viernes, 17 de julio de 2009

SE BUSCA




Beauty is a cruel mistress, is it not?
Oh, beauty is a beguiling call to death and i'm addicted to the sweet pitch of its siren.

RocknRolla.

Catherine: This is an elegant crime, done by an elegant person. It's not about the money.
Detective: So, who steals a Monet, just to not sell it?
Catherine: A Monet lover.

The Thomas Crown Affair.

En mayo del 2003 a las 4 am fue robado del Museo Kunsthistorisches de Austria el salero de Benvenuto Cellini de oro y ébano realizado para Francisco I de Francia. Tiene un valor actual de 55 millones de dólares y fue recobrado por la policía en el 2006. Esta es una de las piezas que el FBI, en su división de Art Crime Team, tiene registradas entre su top ten. Aquí también está la Madonna del Huso de Leonardo que fue robada en el 2003 del Castillo Drumlanrig en Escocia, valuada en 65 millones de dólares. En esta lista se encuentran las obras robadas del Museo de Isabella Stewart, de donde se llevaron La Tormenta en el mar de Galilea de Rembrandt, el Concierto de Vermeer, un autorretrato de Rembrandt y el Chez Tortoni de Manet. Suman un botín calculado en 300 millones de dólares.
El robo de arte es uno de los negocios más lucrativos de la ilegalidad, se calcula que mueve 4,100 millones de euros anuales. En el sitio de Interpol la lista del total de los objetos robados suma unos 30 mil. Este robo tiene varias vertientes, por un lado los ladrones patológicos que se obsesionan con determinadas obras y las roban para mirarlas y tenerlas cerca, pero los más frecuentes son robos para coleccionistas, que sabiendo que son piezas invendibles, que jamás podrán exhibir y que les supone el riesgo de acabar en la cárcel, contratan los servicios de expertos y mandan por la obra que desean.
Esta necesidad irreprimible de poseer una obra es una de las pasiones que despierta el arte, los que tenemos escrúpulos y no tenemos dinero para pagar esos crímenes vamos a los museos y vemos decenas o cientos de veces la obra que nos posee, que amamos y soñamos, la compramos en un libro o en una postal y la colocamos cerca de nosotros. Lo que es sobresaliente en este millonario mercado ilícito son las preferencias de los coleccionistas y los obsesos. Según Art Loss Register el artista más robado es Picasso con 710 objetos, entre dibujos, grabados, pinturas y cerámicas. Le siguen Miró, Chagall, Dalí, Durero, Rembrandt, Van Gogh, Warhol y Renoir.
Si analizamos la lista de robos podemos destacar una cosa: al arte conceptual nadie se lo roba. Ni por error. Nadie hasta la fecha ha arriesgado su vida por los condones usados de Tracy Emin o la Silla de Grasa de Beuys o el urinario que se supone que es un ícono del anti arte. El más cotizado Damien Hirst con el gran alarde de su cráneo cubierto de brillantes, que ningún joyero ha podido certificar, no ha sido ni remotamente víctima de robos. Y eso es sorprendente porque si se supone que el concepto es el que da valor a las obras, los ladrones deberían creer que robarse una pila de zapatos usados es un buen negocio porque está en la Bienal de Venecia y porque el curador creó un contexto que le da valor. Pero no, no se los roban. La excusa podría ser que los autores están vivos, pero Duchamp no lo está y nunca lo han robado, y muchas obras fueron robadas con los autores en vida como es el caso del Retrato de Bacon hecho por Lucian Freud y que no ha sido recuperado.
Esto me lleva a concluir que en el momento en que alguien va a violar la ley por tener una obra de arte no cree en el contexto, ni en el valor del discurso del curador, cree en el objeto, en lo que se lleva. En otras ocasiones estas obras las usan los ladrones para chantajear a las aseguradoras, como se sospecha que fue el caso de los robos de Munch, secuestran el objeto y lo regresan a la aseguradora por una parte del dinero que tendría que pagar a los afectados. Pero volvemos a lo mismo ¿Por qué no se llevan las cajas de cartón, los ensambles de muebles rotos, las instalaciones con desechos? Si se trata de chantajear cualquier objeto que esté en un museo ya tiene un valor implícito y estas obras conceptuales son súper cotizadas. La conclusión es que a los ladrones a gran escala no les gusta este anti arte, no demuestra valor en sí mismo y no merece la pena arriesgarse por él. Son obras que tienen su valor en el contexto y en el discurso, ambos intangibles, y nadie puede llevárselos. Las obras una vez fuera del museo o galerías, sin el amparo de estas instituciones, son simplemente desechos, cajas de cartón y muebles rotos. Y lo más serio, no representan nada ni a nadie. Robarse un Leonardo representa algo irrepetible, único, y es una parte insustituible de la historia y la civilización. Llevarse una instalación de bidones de plástico no representa nada.
Esto es un aliciente para los museos de arte contemporáneo y galerías ultra modernas, no tienen que gastar en sistemas de seguridad, no se preocupen, sus colecciones no despiertan pasiones, ni sentimientos negativos como la codicia, tampoco invitan al delito ni son moneda de cambio entre mafiosos. Relájense nadie va a entrar jamás a llevarse sus obras, pueden dormir tranquilos y dejar de pagar aseguradoras. Los coleccionistas de anti arte pueden dejar de tirar el dinero en bodegas y seguridad, ningún ladrón va a despojarlos. Y este anti arte les da la garantía de que pueden reponer la pieza sin que se note la diferencia, ya saben, en la basura está el repuesto.

