sábado, 15 de septiembre de 2012

BILLBOARD.



Los éxitos de música pop se miden por las semanas que sobreviven en las listas de popularidad tipo Billboard. Algunos duran una semana y los considerados auténticos hits se prolongan apenas unos meses. La música pop es un objeto de consumo desechable que una vez agotada su novedad se desvanece y queda, muchas veces, como un testimonio del mal gusto de una época. Escuchar un éxito de hace una década o mirar ropa pasada de moda deja un aire de arrepentimiento. El objeto de consumo nunca sobrevive a su momento, no conoce la trascendencia. El arte es transhistórico en sus formas y en su significado, sobrevive a su contexto histórico. Las obras que justifican su presencia por el momento en que fueron realizadas se convierten, como la música pop, en un producto incapaz de sobrevivir a su tiempo y que tiene su razón de ser en un gusto pasajero. Al margen de que una obra se haya comisionado para dar forma a mitos monoteístas - como son las obras con temas religiosos- podemos apreciarlas fuera de ese contexto, la experiencia estética es autónoma de ese significado y de las necesidades espirituales o políticas que satisfacían en esa época.

El arte contemporáneo insiste en que sus obras sean apreciadas desde un contexto histórico que fácilmente se desvanece, aun con las obras expuestas dentro de la sala, esto las limita al grado de no tener más sentido o valor que la música pop. Si estamos obligados a apreciar una obra únicamente desde una visión sujeta al momento de su creación eso también nos imposibilitaría para escuchar música, porque hoy las obras de Bach o de Mozart son completamente vigentes y se perciben tan actuales como las de Gyorgy Ligeti. Decir que el artista debe crear con los elementos de su tiempo y que este tiempo está sometido a las formas y hechos más inmediatos y accesibles al espectador fijan una fecha de caducidad en cada obra, la convierte en endogámica y reduce al máximo la construcción de significado. El arte deja de ser universal para ser localista; ya no es transhistórico, se etiqueta y forzosamente se ideologiza. El término contemporáneo, que es una imposición temporal del hoy, del ahora, niega la experiencia, el conocimiento y la memoria, y sin embargo no sobrevive al futuro. Esta modernidad es una burbuja que estalla constantemente y desaparece. Las retrospectivas de obras neoconceptuales realizadas en los años setentas o noventas se ven desfasadas, abandonadas en el tiempo. Son obras que tasan su valor en un significado o concepto que depende de un contexto histórico, cultural, mercantil, político o social. Si ese significado caduca la presencia o la razón de ser de la obra pierde su sentido. El arte debería superar los significados momentáneos para despertar significados trascendentales. Las obras del Caravaggio dejaron atrás sus elementales significados religiosos, y existen en una autonomía estética y filosófica que no necesita de una explicación actualizada, son intemporales, transhistóricas.
Apreciar una obra únicamente por su significado la ideologiza porque esto supone que si no compartimos las ideas que muestra o que pretende encarnar entonces la apreciación estética no existe. La apreciación estética no es la afiliación a un partido o un bautismo religioso, no se puede pedir al espectador que comulgue con una idea para apreciar una obra. La contemplación es un acercamiento personal con la obra y con la creación misma, esto nos aportará ideas, pero estas no están limitadas ni al tiempo ni a una forma de pensamiento. Que el arte esté constreñido a convencionalismos de forma y de ideas para ser apreciado es una contradicción y es un atentado contra la libertad.  La música pop es generacional, en muchos casos regionalista y guarda significado sólo para un colectivo. Pero es algo más, es la representación del más fuerte, se impone lo que tiene más medios, más marketing, y esto no es sinónimo de calidad, hemos conocido miles de ejemplos de mediocridades famosas. Así se siembra el mito de los artistas que son temporales, sin obra y que se imponen como la cultura dominante. Esto no los libra de la intrascendencia, al contrario, están condenados, como la música pop, a los caprichos del mercado.
Publicado en el Suplemento Cultural Laberinto el sábado 15 de septiembre del 2012.  

