lunes, 12 de septiembre de 2011

PERFORMAGIA 6, CATÁLOGO DE PERFORMANCE.



Agradezco a la Alma Rosa Jiménez, directora de este museo y a Antonio Barquet la invitación a esta mesa redonda. Celebro la apertura de ideas del Museo del Chopo.

Me asignaron el libro número seis del catálogo de performance llamado Performagia. Este libro contiene una serie de textos de presentación escritos básicamente por performanceros. El texto de Pancho Casas es interesante y significativo porque su acercamiento al performance es una protesta con un objetivo definido: la defensa de los derechos de los homosexuales y por ende de los derechos humanos y en esto pone en riesgo su integridad. Casas no se engolosina con la imagen del yo artista, protesta y para hacerse ver crea formas de comunicación que llamen la atención. Hasta ahí la aportación.

En el resto de los textos las similitudes son constantes: autobiográficos, con descripciones detalladas de acciones y la autocomplaciente historia de que todo el mundo es artista desde chiquito. Hay un esfuerzo descomunal en justificar y explicar la existencia del performance, en establecer que es el arte de nuestro tiempo, que todas las acciones tienen sentido y que si alguien camina o se resbala por un tobogán hace una reflexión filosófica sobre el cuerpo y el espacio. Un texto que se supone irónico tampoco aborda con profundidad el fenómeno y termina como una alabanza. Los argumentos a los que recurren son un cúmulo de los lugares comunes que pretenden validar una actividad que en los hechos se demuestra incapaz de sostenerse por sí sola.

EL MITO DE LA CARNE Y LA SANGRE.

La tesis del cuerpo como herramienta ha llegado a tal extremo de mitificación que pareciera que las otras formas de creación son telepáticas y no participa la acción física. Aclaremos puntos, el performance no cambió la concepción del cuerpo, si algo a desmitificado nuestra naturaleza es la ciencia y la filosofía. El Marqués de Sade ha aportado más a racionalizar el cuerpo que la toda historia del performance junta, por eso las religiones han entorpecido al máximo la investigación científica y han censurado a Sade.

En el terreno del arte, el cuerpo siempre ha sido herramienta y objeto de estudio, tanto de representación como de trabajo. Somos únicamente cuerpo, todo lo que hacemos es a través de nuestro cuerpo. La representación del cuerpo implica un involucramiento que se centra en la observación, la conciencia y la utilización. Lucian Freud no veía personas, veía cuerpos, su trabajo de pintar era esencialmente físico.

Este énfasis se desploma si además miramos la Historia de la humanidad. El castigo corporal es ejemplar porque tenemos conciencia del cuerpo, de su valor como propiedad única y universal, de la esencia que nos hace existir y ser. El cuerpo es un espacio real y simbólico que se maltrata, humilla, sacrifica, hiere, desde que tenemos presencia en este planeta. El castigo social es brutal, los colgados por homosexualidad en Irán, las mujeres musulmanas lapidadas, los terroristas con bombas en el cuerpo, cabezas de víctimas del narcotráfico, las procesiones religiosas, los latigazos de semana santa. Entonces lo que podamos ver en un performance ni rebasa ni hace que tengamos conciencia de algo que todos sabemos, experimentamos y vemos. No hay novedades ni aportaciones. Un acercamiento sin rigor no lo convierte en un acercamiento más osado.

Orlan, perfomance artist.

EL CIENTÍFICO BIPOLAR.

En varios textos afirman que el performance es una mezcla de ciencia exacta y arte. Plantean novedades que en realidad no existen como tales. Si la ciencia rompe sus propios límites en la cirugía reconstructiva o la investigación celular, el performancero se injerta una oreja o unos senos de silicona. Es decir, algo sin trascendencia ni aportación científica, que además no enfrenta la responsabilidad del error científico. Su desfasada noción llega al extremo de citar las patológicas acciones de Orlan, que padece la enfermedad que clínicamente se llama Body Dysmorphic Disorder, o sea la adicción por cambiar la apariencia física entrando al quirófano tantas veces como la tarjeta de crédito lo permita. El vicio de Michael Jackson en Orlan es arte. Si de verdad quieren experimentar imiten la terrible experiencia, nada artística, de los mutilados de guerra y ampútense las piernas. Estas frivolidades únicamente sirven para tener un libro de Phaidon y una temporada en un museo del primer mundo.


