domingo, 14 de septiembre de 2014

LA HERENCIA MALDITA.

Yoko Ono, 81 años. James Turrel, 70 años. Nam June Paik, nació en 1932, hoy tendría 81 años.  John Baldessari, 82 años. Barbara Kruger, 70 años.  Gina Pane, nació en 1939. Estos son algunos de los artistas que comparten la paternidad de las expresiones que explota el arte contemporáneo VIP para etiquetarse a sí mismo como el arte de los jóvenes o el arte emergente. La rebeldía de la juventud inicia con el distanciamiento de los padres, con la renuencia a seguir un ejemplo y la decisión de crear un camino propio. El arte emergente VIP, en cambio, niega emanciparse y sigue sin cuestionar lo que sus padres les han estructurado y heredado como arte. Con resignación atávica repiten las ideas, utilización de las herramientas, lenguajes y medios que sus padres usaron hace décadas y desfasados en la cronología insisten en presentarlos como actuales y como síntoma de rebeldía. No hay novedad y tampoco son un rasgo de la juventud independiente, la brecha generacional no existe porque son una copia obediente. Tampoco necesitan librar las batallas en contra de la disciplina, el rigor de la técnica y la enseñanza porque eso ya lo hicieron generaciones anteriores, hoy los vástagos depredan la cosecha. Se refugian en el legado de ser “artistas”, por contagio o por transfusión conceptual, para negarse a aceptar que no están aportando a lo que ya dejaron sus antecesores. Si su mamá Barbara Kruger hace c-prints con letreros “críticos” los hijitos emergentes se van detrás de ella. Quieren hacer una instalación de video, no hay que inventar nada, ya su abuelo Nam June Paik, que en paz descanse, hizo esculturas con monitores y usó el video para, según él, desbancar a la pintura y ahora los nietos no saben pintar, ni hacer video, o esculturas de monitores, porque lo que un artista grabe en video es arte aunque no tenga calidad. La herencia del apellido “video-artista” cubre las carencias de la nueva generación. El performance legó la venganza bíblica del sufrimiento, Gina Pane hacía videos cortándose los brazos con una cuchilla y sus legatarios siguen cumpliendo la condena de mutilarse y flagelarse. Sobre verbalizar un readymade con discursos para convertirlo en arte es ley porque Kosuth así les transmitió que lo hicieran. Generaciones que pretenden clasificarse como productos de juventud están haciendo obras que nacen envejecidas, y padecen este estilo como un mal congénito. 
Aprender de los mayores lo hace todo el mundo, es parte de nuestra educación, el pasado del arte existe para crear escuelas y evolucionar en las obras. Sin embargo, en el arte contemporáneo VIP el pasado no es para aprender, es para copiar y no hay evolución porque niegan la autoría y afirman que es imposible la creación de una obra original. Innovar para romper con los ancestros fundacionales está vetado, la obra parte precisamente de la no renovación. Esa es la esencia de la apropiación, rechazar que una obra es original y clonar su ADN para crear miles de duplicados. Hicieron del material el significado y el sentido de la obra al grado de que es una desobediencia intolerable la transformación de ese material a través de la expresión individual.
Cuando vemos una obra no podemos adivinar la fecha de nacimiento del creador. La vitalidad y contundencia de una manifestación artística no está en la edad del autor, está en la resolución del tema, en el manejo de los materiales, en las decisiones que toma. La juventud como tal no es un valor artístico ni existen herramientas que puedan hacer de una obra un producto joven, lo que sí existe es la falta de sabiduría en la utilización de esas herramientas. La deshumanización de las obras y de la expresión artística, la negación de una personalidad individual para crear una gran familia de miles de hijos y hermanos idénticos a sus ancestros, nos obliga a ver en cada instalación, en cada video-obra, en los performances la reproducción en serie, trabajos clonados como hijos de la oveja Dolly. Este es el arte VIP de los jóvenes que no quieren matar al padre, que siguen alimentándose del pecho de su madre, que se niegan a aprender a volar. No estamos ante el regreso el hijo pródigo, estamos viendo la manutención del hijo parásito.

19 comentarios:

SID dijo...

La patología es arte. Olvídense de Van Gogh, Munch o Miguel Ángel, artistas que lograron crear una obra que trascendió los límites que la enfermedad les impuso. Pero Gina Pane aquejada por el SID (Self-Injury Disorder por sus siglas en inglés, conducta típica de los adolescentes que no tienen algo mejor que hacer, como por ejemplo estudiar) hizo de sus manías arte. Su herencia le abrió la puerta a más de 25 mil personas que se mutilan, queman, disparan y que hoy ocupan las salas de los museos de arte contemporáneo. Pardójicamente la herencia de Van Gogh, Miguel Ángel y Munch no ha sido reclamada por ningún emergente, ni siquiera el cortarse las orejas. Tal vez es demasiado extremo y hoy basta con rasguñarse para no salirse del canon light que como arte joven debe de observarse. Porque los jóvenes artistas deben ser light. Y ser light es ser hip y ser hip es ser nice, etc. Etc.

luis blanchard dijo...

