono en medio de la plaza, ante tal escenario no hay nadie que invite al público a subir, mi experiencia fue que al preguntar me dijeron que la obra era ese montaje, como los papeles pegados en la pared etc. 
La timorata censura de la curaduría y del MUAC no evitará que diga abiertamente que eso no es arte y que tampoco es activismo, ni revolución ni manifestación política, es simple propaganda pagada por intereses particulares para dar el mensaje que más les convenga.

lunes, 11 de junio de 2018

LA INDUSTRIA DE LA VÌCTIMA

Kader Attia, Halam Tawaaf, 2008
 “Vivimos en una era del victimismo” afirma el cineasta Terry Gilliam, con mucha razón y valentía. Dice que pareciera que la vida tiene que ser maravillosa y fácil y que no es así, que la vida siempre ha sido dura para todos y que somos responsables de nuestra circunstancia. Es verdad que a veces hay hechos terribles que no provocamos, eso es diferente a la industria  de la victimización que estamos padeciendo. El abuso de la corrección política y su chantaje social, la idea de que hasta las peticiones más individuales y caprichosas deben ser satisfechas por el Estado y la sociedad a los que han convertido en una especie de padres absolutos, ha generado una forma de vida para miles de asociaciones y ONG’S que explotan la lástima y exigen que les solucionen la existencia. 
Kader Attia, Halam Tawaaf, 2008
La censura es la imposición más solicitada, lo que se exhiba en los museos, en las películas, en los libros, en general todas las expresiones artísticas y culturales, todo debe pasar por un filtro que no disguste a nadie, y que además envíe mensajes para alguna causa oenegera. La lista de lo que no se debe decir o mostrar crece cada día, los asuntos de género acabaron con el erotismo; los psicólogos con la literatura infantil; los sociólogos con los libros de Historia; la bioética persigue a la ciencia, cada parte del conocimiento y la creación tiene un policía inquisidor que le señala lo que no debe hacer. Están inventando un mundo irreal, negando lo que en verdad somos y necesitamos, cayendo en contradicciones flagrantes, generando más odio del que pretenden evitar. La convivencia se ha convertido es una lucha, cualquier detalle es susceptible de demandas, con esta particularización de las peticiones, hasta el racismo tiene derecho a existir porque “defienden su libertad de expresión” y el odio entre sexos nunca había sido tan violento.
El gran negocio es que con cualquier petición nace una nueva ONG que pide dinero, y luego hay que sostenerlos porque son parte del “pluralismo” o de lo que ellos decidan, haciendo de sus necesidades y ocurrencias la forma de explotar  un gobierno proteccionista temeroso de un golpe de estado de twitters.  Terry Gilliam se puso en contra del movimiento de Metoo, dice que muchas mujeres denunciantes se beneficiaron y utilizaron el abuso en Hollywood,  es verdad, y lo podemos comprobar comparando el poco talento y enorme fama de muchas actrices y actores. El peligro es la paranoia y el oportunismo, se está creando con miedo porque ya es un sistema revisar todo desde el punto de vista puritano de coacción, que retiren una pintura de hace 100 años porque las feministas de hoy no les gusta, que la literatura infantil y juvenil sea una terapia proselitista, que hasta las obras de teatro y las óperas sean mutiladas es un retroceso en la generación de conocimiento. Los grupos que se dedican a esto lo que más promueven es su beneficio, ya aprendieron que entre más acusen más ganan y que cada demanda les da dinero y poder. Es el vicio de nuestra anhelada sociedad utopista, una tiranía oportunista. 

