martes, 17 de enero de 2017

FANTOCHADAS

Carlos Neve, tinta sobre papel 
 No me asustan los “monstruos”, me asusta la ignorancia de la curaduría. ¿Desde cuándo lo bonito es un tema del arte? ¿La anomalía es monstruosa? ¿Cómo afirman que hay un patrón de lo bello? Y para terminar con el despropósito, mencionan al miedo, y como lo oscuro es de susto, pintan la sala del museo de negro y terminan la cédula afirmando que “los dragones no suscitan el miedo de antaño”. En el Museo de Arte Moderno la exposición Monstrousismos  es un homenaje a los prejuicios y a la torpeza. Sin la más remota noción filosófica y estética abren el trayecto con la vulgaridad de la fotografía de un luchador de Lourdes Grobet, y de ahí no paran en su propuesta de creer que con la infra inteligencia visual, trendy y populista que domina al arte pueden abordar ideas que no entienden.
JAVIER EZQUEDA, EL SANTO EN LA MONTAÑA 1971
Lo kitsch, lo estulto, lo banal, no es monstruoso, no saben la diferencia entre un cráneo y una calaca; entre un ritual y una fantochada. La curaduría de nivel Halloween pretende que es son equiparables la “anormalidad” del Mago de Benjamín Domínguez o la Cabeza de San Juan el Bautista de Tomas Javier de Peralta, obra del siglo XVIII, con un video ridículo de pedazos de comerciales de televisión. Ignoran que lo más terrible puede ser seductor, que somos humanos porque tenemos fascinación por lo que nos golpea visualmente, que somos adictos a la tragedia, y que en eso también hay belleza. La factura impecable, la composición, el desarrollo del tema, es lo que aporta belleza a una obra, podemos ver la escena más terrible, si está magníficamente pintada es bella. Las obras expuestas en su mayoría son ejemplo de una mala factura, eso no las hace “bizarras, terribles o monstruosas”, las hace mediocres, y las pocas de valor nada tienen qué ver con el tema mal planteado de la exposición. 
José María Schimill, acuarela 
Sin indagar en el abismo se confinan a una interpretación incorrecta que les dé seguridad, les habría fructificado más hacer un festival de películas de momias. El verdadero horror es censurado, evaden el simbolismo del mito y lo reducen a los mediáticos lugares comunes. Es pasmoso que pretendan que el susto en las películas y la televisión tienen un punto de unión con la monstruosidad, y con la misma pudibundez abordan el sacrificio, y es de “miedo” que el personaje de Viridiana de la película de Buñuel tenga una cruz con clavos en el pecho. 
Lourdes Grobet, fotografía.
El arte no debe contaminarse con el marketing, el cine comercial y los conceptos preconcebidos, el arte está para abrirnos a ámbitos imposibles en la medianía social. El tema de esta exposición es la cobardía conceptual y curatorial que no entró en una idea que siempre ha puesto en peligro la estructura moral de la sociedad, está curada con la misma mentalidad que acusó a Sade y lo envío al oprobio. Es un espectáculo para la superficial y simplista sociedad que vivimos, que no transita ni en las pasiones ni en las aberraciones, que se refugia en el aburrimiento de ser correcto. 

22 comentarios:

Julia Almécija dijo...

Sin desperdicio. Me permito compartir este artículo en las redes sociales, su crítica es muy valiosa. Muchas gracias.

Julia Almécija dijo...

Roland Barthés: "Las masas corrompidas por una falsa cultura pueden sentir en el destino que las abruma el peso del drama; se complacen en el despliegue del drama, e impulsan este sentimiento hasta poner drama en cada uno de los pequeños incidentes de la vida. Aman en el drama la ocasión de desbordar un egoísmo que permite apiadarse indefinidamente de las más pequeñas particularidades de su propia infelicidad, de bordar de patetismo la existencia de una injusticia superior, lo que aparta muy oportunamente toda responsabilidad.