Es la "estandarizacion" de la mediocridad.Estan entrampados entre el ultimo acto de rebeldia...y la incapacidad de generar un nuevo Arte

Anónimo dijo...

No se entiende bien lo que querés decir. Si lo que querés decir es que los jóvenes artistas (¿existe algo así?) deben dejarse de copiar lo que hacen o hicieron los artistas viejos (¿existe algo así?), sus padres simbólicos podría decirse, es algo sin interés. No creo que nadie haga algo o deje de hacerlo porque lo leyó en un blog escrito por una especialista en mirar lo que hacen otros. La crítica no sirve para nada. O sí. Para llenar páginas en revistas de arte o en diario comunes. Lo único que sirve es crear. Cualquier cuadro, el peor, es mejor que la mejor crítica. Leé si no el cuento El perseguidor, de Cortázar, y me entenderás. Aunque sos culta y supongo que lo habrás leído. La crítica puede ser representada por algo que alguna vez tuvo sabor. Algo así dice el cuento. No recuerdo bien. Deberían cambiar de hábitos. Dejar la crítica para siempre y mancharte las manos. Es un consejo de viejo.
Saludos.

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con el comentario de "Anonimo" . Creo que para ser un buen critico de arte esa persona debe iniciar de cero, dibujando, pintando creando, buscando afanosamente un lenguaje propio para exteriorizar su interior, solamente asi, comprendera lo que es una obra de arte.

luis blanchard dijo...

Anonimo:no todos los consejos de viejos son sabios;es mas, la mayoria de la gente consolida con su edad, sus errores e ignorancia.Pasando al tema critica, hay dos vertientes:una
La de la alabanza, u obsecuencia.Son aquellos que escriben por un sueldo, una dadiva, o un cargo, y estan al "servicio" de empresas, bancos, fundaciones o secretarias de cultura,de sus amigos, colegas o amantes.Digamos que ahora estan al servicio del "sistema".Cantan loas al arte de moda....Los verdaderos criticos, escasisimos...son contestatarios, dicen la verdad.,mal que les pese a algunos como a ti.....Encuentro en este caso a Avelina...muy urticante para el "establishment".Pero que tendra el valor de decirte que una caja de zapatos llena de mierda...es eso....mierda, y no una "obra de arte conceptual"
Tu idea de que cualquier basura es mejor que una critica, me parece extrema.....Y mancharse las manos, no garantiza la creacion....maxime si nos manchamos con nuestras propias heces....

Reemergildo dijo...

El consejo del “viejo” es basura. Ahora resulta que no hay que criticar a los que no hacen arte pero dicen que lo hacen. ¿Acaso la crítica no es un acto creativo? ¿Además de ser una toma de postura y una rebelión a lo que el Sistema y la Casta en el Poder nos ha impuesto como Arte? ¿Si ya no crean nada, con qué van a mancharse la manos los artistas "jóvenes"? Pero según el “viejo” ahora resulta que tampoco existen artistas "jóvenes" a pesar de que el arte contemporáneo exhibe y presume en sus infinitas categorías de ser arte "joven" o "emergente" o "nuevo" o de "nuestro tiempo" o de "nuevos medios" y los que vayan saliendo mientras releo el consejo del “viejo” de que no se entiende esta crítica. Vamos a citar otra crítica para que los que no entienden sí entiendan a lo que se refiere Lésper: "La concepción emergente del arte encuentra sus condiciones de posibilidad en el estado de cosas vividas en un macro proceso de estetización generalizada que se desarrolla intrínsecamente al despliegue de la globalización, de tal manera que, automáticamente, cada proceso de globalización arrastra consigo un proceso sistémico de estetización... etc" ¿Esto sí que lo entiendes “viejo”?

Caja Anónima dijo...

Lamento disentir con el Sr. Blanchard pero parece que no se ha enterado que desde hace 100 años con el surgimiento del arte joven -como bien lo demuestra Lésper - la mierda en una caja de zapatos no es una obra de arte. Pero ojo, una caja de zapatos sí que lo es, y la mierda, así sola en su estado de recién emergida de las creativas entrañas del artista joven o enlatada, también es una obra de arte. Juntas no lo son. O tal vez estamos ante una categoría nueva en espera de ser definida, catalogada, explicada, exhibida y finalmente subastada: Mierda encajonada.