18 comentarios:

Cokylea dijo...

Este blog tiene 2 áreas importantes: los ensayos de Lésper y en Comentarios los ensayos cortos de autores, estudiantes de arte y lectores. Yo soy de estos últimos y tengo esta propuesta. El arte contemporáneo (por contraposición al arte trans-histórico) lucha contra la percepción de que a pesar de tener –como sus ideólogos lo confiesan- una vocación efímera, estas manifestaciones artístico/socio/psico/ocurrentes no son efímeras y que al juzgarlas como efímeras se incurre en el error de la ignorancia y se cae en el vicio de la estupidez reaccionaria. Lésper y otros autores de este blog diseccionan las contradicciones de este discurso y desarticulan las simplezas ocultas en su recargada y obscura retórica. Yo reto a esta comunidad a que se traten de desentrañar el significado de un discurso, y comprueben si en realidad esconde una simpleza detrás de su elaborada construcción teórica. Yo, simple mortal, no entendí:
http://www.mapfre.com/fundacion/es/exposiciones/cultura/conferencia-juicio-arte-contemporaneo.shtml

Alejandro Contreras dijo...

Y ese es la gran diferencia entre la música pop y el arte contemporáneo. mientras la música pop sabe perfectamente que lo único que hace es una banalidad comercial sin grandes aspiraciones al contrario del arte contemporáneo que se aferra a insistir que esta banalidad, falta de talento y poco aporte es porque critica al sistema del arte y por esta misma razón tiene una elevado nivel racional

Tomás Pariente Dutor dijo...

Hombre Avelina, que los Beatles también son música Pop!!!!!
El Arte que perdura trasciende su contexto, pero no prescinde de él. No son cosas que estén reñidas. El problema en el arte contemporaneo, en cierto Arte Contemporaneo, es que el contexto al que se refiere es demasiado específico y lo que propone es solo una reflexión moral o teórica sobre si mismo en relación a ese contexto. Algo así es muy dificil que perdure o que interese a alguien.
El reto de Cokylea es interesante, me miraré el link.

Tomás Pariente Dutor dijo...

Hola de nuevo, he escuchado las dos primeras conferencias, la presentación y el primer invitado, y un poquito de la tercera. Para posicionarse con una opinión que precisamente valore o incluso juzgue los contenidos que exponen esta gente hace falta tiempo (el hecho de oirlos no ayuda, y en este sentido no os perdais el minuto 4 de la conferencia que se titula "El juicio estético como transformación afectiva"). No creo, de todos modos, que Avelina Lesper esté, o los simpatizantes de este Blog, atacando directamente a estos teóricos, sino más bien al uso mercantil y de legitimación oportunista que se hace de "cualquier Arte Contemporaneo" por medio de ellos y sus discursos. Si para apreciar el Arte Contemporaneo hace falta toda esa teoría no es de extrañar que no interese a casi nadie, salvo a sus autores y patrocinadores.
La exigencia de la modernidad de una distancia desinteresada ante la experiencia estética da risa al lado de la complejidad de estos discursos.
Pero vamos, yo no desisto, seguiré escuchando, aunque el último video son 5 horas...

Anónimo dijo...