Publicado en Laberinto de Milenio Diario.
Y en Señales de Humo, el programa de radio de la Universidad de Guadalajara.


60 comentarios:

Anxova dijo...

Me gusta mucho este artículo.

Una reflexión tan sencilla, casi obvia... y que no se me había ocurrido hacer jamás: ¡nadie quiere robar arte conceptual!

Asterión dijo...

Solo una anécdota: uno de mis grandes amigos, dibujante y pintor (quien privilegia lo figurativo y replantea la tradición clásica), desconocido completamente en el medio, fue víctima de robo: toda su primera muestra de dibujos de gran formato, bellamente enmarcados, además, fue extraída de su casa. Siempre lo atribuimos a la falta de aparatos electrónicos a la que se enfrentó el decepcionado ladrón o al elevado precio de los marcos.

En fin, el asunto es que el ladrón no se llevó ni sus zapatos ni el inodoro ni las sobras de la semana.

Saludos.

Nadezh! dijo...

No pues eske los ladrones de arte, ni los ke pagan por robar una obra son tan pend*jos komo para robarse una carretilla kon palomitas (komo los ke lo kompran ja ja)

Saludos!

jansolo dijo...

Como dicen en mi pueblo "tienes mas razón que un santo" recuerdo cuando un "perturbado rajo la Gioconda, me senti mal, se que es una obra "muyvisitada" pero queria ver de primera mano el Sfumatto de Leonardo, y me senti muy apenado, por lo ocurrido.

Años despues viendo a Sandro Botticeli tuve la misma sensación, "miedo" de que alguien pudiese privar al mundo de tanta belleza, por eso aguante las medidas de seguridad, colas, guardias malhumorados, el no poder acercarte a las obras, para mi aquel momento"quizás te parecera una tonteria" fue algo mágico casi sagrado, llevaba diez años intentando ver aquellos cuadros.

En cambio en en el Mnac, de Bcn viendo a Duchamp y cia, medidas de seguridad minimas, la gente tocaba el famoso urinario (y todas aquellas cosas expuestas),llamaba por el movil y xerraba alegremente en la sala, pues nadie se indignaba, total se oia de fondo a una señora............... es un water.

JuanMa dijo...

Bien cierto.

Si sacas al agua bendita del templo, qué nos queda?
Simple y llana agua.

Lo que es, por otra parte.

Algo que tome su valor de un contexto institucional (vease Danto) pierde todo su valor, toda su "artisticidad", una vez sacado del mismo.

Anónimo dijo...

Y el dinero sólo es papel... por eso vosotros, que no creéis en el contexto institucional, lo despreciáis completamente, ¿verdad? Alentador eso de que sobre arte valga más el criterio de unos ladrones que el de los expertos que le han dedicado toda una vida de estudio. ¿Es una apología del capitalismo?

