sábado, 30 de julio de 2016

POKEMON CURATOR

Pokemon curator señalando una pokeobra de arte VIP
La realidad expandida o Augmented Reality, AR, y su materialidad siempre ha sido el tema del arte contemporáneo VIP: la realidad y sus objetos sacados de su contexto y “aumentados” con una prolongación ontológica que los convierte en arte. El indudable valor artístico de un vaso de café tirado en la calle radica en un estudio de la naturaleza del ser, ¿cuál ser? el del vaso que está “expandido” por un substrato metafísico. Eso “aumenta” la dificultad de mantener el proceso creativo que se supone involucra el arte, salir a esta vorágine de imágenes y objetos para mirar y, peor aún, decidir cuál es el idóneo para convertirlo en arte, es tan agobiante que los artistas VIP piden becas para soportar la presión.
Les tengo una gran noticia, ha llegado la solución, la tecnología inventó un curador digital que trabaja como un curador analógico, es una prótesis del cerebro para los artistas VIP: Pokemon curator, el app para smartphone que decide qué cosa es arte. Reúne realidad, arte y virtualidad, todas las vertientes del arte contemporáneo VIP. Funciona muy fácilmente: el artista se registra como pokeartista y elige su Pokemon curator y su especialidad, por ejemplo: Pokemon-basura o Pokemon-desperdicios de construcción, Pokemon-sangre y residuos de cadáveres, o Pokemon-feminista, la variedad responde a cualquier necesidad creativa. El artista sigue al Pokemon curator por la locación ambiental del mundo físico, es decir la calle, y éste le señala la pokeobra de arte, el pokeartista la atrapa y rápidamente se la adjudica como de su autoría porque miles de artistas VIP compiten por tener más pokeobras. El app Pokeart está conectado con los museos VIP más importantes y las casas de subastas que llevan el registro de los pokeartistas con más pokeobras y les asignan pokecoins que se usan para subir sus precios y darles exhibiciones. La competencia incluye los gyms que son la parte violenta, estos son los museos de arte VIP, ahí hay que pelear contra los otros equipos que quieren exponer sus pokeobras, la masacre está asegurada porque pueden pelear pokemergentes contra pokeconsagrados, la teoría es indispensable porque la batalla es en tiempo real  y el pokeartista con su Pokemon curator deben diseñar un ataque pokeretórico que cause mucho daño, todo se vale, romper las obras de los otros, robárselas y por supuesto borrarlos, acabar con la muy reñida competencia porque todos son designadores de arte.
Los pokeartistas pueden ir “madurando” durante la batalla y convertirse de pokemergentes a pokeconsagrados. Si quieren ganar más y expandir su percepción estética, optarán por un pokecoletivo artístico, pelear en grupo y acabar con los pokeartistas individuales. Los puntos de ataque incluyen museos de arte verdadero y disparar virtualmente a las obras para destruirlas, el Pokemon curator indica la obra y otorga pokecoins cuando está aniquilada, el pokeartista sube de nivel entre más obras destruya.
Tengan la precaución de llevar una pila extra para su smartphone porque se agota muy rápido, recuerden que este curador virtual es una prótesis de su cerebro y descargada generaría una crisis creativa. La experiencia abre al artista para que vea su realidad y su entorno, se salga del ostracismo del anonimato y se “expanda” en el mundo del arte VIP. El público normal se irá acostumbrando a ver hordas captando con sus smartphones botes de basura, colillas de cigarro, chicles pegados, y se deslumbrarán ante el proceso creativo de los nuevos valores del arte.   