sábado, 2 de junio de 2018

EL ARMA DE LA ESTUPIDEZ


La demagogia de la libertad de expresión posee un arma de destrucción: la pintura en aerosol. El vandalismo es la apoteosis de la violencia democrática, goza de un fuero infalible, detentado por grupos políticos, elogiado por la sociedad políticamente correcta. La Capilla Rothko, ese santuario  pictórico, destinado a la meditación y recinto de las obras espirituales de Rothko, sus degradaciones azules que funden el pensamiento, fue insultada, ultrajada con pintas racistas. El racismo se hace visible, es uno de los baluartes populistas, ahora no es un crimen, es una causa.
El pervertido derecho a manifestarse destroza obras de arte, monumentos, plazas, entre más valioso sea el lugar o la obra más daño causan. La Facultad de Derecho de la UNAM, en Ciudad Universitaria, vandalizadas por “pintas anarquistas” de mercenarios a sueldo del populismo. La protesta se supone una virtud social y democrática, aunque carezca de propuesta, basta la fusión corrosiva del chantaje lastimero con la prepotencia golpeadora.
La sociedad padece al “ideal democrático” y suma a su propio desgobierno en sus ventajas, nunca está sujeto a revisión o perfeccionamiento, por eso el populismo es convenientemente  democrático al utilizar esas debilidades como el camino más accesible al poder. El arte es víctima de las hordas que se fortalecen con la ignorancia y rayan con faltas de ortografía consignas predecibles y repetitivas. La sociedad embrutecida por la violencia, dirige su adicción a la destrucción del arte, la belleza, la creación y la antigüedad de las obras, representan un estado superior que deben agredir. Lo más enfático es el odio colectivo a lo que ha  perdurado, la horda detesta lo anterior a su existencia, ellos que carecen de capacidad creadora, aniquilan lo creado. La masa anónima que plasman su infra inteligencia en una escultura es incapaz de hacer esa obra, esa envidia colectiva domina, porque es algo que no tiene, esa desposesión los hace odiar. Rechazan su pertenencia al valor comunitario de una plaza, un monumento o una universidad, entonces hay que degradarlo, humillarlo.
La furia demagógica pide la protección de sus garantías y el cobijo paternal del Estado para devastar a su paso lo que encuentra, “los derechos humanos” de los abusivos están por encima del derecho colectivo para preservar el arte público. El grupo no promueve un cambio, ni quiere ser escuchado, es una venganza no un diálogo, la superficie de un convento con 5oo años de antigüedad, sufre al irracional manifestante, el logro está en allanar la monumentalidad.
La tolerancia que hay para la destrucción, el miedo que las autoridades tienen a las demandas de los “derechos humanos”  y a que la opinión twittera de un golpe de Estado, le ha dado un poder enorme a esta horda aprovechada, dejando al arte y la cultura en el desamparo y la extinción. El grafiti, las pintas que la horda impone, que el populismo promueve y la democracia tolera, son las huellas visibles del paso de un sistema político a un sistema de la impunidad.

domingo, 27 de mayo de 2018

DE POPEROS A ARTISTAS

 La escasez al ser interiorizada impide que veamos el progreso que hemos alcanzado, o los beneficios de la superación, afirma Sartre, somos  incapaces de desprendernos de nuestro estado anterior y, a pesar de haber progresado, seguimos padeciendo en nuestras limitaciones. Los cantantes de música pop, los actores de cine, alcanzan la fama, son millonarios, les piden autógrafos en el supermercado y en el aeropuerto, su vida está registrada en papel couche, y esto, que para cualquier mortal es el pináculo de la gloria, para ellos no es suficiente, no poseen el rango de “artistas” de los que hacen  ARTE, del que se expone en museos y se vende en ferias, es una escasez interiorizada. 
El cantante Alejandro Sanz decidió superar esa escasez y ahora es “pintor”, está exponiendo sus obras, entre ellas un retrato de la Familia Real Española, sus pinturas no alcanzan nivel ni de grafiti, y además las explica “Representa en cierto modo que todos somos seres humanos y que todos somos reyes”, se agradece la profunda reflexión y podríamos agregar que todos son artistas, y cantantes de música pop. 
La interiorización de la escasez también la padece José María Cano, planetariamente famoso en los 80’s con el grupo Mecano y ante el pánico del olvido se dio de alta de “artista”,  hace cuadros con cera, enormes y pesados, que nos son pinturas encáusticas, sino bloques de cera copiando las páginas de Wall Street Journal, que se venden en 300 mil dólares a pesar de que carecen de propuesta estética y de lenguaje,  reproducir fragmentos de periódicos en tamaño mega no aporta más que un periódico y es un recurso ultra explotado en el arte VIP. 
El pasado popero otorga provenance y memorabilia a las obras, eso justifica que existan, disculpa su calidad y le da argumentos al galerista, basta que diga que el autor vendió millones de discos y es suficiente para que el coleccionista crea que compra arte o por lo menos algo que pueda presumir a sus amistades. Sylvester Stallone se hace pintor, y es tan malo como Sanz, el cantante no conoce los limites, evidentemente la fama impide ver la realidad.
Ante los infra niveles que esgrime el arte VIP, con obras como papeles mojados con “sangre de cadáver asesinado por el narco” o sentarse horas en una silla, arrastrar un hielo y demás genialidades, la farándula puede obtener fácilmente  el título de “artistas” y lanzarse a conquistar nuevos escenarios. En cambio los artistas VIP son la escasez interiorizada y exteriorizada, tienen asimilado que entre más escaza de inteligencia sea la obra es más “intelectual”, que la obra esté mal realizada o que ni siquiera la hayan hecho, como el caso de un readymade, que el performance sea una penosa demostración de escatología e incontinencia los hace merecedores de becas y reconocimientos. La fama es la verdadera escasez de los VIP, ellos por ser reconocidos en la calle, por tener millones de admiradores, por llenar estadios darían su urinario.  

