domingo, 22 de septiembre de 2013

EL ARTE SE HACE UN LIFTING.

Desire Obtain Cherish, Designer Drugs, 2012
 El dinero compra juventud. Puede comprar lo que sea: reputaciones, memorias, objetos, pero también puede adquirir esa frescura indolente y efímera de la juventud. Como la única forma de retener algo es exhibiéndolo como una posesión, el mercado ofrece toda clase de productos que incrementan la apariencia de ser jóvenes. Cirugías estéticas que tratan de detener el tiempo petrificando y plastificando el rostro en una falacia rejuvenecedora. Los coches de lujo prometen potencia en una prolongación del vigor sexual y son tan efectivos como el viagra para conquistar a los que son jóvenes de verdad. ¿Si alguien es el rey de las finanzas a los 70 años por qué no tener el imán sexual de Elvis cuando era el Rey a los 25 años? El dinero es poder y esto se demuestra en tener a la mano el cuerpo y la voluntad de alguien que se entrega por una conveniencia material, que es el mejor argumento para entregarse a alguien. Ante la incertidumbre de las emociones, por lo menos la certeza de las inversiones.  El marcado lo sabe, porque ha aprendido palabra por palabra el Diálogo de Platón, en el que Fedro le dice a Sócrates “Los que no sienten amor no pueden nunca arrepentirse… porque obran por sus intereses”. El arte no habla de amor, habla tener a la mano a la juventud y retenerla con objetos de estética púber-millonaria.
Desire Obtain Cherish, Sugar Cane Meltdown, Unix Gallery, 2013
 El arte es dinero y es mercado, es un objeto de consumo que demuestra riqueza, estatus y que abre la puerta al paraíso de la púbermanía. Eso es parte de su éxito. Las obras desde su presencia, factura y discurso imponen una efebocracia para satisfacer ese apetito urgente de rodearse de la parafernalia y los códigos que podrían describir a esa persona como joven o con una mentalidad anacrónica que habita en el set de un programa televisión para adolescentes. Las ferias de arte venden obras que podrían ser la escenografía de un versión millonaria de Never Land, los coleccionistas con síndrome de Peter Pan se compran dulces gigantes envueltos en colores, “esculturas” de aluminio pintadas en alta temperatura de Laurence Jenkell, estas piezas colocadas en sus pedestales son las grandes obras de la galería, y son ideales para estar en la dulcería de Disneyland. El coleccionista las puede combinar en su casa con sillones rosas, azules y amarillos, y jugar con niños para que lo juzguen como a Jackson, por delitos contra la inocencia.

Laurence Jenkell, Wrapping Bonbon Aluminum, 2013
 El arte se suma con descaro comercial, sin pudor y con el cinismo del que conoce el valor del dinero, a esta manipulación del cliente que desea desesperadamente tener a su lado todo lo que emane juventud. Jeff Koons ha llevado esto a los límites del mullido diván siquiátrico con pinturas de Hulk, de Popeye, gigantes corazones de color rosa, reproducciones en metal de juguetes inflables, conejos, cocodrilos, su obra es una sucursal de la juguetería de Gepetto. Koons explotó comercialmente al máximo su propio físico cuando aún era fuerte y musculoso, por eso conoce tan bien a su cliente y le da juguetes, le da entretenimiento y evasión, lo premia por ser rico, lo consuela por tener arrugas, lo masturba con sus mega diversiones, lo deja gastar en un escapismo que además llaman arte. Los berrinches de niño majadero de Hirst, sus pinturas de puntos como tapiz de un kindergarten. Las bolitas de Yayoi Kusama, que además se jacta de vivir en el psiquiátrico porque ahí las drogas son gratis.

Tim Berg and Rebekah Myers, You can't take it with you, 2013
 Estas obras decorativas saturan el espacio de una atmósfera de felicidad instantánea, invitan a tener en el salón de la casa una alberca de pelotas de goma en lugar de sillones. Los galeristas y los artistas saben que esta angustia de ver el tiempo pasar se compensa con el consumo y se diluye con objetos. Ofrecen ositos de peluche vestidos con pantalones de cuadritos, o paletas de caramelo, helados derretidos, y tubitos azucarados, de Desire Obtain Cherish, todos tamaño carb addict , y por supuesto el nombre del artista es el manifiesto y concepto de este estilo. La colección de mangas japonesas de Murakami, se apropia de los dibujos de pornografía soft que manosean los adolescentes, colores estridentes, flores con caritas que sonríen, en precios que se adaptan al bolsillo de su cliente, esculturas de más de 100 mil dólares hasta impresiones digitales de 2 mil. Con Murakami todos pueden tener sus tres minutos de jovialidad.

