sábado, 27 de abril de 2013

LAS APARIENCIAS, ASÚMANLO, SON LO QUE CUENTA.

Libro de fotocopias de una publicación amaríllista de Ciudad Juárez. Obra de Teresa Margolles. 5 mil dólares.
Vivimos en una ilusión, en una ficción que inventan nuestros abotagados sentidos. Vamos a Zona Maco y el público finge que la pasa bien en una feria que ofrece arte internacional y nacional de segunda y tercera clase. En este mundo cruel de clases y castas, aquí las hay y muy marcadas. Nada del ranking mundial de las subastas, nada de estrellas de los grandes museos, nada de la excitación de los dólares virtuales que se derrochan en Suiza y Hong Kong. Con esta triste perspectiva los galeristas gruñen los precios y se escandalizan con la crítica a sus obras en venta, “Te voy a denunciar para que te saquen de la feria” me grita furiosa una galerista que vende de Teresa Margolles unas fotocopias encuadernadas de un periódico amarillista de Ciudad Juárez y validadas como arte por Cuauhtémoc Medina, 5 mil dólares, nada comparado con lo cotizan muchos falsos artistas que han pisado los prestigiados pasillos de la Bienal de Venecia. 
La pintura sobresale y se distancia de esta colección de pretensiones, Daniel Lezama, Javier Peláez, Armando Romero, esculturas de Chillida, la Galería de Enrique Guerrero con una selección valiosa e inusitada para este espacio, y un Diego Rivera en 2 millones 200 mil dólares en la galería AAMD de Miami. 
Pero es que fingir es lo que más se da en este mundo de mentiras. Afirmar que es una feria “de clase mundial” con un centro de prensa paupérrimo que entrega las acreditaciones tarde. Es imposible que un mercado que no figura internacionalmente tenga una feria que se jacte de estar en niveles de la Sao Paulo y otros ejemplos desproporcionados. 
A los organizadores de esta feria se les olvida que en lo que si somos famosos a nivel internacional es en el melodrama, que para engañar el tirón sentimental es un recurso que sabemos explotar muy bien. Necesitan, como preámbulo a su lanzamiento, un Zona Maco reality show con los valores artísticos nacionales haciendo sus complicadas obras con llantas de bicicleta ponchadas, demostrando que los becarios FONCA no malgastan los impuestos y les implica un gran esfuerzo hacer un fotomontaje y un rompecabezas. El melodrama mexicano ha sacado del anonimato a muchas nulidades y del olvido a glorias del pasado, ahí está el clan Cuevas para demostrarlo con su telenovela La Ruptura: una madrasta, hijas que nunca han destacado en lo poco que hacen y huérfanas-abandonadas a sus más de 50 años; un artista-padre-marido jaloneado, violencia intrafamiliar, herencias malditas, vestuario con sombreros folklóricos, diálogos de arrabal, todo lo que exige el público del horario con más rating. Estos personajes apuestan su vida emocional, sin ningún pudor, y la ofrecen al mundo sediento de dramones. No tendrán la tragedia y el genio de los Mann o los Wittgenstein ni el glamour, el dinero y la belleza de los Kennedy, pero es lo que nos toca presenciar por acá al sur de la frontera. 
El performance-culebrón debería formar parte del programa de apoyos de CONACULTA, que tanto ha sabido explotar esta familia, porque les darían becas permanentes. Propongo que para el próximo Zona Maco se lleven al clan Cuevas a vivir dentro del recinto de la feria, oficina notarial y unidad de terapia intensiva incluida, para que podamos seguir día a día sus miserias. Les garantizo que impactarían a nivel mundial y venderían la instalación con los restos de su estancia, muy al estilo de Beuys. Y como el drama genera más drama, cada año podrían comisionar el área y lanzar nuevos performances-culebrones sin censura. 
Con lo adictivo que son los folletines, el público iría todos los días a la feria y no se quedarían con la decepción de ver pegatinas en el piso cotizadas en 250 mil dólares y, además, fingir que les encantan las naderías de los stands y aguantar la mala cara de los galeristas. Es una feria, es un evento social para divertirse, gastar dinero y ponerse guapos, están es su oportunidad de brillar en sociedad ¿por qué ese ánimo de guardianes de museo solitario y fracasado como el Arte Alameda? 
Pero fingir, ser pretencioso, creerse lo que no son, tiene su punto: la mala cara ya es sinónimo de estatus, vean a los cadeneros de los antros, que son el canon de esta conducta. Por eso necesitamos a los Cuevas exhibiéndose y regalando con generosidad lo único que no tiene precio: la intimidad.    

Publicado en Laberinto el Suplemento cultural de Milenio Diario el sábado 27 de abril del 2013.   

14 comentarios:

Tomás Pariente Dutor dijo...

Las ferias de Arte en general están dentro de esa mentira del Marketing que muestra todo como un éxito. Aquí en España Arco siempre es un éxito, y en otros eventos más humildes se exagera y maquilla de una manera muy burda.
Las apariencias son lo que cuenta a corto plazo, pero a largo plazo son una mentira que desacredita al mundo del Arte en su conjunto.