sábado, 19 de mayo de 2018

HIJOS DE DIOS

 Nacidos a imagen y semejanza, copias de un original inalcanzable en su esencia, nos hemos obsesionado con inventar una apariencia que no logramos. Alejandro Magno se supo invencible cuando la Pitonisa le reveló que era hijo de Dios, ahora tenía que actuar y verse como un ser engendrado en desproporción de la realidad. El arte es dador de divinidad, la complejidad del pensamiento inició con la creación de una forma que permitiera la adoración de un ente infinito en poder y presencia que explica lo inexplicable, que contiene la razón de la existencia del todo. Esa forma le dio sentido, presencia tangible y apariencia de alcance divino. El arte religioso es la manifestación visible de lo invisible, los recursos estéticos de la dimensión, color, composición, icnografía, mitifican la relación del ser metafísico con el ser humano que lo engendró en la desesperación de no saber para qué habita en el presente. Somos nuestros dioses y somos inferiores a ellos, les pertenecemos, los veneramos, y les dimos el poder sobre nosotros. Las telas trasparentes del Greco, los densos terciopelos de Rubens, los vestidos ingrávidos de Villalpando, las cabelleras cuidadosamente peinadas de Leonardo, los dioses visten con materiales imposibles, con túnicas y zapatos hermosos, ellos perfectos, son dictadores del estilo.
 La fiesta del Metropolitan Museum de Nueva York, MET, se tituló Heavenly Bodies, fashion and the catholic imagination, un carnaval de fashionistas convertidos en seres celestiales, consagrados a la fe de la moda, a la creencia de cómo se viste alguien con más seguidores que ellos mismos. La fama, ser supremo y sin memoria, es la religión de los semidioses, destruye a su corte, los castiga con el olvido y domina la conciencia de los fanáticos, que son capaces de asesinar a quien adoraron. La procesión de famosos que arrastran en su nombre a millones de personas, Rihanna con un manto de pedrería y tiara de papisa; Cardi B beatificada virgen con aureola, vestido cargado de telas; Madonna bizantina en sadomasoquista seda negra; hombres con coronas de espinas y sacos bordados. Iconos del frágil y efímero altar de la adoración irracional, ataviados como lo único que nunca alcanzarán: la inmortalidad. La invención y el sincretismo, reinterpretación del simbolismo, nos acercan a ese paganismo de tan católico de vestir a los santos con ropa que recuerde el milagro que el creyente está rogando.
 El vestuario forma parte del ritual, en todas las religiones los sacerdotes o líderes religiosos portan ropajes y joyería, emblemas que los distinguen de los fieles, que les conceden un estatus superior, una distinción que los une a los iconos de los altares. Arte, moda y religión imponen un Paraíso suntuoso, donde la seducción está por encima del mundo, implicando a la atemporalidad y creación deliberada, las pinturas, esculturas de madera policromadas, representan escenas con vestuarios anacrónicos, imaginativos, irreales, santificando la majestuosidad. La vigencia del arte religioso, su poder sobre nuestras sedientas almas se trasforma y llega a los cuerpos de mortales adictos a un dios que los desprecia. El desfile de paganismo fashionistas, el altar mundano de la fama, encarna al arte que vistió a los dioses para ser amados. Nada es tan bello como lo que no existe.


domingo, 13 de mayo de 2018

¿FKC Ò KFC?