Anti-Platón dijo...

¿Por qué nos irrita tanto Avelina Lésper? El discurso de Lésper tiene profundas raíces filosóficas. El uso de la razón privada de acuerdo a Kant, es el uso de la razón en función a un sistema, político, religioso, económico, estético. La razón privada está subordinada a una meta predeterminada, a justificar un dogma. Al contrario Lésper de nuevo según Kant, ejerce la razón pública. La razón pública es el uso de la razón substraída totalmente del sistema de jerarquías y llevando el desarrollo libre de las ideas hasta sus últimas consecuencias. Y hoy, en la filosofía ejercida desde la Academia, estamos viviendo un ataque concentrado contra el uso de la razón pública. Por eso, la hostilidad contra la postura de Avelina es irreconciliable. Avelina Lésper es una kanteana en estado puro y una amenaza al riguroso sistema de jerarquización y sometimiento de la razón pública. Ejercer la crítica hoy, es mucho más que una opinión: Es un desafío filosófico a la hegemonía actual de la Razón Privada sobre la Razón Pública.

luis blanchard dijo...

No entiendo a Caja Anonima...cuando afirma que "la mierda, sola, es arte.....La mierda es un compuesto quimico....se supone que Arte es un elemento propio de la creacion humana.....Son dos categorias diferentes.Lo que vamos entendiendo, y gracias a la accion esclarecedora de criticos como Avelina....es el porque el sistema decide que es Arte,....O sea "todo es Arte"....una pintura...o la mierda..y le da categoria de excremento al Arte.
En otras palabras,para su contabilidad consumista, no necesita del Arte.El viejo tango decia : " nada es mejor...todo es igual.....". y continuaba Discepolo: es lo mismo un burro que un gran profesor.....

50pescados dijo...

Notas publicadas en Ushuaia, el fin del mundo, con menciones a Avelina Lèsper en 2011. González, Chillida y algunos otros.•
Editorial 136 (Bienal de HARTE contemporáneo)
Picamos, pese a todo
Habíamos decidido acompañar con nuestra prescindencia periodística al cometido de pasar desapercibida de la bienal de este año -expresado en su manifiesto desinterés por convocar visitantes y su evidente autocomplacencia en desarrollarse entre el reducido grupo de iniciados, legos y cholulos de siempre-, pero la insistencia clamorosa de nuestros lectores nos impulsó a comparecer con nuestras opiniones.
Como nos parece indecoroso reiterar lo que a menudo acá se opina sobre este asunto de la contemporaneidad, y como para que ustedes corroboren que no somos los únicos tarados que pensamos a contramano de los orates apóstoles de la vanguardia y de los evangelios sagrados de los Ministerios de Innovación, círculos de crítica especializada y clubes de curadores iniciados; ofrecemos en este número un simpático y criterioso escrito de una pensadora del arte que no pertenece a este staff. Se trata de las REFLEXIONES SOBRE ARTE CONTEMPORÁNEO. BREVÍSIMO DICCIONARIO DE UNA IMPOSTURA, de la autora mexicana Avelina Lésper, que nos exime de cualquier agregado y, sobre todo, del trabajo de pensar, recopilar y redactar con claridad didáctica, y principalmente de la odiosa responsabilidad de firmar cosas que muchos piensan pero nadie se animan a expresar públicamente.
Se trata de no lastimar a tantos queridos colegas que, convencidos, confundidos o atemorizados transitan hoy esta opción estética. Algunos están ahí para poder sobrevivir y otros porque es la única vía para ser compensados o becados y, como muchos pecadores, de tanto repetir el verso terminan creyéndose su propio embuste. Esto es posible porque a los reclutadores de artistas contemporáneos no les interesa su honestidad sino engrosar las huestes para legitimar su posición frente a las autoridades.
Pero también sabemos que las cosas están cambiando. Se puede mentir a uno mucho tiempo y a pocos poco tiempo, pero no a muchos mucho tiempo. (¿?)
Pocas costumbres hay que el ser humano nunca abandonó desde que se tienen registros de su existencia: Comer, beber, amar, cantar y pintar o tallar. Como decíamos ayer, el mingitorio de la sagrada anunciación de la contemporaneidad cumple 100 años por estos días y cada vez se parece más a un objeto para ser orinado. La Venus de Willendorf anda por los 40.000 años y sigue siendo una bella escultura.
Cany Soto

50pescados dijo...