Avelina Lésper dijo...

Si parece muy simple la reflexión, pero toma sentido cuando te enfrentas a una obra hecha con trapos y ropa rota, una cáscara de plátano o latas de refresco y te pones en el lugar del ladrón, ¿Qué hace con eso? ¿Qué hace con las latas de cerveza? No hay diferencia entre las que están en el museo y las que están en el contenedor de basura en la calle, ningún especialista puede notar la diferencia. La única situación extraordinaria que hace a esto arte es la institución que lo protege y lo denomina, el museo o galería, fuera de eso las cosas son lo que son. Por eso es absurdo que se hable de museos como cementerios cuando son lo único que da vida a estas obras, solo la creación de un espacio específico les da existencia. Como menciona Asterión de su amigo pintor, él ya poseía un museo en su casa, porque lo formaba la colección misma, no el sentido contrario. Y esas obras robadas no pierden el valor saliendo de su casa. Además cuando hay obra verdadera el ladrón no se lleva zapatos usados, ni mierda aunque sea de Santiago Sierra. Por eso comparto la sensación de Jansolo al ver la seguridad en las obras, hace años existía la historia de la baja seguridad en el Museo del Prado y para mí era una fantasía la idea de que alguien podía entrar y robarse sin más, el Jardín de las Delicias, era una preocupación. Entrar a una galería de arte contemporáneo y ver como dice Nadezh! “caretillas con palomitas” pues lo único en peligro es la computadora de las oficinas, lo demás es más fácil recrearlo.

Avelina Lésper dijo...

Anónimo:
La desvalorización del museo como institución es uno de los inventos de los conceptuales, ellos anunciaron desde hace cien años la muerte del museo, y la contradicción que pongo en evidencia es que sin el museo sus obras no existen, no tienen valor, son adictas del contexto. No es el criterio del ladrón, es el sentido común, la realidad de que todas las obras son lo que son, una pintura es una pintura, un dibujo es un dibujo, una lata vacía es una lata vacía, un excusado es un excusado. Y algo tan real como un robo, tan inmediato, lo pone en evidencia. Este anti arte burgués que da un valor que no tienen estos objetos, que los sobre valúa por un capricho de la moda, es el gran elogio al capitalismo.

EKO dijo...

El obtuso comentario de "anónimo" responde a la mamoneada forma de pensar de los conceptuales. El papel moneda representa un valor real y los preservativos usados de Tracy son el testimonio del intercambio y generación de valor de los contemporáneos conceptuales: andar soplando como "anónimo"

Anónimo dijo...

Avelina: sí, un dibujo es un dibujo, pero a veces es arte y a veces no. O no? Una lata vacía es una lata vacía, pero... ya sabes.
Eko: los miles de millones de dólares que vale la Gioconda... qué realidad representan?
Y si firmo como anónimo es porque la administradora del blog LO PERMITE. La estás sugiriendo que cambie las normas?

Adriana De Villa dijo...

Como dice uno de los comentarios,a mi tampoco se me había ocurrido pensar en esta reflexión tan sencilla:no los ladrones quieren robarse esta basura. Aunque ahora, haciendo memoria,cuando al salir hace un par de años de la FEMACO en México un policía me pidió registrar mi bolso, fueron más o menos las palabras que pronuncié y él me respondió "es lo que me dicen todos".
"El rey está desnudo!"- gritó el niño

Anxova dijo...

¡Que estupidez! Si el papel moneda fuese tan sencillo de imitar/copiar/falsificar/reproducir como el arte conceptual todos seríamos falsificadores en potencia (a mí me solucionaría el fin de mes), pero por otra parte hace tiempo que habría perdido todo su valor, precisamente por ser tan fácil de imitar/copiar/falsificar/reproducir.

No en vano la falsificación de billetes no sólo es delito; también es muy difícil.

Por otra parte el arte conceptual sólo vale para los que comercian con él, es un negocio cerrado, endogámico. El número de visitantes de las exposiciones conceptuales tiende a cero peligrosamente, incluso aunque haya una promoción exagerada para lo que es la demanda real de ese "producto". Lo que Avelina nos cuenta es simplemente un síntoma más de que el éxito del conceptualismo es un "bluff".