Frida Kahlo Corporation, FKC , tiene las mismas siglas que Kentucky Fried Chicken, KFC, y el mismo nivel de comercialización. Poseen los derechos comerciales de la imagen, es decir el cuerpo, el rostro, el nombre y la frase “Pasión por la vida” de la pintora que fue comunista, que nunca fue consumista y que vivía con sencillez, dedicada a padecer su cuerpo y hacer sus pinturas como un espejo de su dolor. Las parientas lejanas que son dueñas de la marca, que la detentan como quien firma un convenio con el diablo, han vendido el rostro y el nombre para zapatos  Converse, tequila y lo que a ellas más dinero les aporte, llegar a la posteridad  como una cubeta de pollo frito alto en grasa,  verse convertido en un objeto al nivel de la comida basura, debe ser el castigo por el affaire Trotsky o por los pecados que sean, parece una condena maquinada por Dante en su Infierno.
El pleito ahora es con la Compañía de juguetes Mattel, que hizo una Frida-Barbie con lo que se supone es el rostro o el estilo de la explotada pintora. La Frida-Barbie nació en medio de la avaricia familiar y corporativa, la FKC tiene socios que dejaron fuera a las parientas, ellas abrieron otra compañía  para seguir explotando a la difunta Frida, y  para  los juzgados de Florida en Estados Unidos, que llevan el pleito, esta compañía  es ilegal y viola los derechos de explotación, porque por increíble que parézcalas parientas compiten con su propia corporación, y una infringe los derechos de la otra. Es un lio absurdo, porque la FKC hizo negocio con Mattel y ellas dicen que no están de acuerdo porque no les preguntan su opinión. Entonces pararon la venta de la Frida-Barbie en México, y ahora los socios de la FKC están demandando a las parientas por 75 mil dólares por daños.
Eso pasa cuando se hacen socios puros tramposos y abusadores, los negocios son oportunidades para transarse entre ellos. Mientras tanto el nombre, la imagen, la vida de una artista es tratada como comida basura. Tan fácil que es hacer las paces, total es un asunto de dinero no de ética, o de amor a la obra de Frida, es una gran oportunidad de negocio. Mattel podría hacer la Casa Azul, igual que hacen la casa y el coche de Barbie, pero versión Coyoacán, con el estudio de Frida, un Kent gordo que es Diego, mini cigarros de mariguana, un ajuar completo de vestiditos y collares, cuadritos y macetas, sería el agasajo navideño para las hijas de las feministas. Las niñas jugarían a que van a los mítines del Partido Comunista y que dicen discursos, que se pelean con Rockefeller, incluiría un set de materiales para que hicieran sus dibujos, todo marca FKC. La discusión de que no se parece es irrelevante, esta versión es como una Miss México disfrazada de Frida, lo que hace muy aspiracional a la muñeca, las niñas se motivarían a entrar en el concurso de belleza y darle un giro comunista-feminista. Lo único que tiene que hacer los socios y las parientas es sentarse con una botella de tequila, una cubeta de pollo KFC y arreglar el negocio de la FCK.

lunes, 7 de mayo de 2018

DESTRUIR Y DESVIRTUAR

 Politización demagógica, mediocridad descarada, recursos públicos despilfarrados y utilizados en el mezquino objetivo encabezado por Taiyana Pimentel como directora de la Sala de Arte Público Siqueiros. Los largos años de su dictatorial trabajo han sido para exponer obras infra inteligentes bajo la excusa de que abordan algún tema falsamente relacionado con la obra de Siqueiros. Es incomprensible que las autoridades de la Secretaria de Cultura nunca hayan reparado el daño sacándola del museo. La única fuerza justa que puede actuar es la del tiempo, por fin se termina el sexenio y con el cambio de gobierno quede fuera de los espacios del Maestro. 
 La más reciente exposición Tapete Lúcido es parte de lo que durante años ha mostrado como una burla al Muralismo: dos sillas, un trapo colgando, una impresión de pésima calidad de un tapiz, un video mal editado con fragmentos de la película Solaris, todo explicado con un folleto de 40 páginas llamado “guía literaria” además de la cédula de sala. La reunión de objetos “exploran conceptos que se practican fuera o en oposición de los poderes dominantes”. Se requirieron los cerebros de dos artistas y el de un curador para hacer esta instalación y entre los tres afirman que el Museo se convierte en protagonista de la exposición porque “el pasamanos de cobre y las columnas crecen intentando reclamar autoridad ante la ideología, los procesos invisibles que ocurren en el espacio también forman parte de la obra” este trio no ve las obras de Siqueiros, ven el pasamanos de la escalera, para ellos los murales, el lenguaje, la construcción de una trayectoria es invisible. 