COKLEA,dices retar a esta "comunidad" a desentrañar el significado d estas conferencias patrocinadas por la fundación Mapfre(=Poderoso Caballero es Don Dinero),todas ellas impartidas por profesores (ojo:¡de prestigio mundial!) en estética y "arte"(más q probablemente "cerebros" a sueldo con el repertorio prefijado,pero nunca pensadores independientes);
...aunque tu mismo reconoces no haber entendido nada de las mismas.
Sinceramente ,no he podido concluirlas,pero sí oir parte de cada una de ellas,lo suficiente como para poder emitir un personal juicio.
Los protagonistas,sin ser quizás conscientes,encarnan perfectamente el filósofo SOFISTA,aquel mismo q ya nos describió Platón y del q nos alertó sobre sus brillantes -pero falaces- procedimientos discursivos.
Esta táctica embaucadora es pués muy vieja.No es propia,por tanto,solamente de los políticos,sino q de ella se nutren también los intelectuales q ahora mismo están rediseñando la mentalidad contemporanea según un ideario perfectamente planificado.
Decir también que la ilustre inteligentzia que se exhibe en dichas conferencias son,ante todo, semiólogos,cuya formación mental es deudora de pensadores como Gramsci,y d la Escuela de Frankfurt;en otras palabras,son "marxistas culturales".
Al contrario q sus abuelos ideológicos que querian cambiar el mundo derramando sangre, el método de estos marxistas "culturales" es la ingenieria social basada en la habil manipulación de las ideas.
Los marxistas perdieron la batalla socio-política,como era de esperar(dejando + d 100 millones de asesinatos tras d sí,en aras d su delirante utopía);los herederos de Gramsci(como estos sujetos de las conferencias)piensan ganar la batalla "cultural" modelando las mentes con argumentos falaces.

Los grandes temas de la Hª d la Cultura(y d la Vida),por muy complejos q sean ,siempre son abordables con palabras y giros sencillos(mas no necesariamente con postulados racionalistas o cartesianos).
Los auténticos metafísicos de siempre(Heraclito,Laotse,Sankara,Moises de León,Maestro Eckhart,Boehme, Holderlin,Novalis...)siempre optaron por la PALABRA CLARA Y SIMPLE(q ya bastante profundo era Aquello q querian revelar);palabra simple pero ligada al Símbolo(en su acepción tradicional) y la Metáfora,recursos ambos q conforman toda Poesia y todo Arte.
Estos conferenciantes,por el contrario, son solo semiólogos que conciben el arte exclusivamente como una herramienta de cambio(y de dominio)social,a través de la "deconstrucción"(=tergiversación,mixtificación y manipulación)de las ideas.
Son además sociólogos,cuyo oficio es el ser fabricantes d opinión(por tanto enteramente desconocedores del proceso q hace concebir una obra de arte);las palabras son para ellos brillantes herramientas de sugestión,pero el discurso posee pobre -o nulo- significado si se lo analiza frase a frase y en su conjunto.No se sacan conclusiones netas,solo una vagedad evanescente y opaca, dado lo improcedente y heterogéneo de sus argumentos,a menudo fuera d contexto.
La mejor medicina a esta enfermedad del encandilarse ante el discurso pseudofilosófico(aqui con pretensiones estetico- artísticas) es,o bién no hacer caso,o bién adquirir (de forma personal,vocacional y "extra-universitaria")un mínimo de cultura filosófica(en su original etimología)a través d la lectura d los mejores autores(=clásicos).De ese modo los falsarios discursos conceptualistas d estos "encantadores d serpientes" ,a ningún sano entendimiento podrán ya turbar.


Anónimo dijo...

