sábado, 5 de junio de 2010

COYOTES


Copyotes, xilografía de EKO.

El mercado del arte contemporáneo basa gran parte de su trama comercial en el apoyo de los museos. Saatchi, el publicista creador de este boom del arte basura, cuando presta una pieza a un museo exige que además exhiban otras piezas de su colección particular para que se revalúen. Jeff Koons vende a precio especial a los museos la primera pieza -de sus cientos de obras que fabrica en serie- para que se cotice en el mercado y las siguientes cuesten más al público o en las subastas.
El museo es parte del aparato de marketing de estos objetos que mantienen su mentira de obras de arte a través de la publicidad. Así como la televisión es la ventana que nos dice “compra esto”, el museo es la ventana que vocifera con gran autoridad: “esto es arte”.
Los museos de arte contemporáneo de México trabajan como empleados obedientes para un grupo de galerías y colecciones que dictan la agenda cultural de este país. En el recién inaugurado Museo del Chopo el “efecto vampiro” es el que realizan los coleccionistas y galerías con el prestigio, la misión y el presupuesto del museo. Literalmente hicieron ese museo para vender los saldos que no pudieron colocar en Zona Maco, restauraron el recinto para la colección JUMEX, Coppel y galerías que venden arte basura. El MUAC es la sucursal de la colección JUMEX, de la colección Charpenel-Corpus y de cualquiera que se le ofrezca un espacio para sus objetos, ahí tienen a la Máxima Casa de Estudios a su disposición. En el Museo de Arte Moderno la exposición Bella y Terca no está curada por su director Osvaldo Sánchez, los curadores son las galerías que llevaron pinturas de bolitas, cromos de cebras y pinturas de cochecitos. Las becas que otorga el BBVA Bancomer en el Museo Carrillo Gil, son para patrocinar artistas elegidos por galerías.
Los museos estatales y universitarios trabajan afanosamente en revaluar colecciones privadas armadas con ocurrencias y cosas encontradas en la basura, sin valor artístico, llevándolas de gira, colocando a sus artistas en museos extranjeros. ¿Quién sale ganando? El arte no gana, la cultura tampoco y mucho menos el público. Los que sí se ven altamente beneficiados son los galeristas y los coleccionistas que logran que sus piezas valgan cada día más gracias a que la UNAM y CONACULTA les entregan sus instalaciones, la burocracia de los museos, la inversión en publicidad y la impresión de catálogos para que adquieran prestigio. Los talleres “para ampliar la visión crítica frente al arte contemporáneo” que imparten a jóvenes son para crear lealtad de marca, son infomerciales.
Si los intereses del arte están regidos por un grupo de empresarios, su ignorancia, falta de gusto y las galerías que les venden ¿dónde queda la vocación social de las instituciones del Estado? Así como los empresarios dictan la política económica del país, dictan también la artística. No me extraña que la Colección JUMEX se tome años en construir su museo, no lo necesita, con los museos del Estado basta. Es una costumbre pedir obra única o inaccesible a colecciones particulares para reunir exposiciones, pero lo que está sucediendo en México es otra cosa, están entregando la dirección cultural del país, la visión artística y las instituciones que la albergan, a los intereses de un grupo que monopoliza la idea de arte traficando con arte basura.
La labor de “gestión cultural” es un trabajo de coyotaje entre el museo, la galería y el artista. El curador hace la selección de obras en base a criterios que se apegan a lo que el mercado impone y lo que el coleccionista acaba de comprar. El gestor-curador-coyote apoya a la galería en su trabajo de venta introduciendo las obras al museo.
En los negocios todo es válido, mentir es un camino legal, decir que un producto es milagroso aunque sea un fraude, es una herramienta de uso cotidiano para la publicidad. El dinero no tiene ética. Pero estamos hablando de arte, estamos hablando de la formación cultural de una sociedad. La inclinación natural del poder hacia la corrupción y su aversión innata hacia la inteligencia no tiene límites, sus alianzas oscuras son metástasis. Qué gran oportunidad les ha dado el arte basura para ejercer sus filias y sus fobias.
Publicado en Laberinto de Milenio Diario el sábado 5 de junio del 2010.