Obviamente el museo es el protagonista  y es indispensable porque esas cosas sin la protección de la sala pierden su condición de arte, sino fuera porque los museos se utilizan para propagar la estulticia de un estilo llamado “arte contemporáneo” esas obras no cruzarían  el umbral de la puerta. El pasamanos de la escalera, que es un simple tubo de cobre, para los tres “genios” tiene implicaciones invisibles y fantasmagóricas, como la exposición misma, que habla del poder, como podría hablar de infinidad de temas y reflexiones, porque aquí el único y gran poder es el de un estilo artístico que designa como arte cualquier objeto al justificarlo con un discurso hilarante y arbitrario.
En estos años han orinado en las salas, exhibido hamburguesas, discos de vinil, billetes pegados en la fachada, cajas de madera, un catálogo de mediocridades e insultos, en una campaña degradante y grosera, desde la impunidad del puesto burocrático. El museo siempre vacío, sin público, las oficinas y la biblioteca cerrada, los murales en mal estado, este espacio sirve para que un grupo de burócratas incultos e inútiles cobren su nómina. El significado y subtexto de todas las exposiciones que han montado durante estos años en el SAPS es desvirtuar y destruir el legado de Siqueiros, ridiculizar al Muralismo y usar ese espacio como un centro de degradación intelectual. 

domingo, 22 de abril de 2018

ADOLESCENTES EMERGENTES

 El arte VIP es como la publicidad y las revistas del corazón, quieren caras nuevas, lanzamientos  para conquistar a los compradores. La condena de no ser joven en la publicidad se paga con toneladas de botox y cirugías plásticas, lo que sea para alargar los días ante el espejo. Los criterios de la sociedad de consumo van de acuerdo con la ciencia, en la revista médica The Lancet, los psicólogos afirman que la adolescencia  contemporánea se ha alargado de los 10 a los 24 años. Los artistas VIP están en desacuerdo con las teorías de los psicólogos de The Lancet, ellos se consideran emergentes hasta los 45 años, lo que significa que la adolescencia artística y psicológica es más prolongada en el arte.

  Los psicólogos deben corregir la cronología y hacer pruebas a los artistas para verificar sus edades mentales, incorporando los nuevos resultados, por ejemplo si dibuja bolitas encima de sus cuadernos o boletos de avión, si pone naranjas en las ventanas o colecciona cochecitos y los acomoda con un pastel y dice que es el Universo, estudiar las obras completas de Gabriel Orozco, el diagnóstico de su edad intelectual es de 11 años. Los que coleccionan luchadores de plástico, como Amorales, hay que hacer varias pruebas, porque tal vez estén en la primera infancia, eso les permite promocionarse como artistas infantiles. Los que juegan con el karaoke y gritan como Yoko Ono, están entre los 14 o los 15 años, tipo concurso de televisión de jóvenes valores. 
 Juntar papelitos y pintarlos, acomodar la patineta rota con una piedra, poner una chancla encima de unas cajas, en general psicoanalizar las masterpices de Cruzvillegas, la edad artístico intelectual podría oscilar entre los 10 y 12 años. Los performanceros recibirán un doctorado especial de seis semestres sobre control de impulsos, comenzando por los indicadores conceptuales: actuar sin pensar, pobre habilidad de planteamiento y baja tolerancia a la crítica. Los cientos de miles de graffiteros que no resuelven sus frustraciones infantiles se inscribirán en un intensivo de autoayuda, autoestima y autoafirmación y conceptualicen sus infra rayones con sus nombres, apodos y siglas, que le dan visibilidad y sentido a su existencia. Las galerías como Kurimanzuto podrían tener una sección de gymboree, y en las ferias de arte además de la división que ya hacen para los emergentes, incluir otra de kindergarten con una alberca de pelotas, obviamente diseñada por otra eterna infantiloide: Yayoi Kusama.  
 Los curadores tendrán que tomar cursos de psicología infantil y adolescente para manejar a los artistas y conseguir que se involucren en el proceso de sus obras desde la multiplataforma significativa y sensorial que redirige la connotación político social de su obra, a través de la nueva taxonomía performativa. En los museos tendremos niñeras en lugar de guías y las entrenaran para adquirir habilidades cognitivas que permitan discutir la construcción epistémica contemporánea del arte y la cultura en los conflictos norte-sur, arriba-abajo de la alberca de pelotas. Las becas y apoyos deberán durar mucho más que antes, recorriendo las edades de todos los aspirantes, porque sin alcanzar la maduración, es indispensable que los mantenga el erario como si vivieran con sus padres. 