Hola Avelina. Añadir a mi comentario anónimo anterior q tu articulo sobre el Pop es excelente ;no habría q cambiarse ni una sola palabra,con todo, pese a que el hecho d vincular la música pop con el arte contemporáneo no agrade a aquellos nostalgicos amantes de Los Beatles(p.e) que, sin embargo,reconocen la infima calidad de las artes plásticas y "visuales" de hoy,pero que ,en cambio, no admiten la pobreza artística(pese a lo pegadizo) de la música que tanto admiran.
Esto último se comprende dada la nula y viciada educación musical q ha reinado y reina en paises como España(y tantos otros).
La horterada de turno más espantosa,pura basura acústica y realmente inaudible,se toma como algo agradable,lúdico y hasta entrañable; y esto ocurre,a menudo, simultáneamente y a nivel global.
Lo dramático es q la mayor parte de individuos pasa su vida desconociendo cualquier música que no sea el pop(o lo que viene a ser lo mismo: rock, heavy,pachanga,ligera,máquina ...y, para los de temperamento ectoplásmico,la newage ...).
Ni la musica Clásica(que no es solo la del s XIX),ni la Antigua(una muy grande y bella desconocida),ni la Tradicional(nada que ver con sus falsificaciones: "folk" y "etnica"), tienen cabida en ninguno de los medios de difusión mas habituales.El arte musical padece de una sospechosa censura mediática.
Esto es asi porque la música,como el Arte plástica,son vehiculos poderosos para afinar (o embrutecer)los sentidos del ser humano.
Esto ultimo,los ingenieros culturales que arriba (y otras veces) he citado lo saben,de ahi que su misión consista en generar un embrutecimiento colectivo sin precedentes,a través del pseudo-arte y la pseudo-música,que expanden por doquier a través de unos medios de difusión prodigiosos,que dichos lobbies controlan.
El ser humano con la SENSIBILIDAD EMBRUTECIDA se convierte en un idiota, en un autómata,perfectamente dirigible y manipulable.Es este el mismo sueño de dominio a través de la manipulación de las ideas(que no me canso en referir)y de la imposición ,mas o menos subliminal,de hábitos, ya sean vitales,esteticos,etc,a toda una colectividad aborregada.
La música es un medio perfecto (tanto o mas que el arte visual y plastico)para propiciar esta atmosfera de cretinismo colectivo que hoy predomina.
Volviendo al meollo del tema,es indudable que la musica Pop (lamento decirlo,en su totalidad)es, por naturaleza, histéricamente Kitch,y expresa perfectamente el mismo espiritu insustancial y estúpido reinante en la postmodernidad ,y en el periodo presente,basado en lo éfimero del artículo desechable,y que es estrictamente equivalente al que expresa buena parte del arte contemporáneo.
Para entender ,desde dentro, la buena Pintura,Escultura,etc,habrá también que intentar conocerse la buena Musica.Y esta,ciértamente,nada le debe al Pop.

Javier Saavedra dijo...

Híjole... pues a mi si me duele el cayo al oír decir que TODA la música Pop es de baja calidad y desechable; totalmente equiparable a lo que ocurre con las Artes Plásticas. Soy bastante desconocedor de la música, pero así y todo me cuesta pensar que desde los Beatles hasta el día de hoy no se ha hecho nada dentro del Pop que valga la pena; nada que futuras generaciones recordarán. Yo lo pongo en duda, sin dejar por ello de reconocer que la complejidad promedio del Pop no tiene nada que ver con la complejidad y riqueza de la música culta.
Sin embargo hago una distinción que me parece importante; La música Pop, aunque de gran éxito comercial, nunca ha pretendido ser ella misma la última cocacola del estadio; nunca ha pretendido desbancar o descalificar a la música culta ni ha pretendido ser la única manifestación válida de nuestros tiempos, como en cambio sí ha ocurrido en el terreno de las Artes Plásticas con el llamado Arte Contemporáneo.

Tomás Pariente Dutor dijo...

Bueno, para mi en la música Pop hay calidad. La mayoría de música Pop es perecedera, pero no toda lo es.
Anonimo, juzgas a esos teóricos, pero en realidad no das ninguna razón sobre en que consiste la falacia de sus argumentos. No es que yo piense que están en lo cierto, pero lo que dices de ellos, que son parte de una conspiración embrutecedora de la sociedad, es increible. Es increible porque no se les entiende ¿Cómo van a crear opinión? Son un grupo muy reducido dirigiendose a un grupo muy reducido, y porque los patrocinan, que si no hablarían a las paredes. No creo que lo que dicen -sea verdad o mentira- interese a casi nadie ¿Cómo van a influir en el embrutecimiento de la sociedad? Si fuese así entonces creo que hay que prestar atención a lo que dicen para refutarles.
Y eso de que cualquier pasado en todo orden de cosas -El Arte, la pintura, la música- fué mejor, no me lo creo. Ahora hay más de todo. Tanto hay más de todo que no lo vemos. También hay más artistas y más genios. Precisamente la crítica de Avelina -para mí al menos- tiene sentido porque muestra otra realidad paralela en la que hay calidad, y eso también es Arte Contemporaneo. Pienso que lo primero que hay que cuestionar es la propia categoría de Arte Contemporaneo y el uso que se hace de ella, a quien se incluye y a quien se excluye.
Volviendo a la Música diría que desde los primeros discos de los Beatles ya han pasado varias generaciones, y se les sigue oyendo mucho, se les versionea mucho y siguen influyendo en muchos músicos, así que llevan camino de ser Música clásica. Musica clásica Pop.