SE INAUGURÓ LA BIENAL DEL FIN DEL MUNDO, CON IMPORTANTES VISITAS NACIONALES Y EXTRANJERAS
Antropoceno
La culpa fue de la agricultura, la salvación vendrá por el Arte Contemporáneo

El leit motiv de esta nueva edición de la Bienal es el "Antropocen"o, término ecofundamentalista que propone un repaso autocrítico de las conductas de la humanidad, interpelando directamente a la Cultura. ¿El elogio del Buen salvaje o mera declamación ornamental?


EDITORIAL: BIENAL ECOLÓGICA
Sobras de arte

Tal vez para evitar las previsibles burlas de la chusma, tal vez reconociendo de una vez por todas que el interés de este evento no es educar al soberano sino complacer al reducido grupo de los iniciados y los que simulan serlo, el hecho es que la Bienal del Fin del mundo este año ha sido inaugurada con cautelosa discreción, pasando desapercibida para la mayor parte de los fueguinos e incluso tomando por sorpresa a gran parte de la comunidad artística local, que pudo enterarse del hecho una vez consumado.
Este acontecimiento artístico, acaso el más relevante en términos de costos de producción y de proyección nacional e internacional, esta vez - a diferencia de sus dos ediciones anteriores- quedará en los registros como el de mayor calidad artística y el de menor convocatoria.
Tras una serie de escaramuzas previas a su inauguración entre los organizadores del evento y los responsables del MAF en torno a la superposición de las fechas y otras yerbas, finalmente la Bienal del Fin del Mundo dio inicio a su tercera edición, esta vez bajo una consigna convocante cuyo hermetismo pareciera corroborar la intención de excluir al público culturalmente menos dotado: “Antropoceno”. (ver Wiki)
Bueno, esta es una característica definitoria del universo Contemporáneo, que es además peyorativo con toda forma de expresión que no encuadre en sus postulados.
Lo curioso es que los discursos de los organizadores, dirigidos al reducido grupo de pares e invitados selectos (anche colados, entre los que estábamos), estuvieron plagados de enunciados humanísticos y prodigaban el afán concientizador del arte contemporáneo y su potencia impulsora de virtudes ciudadanas.
El clan contemporáneo es por definición sectario y excluyente y sólo aspira a consolidar el interés de los funcionarios desorientados y del público snob, ávido de exhibir exclusividades y signos de actualidad que lo diferencien de los comunes. Allí se sustancia el fondo filosófico y económico de esta forma de arte, expresión pura del capitalismo, que endiosa el progreso e instaura la obsolescencia programada para todo lo existente. No se debe parar la rueda del consumo. El progreso es la piedra angular del sistema. La innovación permanente, como Nike.
Un dato curioso y concurrente: El ministerio de educación y cultura de Santa Fe, a instancias de, entre otros, Fernando Farina (curador de la Bienal del Fin del Mundo), pasó a ser el Ministerio de INNOVACIÓN y Cultura (¡!).
Una paradoja: los “contemporáneos” creen o al menos sostienen ser rebeldes y omiten que el migitorio de Duchamp, al que veneran, hoy cumple 100 años de ineficacia.
Señores: la innovación es un propósito de la ciencia y de la tecnología, no del arte. Y ésta sólo es beneficiosa cuando emerge de una necesidad concreta y no como automatismo de la dinmica del mercado.
El arte siempre ha sido el natural espacio de resistencia frente a lo que se opone a la vida o la afea. (sigue)

50pescados dijo...

Viene de Bienal del fin del mundo...
Estos “contemporáneos” se autosatisfacen con declamaciones ecológicas superficiales y confusas, distrayendo el foco del problema esencial, que es el consumo desbaratado, al que concurren desde su imperativo de la vanguardia permanente, ignorando u omitiendo que se trata precisamente del mayor causante de los daños al planeta.
En la actualidad, y como un resultado no menor de estas confusiones, el común de la gente –y muchos artistas- asumen que el diseño de moda, el diseño industrial, la decoración, la arquitectura, la peluquería y el diseño gráfico son arte. No lo creemos así.
No obstante, recomendamos que vayan a ver desfiles, exposiciones de diseño industrial o textil y muestras de arte contemporáneo. En cada caso podrá verse el fruto del cerebro humano y se podrá ejercitar el juicio crítico e incluso la sensibilidad, así que no desaprovechen esta ocasión y vayan al Centro Beagle. Además hay un par de obras de artistas grossos como Julio González y Chillida.
Cany Soto

Anónimo dijo...

Me parece coherente lo dicho por Avelina.

Onesimo Gallardo dijo...


Soy Onesimo Gallardo artista de la plástica en Matamoros Tamaulipas, quisiera saber si tiene libros publicados y de que editorial

Onesimo Gallardo dijo...


