domingo, 4 de octubre de 2009

CATALONIAN STUCKISTS




Imágenes de la expocición de Catalonian Stuckists en Barcelona, España .

Durante siglos la pintura española y catalana fue uno de los referentes del arte. Descubrimientos, innovaciones, imágenes nunca antes vistas, las artes plásticas españolas eran el inicio de movimientos estéticos y la creación de cánones que señalaban el camino a generaciones de artistas. Rivera, Velázquez, Murillo, Goya, Sorolla, Zuloaga, Gris, Picasso, Dalí, Gaudí, todos son guías, ideales, maestros.

Esto duró hasta que llegó el arte conceptual, entonces el arte español desapareció prácticamente del escenario mundial, se convirtió en invisible, y ahora como arte contemporáneo, pasa desapercibido en ferias y bienales, y en las galerías internacionales es poco expuesto. Y eso a pesar del gran impulso que le da el Estado, y a la construcción de museos de diseño en los que invierten fortunas como si el contenedor fuera a dar un valor implícito al contenido. ¿Quién habla en el mundo de la escuela conceptual española? ¿De la estética del video arte español? ¿De los maestros catalanes del performance? Nadie. Esto sucede porque hacen justamente lo mismo que el resto de los miles de artistas que se dedican a este pseudo arte. No son parámetro, no son ejemplo, ni escuela. Si alguien hace un video con personas copulando o masturbándose, otro lo hace en vivo, y el resultado es el mismo, la obra se mimetiza con el entorno que este pseudo arte ha creado.

Merece un estudio profundo llegar a dilucidar por qué el arte español decidió pasar al anonimato, sacrificar su magnífica historia y a sus talentos actuales para integrarse al marketing del arte contemporáneo con obras especialmente banales y mediocres. El Estado que pocas veces acierta a separar el proteccionismo del apoyo, adoptó a este placebo de la revolución como una forma de modernidad. Si el Estado es dinámico y global le gusta hacer un museo para poner un video fuera de foco y una instalación de basura. El paso que dio el Museo Reina Sofía, de incorporar en su colección a Goya para darle solidez a su bodega de objetos, es la necesidad urgente de validación que las obras no pueden tener por sí mismas. Olvidan que una instalación de muebles rotos no va a cambiar su condición sólo porque Goya esté en la otra sala, al contrario, las debilidades son más evidentes.

Y no dejan de asombrarnos con sus decisiones, distinguir a Cildo Meirelles y Antoni Muntadas con el Príncipe de Asturias es una reacción de claro desprecio por el arte. Esther Ferrer llevándose el Permio Nacional de Artes Plásticas describe el abismo en el que se empeñan en ahogar al arte español. Ante un panorama tan desolador el valor de pintar en España está a la altura de la conquista de un nuevo mundo. El imperio español y catalán de pintura y escultura, sus obras trascendentales no pueden ser sepultadas por un grupo de oportunistas y la ignorancia de sus promotores estatales y particulares.

El Arte es parte de la memoria de este país, es inconcebible que cambien esto por la frivolidad que imitan a otras naciones en un afán globalizador y actual que los diluye en la mediocridad mundial. El precio de ser contemporáneos y globales lo han pagado muy caro, y es vivir ignorados. ¿Cómo van a compensar al público por haberlo expulsado de los museos y galerías? ¿Por haber convertido esos recintos en bodegas frías y pretenciosas de objetos sin sentido? Lo que de nuevo pondrá a España y Cataluña en el panorama mundial del arte y que dará una vez más vida a su trabajo creativo, es el arte real. El torrente contagioso que impregna a otros y los lleva a ofrecer su vida al arte, con dedicación y estudio, con respeto por las técnicas y el conocimiento del pasado para evolucionarlo y transformarlo en el presente.

Los Stukistas Catalanes celebran con esta exposición que ellos no se han rendido. Que la avalancha de nuevos artistas y de intereses creados no es suficiente para vencer su placer de pintar, de dibujar, de crear formas e imágenes que pueden emocionar a quien las mira, para no olvidar que los seres humanos tenemos capacidad de crear belleza hasta de las imágenes más terribles. En el arte también se puede elegir ser libre o ser esclavos, los Stukistas Catalanes han elegido ser libres. Celebro su valentía.

Texto de presentación para la exposición de aniversario de los Catalonian Stuckists, en el Centre Cívic Pati Llimona, Cuitat Vella, Barcelona, España. Grabado para el programa de radio de la Universidad de Guadalajara “Señales de Humo”.