Diego dijo...

El problema del arte contemporáneo no es que sea comercial sino que simplemente es malo, feo, no interesa. Y esto es básicamente porque la materialidad del mismo sobra, claro, el concepto que lo creó ya está completo en sí mismo; la obra en sí misma, lo que vemos en los museos y en las galerías, es un decorativo, su propia materialidad es poco y nada lo que agrega.
Hay mucha música pop que supera esa pobreza que reina en el mundo de las artes plásticas. No sólo los Beattles.
Lo clave es dejar de legitimar el arte por un supuesto posicionamiento contra el mercado. Hay que dejar de hacerlo porque esa propia conceptualización del mercado acarreada más o menos a los tumbos desde el marxismo, merece ser muy revisada. ¿Por qué si a la hora de votar candidatos a presidente de la Nación ninguno de los más elegidos trae en boca ese tipo de consignas anti-mercado, en el campo del arte debemos rendirnos hacia esa manera de ver el mundo ANTES de someternos a la experiencia estética? Acá hay un problema de campo en el sentido de Bourdieu. El campo del arte pide eso sino te deja afuera.

Más allá de ese argumento retórico que Avelina usa para cerrar su artículo, el mismo me pareció muy bueno.

AMALTEA dijo...

Creo que hace poco se publicó un estudio del CSIC, dedicado a analizar los acordes y melodías de las composiciones musicales de los últimos años. La conclusión es que apenas hay novedad, música repetitiva para satifacer "el gusto" de una población secuestrada por las agresivas campañas publicitarias. Son marcas, también reciben el nombre de conjuntos, bandas y cantantes, sin más arte que el bombardeo durante semanas por tierra, mar y aire. Contaminación acústica en toda regla. Esta es una más de la fagocitación mercantil de toda creación o cosa asimilable.
No sabemos , como es obvio , que sucederá dentro de trescientos años, qué perdurará y cual será la interpretación que le darán los futuros humanos, caso de que aún existan. Ahora nos queda contemplar una creciente invasión de entes de todo pelaje que reciben el aplauso general. Pero todo acaba, y también el utilitarismo feroz de lo artístico y la propaganda de lo pseudo artístico tendrá su punto y final.

Anónimo dijo...

Comparto lo recién dicho por Amaltea.Muy cierto es que la Música es la expresión más íntima del alma d una Cultura.
La nuestra,"occidental-moderna",especialmente desde 1945 hasta hoy ,no sale muy bién parada:su música no es más que el testimonio que refleja el proceso creciente de descomposición interior y anímica del ser humano contemporáneo.Aunque,pese a todo,claro que hay excepciones(pero no en el Pop).

