lunes, 15 de agosto de 2011

BYE, BYE AKASO


El proyecto Akaso reúne bajo el mecenazgo de Sergio Autrey a 26 artistas a los que comisionó la realización de pinturas en formato monumental. Las buenas intenciones del proyecto no lo eximen de ser analizado en sus resultados.
Después de que la Generación de la Ruptura despotricara contra el muralismo, las escuelas limitaron la enseñanza de los principios básicos de este formato, en composición, manejo del espacio, narración del color y la forma. He ahí las consecuencias, de las 26 pinturas no más de 7 tienen formato monumental. No entiendo el criterio de Autrey o de quién lo haya asesorado para seleccionar a estos artistas, la mayoría nada tiene que hacer pintando un mural y varios no tienen razón de ser en la pintura misma. Las obras que no funcionan como murales tampoco lo harían como piezas de caballete, ahí están las formas repetitivas y agotadas de Turnbull. La necedad de Magali Lara de llamar pintura a esos caminitos que bautiza con diferentes nombres y siempre son lo mismo. El muro de Eloy Tarsicio, ni en tamaño postal podríamos digerir su mole visual, al ver su nula capacidad pictórica me explico por qué nuestra principal escuela de arte está en plena decadencia bajo su dirección.
Marginan a la pintura de los museos pero cuando surge una oportunidad como Akaso llevan a los pintores en paquete de beca-firmantes y encumbrados de generaciones pasadas, al margen de su mérito y calidad. Los Castro Leñero, con un mural bastaba para toda la familia. El grafiti gigante de Helio Montiel es un acto de vandalismo, sin composición, atiborrado de elementos para rellenar la ausencia de ideas. Manuel Marín y su Endimión, un conjunto de cuadritos que ni reunidos ni separados tienen el menor valor, es ignorancia y arrogancia llamar a eso arte. Se supone que les dieron libertad absoluta de creación, y la mayoría de las obras son políticamente correctas, aspirando a decorar un corporativo sin contradecir la “responsabilidad social” de la empresa. Desaprovecharon la oportunidad de crear imágenes contundentes y confunden la pintura con tapicería.
¿Quién le dijo a Sergio Autrey que esas personas pueden hacer murales? La ausencia de pintores que dominan el gran formato para meter a más de una docena de gente sin conocimiento de éste es inconcebible. ¿Dónde están Cauduro, Lezama, Roberto Cortázar o Arreola? Y qué hace ahí Tarsicio.
Con esta situación, los pintores de verdad resaltan con claro impacto: la obra de Macotela, con una consecuencia de movimiento, color y forma, se apodera del espacio y dimensiona el muro como soporte de la visión panorámica; la de Arturo Rivera, con su misteriosa composición evocadora de Velázquez, el triángulo de la joven menstruación-ropa-mesa, tal vez una de las imágenes más fuertes del muralismo mexicano. Las obras de Luciano Spano, Gradwohl, Luquin, Parodi, son piezas que saben desarrollar el gran formato, que habitan el muro. Monroy y Venegas hicieron menos de lo que en otras piezas han logrado.
Akaso es una gran idea, necesaria y urgente en este momento en que la pintura requiere de apoyo ante la moda de los museos y patronos por el anti arte, pero es una realidad que la pintura se quedó corta, que la gran mayoría de artistas no tomaron con la responsabilidad suficiente la comisión y otros no tenían la capacidad de llevarla a buen término. Si el influyentismo o el capricho mandan en decisiones tan serias como el mecenazgo tenemos serios problemas y lo podemos ver en un montón de piezas descomunalmente fallidas.
Publicado en el Semanario Sin Límites, el domingo 14 de agosto del 2011.
Akaso se presenta en el Museo Universitario del CHOPO.

11 comentarios:

Aldo Nadezh Hinojosa dijo...

Muy buena crítica. Me parece que es más que evidente que en la mayoría de los casos los participantes están ahí por que son directores de algo o porque tienen mucho peso institucional y no porque su obra cumpla con las expectativas del proyecto. Tristemente decimos que ya ni sorpresa, por sus contactos los conocemos.

Salvo algunas obras, la idea simplemente se queda corta y como bien dices tu "las buenas intenciones no son arte"

PD: A mí se me caería la cara de vergüenza de poner una obra mala y mediocre junto a una de Arturo Rivera... Lo que sí es de reconocer a algunos como Tarsicio es el valor de llamarse pintores sin saber pintar y dirigir una escuela como la Esmeralda, donde cuenta más el apellido y la cartera que el talento (que seguros ellos)!.

Muchos saludos!

Andres Uribe dijo...

Cuantas obras para la basura. Me recordó unas piezas de gran formato que están en un pasillo de los edificios que están frente el Instituto Cabañas en GDL, están varios de ellos rotos, destruidos y abandonados. Pronóstico mismo fin para la mayoría de los trabajos de AKASO.

eric dijo...