Daniel Pérez dijo...

Pregunta número dos: ¿Por qué nadie falsifica arte conceptual?
Respuesta: porque no tiene sentido falsificar al arte falsificado.

Andrés dijo...

Avelina me he vuelto adicto a tu blog, espero con ansia siempre la siguiene publicación.
Los ladrones por lo visto no son simples delicuentes, tienen un conocimiento profundo de lo que es el Arte, si no ellos, si quienes los mandan. No desprecio a los curadores que apoyan piezas conceptuales, entiendo su tiempo que han dedicado al estudio, pero en esta comparación, el que roba o manda robar tiene un conocimiento y un sentido de apreciación mucho mayor que aquellos.

Las piezas conceptuales son tan baratas que es el museo o las institución la que les aporta un valor, cuando normalmente debería de ser lo contrario. Si un museo es importante lo es en mayor parte por la colección que alberga...

Un abrazo

Andrés dijo...

Avelina has escrito o escribiras algo pronto, acerca del Arte decorativo, ese que hacen para combinar los colores de las salas, del comedor y de las paredes de una casa.

Baldomero Hernández dijo...

Otra aportación del arte conceptual. Por lo visto los ladrones (o sus clientes) difícilmente entienden el valor de una obra conceptual. Es más fácil robar objetos de arte convencional, cuyo valor, relativo, está basado también en conceptos, análisis, estudios, ensayos, de críticos e historiadores del arte, que legitiman tal o cual artista. Llama la atención que el más robado sea Picasso, que para mi gusto no tiene el valor que se le atribuye.

José dijo...

TOUCHE !!
Mejor no pudo haber sido! Me encantó.

EKO dijo...

"anónimo" o whatever your name is, más bien pregúntate tu qué significan las 250 mil libras de recado "I love ya" de Tracey Emin

Avelina Lésper dijo...

En primer lugar la distinción “arte tradicional y arte conceptual” es una deformación estética, los conceptuales tienen 100 años haciendo lo mismo, es tiempo suficiente para crear una tradición. La pintura que se hace hoy es contemporánea, sus preocupaciones, estética y estilos están completamente inmersos en nuestra actualidad. Los conceptuales no son modernos, tienen cien años sin evolucionar. Y no es más fácil robarse una obra de arte verdadero, ahí están los sistemas de seguridad, el asunto es que a pesar de que los museos y las galerías legitiman al anti arte pierden este valor al salir de las instituciones, y es evidente lo que menciona Andrés, la factura es barata, el precio es una arbitrariedad del marketing. El robo de las obras de Munch fue un secuestro, y pidieron el rescate a la aseguradora, eso podría haber sucedido con cualquier otra obra, a todas las aseguran. ¿Por qué no es así? ¿Por qué no secuestran la montaña de sal, la torre de monitores de video rotos, los restos de automóviles desarmados? ¿Por qué el marketing no funciona aquí?

Anónimo dijo...

Anxova, lo que tu dices no sé si es una estupidez, pero está claro que te faltan grandes dosis de educación. Tus otros argumentos tampoco me convence, si lo que vale es lo difícil vale más Dalí que Picasso, o hacer castillos de naipes de 15 plantas, que es más difícil que pintar un Warhol, que por lo visto también lo roban bastante. ¿Negocio endogámico? Claro! Como muchos en los que se mueven cifras astronómicas de dinero, como la joyería, la moda, etc!
Baldomero, a lo mejor quienes no entienden el arte no son los ladrones, si no sus clientes, por eso no roban conceptual, porque a sus clientes tampoco les gusta. A los ladrones creo que les da igual, roban lo que pueden colocar después.

Anónimo dijo...

Eko, también me lo pregunto lo de Tracey Emim y me parece exagerado, pero tú no me contestas a qué realidad responde el precio de la Gioconda. Te escapas?

Eko dijo...