Intento ahora responder al interesante comentario de T.Pariente:
De estos ilustres conferenciantes se entiende ,ciértamente,lo que dicen ,pero esto no significa que llegemos a saber qué están realmente queriendo decir,y no por la supuesta "alta complejidad filosófica" d sus discursos(obstáculo siempre subsanable si se analizan las palabras pausadamente)sino porque no hay unidad orgánica en tales discursos,y ,por tanto, no puede existir una idea fundamental que amalgame cada una de las frases emitidas en las conferencias.Hay gran variedad de alusiones a conceptos,a autores, pero tal variedad degenera en multiplicidad inconexa al ser desterrada la unicidad.Lo improcedente de cada explicación es también una dominante ,sencillamente porque no hay una finalidad real(es como pretender exponer un fantasma).
Esto es ,creo yo,una estrategia muy cara a este pseudoarte d hoy,sirviéndole esta d caparazón defensivo,haciendo que se perpetúe y que siga sobreviviendo pese a su caracter falaz e insostenible.
La regla infalible es que a una producción pobre o nula artísticamente le corresponda un discurso explicativo harto elaborado.Esto se cumple tanto para la obra particular como para todo el conjunto de este pseudoarte(como intentan hacer las conferencias en cuestión).
Esto me lleva al meollo de lo que intento explicar.Y es que precisamente es en esto en lo que se sustenta el arte contemporáneo: en la ININTELIGIBILIDAD.Y cuanto más ininteligible sea, mayor será el éxito y la aceptación, pero no entre la mayor parte de público(sea este lego o entendido)sino entre aquellos sectores "elitistas" de la sociedad actual que se sienten(o desean sentirse)diferentes porque pretenden ser "especiales".
Sin más rodeos,digo que el "arte" actual es intrínsecamente esnobista.Y snob es precisamente aquel que ,careciendo de categoría para ser aristócrata(en un sentido espiritual o bien intelectual)aparenta serlo y solo vive para fingir que lo es.
Tanto si poseen como si no riqueza material,el poder participar en aquello que creen intelectualmente superior(precisamente porque les es incomprensible)hace que se acreciente en ellos ese complejo de superioridad con el que quieren segregarse del resto.
El publico entusiasta del actual pseudoarte lo conforma este tipo de público snob(en el que también se incluyen ciertas oligarquias y la plutocracia internacional que es ,de hecho ,la que subvenciona y financia proyectos y fundaciones que apoyan y estimulan la reanimación del cadaver pseudoartístico).
Realmente se trata de un gran fingimiento al pretender entenderse algo que el resto no entendemos(porque en verdad no hay alli nada que entender).
A lo sumo,si hay que entender algo ,termina siendo de una simpleza tal que, expresado con palabras sencillas perdería toda esa aureola mistérica.
Consistiria, pues, este ritual en un falso esoterismo basado en revestir ,con retazos usurpados de la alta filosofia(o bién de cualquier otro ámbito poco o nada conocido por la mayoría)cualquier objeto o pensamiento banal ;sería como revestir de oropel "conceptual" un simple y humilde apero de labranza.

Amigo,solo añadir que a mi también me parece increible lo del aspecto conspirativo que poseen estas élites (arriba referidas) d la contra-cultura y el anti-arte actuales.
Pero cofieso que no por increible deja d ser un hecho perfectamente real.

Aniela dijo...

Bueno, independientemente de si es trascendente o no, no compararía a los Beatles con música culta, ni lo pondría en la calidad de arte. Y, por otro lado, no podemos decidir ahora, ni tampoco predecir, qué del arte actual, llamado contemporáneo, va a trascender, ¿o si?

Alex Tersare dijo...

Primero: Es necesario defender las palabras y arrancarles a los comisarios y sus propagandistas el monopolio del vocabulario. No es arte contemporáneo, es arte conceptual. Han secuestrado la palabra y el resto del arte, la pintura, el grabado y la escultura están fuera del arte contemporáneo. Han reducido lo “contemporáneo” a 3 actividades: vídeo, instalación y performance. Y por un milagro retórico han relativizado el tiempo y hoy los cuadros pintados por Antonio López no son “contemporáneos”. Fin de la discusión. Flagrante delito de discriminicación al derecho universal a la creación. Efectivamente viendo los vídeos del Juicio al Juicio del arte en MAPFRE, están todos estos expertos muy afanosos masticando palabras y conceptos atropellando la sintaxis y pervirtiendo los principios de filosofía convirtiéndola en ideología y retórica hueca. Una cosa sí les queda clara, con la repetición de ciertos vocablos, distorsionan la verdadera naturaleza de sus actos. Basta repasar a Lésper para encontrar un común denominador en estos discursos. Y no se les puede acusar de conspiración aunque exista una uniformidad de criterios desde todas las capitales de Europa y América. No se reúnen en un sótano para hacer listas de excluidos, simplemente asisten a estos simposios para reforzar 3 principios. Son muy simples: 1- Si los museos se rebautizan de arte conceptual –como realmente son- nadie pisará sus recintos. 2- Definen con ayuda de la crítica, como espectáculos para turistas, la pintura. Así la legendaria exposición de Sorolla en el Museo del Prado en 2007 fue alimento para las masas mediocres. 3- Por contraste, los escasos asistentes a la multitud de somposios, conferencias y exposiciones conceptuales, sí “entienden”.
Arrancarles el monopolio del vocabulario es una empresa utópica. Pero tengo que empezar en algún lado. Este espacio de comentarios es un perfecto lugar.
Alex Tersare.