Soy Onesimo Gallardo artista de la plástica en Matamoros Tamaulipas,
me gustaría saber si tiene libros publicados y de que editorial, gracias

Mirfaka dijo...

Señora Lésper,
Esoy escuchando su participación en MVS Radio y quiero felicitarla por su valor al denunciar la corrupción y el mercantilismo que se han apoderado del arte en la mayoria de sus expresiones, siendo la pintura una de las más afectadas. Mi hijo, Alex Barba, ha sido muy criticado por su postura hacia el llamado arte moderno, en línea con la posición de usted. Es vital que voces como la suya se multipliquen y contribuyan a reivindicar el arte ue sí es. Es vergonzoso que se cierren las puertas a artistas que se han preparado, que tienen una técnica, un discurso, etc. para dar cabida a verdaderas porquerías que además se vender a precios insultantes.
Muchas gracias por su valiosa contribución a que la sociedad se reencuentre con el arte.
Un abrazo,
Magdalena Barba

Domingo Rodriguez dijo...

Avelina buenas noches, escuche sus comentarios en MVS radio, muchas felicidades por su valor y afan en defender el verdadero arte.
Quisiera saber si esta Usted familiarizada con la obra del Pintor Tamaulipeco Lucio Tenorio.
Saludos.

Débora dijo...

Genial!
Es que no saben qué hacer...
No tienen idea! Les resulta muy còmoda s posiciòn: por qué sacar humo de la cabeza pensarndo, creando, si ya està todo listo?

hiram_elijah dijo...

Leyendo esta entrada creo que me queda un poco más claro hacia dónde va dirigida tu crítica:

Yo soy un novato en esto del arte contemporáneo, y como no tengo todavía preferencias establecidas, voy a lo que me parece interesante y ya.

Asi acabé en Zona Maco hace unos meses. Llegué a la exposición sin ninguna preconcepción de la misma, y si acaso la tenía, era positiva. Confieso sin la menor vergüenza que tuve momentos de esos en los que uno siente satisfacción por entender un mensaje detrás de una pintura abstracta, lo cual hizo que, en general, me fuera con un buen sabor de boca. Tristemente, tan poco enterado estaba de la naturaleza y las características específicas de la exposición, que no me enteré sino hasta después de que había una sección de obras de artistas mucho más respetados y añejos que los artistas emergentes mexicanos, latinoamericanos, y de todas latitudes que exhibían sus obras ahí. Para llegar al punto rápidamente, a pesar de la cierta satisfacción que tuve al entender el significado de algunas obras, pude ver algunas de las situaciones que criticas en este post, y que voy a mencionar:

1. Después de entender el "significado" de algunas obras, pude darme cuenta de que ninguno era increíblemente complejo. Es decir, ninguno tenía detrás un mensaje que fuera más allá de "el ego es un mecanismo que usamos para proteger lo valioso y esencial de nosotros mismos, llámese el corazón", o "el capitalismo debería reflexionar sobre lo que hace con el valor que una persona le añade a un objeto, llámese objeto de arte o de lo que sea". Cosas como estas fueron los mensajes que logré descubrir detrás de las obras en display, y no sé a ustedes, pero a mí no me parecen muy complejos, y tal vez a eso te refieres con la superficialidad de la que hablas.

2. Había obras francamente incomprensibles, por decir lo menos. Por ejemplo, había una obra que consistía en un conjunto de frituras (me refiero a comida: cheetos, chicharrones de harina fritos, etc.), pegados y amarrados a una cartulina o cartón blanco y enmarcados en dorado, con su respectivo vidrio a manera de protección. No recuerdo bien, pero creo que era un intento de cuestionar la naturaleza del arte en sí. Creo que esto es a lo que se le llamaría "derivativo", si bien nos va. Esta obra en particular costaba algo así como 9 mil pesos, según recuerdo. Tal vez a esto te refieres cuando hablas de "comodidad".

3. Ninguna obra costaba menos de tres mil pesos, y su precio no parecía tener relación alguna con los materiales empleados o la complejidad de la elaboración, y tampoco con la "belleza". No sé si el mecanismo de preciación es que cada artista le dé el precio que quiera o si lo deciden de acuerdo con algún otro criterio, pero tal vez a esto te refieres cuando hablas de "arbitrariedad", e incluso "corrupción", si es que ésta existe.

En fin, sólo unas meras observaciones. Por otra parte, eso no me ayuda a entender tu crítica hacia Kusama, a quien encontré definitivamente más interesante, por lo menos en su etapa temprana y hasta que se fue de Estados Unidos.