lunes, 22 de agosto de 2011

ADQUISICIONES ILUSORIAS

Edmund Burke afirmaba que somos incapaces de “extraer las lecciones morales que la Historia contiene, incluso puede servir para lo contrario, para corromper el espíritu”. La exposición en el Palacio de Bellas Artes, “Cimientos, 65 años del INBA, Legados, Donaciones y Adquisiciones” es un recorrido histórico por el acervo de obras plásticas de Bellas Artes donde podemos comprobar que Burke tiene razón, el Estado no aprende y además se corrompe más con el paso del tiempo. Ya sabemos que uno de los valores de la clase gobernante es su proverbial semi analfabetismo, el desplante de ignorancia se traduce en demagógica empatía con la masa. En la cronología de la exposición vemos que los responsables de las adquisiciones no saben comprar arte y no les interesa formar un acervo. Han ido degradando la colección, de lo magnífico a la nulidad, al punto de que las obras adquiridas son ilusorias o inexistentes como tales. Imitan a los coleccionistas privados que tiran su dinero en caprichos, sin pensar que dirigen instituciones públicas que usan los impuestos y que están obligados a dar cuentas. ¡Acaben con todo!, por lo menos así trascienden, antes la ignominia que el olvido. Pero pasar como el objeto del timo de un par de oportunistas, eso es otra cosa.

En la exposición las “adquisiciones” recientes son las fotografías de una fachada, una pared y una caja de cartón. La fotografía es importante para el acervo, pero estas no son trabajos artísticos, son documentación, es equivalente a comprar las fotos del pasaporte de alguien. La primera fotografía es de la fachada del pabellón de la Bienal de Venecia en la que participó la obra de ficción de Teresa Margolles. La cédula enfatiza que la artista “utilizó para su obra sangre y agua proveniente del lavado de cadáveres”. Es un insulto a la razón que este mito sea propagado y respaldado por una institución, además de que forme parte de sus memorables despilfarros de dinero. Y la pregunta es: ¿cómo es posible que hayan comprado una fotografía de un show que ellos pagaron? Esta obra fue un site specific creado exprofeso para la Bienal, las fotografías que se realicen son parte de la documentación que tienen que generar como memoria porque es una obra efímera, y ya las pagaron porque el Estado sufragó todos los requerimientos para el montaje de esa instalación. El Estado es dueño de esa documentación. ¿Cómo la vuelven a comprar y cuánto invirtieron otra vez en eso?

La otra es de una pared supuestamente baleada por narcos. Esa pared es un testimonio mentiroso, la realidad de este conflicto la han documentado nuestros reporteros gráficos con veracidad, valor y profesionalismo, arriesgando sus vidas. ¿Quieren muros baleados, pisos cubiertos de sangre? Ahí están cientos de casas en Ciudad Juárez con sus familias masacradas, cómprenlas todas y consérvenlas como un memorial de esta guerra salvaje e injusta. No le compren a alguien que se regodea y saca ganancia del circo del Estado. Claro, esas son las ventajas de ser artista oficial.


La última foto es de una caja de cartón. Después de que Gabriel Orozco presentó en la Bienal de Venecia esa caja, trató de colocar en el mercado una veintena iguales. Ese ready-made no es único, es un objeto que está en venta ahora mismo y del que Orozco posee un stock infinito, ¿para qué le compran una foto? Gastaron millones de dólares en la gira show por el MoMA, la Tate, el Centro Pompidou para convertirlo en artista y a su caja de cartón en arte, esa caja tendría que ser real y ser una donación de Orozco al empobrecido país que sufragó su estrellato.

En dónde está la conciencia social de estos funcionarios, además de que inventan a los artistas, los encumbran y les invierten más dinero del que otorgan a una escuela de arte, les pagan las fotos de obras y shows que el Estado ya pagó. El nulo valor artístico queda fuera de la cuestión, esto es un fraude, es un abuso a la sociedad, a la cultura y una burla a los mermados medios con los que trabajan muchas escuelas e instituciones. Entonces, o estamos ante una cadena del cinismo más descarado, o los jefes del INBA, CONACULTA y SEP son almas cándidas e ignorantes dispuestos a ser timados y robados por cualquiera. De verdad, como dice Burke, estamos ciegos ante la historia.

La exposición Cimientos, 65 años del INBA, Legados, Donaciones y Adquisiciones está en el Palacio de las Bellas Artes.
Publicado en el Suplemento Cultural Laberinto, de Milenio Diario, el sábado 20 de Agosto del 2011.