Alex Tersare dijo...

Y claro lo más importante: TODO ENTRA EN EL MUSEO DE ARTE CONCEPTUAL, MENOS LA PINTURA.
Alex Tersare

Tomás Pariente Dutor dijo...

Gracias Anonimo por tu respuesta. Los argumentos que enumeras esta vez me parecen más precisos, aunque son la conclusión de lo que tú ves. Tendré que mirarme esos videos algo más para saber si estoy de acuerdo contigo. En realidad, en lo que respecta a tus argumentos sobre los mecanismos del Snobismo, en eso entiendo que tienes razón ya que esa gente existe y actua tal como dices.
Aun con todo pienso que no se puede generalizar, digo con respecto a la calidad del arte contemporaneo, pienso que debe haber cosas buenas, aunque la mayoría sean malas, y que el uso que hacen los Snobs del arte contemporaneo es el mismo que hacen de un vino que no está al alcance de cualquiera, se trata de manifestar su superioridad.
Con respecto a lo que escribe Alex, yo creo que es inevitable que con el tiempo la etiqueta de Arte Contemporaneo se amplie dando prioridad a la calidad y dejando de lado la disciplina concreta, y la manera de conseguirlo activamente es precisamente con las palabras y los argumentos teóricos, criticando los supuestos en los que se apoyan quienes ahora tienen el poder de excluir o incluir.

Trakl dijo...

La mayoría de los comentarios están equivocados en algo elemental: Paradójicamente, no es importante si una obra de arte contemporáneo “me gusta”.
Primero porque el principio rector del arte contemporáneo, que más bien debe ser definido como ARTE CURATORIAL, es la negación de la personalidad del artista como creador autónomo y la destrucción de las obras creadas por él. ¿A qué me refiero con destrucción? Al degradar a la creación virtuosa a la categoría de artesanía, las obras quedan desamparadas y a merced de ser depredadas por los seguidores del ARTE CURATORIAL, como la apropiación; principio que están dispuestos a defender ante los tribunales para vulnerar el derecho de autor del creador autónomo. Si una instalación del ARTE CURATORIAL quedó bien es una mera casualidad porque la armonía o la belleza nunca fue el objetivo del curador. Es el caso del huracán que ensambla un Boeing 747, por citar otra fuente dogmática muy afín a esta ideología. Cada vez que asisto (los pocos que lo hacemos) a una instalación del ARTE CURATORIAL en cualquiera de los museos más ricos de Occidente, y “me gusta” lo que veo, estoy traicionando los derechos fundamentales del hombre. Mi compromiso con la búsqueda de la Verdad del género humano me obliga a definir ese “me gusta” con el “me gusta” de la música POP o una camiseta, pluma, Warhol o sabor de helado. Porque ese “me gusta” no es lo que define al Arte. Hay pintura extraordinaria que no me gusta, y eso no las descalifica como Arte. Tratemos de no confundir el “me gusta” y lo “bonito” con belleza. Porque el Arte es bello aunque no me guste.

Anónimo dijo...

