sábado, 12 de mayo de 2012

REFUNDAR LA EDUCACIÓN ARTÍSTICA.

Si sabrá más el discípulo, Francisco de Goya. 
 La educación artística, como la conocemos hasta ahora, no tiene sentido. Los planes de estudio están de espaldas a la realidad de los aspirantes a vivir de su talento artístico. No cumplen las expectativas de los jóvenes interesados en crear dentro de las disciplinas que exigen niveles de calidad y de desempeño como son la pintura, el dibujo, la escultura y el grabado y tampoco satisfacen las de los “artistas”. La misión de una escuela de arte es darle al alumno las herramientas teóricas y prácticas para que pueda desarrollar sus capacidades. Este aprendizaje no termina nunca y de hecho comienza al salir de la escuela, en el trabajo diario, con la experiencia y la implantación de metas. Pero estamos en el siglo de la devastación del arte y sucede que todos son artistas y cualquier cosa es arte. Esta noción demagógica, fantasiosa e irresponsable, democratizó a la mediocridad. Ya no hay que desarrollar talento, ni aprender técnicas de ningún tipo y tampoco hay que trabajar. El artista y su obra están dados. Seamos realistas, la teoría del arte ha exterminado al proceso educativo.
En esta utopía del arte todos los alumnos ya son artistas y deben ser aprobados, promocionados y premiados. Masticar comida y escupirla, grabaciones del ruido de la calle, una manguera enrollada: summa cum laude. El error y el acierto, fundamentales dentro del proceso cognitivo del aprendizaje, están nulificados ¿Cómo un maestro va a reprobar o corregir a un alumno por la calidad de un trabajo si todo es arte y la obra es infalible? No existen parámetros o criterios de evaluación y el maestro no tiene autoridad para hacerlo. La misión de adquirir conocimientos también es obsoleta. Si ya la obra está dada, qué le enseña el maestro al alumno. 
Ya tienen Asiento, Francisco de Goya. 

Para los jóvenes que desean ser pintores, escultores, dibujantes, grabadores, la escuela actual se queda corta. Las materias ya no profundizan y por incorporar a las nuevas tendencias quitan clases y horas de trabajo. La pedagogía de la no frustración, paternalista y condescendiente, niega la autocrítica indispensable en el desarrollo artístico. Materias fundamentales como dibujo al desnudo, técnicas pictóricas y escultóricas se dan con un barniz superficial. Estas disciplinas exigen el perfeccionamiento para alcanzar, con libertad, un lenguaje y estilo. Por esto, la solución es dividir a la educación artística. Siguiendo el criterio de selección y marginación de los museos de arte contemporáneo, que sólo admiten obras realizadas con discos usados de vinilo, montones de hamburguesas y pegatinas con mensajes xenófobos. Por un lado, en la escuela de Artes Plásticas los alumnos aprenderían con profundidad historia del arte, las distintas técnicas plásticas, utilización de materiales, el formato monumental, entre muchas materias que hoy se abordan con superficialidad. Y, por otro, crear una escuela de Educación Interdisciplinar para “artistas” con un un año de duración. Esta escuela sería un trámite burocrático que le permita al estudiante acceder a instituciones y becas. Las clases se avocarían a sus búsquedas creativas: llevarlos a basureros a recolectar objetos; clase de reflexión, retórica y jerga curatorial para que la obra tenga una explicación; sesiones con psicólogos que motiven los interiorismos existenciales de sus performances; de apropiación de obras y que entre ellos mismos usurpen su trabajo; de readymade y las diferentes categorías en las que se puede dividir y un etcétera que se actualizaría según los caprichos de la moda. A diferencia de las escuelas de artes plásticas, que requieren de espacio para talleres, hornos, tórculos y piezas escultóricas, ésta escuela de Educación Interdisciplinar para “artistas” se basta con un aula con sillas, archiveros y máquina para café.

Tal vez así mejore nuestro nivel artístico y dejen de traumar la sensibilidad de los jóvenes “artistas” obligándolos a estudiar el demandante y muchas veces frustrante proceso de la creación de las artes plásticas, cuando lo que quieren es exponer muebles rotos y bolsas de plástico y buscarles una reflexión. Mención honorífica, todos son artistas, la utopía ha llegado, el abismo de la estulticia se abre infinito. Hay sitio para todos.

Publicado en el Suplemento Cultural Laberinto de Milenio Diario, el sábado 12 de mayo del 2012.  

16 comentarios:

Curro dijo...

Las nuevas escuelas funcionan como una sesión para neuróticos anónimos, con máquina para café requemado, ceniceros y escuchar a los otros "artistas" compartir sus esperanzas y frustraciones. Lo genial es que estas escuelas ya existen y ya producen graduados. Y salen a becas y museos. Pero pintar ¿para qué?

luis blanchard dijo...