En este sentido la tragedia se opone al drama; ella es un género aristocrático que supone una alta comprensión del universo, una claridad profunda sobre la esencia del hombre. Las tragedias del teatro no han sido posibles sino en países y épocas en que el público presentaba un carácter eminentemente aristocrático, sea por rango (siglo XVII), sea por una cultura popular original (entre los griegos del siglo V). Si el drama (cuyo género decadente fue el melodrama, y uno se aclara por el otro) procede de la ganga cada vez más desbordante de las desdichas humanas, frecuentemente en lo que tienen de más pusilánime, la tragedia no es más que un esfuerzo ardiente de despojar el sufrimiento humano, reducirlo a su esencia irreductible, apoyarlo -estilizándolo en una forma estética impecable- sobre el fundamento primero del drama humano, presentado en una desnudez que sólo el arte puede alcanzar".

http://www.ddooss.org/articulos/otros/Barthes_Roland.htm

AMALTEA dijo...

Esa exposición refleja el espíritu de estos tiempos. Cuando no se sabe, ni se quiere saber y se confunde la creación con los cromos infantiloides, emerge una subcultura que se alimenta del basurero publicitario y mediático.

Siempre tan aguda y precisa en tus análisis.

flawer dijo...

Hola Avelina. Quiero preguntarle si tiene algún escrito o ensayo sobre el grabado. Saludos.
Gonzalo Flores Muñoz.

flawer dijo...

Hola Avelina. Quiero saber si tiene algún ensayo o escrito referente al grabado. Saludos y gracias.
Gonzalo Flores Muñoz.

Octavio von putlitz dijo...

¿Cómo afectan este tipo de muestras a la población que está interesada, aunque no sepa qué consume?

Si existe la iniciativa y se trastorna lo que se ofrece, ¿qué se puede hacer para redireccionar o educar la apreciación de los interesados?

victor dijo...

Efectivamente la primera pieza cae en la sátira el del santo en lo kitsch y el cuadro expresionista en lo grotesco ; muy estereotipado por cierto. Cabría mencionar Avelina que la categoría estética de lo trágico, que tú bien aludes,es distinta de la belleza. Y que come ya dije no es que sea una categoría más cómoda o más viable, simplemente cada una exige ciertas características y contenidos para que se cumplan.
En este caso la exposición de monstruos debería apelar quizás a la categoría de lo trágico y lo grotesco o lo bizarro pero cae en lo kitsch. Les recomiendo mucho que lean el libro de Invitación a la estética de Adolfo Sanchéz Vázquez dónde explica claramente cada categoría estética para que no lo confundamos con la belleza.
Creo que al final el descontento hacía esta exposición de monstruos es porque no supieron abordar los temas sin caer en los estereotipos. Por otro lado, bien advierte Avelina Lésper, la influencia de las películas y demás programas de tv nos han acostumbrado a exponer los monstruos como un chiste.

Miguel Angel Quinche Silva dijo...

Avelina como estas? indudablemente existe mucha basura en el mercado del arte contemporaneo, uno ya no sabe si maldecir o echarce a reir, me parece que toda este fraude no solo se da en el arte, si no, en los diferentes sectores de la vida, como la Política, la educación, el pensamiento, etc. Pareciera que estamos en un mundo degradado y pervertido por la acción de si mismo y avalado por la ignorancia, es el nuevo orden mundial que quiere manipularlo todo y hacer ver la realidad deformada a conveniencia de unos pocos.
Me gustaría mucho que miraras mi obra y me dieras una opinión sobre ella, soy artista plastico Colombiano de la ciudad de Bogotá, existe alguna parte donde te pueda enviar mi obra digitalizada? de antemano te doy las gracias por la atención prestada y quedo a la espera de tu respuesta.
Miguel Angel.

José Raymundo Manzanárez Contreras dijo...

Muy interesante su crítica, definitavemente dan ganas de no ver esa exposición. Gracias.

Jaime Maya dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Jaime Maya dijo...

Después de leer "Fantochadas" he decidido buscar mis dibujos y albums de estampas de primaria. Estoy seguro que podrían incluirse en la próxima exposición del Museo de Arte Moderno.
Es un placer leer tus críticas Avelina.
Saludos.

Carmen Ofuasia dijo...

Ufff! que alivio. Un oasis en este limbo que es internet. Por fin alguien que habla claro. Encantada de leerte y de conocerte.

Lazo dijo...

"Cuando se habla de 'pureza' en el arte, lo cursi no está lejos." - Luis Cardoza y Aragón, 1974. El fascismo tampoco está muy lejos, no olvidemos el "arte degenerado" según los nazis, el cual ahora es entendido y apreciado en su valor artístico e histórico de forma unánime.