Anónimo dijo...

Wow!!!bravo, alguien con gran sentido común y que se atreve a decir la verdad y nada mas que la verdad. espero que se limpien un poco de la mierda los mercados de arte.

Anónimo dijo...

Como el ensayo tiene referentes locales me pierdo un poco, eso no lo invalida, sino todo lo contrario, me llena de curiosidad. La buena noticia, quierida Avelina, es que tengo una amiga, artista mexicana de Coayacan, ahora mismo, de visita aqui en mi casa, y probablemente me va a explicar quienes son esos del clan Cuevas, etc y yo una vez mas tendre que argumentarle que criticos que hablen bien de las obras hay muchos, y los catalogos de los museos y galerias eso hacen, pero que se enfrenten y tengan la valentia de develar la mediocridad local, hay muy pocos. Gracias. Saludith, Judith G.

AMALTEA dijo...

Pues del caso particular que explicas puede hacerse categoría. Hay impostura y mamarrachadas que pasan por excelsas aportaciones artísticas. Y pocos se atreven a decir que ele rey va desnudo. Este es el drama, mejor melodrama de una sociedad vacua que se sustenta en las trivialidades que sostiene la apariencia.

Detritus dijo...

La mala cara de los galeristas es proverbial, por lo menos conmigo, que se me nota a leguas que soy artista. Y los justifico y los defiendo ampliamente: esos marchantes de arte, después de un par de horas en el ruedo, desarrollan un sexto sentido contra los periodistas, artistas y curiosos; masa vulgar que además de opinar, estorbar y consumir el carísimo oxígeno de la feria nunca comprarán lo que está expuesto, ya sea una fotocopia, papel arrugado, ropa sucia, un montón de tierra, desechos orgánicos, plástico, botellas vacías, colillas de cigarros, la presencia del artista atestiguada por un certificado o alambres retorcidos. Y al contrario, la muchedumbre curiosa (aunque esté constituida por una solo escéptico, que basta para desangelar y desamparar a los objetos contemporáneos) ahuyentan a los coleccionistas que molestos no pueden asumir actitudes cultas e informadas ante el galerista que trata de repetir el discurso que ilustra, orienta y justifica los miles de dólares que le dan existencia real a la propuesta contemporánea. Debería de estar prohibida nuestra entrada.

Luis Blanchard dijo...

La mediocridad , hoy en dia , es universal !

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo en cuanto a la excesiva pretensión y nadería que abunda en esa feria. Sin embargo agradecí la oportunidad de que el FONCA me invitaran a participar ahí. Respondiendo a lo que me concierne, en el stand del FONCA, yo te atendí personalmente. Lejos de ser de malacara, mi atención fue bastante amigable y sincera. Sin embargo tú misma hiciste comentarios groseros y hasta racistas respecto a las piezas. Incluso llegaste a la soberbia. Me parece muy bien que seas crítica con el arte contemporáneo. Pero para criticar mi proyecto FONCA hubiera estado bien que investigaras primero de qué trata. Fueron nueve piezas que no se mostraron todas en el stand. Y ellas involucraban la participación de voluntarios y gente ajena al mundo del arte. Las fotos que viste no eran foto montaje, sino un proceso donde cada persona elegía e imprimía la imagen de un evento que deseara soltar y lo borraba en vivo en el stand. Mi proyecto implicó también la producción de piezas de porcelana y cerámica. El valor de estas piezas estuvo en el proceso de los materiales y el acto de los participantes. Pero bueno, ya sé que valoras otro tipo de obras.

Me gustaría que sepas que no siempre produje arte proceso u arte no tradicional. Mi formación y búsqueda comenzaron con dibujo al natural y de modelo, en una formación muy académica. También he hecho grabado, litografía, acuarela y sigo haciendo cerámica. Soportes todos ellos muy técnicos y exigentes. Yo creo que antes de descalificar sería prudente ahondar en la búsqueda, desarrollo e intención de cada artista, no sólo en la forma final de sus productos. Y eso podría haber sido más fácil si hubieras querido dialogar verdaderamente conmigo en el stand, en vez de llegar a anular punzantemente todo lo que no te gustaba. Ojalá pudieras permitirte hacer crítica desde un punto menos sarcástico y herido a uno más balanceado, ecuánime y acertado.

Sinceramente, Luis Pedraza.

Miriam Canales dijo...

Hola Avelina. Yo sólo puedo decirte que nunca había acudido a Zona Maco, pero que después de recorrerla por tres horas en tacones ,(así es el uniforme de las visitantes), me pareció un bar VIP con galerías incluidas donde se pasean actorcitos de cine, cantantes y todo aquel que quiere sentirse intelectual chic. ¿Me gustó? No podría decir que me divertí,mucho menos después de pagar un taxi de casi de 200 pesos hasta mi casa en el sur del DF. No creo querer regresar...

Somos LEYENDA dijo...

