martes, 10 de enero de 2017

NO ME CUENTES TU VIDA

Eko, Xilografía, para ver más obra de Eko aquí 
Las vidas de muchos políticos, empresarios, actores, modelos, no merecen ser consagradas en un libro y mucho menos ser leídas. Se publican libros de cualquier cosa, el formato no es axiomático, un texto no adquiere calidad por el hecho de estar publicado, eso lo vemos en la avalancha de autobiografías y biografías oportunistas que de las mesas de novedades deberían irse a un incinerador o una máquina de reciclaje. Es apabullante la vanidad y la arrogancia de estos personajes de pretender que sus vidas tienen algo de extraordinario que debamos conocer. En tiempos de elecciones los aspirantes al poder de inmediato comisionan a un escritor para que de forma anónima o pública les redacte sus “memorias” y las deforme lo suficiente para que se “oficialice” esa versión de su vida y borrar la oprobiosa trayectoria que los encumbró. En estas biografías lo realmente importante es lo que no escriben. No me puedo imaginar quién es el lector promedio de esos libros, quién puede leer creyendo que esas anécdotas son verdad, que tiene algún tipo de valor conocerlas y que conserva estos volúmenes en su biblioteca sin sentirse un perfecto cretino. La posteridad es la que decide cuál vida merece ser recordada, y en estos libros eso se demuestra, aparecen y en apenas unos días ya son una vergüenza. Los biografiados se encargan en vida de contradecir todo lo que inventaron en sus libros y arrastran en su lodoso descrédito a sus editores, escritores de alquiler, promotores y reseñistas. La autopromoción que buscan es contraproducente, es una monserga leer lo que no interesa, es peor que comer lo que no nos gusta, y terminamos el libro odiando al personaje.
La solución para que la promoción no se trasforme en ignominia es que no manden hacer biografías y cambien de estrategia publicitaria: ingresen al showbusiness, de todas formas su meta es tener seguidores, para qué buscan lectores. Paguen para que grupos musicales les escriban canciones tipo corrido, eso les funciona muy bien a los narcos. Asóciense con una televisora, vendan los derechos de imagen para que produzcan una telenovela muy melodramática, plagada de mentiras lacrimógenas y que el personaje principal sea el susodicho biografiado. El casting es fundamental, el personaje debe ser encarnado por la belleza del momento, femenina o masculina, el parecido es lo de menos, porque se llamaran igual y constantemente nos recordaran de quién es esa vida extraordinaria. Hagan un concurso del “doble de…” esto genera lealtad de marca, es inspiracional porque los votantes aspirarán a ser como el candidato o candidata. Hagan un reality show que demuestre  “Cómo alcanzar el éxito que yo alcancé” o “Mis diez fórmulas para llegar al poder”, los concursantes serán parte de su equipo electoral. Las opciones son muy variadas y recuerden que lo más rentable para su imagen es tener su cuenta de Twitter, pueden escribir en 140 caracteres toda su vida, y les aseguro que les van a sobrar palabras. 

6 comentarios:

AMALTEA dijo...

Difícil que se abandone esta insana publicidad. No veo remedio porque siempre hay gente dispuesta a creer bobadas.

Saludos

Ele Vee dijo...

Estimada Avelina:

He seguido tus entrevistas en youtube y leo tu blog, hasta el día de hoy me atrevo a enviarte un comentario. Me gusta enormemente la en que te forma expresas, con conocimientos y argumentos respaldados, eso es ser una persona critica. Muero de ganas de escucharte en vivo y tener algún libro tuyo, no puedo dejar de escuchar el audio del vídeo "Avelina Lesper Vs el performance mexicano" te cito: "Romper libros, me imagino que siempre es mejor que leerlos.." Un abrazo enorme, y espero poder seguir comentando las entradas de tu blog.

saludos
Ele Garcia.

diana solari brandolín dijo...

Estimada Avelina: me interesa mucho tu mirada critica, es por eso que me gustaria saber tu opinion respecto al trabajo de la artista argentina Nicola Constantini.
gracias.
atte. diana

eltute dijo...

genia!

eltute dijo...

Sos una genia!

Guadalupe Olivares Rivera dijo...

Éste tipo de libros entrarían en la categoría: "NO ME GUSTA, NO LO HE LEIDO Y JAMÁS LO HARÉ", palabras de mi estimado Horacio Villalobos.