sábado, 23 de julio de 2016

FEMINISMO RETRÓGRADO

The No More Cutting
 Las ideologías han hecho mucho daño al arte, pero el feminismo artístico además hace mucho daño a las mujeres. El reduccionista y simplista planteamiento de género que sustenta sus ideas acorrala a las mujeres en su cuerpo, para el feminismo, igual que para la pornografía y las falocracias, las mujeres somos únicamente un cuerpo y peor: una vagina. Las obras, como siempre, son de protesta y ésta se hace a través del lenguaje burdo e inmediato de la pornografía: una artista VIP para protestar en contra de las violaciones hace un video donde “le pide a un tipo que la viole”, si hay consenso no hay violación pero para los estándares del arte VIP no existe la contradicción; otra artista VIP manifiesta su indignación con la relación de “abuso y sumisión” entre el coleccionista y el artista y también hace un video con un “coleccionista que le pagó a ella para tener sexo y grabarlo como parte de una obra de arte”, el comprador se quedó con una copia del video y la otra se exhibió en un museo. Los dos videos, que son un par de ejemplos de los miles de obras VIP que se hacen de este tipo, utilizan el lenguaje de la pornografía que es justamente un negocio que ha explotado a los seres humanos desde fechas inmemorables.
The No More Cutting
 El arte VIP tiene entre sus canonjías ser incongruente y demagogo, las artistas VIP están protegidas por un sistema intelectual que las alienta para convertir en arte su exhibicionismo, les permite cometer el delito, que según ellas, están denunciando. ¿Cosifican, degradan y humillan a la condición femenina para defenderla? Un colectivo de arte en Londres hizo mil vaginas de papel para “concientizar a las mujeres de que se sientan orgullosas de su cuerpo y no accedan a la mutilación femenina”, en el colmo de la irresponsabilidad otra vez reducen a las mujeres a ser una vagina y además es ella “la que debe concientizarse de su cuerpo” las culpan del horror del que son víctimas como si fuera una decisión voluntaria. Esta obra se hace con subvenciones de ONG’s y con desmedida demagogia agregan que no se “trata de atacar ni las costumbres ni las tradiciones de la gente, es para que las mujeres actúen”. Las artistas se limitan a hacer vaginas de papel en lugar de pedir que ese delito se castigue con prisión, que existan leyes que se apliquen, y decir abiertamente que hay costumbres y tradiciones que atentan en contra de los Derechos Humanos y que deben erradicarse. Con la obra quedan bien con los mutiladores, con el Estado y con las ONG’s y suman un rubro en su currículo de “mujeres artistas activistas”.
The No More Cutting
Las niñas que sufren esta mutilación están sometidas en todos los aspectos de su vida, no las dejan estudiar, ni trabajar, las casan con hombres mayores, su problema no se reduce a una parte del cuerpo, involucra a su existencia atrapada en un sistema vejatorio que está por encima de las leyes. Las artistas feministas VIP en su mayoría son un grupo de demagogas cobardes que venden la feminidad en términos más abusivos que la pornografía.  

sábado, 2 de julio de 2016

INFRAFILOSOFÍA

Infrafilosofìa, dibujo de Eko 
La filosofía se ha quedado sin temas o preocupaciones para generar pensamiento, especulan  en las nimiedades sociales, profundizan en lo superficial ignorando las grandes cuestiones. La sociología desde hace años está entre las vertientes dogmáticas que alistan sociólogos en grupos de choque hasta los que también hacen tesis de la fatuidad. Las universidades imparten cátedras y los ensayistas filosóficos escriben libros sobre lo que antes estaba condenado al desecho y el consumo: las series de televisión.
La sociedad de baja escolaridad siempre ha confundido la ficción televisiva con la realidad, pero que lo hagan los filósofos es un síntoma de la adopción de la frivolidad para no ver a la realidad. Estudios sobre The Simpsons, los Soprano, Mad Men, y ahora esta serie de pelucas y disfraces llamada Guerra de Tronos. Antes las telenovelas reunían a sociedad iletrada, las discutían y las lloraban, y hoy son estas series las que reúnen a los académicos que tienen la misma actitud de la adolescente que sueña con casarse con un hombre rico. La ficción televisiva desde su origen hasta hoy es un negocio que genera entretenimiento para vender espacios publicitarios, el rating jala anunciantes y consumidores. Los filósofos y columnistas no lo ven así, se creen que la pantalla contiene las claves de nuestra existencia, ven las implicaciones de los acontecimientos políticos en sus capítulos, han encumbrado a sus guionistas en demiurgos que descifran nuestra fatalidad. Los periódicos hacen reportajes sobre la trama, entrevistan a los actores como si las experiencias e ideas del personaje fueran del actor, incapaces de separar el ser ficticio del real y eso que la prensa está para exponer hechos. La parte supuestamente intelectual de la sociedad está trabajando para los corporativos de la televisión, son sus nuevos publicistas. Decirle al público que una serie televisiva contiene valores humanos e intelectuales es una invitación a que absorban ese pensamiento como algo profundo y comprometedor.
La tendencia inició en las universidades americanas y es explicable porque ellos son los dueños de este espectáculo, que una productora patrocine una cátedra o le pague a un autor un ensayo es posible porque el sistema lo permite. La cuestión es que esa visión se ha implantado hasta el delirio y es ridículo que un programa de televisión detone un debate desde una óptica acrítica y asumiendo que sus ideas son una propuesta intelectual. Estas series son parte del imperialismo ideológico y no lo ven así, se tragan sus ideas y las promueven.
La filosofía analiza los diálogos de la televisión como si estuvieran leyendo a Platón, inventando significados y predicciones como los tarotistas viendo el futuro en sus naipes. La frívola ceguera de la filosofía es la que deberían analizar, que acepten que han caído en la autoayuda, se avergüencen de los libros sobre Facebook, y dejen de pregonar el negocio de la televisión. Es la infracultura televisiva engendrando a la infrafilosofía. 