Anónimo dijo...

Estimada Avelina:
Primero que todo déjame decirte que para mí es una gran alegría encontrarte, conocerte y conocer tus ideas. Tú expresas con claridad lo que muchos presentimos, o ya hemos pensado, pero no de manera tan clara y organizada: el arte contemporáneo es un fraude.
A mí en lo particular me disgustaba el discurso de estos "artistas": "si no entiendes mi obra, es porque eres un bruto ignorante". Sin embargo, yo tengo una licenciatura, una maestría, y soy un lector voraz, me considero una persona culta, soy profesor de filosofía, imparto clases de estética... y de todos modos no entiendo sus obras. Ante eso, llegué a la conclusión de que en el fondo no hay nada qué entender y que no debía dejarme etiquetar como ignorante o tosco por no aplaudir sus ocurrencias y niñerías que quieren hacer pasar como arte.
Adicionalmente, me di cuenta que muchos de los artistas que nos espetan que no entendemos sus obras por ser unos tontos ignorantes, son unos verdaderos ignorantes; estos artistas contemporáneos muchas veces son personas incultas, ignorantes, sin gusto por la lectura, que creen que lo único que necesitan es ser "creativos", y así, sus obras son una especie de "acertijos ingeniosos" que el espectador debe descifrar, y si no lo logra, es un estúpido que no está a la altura. No se preparan técnicamente, no estudian a fondo la filosofía del arte (les basta con tomar de aquí y de allá alguna cita interesante de Benjammin o Bataile, pero nada de estudio profundo y riguroso), todo su éxito es cuestión de influencias familiares y de poder económico.
Gracias, de verdad gracias, por la labor que realizas y por tu valentía, porque enfrentarse a los monopolios, intereses económicos y mafias que controlan galerías, museos, revistas, y etc. requiere mucho coraje. Nosotros te acompañamos cada vez que ante un embuste que se pretende arte decimos "no entiendo, no me gusta, no me hace sentir nada. Y no porque yo sea un ignorante sino porque esto, sencillamente, no es arte: Yo no soy quien está mal; son ustedes, farsantes".

Atte:
Ismael Hernández Lujano

Alberto Texier dijo...

buenas tardes senora avelina soy artista plastico alberto texier y quisiera mostrar mi obra gracias

Jorge A. dijo...

Hola Avelina, descargue su libro por fin y ya estoy leyendo.
Gracias por compartirlo y compartir su punto de vista con el cual coincido.
Saludos.

Jorge A. dijo...

Hola Avelina, gracias por compartir su libro y puntos de vista.
Coincido con usted.
Saludos.

Angel Coronado Quintero dijo...

Hola que tal señora Lesper, me encantaria compartirle este proyecto.

:)

https://wohl.bandcamp.com

a arte da cor dijo...

Estimada Avelina, he leido con atención el comentário sobre los ¨trabajos¨ de Wahrol y realmente coincido con usted.
Continue asi!!
Atentamente

Guillermo von Plocki

www.beranyer.com dijo...

Avelina me encanta lo que escribes lo que pronuncias y tu posición muestra que aun existe oportunidad para el arte te envió un saludo www.beranyer.com

www.beranyer.com dijo...

Avelina me impacta escucharte aprendo muchísimo y te lo agradezco de verdad espero te lleve muy lejos, Avelina yo no soy un artista pero me gustaría preguntarte si tu ves un artista en lo que hago www.beranyer.com :)

José G. dijo...

Encantado de encontrar una página y una explicación de lo que está ocurriendo en el mundo del arte y en algunos países en concreto con el arte, en las que aparecen figuras de pseudo artistas que han tomado protagonismo debido al peso que les han dado las instituciones gubernamentales o algunos otros mecanismos comerciales sin ningún merito.
Me ha gustado mucho el libro y nuevamente lo leeré.
Felicidades.
Actualmente radicando en el extranjero me estoy dando a la labor de mostrar un poco del arte creado por un mexicano que no puede dedicarse al 100% a las artes, y es alentador ver que aunque económicamente no es retribuido, al menos he podido exponer en varios países de Europa y continuaré en esa labor motivado principalmente por los mensajes que queremos dar al mundo con el arte y la expresión personal.