Primero un dato biográfico: Yo soy un mediocre, por lo tanto sé de lo que hablo.
La conspiración de los mediocres es grande e implacable.
Todas las emociones bajas y pacatas inspiran a los mediocres militantes a excluir a la gente inteligente de la Academia y de los Museos. La opinión pública y los espacios oficiales dedicados a la cultura están cooptados por los mediocres militantes. Su tiranía distorsiona –parcialmente- el mercado, dedicando el dinero público a comprar y exhibir las obras de artistas mediocres del arte contemporáneo-conceptual gastando fortunas irrecuperables. Los crímenes que cometen con impunidad y plena legalidad contra el patrimonio de la Sociedad forman una larga lista de corruptelas, tráfico de influencias, sobornos y simple expolio de las arcas del Estado. ¡Ah! pero así es la moda, así es el arte contemporáneo. Todos somos espectadores pasivos de esta violación sistemática a la memoria histórica del arte. ¿A quién golpeo? La conspiración de los mediocres es un muro multitudinario, amorfo y opaco. ¿Llevamos a Cuauhtémoc Medina a los tribunales por auto designarse sueldos millonarios? Cobrar honorarios no es un delito. ¿Denunciamos ante la Corte Internacional de la Haya a Teresa Uriarte por la violación de nuestro derecho humano a la contemplación? Ejercer un capricho estético con pies y mente de plomo no es delito, es cuestión de gustos. ¿Ocupamos la explanada del MUAC porque excluyen sistemáticamente a los artistas que no están en la nómina de Kuri Mansutto? Si no es esa galería será Arroniz o cualquiera de la larga lista de galeros aspirantes. ¿Qué importa, si con una huelga de hambre logramos destituir a Graciela de la Torre? Cuauhtémoc o uno de los cientos de hambrientos académicos del Instituto de Estéticas, o de la Ibero o egresados de cualquier cursillo de curadores van a ocupar su puesto. Ésa es la ventaja de nosotros los mediocres: Ninguno somos indispensables y todos somos reemplazables.

Anónimo dijo...

Seguro ni siquiera pasará el filtro de la aprobación: http://www.perronegro.com.mx/2013/04/el-sindrome-lesper/

No todos nos tragamos su crítica vacua...

TGD dijo...

Ave…lina: Y que me dices de los retratos "Anal íticos" de la más reciente feria de Milán… como dijo el Bardo, hace ya tanto tiempo: "Gain be my Lord"… indeed

Anónimo dijo...

Da pena leer cómo el artista becario explica su obra en zona maco y cómo la considera arte, y que crea que si alguien participa eso es arte, y pide que dialoguen con él en el stand, es patético.

Aldo Nadezh Hinojosa dijo...

Está muy bonito todo lo que cuenta el artista del FONCA (si mal no recuerdo su obra eran fotos cortados como rompecabezas y la magia didáctica era intercambiar las piezas), lamentablemente su obra tiene un problema y de ahí pa'l real: NO DICE NADA DE ESO AL VERLA.

Y no creo que tengamos la obligación de investigar nada, la obra lo debe decir TODO y si no lo logra el problema NO es del público.

Hablo por mi, yo estaba ahí y lo que hizo Avelina si mal no recuerdo fue verla y decir algo así como "si pero no es arte", se dio media vuelta y se fue. Si eso es grosero pues ¿dónde estudió ese becario? ¿qué clase de maestros tuvo durante la carrera? ¿cómo eran sus parámetros de evaluación?

Tiene razón lo que dice Miriam Canales.

Saludos!

Anónimo Veneciano dijo...

No sé a ustedes pero a mí la vida se me escapa como la fama de los artistas contemporáneos, pero no me pude contener, hoy tengo que opinar: En descargo del señor Luis Pedraza que trabaja de artista, hay que reconocer que 1) es sensible a los comentarios y 2) tiene creatividad. Por supuesto que la definición del FONCA para “jóvenes creadores” es su licencia de creador, pero lo que hace no es arte. ¿WHY? Porque su idea es digna de una promoción en un supermercado, son las ocurrencias de los publicistas. Y no los menosprecio, los envidio porque con esas ocurrencias ganan fortunas. Esos rompecabezas sirven para promover las cajas de cereales, colecciónalos y combínalos o sus borra-recuerdos para desmanchadores de ropa. Sí son creativos pero, aunque el Sistema de Creadores y la burocracia académica curatorial nos lo imponga, la publicidad no es arte (Aunque el arte contemporáneo-curatorial se robe las puntadas de la publicidad para sus site-specifics). Y parece que nunca voy a terminar. El señor Aldo también tiene razón al testimoniar que nadie reconoció el éxito del señor Pedraza, que entre cientos de artistas becarios, él fue el que se adelantó a la jauría y se hizo del hueso de la calavera de MACO. Y fue respetuoso y diplomático con su comentario, auguro que va a llegar lejos. La otra jauría de humanos, porque no merecen compararse con ni denigrar a los perros –más nobles- es el autodenominado colectivo blackdogs. Los adjetivos no son argumentos. Por lo que no me molestaré en desmenuzar la retórica con la que pretenden defender y atacar, justificar y denigrar las posturas que los mantienen en su zona de comfort contra los argumentos que simplemente les quita el suelo donde están parados. Perdidos en el Espacio.
Atentamente: Anónimo Bienalista Veneciano