OXTANKAH

Pectoral encontrado en Oxtankah
 El objeto que acompaña al espíritu en el tránsito por el inframundo tampoco muere, renace y cumple su misión de ser portador de una historia. La muerte era un misterio, castigo y promesa antes de la objetividad científica y materialista, paradójicamente desmitificar y explicar a la muerte no ayudó a comprenderla o asimilarla. Morir y nacer tenían un valor sagrado, el cuerpo estaba animado por algo más que sus funciones vitales, y esa esencia ignoraba los límites del tiempo, podía ir a otras estancias metafísicas inalcanzables para la pesada corporeidad.
En el Museo del Templo Mayor se exhibe Oxtankah, un pectoral restaurado por científicos del INAH que fue encontrado en una tumba en la ciudad de Oxtankah en la zona maya de Quintana Roo. La pieza está formado por más de mil quinientas cuentas circulares de concha nácar pulidas, es un pectoral luminoso que acompañó el cuerpo de un hombre poderoso sepultado con ofrendas. Los investigadores especulan que el pectoral podría estar inspirado en la piel del pez xihua, pescarlo era un privilegio porque se consideraba un manjar para personajes poderosos. La pieza fue encontrada completamente desmembrada, restaurarla fue revivirla, el objeto regresó al mundo, hizo su intemporal viaje en círculo, el cuerpo desaparece y el ritual persiste. 
Tzompantli en el Museo del Templo Mayor
La muerte es algo más que la vida, es eternidad, un pectoral de concha, una cubierta blanca matizada, es motivo para morir, el hombre que quería ser pez, tal vez, planeó su muerte, diseñó su tumba, seleccionó a sus acompañantes, las cerámicas, el día y la hora los predijo un sacerdote. El trabajo para crear este pectoral fue largo, minucioso, exprofeso, la muerte esperó paciente a que el joyero terminara su obra, pescadores de conchas llegaron con su cargamento y el joyero seleccionó los caracoles, pulió las cuentas, las unió consciente de que final es dictamen. El hombre quiere ser un pez, nadar entre las acuáticas cuevas del inframundo Xibalbá y llegar a la inmortalidad en el brillante y ligero cuerpo de un xihua. ¿Qué se hace mientras tanto? ¿Cómo se vive esperando a la muerte? ¿Cómo se prepara al espíritu? ¿La creación de cada cuenta fue un deber a cumplir? ¿Qué significaba unir cientos de frágiles círculos para protegerse con ellos? La muerte es la posibilidad de habitar en la experiencia de otro mundo, conocer a los dioses, cambiar el enfermo y agotado cuerpo por el de un pez codiciado, bello.
La impecable restauración fue realizada por Emiliano Melgar y Lourdes Gallardo es ciencia que recurre a la comprensión de lo humano y nos permite imaginar a partir de la dimensión de la muerte y la naturaleza en las culturas prehispánicas.
La comparación de las estelas y frescos mayas revelaron que esas cuentas dispersas eran una joya, un amuleto que vistió con su fuerza el camino a través del inframundo. La alquimia daba un ánima, un substrato inmaterial a cada piedra, tronco, planta, animal, la compañía de este ente nos trasmitía su energía. La realización de la pieza es algo más que la maestría de un joyero, está cargada de magia, de fe, de la relación del ser humano con una naturaleza que es sagrada, el material artístico tiene su propia fuerza, el pectoral de concha brillará en la oscuridad del inframundo Xilbalbá, será el resplandor que eternice al espíritu. El arte prehispánico es arte religioso, la connotación de cada obra es una estética sacra, su belleza y simbolismo es parte de la concepción metafísica de existir a pesar de nuestra efímera corporeidad.