domingo, 8 de abril de 2018

SANTO PERFORMANCE

Pasiòn en Iztapalapa, fotografìa de Javier Ríos

Pasiòn en Iztapalapa, fotografìa de Javier Rìos 
 El mesianismo lanza predicciones y acusaciones, posee la superioridad salvadora, enemigo del pragmatismo se envicia en el dogma que profetiza en cada sermón.  Nos ama, lo que diga y haga es por nosotros, es un amor que condena, esclaviza y humilla, seguirlo nos purifica. 
El arte VIP predica desde su delirio de grandeza que todas sus obras tienen una buena intención en la que debemos reflexionar, ellos son salvadores y arregladores del mundo, encarnados en líderes espirituales, tienen pulpitos, templos llamados museos, seguidores y miles de evangelizadores que propagan su dogma en universidades, congresos, revistas y ferias de arte. El performance ha llevado esta obsesión al cuerpo y sangre de los artistas VIP, el castigo, el dolor, la degradación a la que se someten redime al arte, a los infieles espectadores y a la sociedad, sus actos sadomasoquistas y crueles predican la verdad en una reflexión que nos va a guiar en este valle de perdición. 
Marina Abramovic, performance 
Marina Abramovic, Hermann Nitsch, los Accionistas vieneses, y una legión de pastores y pastoras VIP se han crucificado en actos artístico-proselitistas, la histeria del auto castigo conmueve a los críticos de arte, los historiadores y coleccionistas, que pagan sus pecados patrocinando esos sacrificios. 
La secta del arte VIP que se extiende en galerías de lujo exige para su labor becas y diezmos, pide lealtad absoluta, cuestionarlos nos lanzará a un infierno sin premios internacionales. Los enemigos de la fe crecen, legiones de incrédulos desilusionados  por las exposiciones y los sermones curatoriales demandan hechos no parábolas. Ante tal emergencia religiosa convocamos a los artistas VIP a que en la próxima Semana Santa tomen un curso intensivo en Iztapalapa y aprendan con disciplina real a personificar el verbo de sus curadores. Paladines de la verdad sometan sus carnes y sus teorías al ayuno, a la reclusión, pónganse el vestuario, bajo el sol inclemente carguen la cruz de madera de una tonelada, los aten en ella y con ese dolor en el cuerpo, reciten las teorías de Benjamin, Danto, Buys, y revelen al mundo que todos son artistas. 
Hermann Nitsch, performance 
Los propedéuticos en Iztapalapa son más intensos y exigentes que los de la escuela VIP de Marina Abramovic, los creyentes se someten al celibato, lecturas espirituales, encierros, pasan por votaciones populares, nada qué ver con el postureo de los performanceros que empujan un bloque de hielo o se desvisten con el aplauso de la crítica. Participen en la procesión en medio de miles de personas, del griterío, la contaminación, es una prueba ya no digamos física, se necesita estar entregado a una fe para soportar esa tortura, y en cambio ¿qué hacen nuestras luminarias del performance? Ponen postits en una pared, se orinan, se disfrazan, niñerías que se supone es el “arte de nuestro tiempo”. 
En Iztapalapa hacen performance, no actos VIP en la limpieza del cubo blanco, con la protección de patrocinadores, consentidos por las instituciones y las galerías. Los becarios del FONCA sométanlos a ese rigor, en lugar de sus retiros de alcohol y mariguana en hoteles de lujo con sus “asesores” envíenlos un mes a recibir los latigazos y cocteles de vinagre, si de rigor artístico se trata, tienen mucho que aprender en Iztapalapa y va costarle menos al erario. 
Hermann Nitsch, performance 