Estimada Avelina:

Coincido totalmente con la crítica que haces de estas pinturas... A veces los críticos se erigen como los dictaminadores sobre si algo tiene o no validez artística, al igual que los historiadores de arte y los Museos en sí mismos, como si lo que determina que una obra sea arte o no dependiera más de estos factores que de su sola creación. Sin embargo, creo que muchas veces el papel del crítico es fundamental para tratar no sólo de entender una obra, sino también para tener mayores elementos para juzgarla. Como te escribía alguna ocasión, una vez leí que "la crítica es el intento de difinir lo clásico", definición en la que coincido. El problema viene cuando uno se mete en la problemática de definir qué es lo clásico, entendiéndolo yo como todos aquellos cánones estéticos y/o estilísticos aceptados por una mayoría en una determinada época y que, por consiguiente, se vuelven material de veneración, estudio e imitación. Pero independientemente de esta discusión, algo es innegable, una obra de arte debe transmiti algo, lo que sea, y la mayoría de estos cuadros no lo hacen, claro, hablando desde nuestra nuestra propia experiencia.

eric dijo...

Estimada Avelina:

Coincido totalmente con la crítica que haces de estas pinturas... A veces los críticos se erigen como los dictaminadores sobre si algo tiene o no validez artística, al igual que los historiadores de arte y los Museos en sí mismos, como si lo que determina que una obra sea arte o no dependiera más de estos factores que de su sola creación. Sin embargo, creo que muchas veces el papel del crítico es fundamental para tratar no sólo de entender una obra, sino también para tener mayores elementos para juzgarla. Como te escribía alguna ocasión, una vez leí que "la crítica es el intento de difinir lo clásico", definición en la que coincido. El problema viene cuando uno se mete en la problemática de definir qué es lo clásico, entendiéndolo yo como todos aquellos cánones estéticos y/o estilísticos aceptados por una mayoría en una determinada época y que, por consiguiente, se vuelven material de veneración, estudio e imitación. Pero independientemente de esta discusión, algo es innegable, una obra de arte debe transmiti algo, lo que sea, y la mayoría de estos cuadros no lo hacen, claro, hablando desde nuestra nuestra propia experiencia.

Gabriel Herrera dijo...

Hola Avelina:
Tristemente como de costumbre tienes mucha razon en tus señalamientos sobre el proyecto akaso,
la mayoria de los artistas dejo pasar la gran oportunidad de poner en el horizonte del arte
la gran diciplina que es la pintura,la mayoria no entendio que grandote no es sinonimo de monumental.
Son relamente contados (4 o 5) los cuadros que valen la pena,lastima porque pienso que como proyecto
era realmente maravillosa la intencion del Ing. Sergio Autrey y se quedo en intencion por la falta de compromiso
en la mayoria de los artistas

Liliana Mercenario Pomeroy dijo...

Ojalá y éste mecenas del arte-artistas te lea y lo lleve a reflexión y reconsideración! Lo que no entiendo es porqué tanto alboroto y demanda de pintura en gran-grandote formato....para mi tan carente de intimidad....por supuesto que hay obra que sería fallida si fuera en formato pequeño y vice versa....pero observo el "entusiasmo" por el gran formato como si ésto hiciera la obra valiosa, nada que ver.
Siempre un deleite leerte Avelina, tan precisa y no hipócrita, barbera o vendida....estas haciendo una labor purificadora, poniendo siempre los puntos sobre las "ies", siempre aprendo de lo que escribes, siempre. GRACIAS

Molesty dijo...

Primero: la crítica no se ejercea partir de un marco teórico; la crítica ocurre a partir de los sentidos. Mirar es el único elemento de juicio válido: Ver y reaccionar. Nadie ha dicho lo más evidente de esta colectiva: mauricio sandoval (con minúsculas)es el peor pintor de la muestra, es el más mediocre y eso es un mérito entre tanto mediocre y enchufado. Los invito a ver su "obra" http://www.akaso.com.mx/pintor/37/Mauricio-Sandoval

Aldo Nadezh Hinojosa dijo...

Bueno, es que el título de "el peor pintor (risas grabadas)" de la exhibición se lo pelea más de uno si revisamos las críticas serias. ¿Qué quiere decir esto? que la mayoría son pésimos!

oscar dijo...

son horribles, no como tapetes me gustan, paresen los tapetes que cago el gato... exepto el de Rivera quien, me parese, es el unico pintor entre todos esos "bueyes"

jose castillo dijo...

avelina, la selección es clara desde el principio, invito a los pintores que el colecciona y es su derecho, por otra parte MECENAZGO no es por definición capricho de quien puede pagarlo y dárselo? por que nunca se habla de patrocinio donde si, el objetivo es otro. la calidad y capacidad de los pintores depende de ellos básicamente y no del mecenas. si el quiere pagar por ello y invita a sus coleccionados pues si es muy su capricho. toda esta discusión me deja un residuo de egoísmo y envidia de los no participantes

espejo-doble dijo...

Qué labor difícil, el de la crítica de arte.
Sin duda, pienso que además de un sustento teórico desde el arte, y la Curaduría, se perfeccionan las críticas.

Un espacio de lujo !!

Abrazo