Cole, Big Boy, Aureus Contemporary, 2013
La publicidad deformó la imagen de la juventud, el éxito es ser feliz, sin granos y guapo. Esa juventud torturada y suicida del Romanticismo se extinguió con la llegada de la televisión y la pedagogía. Los jóvenes más populares y deseados son resultado de una sociedad que premia la irrelevancia, la banalidad y que defiende el derecho a ser como los personajes de una telenovela. La idea de juventud que vende el arte son obras que demuestran infantilismo, el esfuerzo estético está dirigido una noción de juventud como un producto de consumo, una versión adolescente de Disney, de Sanrio. Comprar estas estas obras es hacerse un lifting sin cirugía. Los artistas que las crean hace décadas que dejaron de ser jóvenes, pero eso no importa. Si su obra es un chistorete, si se apropian de los cartoons de Felix the cat, si colocan muñecas y pelotas, aún están en wonderland, aun tocan con la punta de los dedos ese sitio mágico y pueden convencer a los mecenas de que su obra es “arte joven” “expresiones emergentes” y que están investigando en “temas irreverentes que provoquen una ironía”.  Esta simbiosis es complicidad que nace de la necesidad, los artistas, como a los coleccionistas, les urge ser jóvenes, les urge no envejecer, y por eso hacen obras infantiloides para compradores que ya reunieron dinero y ahora tienen que recupera el tiempo que perdieron mientras se hacían ricos, mientras inventaban fondos de inversión fraudulentos. El artista debe aparentar que es un producto fresco, que continua con esa fuerza que lo impulsó a vivir de la aventura del arte. Si lanzan a una generación con el nombre de Young British Artist, ni modo de dejar el membrete porque ya pasó su momento y están acabados física e intelectualmente. Jamás. Los lanzaron como a los cantantes de música pop y así deben seguir. La angustia de Madonna ahuyentando al tiempo con una jeringa de botox no es exclusiva de ella, la vive Tracy Emin haciendo neones con frases de canción de verano y la comparte Douglas Gordon apropiándose los programas de Star Trek, ya no son Young y tampoco son Artists pero tienen que seguir en la memoria del mercado como si lo fueran. El mercado del arte entendió que le podía tocar un buen pedazo de esos millones de dólares que se reparten los cirujanos, los diseñadores de moda, y la industria del consumo efebo que narcotiza a la tragedia de envejecer. Lo ha logrado, ir a una feria de arte, entrar a un museo, es una experiencia similar a la de estar en un parque de diversiones con un bonus track: el que gaste más dinero en este lifting artístico es el más influyente entre curadores, galeristas y artistas.    

ENTREVISTA A ROBERTO CORTAZAR EN EL MILENIO VISTO POR EL ARTE.

lunes, 9 de septiembre de 2013

EN TURBA, EXISTEN.

 Goya sordo, acorralado por su propia voz, que es la única que escucha. Es este estado de impotencia y de ruido permanente Goya dibujó las placas de Los Disparates, que antes llamó Los Proverbios. Estos dos nombres ya son parte de la obra, la sabiduría popular no existe, la costumbre asimila hasta las prácticas más abyectas y las pasa por el tamiz de la tradición para justificar su permanencia. La realidad y sus refranes, que constituyen sus máximas, son parte de la insanidad social. Goya hace un análisis profundo de diferentes estados psicóticos, es la síntesis visual de la sociedad como un enorme asilo para dementes. 
 Desde ese faro de observación que es la soledad, Goya miró, juzgó y condenó, sin un ápice de lástima, sin remordimientos por el mañana, que para la locura no existe. Esta serie es una Divina Comedia que describe las diferentes patologías que afectan al individuo y su grupo, que se contagian como la peste, impregna y enferma. No busca hacer una crítica política, va más profundo, es una obra existencialista, habla del sinsentido de vivir en el momento presente, son las raíces del desprecio que le despertaba la degradante conducta tribal. Los grabados son la culpa que porta su propio castigo.