Trakl,tu discurso peca un poco,a mi entender,de embrollo discursivo y mental,el mismo ,precisamente, tan practicado por los "artistas" contemporáneos.
Afirmar q el principio rector del arte actual es la negación de la personalidad del artista es una visión distorsionada de la evidente realidad ;esta afirmación tuya podría ser válida,quizás, para el arte de la Antiguedad o del Medievo,pero no para el pseudo-arte actual; precisamente el culto del ego del artista se ha tornado hoy realmente ridículo y enfermizo,hasta el punto d que incluso una lata d "mierda d artista" se expone en algún importante museo.
El término "artesanía",muy usado por los artistas y curadores contemporáneos de forma habitual para descalificar o infravalorar una obra,también tu pareces usarlo en tal sentido. ¿Pero,realmente crees que adquirir una buena técnica en dibujo o en escultura,p.ejemplo,o bién, conocer la naturaleza de los materiales pictóricos,o algo más dificil que consiste en saber aplicar la primera mancha y proseguir el cuadro hasta su conclusión,sin caer en lo relamido propio de la mala pintura,y además trabajando del natural...es mera ARTESANIA...??.
Eso lo dicen siempre aquellos que, siendo por entero incapaces,por su envidiosa impotencia se rebelan denigrando a aquellas disciplinas q no han podido superar,justificándose luego poniendo a la "idea",(despojada al fin de esta "sucia artesanía")en la cumbre del verdadero arte.
Estos falaces argumentos conceptuales son harto endebles porque No hay arte sin bella forma,y esta se construye(se dibuja,se pinta,se modela,etc) "artesanalmente",con las manos;es este el único modo en el que las IDEAS son plasmables,y no a través de los discursos huecos propios de las manifestaciones conceptualistas del "nuevo arte".
Es cierta ,sin embargo, la frase de q el Arte no depende del "a mi me gusta",o de lo "bonito",criterios demasiado subjetivistas,pero también ,en extremo,condicionados por la deficiente educación cultural o artística del que opina; más bién el Arte dependería d valores de naturaleza mas universal y siempre perennes.
Pero la triste realidad es que estos últimos valores son por entero ajenos a ese "arte contemporáneo" al que parece aludir tu apología; "arte contemporáneo" que no solo NO es bello sino que,ni siquiera es Arte.
Además,la contradicción clama a voces: si este "arte" actual pretende tanto oponerse al Sistema, al "orden establecido",a los "poderes fácticos",etc,etc...¿a qué viene tanta subvención?;¿a qué viene tanto apoyo financiado por el mismo sistema contra el que finge oponerse??.
Solo es una gran farsa que nada tiene q ver con el Arte.Tomarse en serio,pues,el arte contemporáneo demuestra gran ingenuidad,además de pobre y,digamos,viciada formación artistica,factor este último alentado,lamentablemente,desde la mayoria d Escuelas y Facultades d "arte" actuales en todo el Mundo.

Tomás Pariente Dutor dijo...

Hola, pues deciros que esta semana pasada hizo 50 años de la grabación del tema "Love me do" de los Beatles, y después de 50 años sigue teniendo una gran frescura, nada de vergüenza ajena (para mi al menos). Lo de la noticia esa de que la musica es cada vez peor y menos creativa es verdad, al menos es una verdad estadística, y lo mismo se puede decir de la pintura si lo miramos así, porque lo que pasa es que antes de, no se, anonimo decía 1945, solo se podía grabar si eras un músico profesional, y cada vez más y de una manera cada vez más fácil, puede grabar cualquiera. Ahora con un ordenador cualquiera se puede autoeditar y colgar en youtube un video o un tema en esas páginas de música. En la pintura también ha habido una explosión de pintores. Aunque la pintura haya sido desterrada de determinados circuitos de arte contemporaneo, a la vez está presente en cualquier centro cívico como práctica, así que hay un montón de pintores aficionados, amateurs y semiprofesionales, de modo que si coges toda esa producción y haces una media pues ahora pintamos peor. Es como la estadística del pollo, si compramos un pollo y me lo como yo entero y hacemos una estadística, la estadistica puede decir, si somos 4, que tocamos a un cuarto. Con la calidad de la música Pop pasa lo mismo, pero tambien con la pintura, con la diferencia de que la pintura de antes del siglo XX ha sufrido una criba larga y severa.