domingo, 16 de enero de 2011

DERECHO DE COPIA


¿Cuántas veces hemos visto en las horrendas fiestas infantiles a payasos deprimentes que hacen animales con globos? Esta costumbre no es exclusiva de nuestro país, se practica en casi todo el mundo. Un perro de estos animales inflables es el modelo de una de las esculturas más famosas de Jeff Koons, Balloon Dog, hecha en 1996. Jeff Koons no inventó la imagen, la copió a estos payasos y la reprodujo en materiales permanentes como “una parodia a la banalidad” en su fábrica-estudio con 50 asistentes en el 600 de Broadway, en Nueva York y con el fabricante de objetos arquitectónicos y artísticos Carlson & Co. Tiene varias versiones en diferentes tamaños y materiales, una pequeña, de porcelana de la que hizo 2300 copias y que se venden entre 7,500 a 12 mil dólares cada una en eBay, la grande de acero se hace bajo pedido y cuesta 20 millones de dólares. Es una idea explotada y repetida al máximo.
Koons, que no sabe dibujar ni esculpir, dice de sí mismo “soy una persona de ideas, no me involucro en la producción física de mis objetos, no tengo las habilidades necesarias, así que contrato a los mejores para que lo hagan”. Es decir que por lo menos los payasos de las fiestas sí hacen sus perros inflables. Koons no hace, sólo “piensa”, y su aparato de marketing vende. Hasta aquí ninguna novedad dentro del sistema de creación del arte contemporáneo, si no fuera porque Koons reclama los derechos de autor de todos los perros de globos que se hagan en el mercado. En una galería de San Francisco, la Park Life, los abogados de Koons obligaron a los dueños a retirar unos perros de pasta que estaban vendiendo. Estos perros fabricados en Canadá se distribuyen en 300 puntos de venta. El galerista dice escandalizado: “is fuckin nuts, Jeff Koons owns all likenesses of balloon dogs? No, no lo es. Este es un abuso demencial de un hombre que no es artista, es un vendedor de objetos kitsch caros.

En ese plan, Gabriel Orozco es dueño de los derechos de todas las cajas de zapatos del mundo. Warhol enterprises le tendrá que cobrar derechos de autor a Campbell’s Soup Company, a Coca-Cola y a todos los que en su limitadísimo lenguaje han usado su logo para hacer obras de “protesta y reflexiones a la sociedad de consumo”. Los restaurantes de mariscos que paguen a Hirst por decorar con tiburones disecados o en tinas de formol. Que Disney pague por la utilización de Mikey Mouse hasta la nausea en millones de obras “sobre el imperialismo”. Con urgencia que todos los artistas hagan una asociación o sindicato y que registren la autoría colectiva de toda la basura que genere el planeta. Que Gabriel Kuri exija regalías por todos los arboles de la cuidad que estén cubiertos de chicles masticados. Los que instalen mingitorios que paguen derechos a los herederos de Duchamp, incluidos los artistas que han copiado la pieza. Los descendientes de John Cage que tengan el copyright por el silencio y los de Piero Manzoni de la mierda en todas sus formas.


En este arte que robar o “apropiarse” es una de las premisas estéticas, que la denostación de la autoría es uno de sus pilares retóricos, que un artista pida derechos de autor por una idea que no creó y que copió es la cima del cinismo. Pero los cínicos llegan lejos porque los cobardes no pierden la oportunidad de callarse la boca. Lo increíble es que Koons no aprende, olvidar es parte de la arrogancia. Ya en 1992 el fotógrafo Art Rogers lo demandó por robarse una foto que imprimió en una postal y que Koons usó de modelo para la escultura String of Puppies, de la que hizo tres copias y vendió en 350 mil dólares cada una. El jurado dio la razón al fotógrafo y Koons tuvo que pagar. Su alegato de defensa fue un texto curatorial: afirmó que la apropiación es parte de su estética y que usó la postal para ridiculizarla.
Es decir, él sí puede utilizar deliberadamente algo que no inventó, pero si alguien más toma la pieza, y la usa, entonces si es un robo autoral. Sin el valor del autor original, el imitador, el copiador, el ladrón, exige su derecho de copia, y lanza abogados a pelear por algo que él se robó antes. La obra no es del que la hace, es de quien sabe pervertir las leyes de derechos de autor, esa es la retórica imperante.
Publicado en el Suplemento Cultural Laberinto, de Milenio Diario.

14 comentarios:

Dídac Muciño dijo...

lo que a mi me ha causado problema es que haya gente quien compre este tipo falso-arte, ¿o peca más el ignorante o el "artísta"?... Avelina has visto el programa de "school of saatchi", este reality de seudo-artistas que concursaron para obtener un lugar en la galeria del coleccionista, en una sección los pusieron a dibujar, y ¡nadie sabia dibujar! y la ganadora presento un tronco de árbol que accidentamente cayo a una reja.. y patético y uno que si estudía. Saludos.

Anónimo dijo...

No crean pero roban, y el robo sí es creación. Y al recorrer la red leyendo sobre Koons, sólo encuentré elogios a todos sus defectos: su mal gusto, sus "apropiaciones", sus abusos, sus pseudo-pinturas. Y seguro que en este país de mediocres donde las burras semi-analfabetas de CONACULTA se dejan impresionar por cualquier extranjero, estarían felices de dedicarle una enorme exposición. Pero el dinero se les acabó promoviendo al onanista de Gaby Orozco. Gracias Avelina.

Picos Vazquez dijo...

...Nada mas falta que Hirst cobre derechos por todos los Craneos de el Mundo y ahi si mi Querida Avelina...estamos fritos...

km dijo...

