sábado, 23 de junio de 2012

LA RUEDA DE LA FORTUNA.

EKO, grabado. 
 Por fin termina un ciclo de seis años de política cultural ignorante y caprichosa en el que un pequeño grupo se repartió la bolsa de los privilegios. Los inicios motivan al optimismo, queremos que lo que venga sea mejor. Corregir lo que está mal es el único paso real para cambiar. Si la política cultural que está enfocada al área del arte sus próximos jerarcas la establecen con visión inclusiva y honrada tendrían que tomar en cuenta lo siguiente.

El arte no sigue los dictados de la moda ni del mercado. Los museos se radicalizaron y expulsaron a cientos de creadores que durante este periodo no pudieron exponer. La pintura, la escultura, el dibujo y el grabado quedaron fuera de las exposiciones y saturaron a los museos con los mismos artistas de galerías que promocionan obras neoconceptuales sin calidad. Los museos de la UNAM y de Bellas Artes tienen una misión social, no son de los curadores, no son un patio privado para promocionar a sus amigos y repartirse los catálogos, las exposiciones, los viajes y los intercambios. Estos museos tienen la obligación social, artística y cultural de exponer a las artes plásticas; si no les parece cambien a sus curadores y directores. Establezcan de forma equitativa las exposiciones de artes plásticas y las de pseudo formas del arte contemporáneo, el público tiene derecho a verlo todo, no nada más unas obras y una línea de exposiciones. Las bienales y las exposiciones internacionales a las que envían artistas deben otorgarlas por concurso abierto y publicar la lista de candidatos, quién es el jurado y los criterios de selección. Estas exposiciones las tienen que mostrar en nuestro país para que apreciemos lo que enviaron, es una actitud antisocial que una inversión tan onerosa se haga únicamente para el extranjero. El arte no es publicidad es conocimiento que se comparte. 
EKO, grabado. 

Las becas y los apoyos no son prebendas, son impulso al mérito, no pueden concederlas cada año a las mismas personas y ejercer un tráfico de influencias digno de un sindicato amafiado. Saquen del abandono y la ruina al Museo de Arte Moderno MAM, el museo peor gestionado del sexenio y con las exposiciones más fallidas. Expongan las colecciones permanentes del Museo Tamayo y el Carrillo Gil. Acaben ya con el centrismo cultural, México no es nada más la ciudad. Los artistas del interior del país están en el olvido absoluto, en los museos de la capital nunca los exponen. Hagan giras en los estados del país con las exposiciones que se montan en la Ciudad de México. Los recursos que se asignan a los estados para la cultura tienen que estar al margen del egoísmo partidista, no pueden seguir dejando en la inanición cultural a un estado sólo porque lo gobierna otro partido. El interior es fuente de talento y necesita más atención. Como la cultura y el arte son consideradas carteras de poca influencia son el lugar perfecto para ubicar puestos de compromiso sin cabida en áreas clave. Entonces, paradoja fatal, envían a gente con nula preparación y sin vocación para esta delicada labor. Para acabar el cuadro del esperpento, la cultura es arma arrojadiza para llenar los vacíos de promoción de imagen del gobierno. Despilfarran inmensos recursos económicos en obras faraónicas, sin cordura. La política cultural no puede ser propaganda, ni refugio de inútiles, por favor, no más estelas de luz, bibliotecas sin libros y con goteras, proyectos para darles trabajo a los amigos, desfiles de disfraces, etcétera. En una infamia que los museos del interior están sin acervo, que los estados no compren obra a los artistas locales y se construyen una torre de focos que vale lo que en Estados Unidos cuestan tres museos, con proyecto y terreno incluido. La política cultural no es para encumbrar a personas sin méritos artísticos. Consagrar a Gabriel Orozco con una gira millonaria en la Tate, el MoMa y el Centro Georges Pompidou, y que Melanie Smith y Teresa Margolles fueran a la Bienal de Venecia, entre varias exposiciones, son lujos ególatras que no tenemos porque pagar con dinero público. Y para terminar con la lista, den más recursos a las escuelas de arte, inviertan en educación artística el dinero que se desperdicia en obras pretenciosas, embrutecedoras y sin vocación social.

Recuerden que mi Conferencia Magistral el "Dogma Incuestionable: Arte Contemporáneo" es este lunes 25 en la Escuela Nacional de Pintura, escultura y grabado La Esmeralda a las 13:00 horas. Es entrada libre. 

Más grabados de EKO aquí.

Publicado en el Suplemento Cultural Laberinto de Milenio Diario el sábado 23 de junio del 2012.