Aqui los "genios" han cambiado le metodologia de las escuelas de arte : ahora se han eliminado muchas horas de practica, de taller de dibujo , pintura y esas cosas , y se aumentaron las materias "pedagogicas"... Entonces los nuevos profesores estaran mas capacitados para formar nuevos profesores...Que esneñaran :? bueno eso no importa...
Lo importante es la teoria....que el alumno sepa preparar su " relato" , que sepa explicar que la caja conteniendo excrementos que presenta como su "obra" ..tenga una "fundamentacion " fuerte y contundente . Porque por alli aparece un espectador que diga "oigan esto es mierda!! " y fruste la obra de Arte y a su creador ....
Me decia un amigo profesor "un alumno de primer año obtuvo un premio en el Salon de Pintura local....ya no le puedo corregir en nada...seguro me me va a espetar "oiga viejo de mierda...que me quiere enseñar ?? " Asi estamos ....veremos como sigue este "relato" ...

Aldo Nadezh Hinojosa dijo...

Está buenísimo tu artículo. Me hizo recordar a algunos compañeros de escuela y maestros, en especial una clase donde debíamos presentar una obra original como examen y un compañero decició en ese momento que su "obra" sería un performance donde se levantaría de su asiento para leernos un poema de Baudelaire.

Lo sorprendente no fue su cinismo sino el hecho de que pasó con una excelente calificación.

Saludos!

Josep Nogue dijo...

Antíguamente las clases menos favorecidas de este país buscaban salir de la miseria haciéndose toreros o boxeadores; con la decadéncia de estas profesiones muchos vieron en el arte un buen sustituto del ascensor social. Sobretodo para los menos dados a las carreras intelectuales la dedicación al arte parecia una buena forma de utilizar las habilidades manuales para alcanzar el éxito. Sin embargo este deseo, antaño no desprovisto de esfuerzo y sacrificio, ha sido aprovechado por los especuladores de siempre, para sacar beneficio de ese "rebaño de ilusos"; haciedonos creer que cualquiera podía llegar a ser artista. Cuando de lo que se trata verdaderament es de gestionar todo este potencial en benefició de las élites, asistidas por curadores funcionarios e instituciones que nos pastorean y viven de su explotación. Del esquileo de ese rebaño ellos confeccionan sus lujosas vestiduras; por lo que se ven obligados a premiar de vez en cuando a algunos de ellos para que a ilusión del resto persista.
Lo que ocurre con el arte, finalmente, es un reflejo de lo que ha ocurrido con el capital: ahora nos vamos dando cuenta que "el rey esta desnudo".

Brasas dijo...

La raíz del problema está en el profesorado, que generalmente entra a dedo, enchufado por profesores que a su vez no tienen criterio ni casi nada que enseñar porque también ellos entraron a dedo, hace 20 ó 30 años, en una época que era ya de plena decadencia y falta de oficio generalizada.
Por ello, los vicios establecidos en muchas facultades y escuelas de Arte yo no creo que tengan ya solución, mientras el modo de acceso a la docencia no se cambie radicalmente para dejar de ser el peloterismo/nepotismo-amiguismo actual.
Eso sí, los tales vicios dan para mil artículos, películas y libros o cómics sarcásticos. Por si alguien no lo conoce recomiendo este en particular:
http://1.bp.blogspot.com/_hZwslUgIpjQ/TNoPenVGa2I/AAAAAAAAAe8/MCdKWhhqxGw/s1600/art1.jpg
Se puede ver completo aquí:
http://lienzo-libre.blogspot.com.es/2010/11/art-scool-confidential-daniel-clowes.html

Anónimo dijo...

saludos Avelina:

muy bien tu articulo, realmente la educacion artistica esta por los suelos, por que ademas va bastante mal en sus planes no reflejan la realidad solo funciona en las aulas y talleres, muchos de los que estudian arte se dedican a dar clases, y muchos que no estudian si viven del arte Paradoja no crees?. Yo tuve un maestro que en todo un semestre solo hicimos una pieza en escultura y teniamos que complejizarla hasta el punto que nada le sastifacia al maestro, y bueno el q salia ganado era el por q cobraba el semestre y no daba clases su dicho era, observala mas.....

y asi paso un año



saludos

AMALTEA dijo...

Y de resultas de ese pastiche en el que se confunde la velocidad con el tocino, el arte es el terreno abonado para arribistas de todo pelaje, sin formación, con la expectativa de hacerse rico y famoso cuanto antes. Formación técnica, cultura humanista, trabajo y talento, son las señas de identidad del artista.

Anónimo dijo...

¿y cuál es tu propuesta?

Claudio Dennis dijo...

El último Anónimo tiene que leer dos veces el texto, la propuesta es separar la educación artística en dos tipos de escuelas... está clarísimo. Y para hacer esa pregunta no se atreve poner su nombre.

xavieres dijo...

Muy acertada , como siempre.

Mi señora Avelina ,
tengo algo para usted.

Anarkasis dijo...

eso es batalla perdida Avelina, las escuelas ya están tomadas.

solo propongo la estupidez y el jilipollismo demócrata errando a la hora de comprar o premiar público, ya que es su dinero, en oposición a la hermosísima tiranía de las sirenas curadoras chapoteando elogios certeros ante la obra que será, renacimiento puro,

Iván FD dijo...