Acción de Lorena Wolffer.

LAS ACCIONES.

Las acciones están sometidas a fronteras preconcebidas, todas tienen una intención moral o una reflexión que justifica su resultado y se dividen entre las que creen que el arte es una ONG o es terapia de grupo, las que tratan de martirizar el cuerpo, las que imitan los programas de concurso o reality-show, las de sexo decente y las de tareas cotidianas mínimas.

ENTRE LA ONG Y LA TERAPIA DE GRUPO.

CREYENDO Y NO ENTENDIENDO SE LLEGA A LA FE.

El performance de Lorena Wolffer, consiste en una encuesta como las que innumerables ONG’s han realizado sobre violencia de género. La diferencia es que ésta carece de la metodología y los objetivos que se exigen dentro de un marco de investigación científico social. Ahora la pregunta es ¿por qué su encuesta que no plantea una hipótesis seria es arte y la de una ONG realizada con la debida metodología no es arte? Por el capricho del sistema del arte, porque ella lo decidió, porque los que eligieron su acción consideran que eso aporta algo, aunque no sepan qué. La lista de respuestas es inagotable.

Abordan temas que se suponen de interés social o psicológicos banalizando los problemas y llevándolos hasta el ridículo, infantilizando sus argumentos para enfatizar que es el punto de vista de inteligencias inmaduras o arte emergente. Así los ataques del 11 S son avioncitos de papel, la problemática de los inmigrantes es convivir con una almohada y cito: “robada de casa de la madre del artista” como si ese dato fuera relevante en los resultados. En terapia pública alguien confiesa sus secretos, o se enreda en un tejido y cito “para hablar del encierro propio”.

Acción del Conejo Sado.

EL PERFORMANCE QUE NO ENTRA EN EL RECORD GUINNESS.

La gran inspiración de muchas de estas acciones son los programas de concurso y los reality shows en los que someten a pruebas absurdas y degradantes a concursantes, que por pobreza o sed de fama se humillan para ganarse un premio. La televisión combate el aburrimiento con la explotación de fenómenos y esperpentos y el performance encuentra virtudes artísticas en la zafiedad televisiva y la copia. La diferencia es que la caja se justifica con el raiting y el performance se justifica en sus reflexiones. Si vemos en la televisión estas acciones o retos les llamamos entretenimiento analfabeto o telebasura y si lo vemos en el contexto de un festival artístico lo tenemos que llamar arte. En este caso el premio es ser considerados artistas. Por ejemplo:

Alguien rueda sandias y le llama “actividad exhaustiva”, esto me recuerda la prueba de los troncos locos en la televisión. Exhaustiva la jornada normal de diez horas en una mina o en una fábrica de ladrillos. Paola Paz Yee se mantuvo en vigilia por 36 horas, si se trata de durar les diré que el record Guinness sin dormir lo tiene Randy Gardner y aguantó 264 horas. La artística acción de ponerse desodorante tampoco alcanza premio, el record de ponerse perfume, es de 1 litro y medio en una hora. Jesús Iberri que pedaleó 4 horas una bicicleta fija, cae derrotado ante el record mundial de 224 horas, 24 minutos en Italia. James Bonachea se mete en un tanque con agua por una hora, un reto minúsculo si lo comparamos con el ruso que se metió en un rio congelado por 1 hora a menos 20 grados centígrados o cruzar nadando el Canal de la Mancha o el estrecho de Bering. Todas las acciones tienen una reflexión, y la de las sandias un texto largo de la concursante o performancera en el que además se vanagloria de su esfuerzo.

SIN GRATIFICACIÓN VISUAL NI ESTÉTICA.

Las primeras acciones que abordaron el sexo fueron las bacanales griegas y las orgias romanas. En el cine hemos visto todo tipo de escenas sexuales de contenido más que explicito y en Internet el sexo se democratizó, cualquiera puede ser actor de su propia película porno y subirla a la red. Entonces ver una fiesta con gente desnuda o alguien que se cose los genitales no aporta novedad ni crea nuevas fantasías, se suma a la cadena de repeticiones que además se queda corta en relación al patrón copiado. Pareciera que entrar en los límites de lo ilícito les atemoriza o les ofende.