 La guerra permite que la sociedad se brutalice, que salga a la superficie la podredumbre que en tiempos de paz está somnolienta. Goya realiza estos grabados entre la post guerra de la invasión napoleónica (1815) y la instauración del absolutismo ignorante, fanático y corrupto de Felipe VII (1823). En el Disiparte de Miedo el enemigo no existe, es un espantajo formado con una tela, la gente aúlla, un soldado huye, la noche se traga el escenario, así nacen los odios colectivos, como el racismo, con un enemigo inventado, que desaparecería si alguien pudiera encararlo. El odio une, da pertenencia, hace que un grupo se identifique y construya un fin común.  El Bobalicón con el rostro de la estulticia que no escucha razones y celebra la vulgaridad gremial.

 La furia es la respuesta violenta, no sabe qué ataca, es reactiva, es impulso irracional, en el Disparate Furioso un hombre lancea a su víctima mientras otros se hacen a un lado, nadie defiende al humillado, dejan que el colérico se desahogue y ese torrente de violencia es la catarsis de la manada. En el Disparate Femenino las pasiones manipulan y se burlan de sus víctimas adictas, ellas lanzan al aire a dos muñecos que caen una la tela, se divierten con esos cuerpos abúlicos y sumisos. Goya no define los rostros de los monigotes que suben y bajan, son iguales, masa anónima y adicta que carece de individualidad y no opone resistencia; en cambio, las mujeres si se ven, porque son el motivo que ordena, que decide, son la urgencia del hambriento.

 Un grupo de personas, cada uno metido en sacos amarrados, inmovilizados, apenas pueden avanzar, el mismo mal los unifica, los solidariza en su mediocridad, son Los Ensacados. Fanáticos que aprenden de rodillas falsedades aberrantes, sin ver lo que hay detrás, Disparate Desordenado. Sentados en las ramas de un árbol, la tribu escucha historias, alimenta el bagaje oscurantista que los cohesiona en un pasado común, la genética imaginaria. La carcajada de la mujer que es secuestrada por un caballo: ultrajar para poseer, la resistencia es inverosímil, la víctima es culpable, el más fuerte fue provocado.

 Los Disparates están en exteriores abstractos, sin definición, calles vacías, terrenos baldíos, no hay sentido de la propiedad, es un lugar de nadie, es la tierra yerma donde no crece la razón, la necedad estéril. La oscuridad es permanente, hay en estas placas una atmósfera inamovible, por la que no pasa el tiempo, en la que se quedan las mentes obsesionadas que hablan de lo mismo, caminan en círculos, se estancan en sus lodos eternos. La promiscuidad social que se jacta de compartir obsesiones y de construir su identidad a través de ellas. Los personajes de Goya vuelan en alas frágiles, se amontonan para gritar y linchar, tienen dos caras que deliran, regurgitan sus ideas. Se identifican en su abyección, son lo que son gracias a su vergonzosa condición, y eso, para ellos, es mejor que nada, porque ahora, así en turba, por fin existen. 

Los Disparates de Francisco de Goya.
En el Museo Nacional de San Carlos. Hasta el 13 de octubre.
Publicado e el Suplemento Cultural Laberinto de Milenio Diario, el sábado 7 de septiembre del 2013.   

LA CONFERENCIA "ARTE CONTEMPORÁNEO EL DOGMA INCUESTIONABLE", PUBLICADA EN LA REVISTA BOOKS, FRANCIA.









Texto de la conferencia “Arte Contemporáneo el dogma incuestionable” publicado en Books Magazine, puedes ver el site aquí.  el site aquí.

ENTREVISTA DE CRISTINA SANDOR EN EL MILENIO VISTO POR EL ARTE.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

AVELINA LÉSPER IMPARTE SEMINARIO EN MEDELLÍN COLOMBIA.

INFORMACIÓN IMPORTANTE: 
Para asistir a esta conferencia la entrada es gratuita y se tienen que inscribir previamente en esta dirección  http://www.vivemexico2013.blogspot.com/p/preinscripcion-gratuita.html
O HACER CLICK AQUÍ
El taller del día jueves no se realizará en el Instituto de Cultura, sino en el ITM La Floresta.  Calle 47 N° 85-20.