sábado, 24 de marzo de 2018

HISTÉRICA OPULENCIA

Clotilde en traje de noche, Jjoaquìn Sorolla
Los chismosos son más fiables que los historiadores, dicen que en el reinado de Luis XIV los adictos al estilo secuestraban a los modistos, los retenían en exclusividad para deslumbrar con un traje que nadie más pudiera tener, la envidiosa violencia de esa obsesión provocó espionaje, crímenes y la creación de una industria. En los fashionistas las marcas son más que un nombre, son un tipo de sangre mutante en cada temporada, detrás de ese efímero escudo de armas pueden asesinar al anonimato y trascender por unos instantes.
En el Museo Thyssen Bornemisza de Madrid, exponen Sorolla y la Moda,  con pinturas, fotografías y las prendas que usaron las modelos en los retratos del pintor. Los zapatos, vestidos, joyas, muebles, la ficción de una escenografía, el teatro de la inmortalidad en la frivolidad de la apariencia. Es el arte inventando a las personas, a seres inexistentes que se retienen en el ideal que deberá ser recordado. La belleza de esa mentira se delata al comparar el vestuario con el retrato, la diferencia es que la ficción es más potente que la realidad, que la naturalidad asesina al mito. Sorolla sabía que nos cansamos de las personas y que si nos heredan un retrato que disfrutemos contemplar durante años, en el que no veamos a “alguien”, entonces el desprecio o el fastidio que sentíamos se trasformará en elogios. 
Joaquin Sorolla Retrato del Rey Don Alfonso XIII con el Uniforme de Husares
 El retrato del rey Alfonso XIII es magnífico, delgado como el sable, posa con el uniforme de gala de Húsares, la coraza de un héroe para el débil cuerpo del pornógrafo, es una estatua de brocado y seda. La fotografía de la sesión de trabajo en el jardín, con Sorolla pintando al rey bajo la sombra de un árbol, es un testimonio de la dictadura de la forma sobre la vida; después de que la Historia habla y la sociedad olvida el dueño del destino de esa persona es el pintor, él decide cómo será recordado, qué momento de su existencia debe continuar para la eternidad. 
LA SEÑORITA BARRIOS JUGANDO CON SU GATO

El elegante gato lleva un moño rojo y destroza los encajes, la niña lo provoca, el pintor captura al juego, el vestido blanco es un capricho transparente, la vida seguirá y la infancia quedará despedazada como ese encaje, La Señorita Barrios con su gato, melancólica recuerda sus últimos juegos, aprenderá que un vestido tiene consecuencias. El voyerismo de Sorolla es fetichismo del estilo, los zapatos, las cinturas fajadas esperando ser liberadas, dibuja las piernas ocultas por las faldas, prolonga los escotes, conquista la humedad de la piel, el palpitar del cuello, posee a sus modelos, las tiene para él en una observación que cotidiana sería obscena. Los maridos no ven a sus esposas, Sorolla las desviste, sabe qué llevan debajo del vestido, cómo es el corset, a qué huelen sus medias, de qué tamaño tienen los pies, cómo se sientan y apoyan el brazo, se polvean el pecho, el pintor reinventa a una mujer para que su marido la vuelva a desear, y si no es así, será otro, la pintura está ahí para despertar una pasión. 
En estos tiempos del puritanismo de “lo políticamente correcto”, la obra de Sorolla resulta una audacia seductora, la oportunidad de ver que la elegancia y la presencia femenina no tiene que estar disminuida por un statement político-feminista, y participar del hedonismo de la vida. Vestidos de negro intenso o blancos enceguecedores, cinturas mínimas, encajes y gasas, aunque vivamos y suframos como miserables, perduremos como diosas, eso es un retrato. Sorolla conocía las leyes implacables del estilo, observaba las telas y los reflejos de la luz, estudiaba las texturas, detallaba las joyas, llevaba los materiales al límite de la fantasía, y se detenía un instante antes para que lo imposible fuera verosímil. Los colores del mar, la paciencia de las olas, se prolongaban en los volantes de los vestidos y el viento tensaba los parasoles, el tiempo es del arte.  

sábado, 10 de marzo de 2018

ENTREVISTA AVELINA LÈSPER

Entrevista realizada por Estempore Agencia Creativa, por Antonio Mìnguez , Jefe de Prensa, en el Museo de América.  Semana de Arte Contemporáneo.
Madrid, España 2018