Aaah! me encantas!


:)

Anónimo dijo...

en un programa del canal de modas fashion tv realizaron un especial de koons en donde el gran bobalicon mostro el colmillo de mañoso marchante, porque de artista nada; en su fabrica sucede la cosa mas triste que le pudo pasar al arte: un monton de pelagatos obedeciendo a su patron, haciendo "sus obras" que ademas son sosas; en ese taller se trabaja de manera identica que en una maquila de autopartes, con plantilla y fuste en la mano del genio mirón cuya labor de artista consiste en supervisar y jugar con sus trenecitos de plata. Kooons es una verguenza para el arte, una verguenza para la humanidad, maldito vendedor de chatarra y tan descarado que dice: esta pintura la hice asi y asi, pero hasta su aspecto de chico bebe-malteadas lo muestra en su verdadera dimensión de farsante y estafador: a la carcel deveriamos poner a todos estos desgraciados.
Es verdad que muchos artistas son asistidos por alumnos o colegas pero dudo que pasara lo que en la fabrica de koons: el arte reducido a la reproduccion engorrosa de una bobada como los perritos de globo.Koons explica frente a su lienzo que pinto a popeye como lo haria roy lichstein y que puso unas lineas platedas para "citar" a andy warhol, mas alla de que esto sea un sinsero reconocimiento de influencias, es una desesperada y zafia justificacion de su oficio de transa.
creo que lo mismo hacen varios escultores, por ejemplo javier marin, que ponen a rabajar a sus cuadrillas de obreros en "sus obras" ellos son los genios y los que hacen las obras son los chalanes. que abusivos que triste panorama.Avelina sigue dando voz a los artistas de verdad.

fernando castillo dijo...

Yo no tengo claro qué es más estúpido: la eleccion del "motivo artístico" (ya sean los perritos de globo o cualquiera del resto de su "iconografía"), que haya personajes que sean capaces de introducir estas boutades dentro del mercado del arte, como serios responsables de Galerias, Bienales, Entes Públicos...o que éstos niñatos pseudoartistas hayan llegado a la convicción de que son realmente eso: artistas (con lo que queda claro que en su formación no han visto un verdadero artista en su puñetera vida).
Me recuerda el caso de otra "artista" española, una tal Pilar Albarracín, a la que se le ocurrió hacer que un coche viejo se moviera por sí solo como si alguien estuviera dentro haciendo el amor. Pues bien, cosas de la vida, topó con un amigo mío (éste sí que es artista) que dentro de su extenso campo de conocimientos está la mecánica y le hizo la estructura necesaria para que el coche se moviera como ella quería. Invitada por el MOMA, se fué alí con su coche y con este amigo mío (por si había alguna avería). Le dijo algo así como: "No es justo, tú sabes hacer las cosas sin tener que contar con nadie para que te las haga, si fueras artista estarías en primera línea". Y él le contestó:"Lo que no es justo es que siendo yo el artista, tenga que hacer estas tonterías para gente estúpida como tú porque están enchufados con el poder, o porque tenéis papá u os acostáis con el estúpido ricachón preciso"

Aristeo Becerra dijo...

Hola Avelina, no es un comentario lo que deseo hacer sobre tu artículo que como siempre me parece puntual y lúcido, solamente quiero saber si has escrito sobre el trabajo de Peter Doig, y si es así ¿en dónde podría encontrar ese ensayo? te envio mis mejores deseos y saludos.

Xavier De la O dijo...

Esa práctica de registrar y patentar cosas que uno NO ha creado, se está volviendo muy común en los Estados Unidos, lo más triste de todo es ver que el sistema lo permite. Quien sabe en un futuro que cosas vamos a ver con un sistema tan permisivo... registrará alguien el color rojo o el blanco ?

Abraham dijo...

El problema es que se ha perdido el verdadero sentido del arte en este sistema capitalista, el cual solo busca el bienestar económico a costa de lo que sea. En este caso, implementando los parámetros de lo que es un "artista", apoyado en un sofisticado aparato de mercadotecnia... y ¡LISTO! ya tenemos a un superartísta. La romántica imagen del artista ensimismado produciendo su obra en la soledad de su estudio, rodeado de sus materiales de trabajo, sin preocuparse por el reconocimiento o la venta de su obra, quedó en el pasado. El contexto es diferente y las características que definen al arista ahora las dicta el sistema apoyado en sus aparatos de control. Saludos Avelina y gracias por tus atinados comentarios!

aguidoperez dijo...

Son absurdos deliciosos, merecerían figurar en una antología de la idiotez humana, ya que no en la historia del arte.

Mario Albarracín dijo...

Hola Avelina.

Quería sugerirte esta nota.

http://www.revistaenie.clarin.com/arte/instalaciones/Cronica-insolito-Proa-enemiga-arte_0_415758625.html

Saludos. Mario.

Ian dijo...

Hola, me ha parecido muy espectacular tu blog, me sentiria muy halagado si visitaras el mio,
http://artemexicocontemporaneo.blogspot.com/

y si pudieras hecharle un ojo a mi pagina me encantaría tu opinion:

www.iansoriano.com

saludos.
Ian

Anónimo dijo...

Pienso que los descendientes de Da Vinci serian ricos solo con las regalias cobradas a todos los artistas que usan la imagen de la Monalisa.
Sergio Lastres.

eduardo ramirez dijo...

Solo tengo elogios para usted señora Lesper...hace falta mas personas como usted con los pies en la tierra en su concepción del arte.
Su lenguaje es exquisito y siempre contundente y real.
Saludos desde Colombia.