Avelina, es una consecuencia de la democracia y el sistema económico, que si bien ha traído beneficios en algunos sectores; en el arte, sustentado precisamente en el malentendido concepto de liberalidad,
sólo ha perjudicado.

Desde la Royal de Londres, que sorprendentemente retiró las clases de dibujo a pedido de un grupo mayoritario del alumnado, hasta la de bellas artes de lima, nacional, que exige a sus alumnos la elaboración de bitácoras idiotas.

Sin embargo, me atrevo a considerar que hay algo positivo en que las escuelas de arte se hayan convertido en la mierda que son: fomentan el carácter y la testarudez de los que verdaderamente quieren ser pintores, escultores, etc.
Porque los acerca a otras formas de aprendizaje, mejores desde mi punto de vista, como la asistencia al taller de un pintor serio y/o el autoaprendizaje concienzudo
no sólo de la técnica sino, y quizás sobretodo, de la historia del arte, del pensamiento artístico, de la filosofía que existe de un artista a otro.

En algunas ciudades, incluso, se han fundado escuelas de arte alternativas, con validez también, como la Renewal en Nueva York, por citar un ejemplo.

Pienso que son tiempos excepcionales para la pintura, porque por primera vez en la historia, es verdaderamente valiente ser pintor.

un abrazo

Luis Blanchard dijo...

Si , la Pintura pasa a tomar el caracter de Alquimia , por el otro lado quedará algo que será una mezcla de publicidad-historietas -vedetismo - y hollywoodismo.
Arte monetario, vil como el dolar, pasatista y estupidizante .
El camino del verdadero artista, como dice Ivan FD, será alquimico .....
El verdadero Arte quedará en un rincon de algunos corazones, hasta que de nuevo brille aquella Luz que supo alumbrar a tantas culturas.....
Mientras tanto , los mercaderes del templo seguirán lucrando ....

AL dijo...

Muy buen articulo Avelina, en verdad me ha interesado, sin embargo solo presiento que se expone un lado de la moneda..., me atrevo a dar una otra mirada a esta situación. Si, es obvio que las escuelas de "artes plásticas" están perdiendo el sentido de su función básica..., parece que se hace todo menos trabajo de taller, se ve día tras día en los talleres de la ENAP (ups) Pero no sólo es culpa del PROFESORADO o la institución, en este sentido existe un tercer personaje, el alumno. En verdad hay muy poco alumno que se interesa por aprender el oficio de las disciplinas artísticas... llegan a la escuela llenos de prejuicios y en ella esos prejuicios de magnifican... el PROFESORADO (y no digo que no existan sus elementos malos, como en cualquier profesión) tiene que estar a contramarea casi rogándole a los alumnos para que se pongan a trabajar y que ejerzan trabajo de taller; muy pocos tienen la intención de leer lo que se les recomienda y en su mayoría lo hacen por una calificación,... se resisten a recibir instrucción técnica de "academia" por que eso esta "out", y uno no se atreva a "meter mano" en sus ejercicios para hacer una corrección porque se ofenden y se sienten ultrajados... el maestro ha invadido su individualidad. ¿Cómo puede el maestro enfrentarse y tratar de educar a este individuo "artista" con el ego mega inflado y lleno de mitos sobre lo artístico, mitos que el mismo sistema del arte a promovido? Correrlos, desgraciadamente en la universidad eso atenta contra los derechos del estudiante... darle por su lado, uno no puede obligar a nada... y entonces el docente es mediocre. Vaya, la verdad se respeta más a los maestros que tienen bequitas o dan bequitas, a los que tienen la convicción de inculcar el oficio artístico...
Y, para que esto ya no sea una moneda de dos caras... ¿cómo lograr inculcar una disciplina a profundid en un par de años? Ese es el terrible reto de las escuelas de artes plásticas, bajo este modelo todo son embarradas. Pero nuestra sociedad difícilmente aceptara aquella instrucción artística de antaño, donde uno empezaba a aprender los secretos cuando era un niño al trabajar en el taller de un "maestro", por la simple razón de que muchos padres se resisten a la idea de que los hijos se dediquen a la pintura, escultura o gráfica, etc; se los permiten como hobbi, pero no una forma de vida.
Difícil situación, pero de ninguna manera creo que este todo perdido...

Marce dijo...

Si convenimos en que los planteamientos de la posmodernidad son decadentes, ¿no lo sería también, regresar a los cánones modernos? Nada más lejos del arte que la repetición. Para mí la pregunta está en por dónde se construyen los nuevos paradigmas de la formación artísticas, sin ser decadentes, pero sí atreviéndose a cambiar el canon.

Miguel AGUILAR-GALINDEZ dijo...

Saludos. Le informo que ya existe una escuela de Educación Interdisciplinar para “artistas”, se llama Decanato de humanidades y artes plásticas de la UCLA, estado Lara, Venezuela.