Acción de Tanya Mars.

REGOCIJÉMONOS EN EL SUFRIMIENTO.

El sufrimiento tiene dos vertientes, uno es el que se padece por fatalidad, esto se remite a las clases desprotegidas, a los grupos marginados. La pobreza provoca dolor, desde la falsa esperanza del que se martiriza para pedirle algo a un dios inexistente, hasta el que es víctima de una circunstancia social: Egipto o en la India a los niños les queman los ojos o los mutilan para que pidan limosna. La otra vertiente es la del dolor burgués, coincidiendo con Sartre en su Crítica de la Razón Dialéctica: “El burgués se somete a un sufrimiento que inventa, y lo ejerce en nombre de la no necesidad, esta violencia corporal puede ser real o ficticia, lo importante es que sea pública”. Con esto demuestra que él también sufre y que falsamente se solidarizarse con la clase desprotegida. Caminar con un pie fracturado, como el caso de Julián Higuerey, no es el martirio extremo de participar una procesión religiosa, de vivir las mutilaciones de la India, es sufrimiento recreativo. El sufrimiento burgués de estos performances chantajea al espectador, ese dolor nos impone solidarizarnos con una actividad ociosa, que ni de lejos alcanza el dolor real que inflige la sociedad.

LA RAZÓN ES INEFICAZ PARA LA METAFÍSICA.

La exaltación de la tarea sin objetivo: tejer, escuchar el propio corazón con un estetoscopio, pedir chile de puerta en puerta, caminar por una línea, romper libros, me imagino que siempre es mejor que leerlos, derretir un hielo con un soplete, escribir en una pizarra, meterse en una caja de cartón. Resulta que para el performance tienen implicaciones artísticas por el hecho de realizarse en un entorno privilegiado y con apoyos institucionales y se respaldan en reflexiones que explican que su simpleza es aparente, y que su búsqueda es buena para la humanidad. Lo que signifiquen va más allá de la evidencia, su valor es una invención metafísica, no una realidad racional.

Acción de Nayeli Maya.

EL PERFORMANCERO ES LA PIEZA DE ARTE.

El performance no abre brechas, se asienta en conquistas de otras disciplinas, investiga en obviedades y se queda en representaciones mínimas de fenómenos que no comprende. Califican a sus obras como experimentos que están revolucionando el arte y responden a nuestra época, pero las evidencias fotográficas y la información adjunta nada tienen que ver con la teoría. Las reflexiones se imponen de forma artificial para dar valor a obras que sin estos argumentos jamás podrían ser vistas como arte. Esta situación es generalizada, lo pude ver en todos los volúmenes del catálogo y he asistido a varios de los performances. Y también sucede con las estrellas internacionales, presencié el show de Marina Abramovic en el MoMA, con su contingente de guardias de seguridad, su sueldo estratosférico de 1,000 dólares la hora y la simpleza de la acción, sentarse en el atrium del museo en los horarios para el público. Los guardias expulsando a los espectadores que miraban por más de unos segundos a performanceros desnudos. Esa es la naturaleza de estas acciones: un espacio que las protege y que les permite actuar sin el peligro de enfrentarse con el público. Estas acciones no alcanzan, por ejemplo, el nivel que tiene Green Peace en sus múltiples protestas, que se han llegado a colar en el Parlamento Europeo pagando con la prisión estos actos.

CONCLUSIÓN:

En este libro no hay un solo análisis del resultado de las obras, pareciera que todas son exitosas, que en todas se logró lo deseado. No se explican bajo qué criterios fueron seleccionadas, lo que si tiene clarísimo es que los que hacen esto son artistas y que cualquier acción que realice el artista, desde masticar y escupir comida a llenar un vaso con tierra o pintar sus glúteos de colores se transforma en arte. Esa arrogancia arroja una colección inusitada de clichés y simplezas elevadas a un status que no les corresponde, encumbradas con propósitos que no cumplen, porque esto no revoluciona ni aporta al arte, ni a la experiencia estética. Acciones sin provocación, políticamente correctas, con argumentos débiles para cuestionamientos fáciles, cargadas de propósitos morales, aleccionadores de ideas de inspiración burguesa. Con esta cascada de buenos propósitos evaden la responsabilidad de hacer arte con oficio. Un movimiento que surgió como un rompimiento y que no requería de comprensión hoy ha degenerado en obras que acumulan explicaciones y discursos alineados con el estatus quo. Ninguna de estas manifestaciones demuestra talento, técnica, lenguaje o capacidad creadora. No arriesgan más de lo que la pornografía, los programas de concurso, reality shows de la televisión, las procesiones religiosas, la ciencia y las protestas sociales ya han logrado. Entonces, por qué llaman a esto arte, cómo se auto nombran artistas y cómo pueden decir que este es el arte de nuestra época. Los espectadores merecemos más, merecemos que hagan cosas realmente trascendentales. Si como dice Freud, “la repetición manifiesta el instinto de muerte”, estas acciones que se copian, se repiten, se desgastan, están anunciando la muerte del performance. Porque esto, el contenido de este libro, no es arte, y así como está ahora el performance en general, tampoco es arte.

Texto leído en la presentación del libro Performagia 6 en el Museo Universitario del Chopo el día 9 de septiembre del 2011.

15 comentarios:

Aldo Nadezh Hinojosa dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Bespu dijo...

El Performance es lo más zafio de las "disciplinas" del arte contemporáneo conceptual.¿Porqué? ¿Por la torpeza, mediocridad, oportunismo y pereza mental de los "artistas"? ¿Por sus inicios anarquistas y que después evolucionaron a un ejercicio de cuota al Estado por su marginalidad creativa? ¿Por algo que debe ser efímero y en ocasiones accidental y se convirtió en el (humillante) modus vivendi depersonas que han encontrado -por fin- un espacio para manifestar su mediocridad? este ensayo en lugar de haber disipado conceptos, sólo me llenó de dudas.

kunstwerk dijo...

estupidez pura

Cristina López Casas dijo...

a mí me gustó tu performance esa noche. te felicito, Avelina, por tu gracia y valentía. según mi amigo tú eras la "técnica". él era el que le iba a la ruda.

Patólogo familiar dijo...

Está muy mal no superar esos vicios de conducta propios de las familias reaccionarias del siglo XIX, cuando se ocultaba al hijo idiota de la mirada de las visitas porque se le consideraba un castigo de Dios o señal de una cepa genética defectuosa. El performance no debe ser ocultado con verguenza o lástima por parte de su familia las artes superiores. Los artistas del performance merecen no lástima o desprecio sino nuestra compasión, por lo menos nuestro apoyo económico-institucional.

Xavier De la O dijo...

Los performanceros deberían devolverse a donde pertenecen.... las artes escénicas

quique ruiz dijo...

Hola, soy escritor con formación matemática. Me gusta tu blog.
Dejando de lado las formalidades, asistí a la presentación de Performagia 6. Al final de la lectura de tu texto, te hicieron varias preguntas; te hicieron tres (¿qué es el talento?, ¿el arte busca novedad?, ¿cómo se podría mostrar talento en el performance?) que me pareció que no quedaron contestadas, y no necesariamente porque no hayas dado una respuesta. Quise contestar estas tres preguntas, las respuestas las coloqué en esta entrada; por supuesto en la entrada menciono tus respuestas como las recuerdo; si alguna de mis menciones es inexacta, házmelo saber y la corrijo. Con entusiasmo recibiré algún comentario tuyo a dicha entrada.

Anónimo dijo...

Yo puedo definir lo que es el talento, 1) El Talentoes una manifestación de la inteligencia.
2) El Talento es acción, al ser un acto de voluntad.
3) El Talento es la visión estratégica para la práctica y el desarrollo de una disciplina, dicho de otra manera: El Talento es discipina.
4) El Talento es audacia y valentía. La manifestación del talento siempre provoca resistencia y hostilidad en cualquier terreno donde se manifieste.
5) El Talento es individualista y autosuficiente, por lo que amenaza a aquellos que explotan la comodidad o el mimetismo con la mayoría.
6) El Talento desafía la dictadura de la mediocridad, porque contradice el dogma de que todos somos iguales, en el caso del arte, "todos somos artistas y todo es arte" (menos las manifestaciones del talento).
¿Así o más claro?

Avelina Lésper dijo...