TRABAJO DURO EN ARCO 2018

Helga del Alvear en su galerìa en el momento de la "censura"
 Las ferias de arte invitan al postureo, son una pasarela de los que aspiran a ser vistos y admirados como si fueran un mingitorio al revés y cotizados como una vaca en formol. En Arco, la feria de arte contemporáneo de Madrid, los influencers posan con vestuario patrocinado, aquí todo is about money, los que busquen arte que vayan al Museo del Prado. En el egoísmo insensible, una galerista apagó una obra de focos de Jenny Holzer que servía para el posado de un tipo con saco de terciopelo morado, el próximo paso del arte VIP será cobrar los selfies. La frivolidad de los visitantes no apreciaba el sacrificio de los artistas VIP para lograr estas obras maestras. Los galeristas se desvivían en explicar que sus artistas trabajan muy duro, en una galería austriaca estaba una bicicleta rota, el galerista describía con torturado énfasis que en cada exposición la obra era diferente, y el artista Manfred Pernice trabajaba muy duro en cómo lograr ese cambio, en esta ocasión la resignificó agregando un zapato y una bolsa de plástico, ese portento de la inteligencia costaba 51 mil euros. 
 En otra galería el artista Rodrigo Oliveira trabajó muy duro enmarcando cientos de etiquetas, su ardua tarea se vendía en 25 mil euros. El Capital de Marx o las novelas de Dickens no podrían describir las penurias y la explotación por las que pasan los artistas VIP. Reciclar es uno de los recursos más intelectuales, Dan Graham trabajó muy duro en una instalación nostálgica con videos musicales de los años 80, es la decoración ideal para el bar del coleccionista por sólo 500 mil euros. Los coleccionistas ya pueden comprar algo puesto en un lienzo gracias a que Secundino Hernández trabajó muy duro en rasgar la superficie plástica del lienzo y dejar los agujeros, cada pieza se vende como “pintura” en 70 mil euros. El proceso es más importante que el resultado final, para el arte VIP el trabajo duro que hay detrás de sus obras le otorga significado a las elementalidades más exhibicionistas, en un video el performance del artista Pere Noguera mordiendo platos que se suponían de cerámica, en una indiscreción la galería reveló que en el video son platos de chocolate, el testimonio de su falso masoquismo tiene el precio de 20 mil euros el video y 4 mil euros cada plato. Reunir unos pedazos de madera, tela y una piedra es un trabajo muy duro de Ángel Bados, convertido en “instalación minimalista” cuesta 10 mil euros. 
William Mackrell obra y performance
Imprimir letreros en cartones de colores con frases “poéticas”  es la única obra que Allen Ruppersberg ha realizado en su vida y que fotocopia para cada feria y exposición, la galerista dice que es muy inspirado, y su talento vale 36 mil euros 5 piezas. La resignificación del retrato es un trabajo duro que Christian Fogarolli realizó con muñecos de trapo, el coleccionista tiene que trabajar duro en imaginar que ese muñeco se parece al retratado y pagar 1,500 euros por cada uno o 5,500 por cinco muñecos. William Mackrell mando hacer una cama metálica con luces fluorescentes desechadas por contaminantes, la nerviosa galerista explica que las consigue en los basureros de materiales dañinos, y sobre esto puso a una performancera a balbucear como reacción a las vibraciones de la luz.  El esfuerzo que merece ser llamado arte, es vender esto en 9 mil euros y entregar únicamente las luces y la cama, acompañadas de un certificado, el comprador tiene que conseguir a la modelo, vestirla de blanco y darle las instrucciones de cómo realizar el performance. 
William Mackrell
 La controversia artificial es el efecto publicitario más productivo del arte VIP, fotografías de rostros pixeleados, robadas de los periódicos, con un texto explicando que son “presos políticos”, obra de Santiago Sierra, fueron retiradas de la galería, desatando la reacción correcta: se vendió por 80 mil euros. La atmósfera delirante de la protesta de los “intelectuales” por la “censura” de las mismas imágenes que aparecen todos los días en los periódicos, que pixeleadas y enmarcadas se convertían en arte por milagro de la retórica académica y el precio, una obra de “protesta” diluida y encubierta, que gracias al escándalo encumbró en el pedestal del famoseo a un artista que ni con su efectismo gratuito había conseguido llamar la atención. Las ferias de arte son una experiencia interactiva con múltiples significados que se consolidan cuando el comprador saca la tarjeta black y paga por estas cosas. Es agotador ver la dedicación  de los artistas VIP, hay performances, recortes de papel, letreros, luces de neón, bañeras sin agua, un homenaje a la esclavitud y el sufrimiento. Los espectadores y los coleccionistas tienen que trabajar muy duro en someter a su intelecto, humillar su sensibilidad y aceptar esto como arte. 
Santiago Sierra frente a su obra "censurada"



Instalación de Dan Graham


Rodrigo Oliveira y su instalaciòn 

Pintura de  Secundino Hernández 


Obra de Ángel Bados

Muñecos o retratos de Christian Fogarolli 

Christian Fogarolli  


Pere Noguera mordiendo platos de chocolate 



Arco 2018 zona VIP

Arco 2018 zona Vip 

Instalaciòn de  Manfred Pernice 

Instalaciòn de  Manfred Pernice 

Allen Ruppersberg