TALENTO.
El talento lo defino como la habilidad sobresaliente para realizar algo. Ese talento como inclinación natural se fomenta a través del estudio y se perfecciona con el trabajo constante. El talento no es una subjetividad, se comprueba a través de obras. Por eso puse ejemplos con obras, o con los murales del museo, porque el talento ofrece resultados para constatar su existencia y su nivel. ¿Hasta dónde esta inclinación natural surge con la educación oportuna? Es una investigación interesante, Mozart se crió escuchando música, a los cinco años ya era compositor. Los artistas del Renacimiento entraban en los talleres a trabajar desde los 11 años, y ya para la juventud estaban formados.
El asunto con el performance y con las disciplinas (el termino disciplina les queda grande, pero en fin) que se hacen llamar arte contemporáneo es que no requieren ningún tipo del talento demostrable para realizarse. Un talento no es una designación, tú no puedes decir, “sé bailar” o sé tocar el piano” sin saber ni bailar o tocar el piano, es decir no te puedes designar pianista, tienes que estudiar música para ser panista. Ahora, ser artista contemporáneo, y nótese la arrogancia del término “artista”, es por designación y a su vez todo lo que el artista designe como arte es arte. En esto no existe forma de comprobar un talento puesto que no existe una escala de valores, ni obras que lo demuestren.
En cuanto a lo que la realidad es más fuerte que el arte es una falacia y una perversión del término realidad. La realidad la recordamos cuando la recrea el arte y la dimensionamos con el arte. Los ejemplos que puse, todos son performances, los latigazos de semana santa, las procesiones religiosas, las lapidaciones, un cinturón de explosivos, no son fenómenos naturales, no suceden por milagro o por una fuerza extra humana, son provocados y creados para impactar en el Otro. Si una performancera se abofetea con otro tipo, esto lo comparo con una lapidación, ¿Quién lo lleva hasta sus últimas consecuencias? La lapidación, el performance que hace alarde del sacrificio se queda a la mitad del camino, entonces ni siquiera tiene talento o valor para asumir sus riesgos o sus propios retos. Quemarle los ojos a un niño es un performance, esta imponiendo una situación artificial para que llame la atención, provoque lástima y le den dinero. Un performancero camina con el pie roto en una situación artificial para provocar lástima y que le den una beca o lo llamen artista. El niño que mutilan sufre por fatalidad, es víctima de una sociedad cruel y de la pobreza, este sufrimiento tiene un peso ético y filosófico, el del performance es sufrimiento burgués, ocioso. Los record Guiness que puse de ejemplo también son artificiales y son performances, son desempeños o actuaciones en vivo. Y por eso insisto: nada de esto es arte, ninguna de estas acciones, entonces por qué llamar arte a algo que además se queda en representaciones mediocres de lo que otros hacen. Por qué la arrogancia de llamarse artista y de pedir además salas de museos cuando hay pintores, dibujantes y escultores que con sus obras demuestran su talento y dedicación al arte y que están fuera de esto porque no se pintan el culo de azul y lo ponen en una hoja de papel.

quique ruiz dijo...

Gracias.

Anónimo dijo...

Avelina te felicito, cada día eres más sofisticada y acertada en tus criticas. gracias por este texto y tu valor ante la enorme institucion de basura del arte contemporaneo.

GEN-A dijo...

Excelente. La verdad un gran porcentaje de las personas que se dedican al performance, lo hacen por una cuestión más egocéntrica.
Es una disciplina -que en algunos casos vale mucho la pena- pero, como se ha puesto tan de moda esto implica su degradación...

Capt. Willard dijo...

Acertadísima disección de el surtido de parafílias , desordenes mentales severos y carroñeros del sensacionalismo que se aglomeran bajo lo denominado como "Perfomance" ¡BRAVO!

www.mardeltadelia.blopgspot dijo...

Muy interesante, me has dado otro punto de vista que buscaba en lo que aporta el performance.
Gracias

Delta dijo...

Tengo una pregunta, por favo , puede que sea ilusa, pero igual la necesito.
En el teatro se habla de tragedia, comedia, como dos gèneros que marcan la historia del arte y que influye en la individualidad y la sociedad obviamente.
Pero el performer trabaja con un gènero especìfico o se aleja de estas caracterìsticas del arte de la representaciòn?