"anónimo":
la Gioconda es una parte insustituible de nuestra Historia,ni antes ni después ha existido algo igual, es una forma de decir que no tiene precio. Eso no sucede con el recado de Tracy Emin, ¿cuánto valen las pintadas de un sanitario?

Anónimo dijo...

La Gioconda forma parte de nuestra historia porque paso un montón de Historia desde que la pintó leonardo. Con el arte conceptual de hoy en día no ha pasado porque pertenece al presente. Crees que cuando la pintó leonardo valía lo que vale hoy? Sabes tú lo que va a valer el conceptual cuando dentro de siglos también sea historia antigua? Te has dado cuenta de que los artistas no valen lo mismo siempre?

EKO dijo...

El arte conceptual tiene 100 años de edad, y se ha dedicado a repetir la primera idea del urinario-Adán, mientras que la pintura no ha dejado de evolucionar. Las obras conceptuales dentro de siglos no van a valer nada, como objetos resultado de la moda, van a ser como los vhs, las computadoras pasadas, los teléfonos viejos, etc. Solo lo que genera valor conserva su valor. Leonardo siempre fue un artista apreciado.

Asterión dijo...

Como suele suceder, desde hace unos cien años, los argumentos terminan por convertirse en asuntos de relativismos.

Ya sabemos que las obras adquieren determinados "valores" (culturales, históricos, económicos, etc.). Por ello, no tiene sentido cuetionar la validez del arte a partir de estas ideas.

Que la manera en que se percibe una obra es algo relativo, eso es elemental, es de primaria, y no deberíamos perder el tiempo así.

El asunto es: ¿es posible determinar la calidad de una obra (más allá de su valor monetario)? La respuesta es sí, porque esto depende de la manera en que dicha obra responda primero a una tradición, la manera en la que dialogue con esta (conocmiento, manejo de las técnicas, desarrollo del oficio, etc.), y segundo, a la capacidad de la obra en cuestión para proponer nuevos caminos, nuevas formas, nuevos estilos.

Es decir, la calidad de una obra la determinan las personas que saben de ello, lastimosamente, y los que saben de ello son, por lo general, los artistas.

Lo siento mucho, pero no puedo pedirle opinión sobre arte a un cirujano, del mismo modo en que yo no pretendería hacer una operacion de cerebro sin estar preparado. ("Zapatero a tus zapatos")

Los conceptuales (o cualquier otra denominación aberrante que exista) lo son en virtud de su absoluto descoconocimeinto de la tradición, y de su incapacidad para proponer nada nuevo.

Bien se dijo antes, los conceptuales llevan cien años haciendo lo mismo, y lo terrible es que creen que están innovando. Y eso sucede en todas las esferas del arte.

En el caso de la poesía, la mayoría de gente, dizque poetas, escriben en verso libre simplemente porque no tienen la más remota idea de las formas. Es decir, la poesía actual lo que revela es inoperancia, incapacidad, no revolución.

El arte es un oficio, como cualquier otro, por eso mismo, quienes lo ejercen, deben aprender las "reglas". Quien se las salta sin concerlas, y sigue poniendo bacinicas en un museo, simplemente no tiene idea de nada.

Y bueno, la bacinica ha de ser una metáfora del destino de dichas "obras".

Saludos.

Anxova dijo...

Perdone vuesa merced, Anónimo, oh, siento haber herido sus sentimientos... aunque espera, no he llamado estúpido a nadie... ¡es verdad! Y por otra parte, releyendo lo que has escrito... pues lo siento, me sigue pareciendo una estupidez. Una estupidez de alguien enfurruñado, una estupidez confusa, pueril... pero estupidez es lo que mejor resume su contenido. Aunque que hayas escrito una estupidez no tiene por qué significar que seas estúpido, Anónimo, no sé si pillas la diferencia.

Tras este inciso, volvamos al tema.

El arte es valioso de por sí, precisamente por ser irrepetible. ¡Sí, IRREPETIBLE! Su valor no está en lo que un crítico o un historiador hayan dicho. No está en el valor que un marchante le haya puesto o el dinero por el que el artista haya conseguido colocárselo a su comprador. Los maestros del pasado -o actuales- siguen siendo consultados por los artistas de las siguientes generaciones. Siguen despertando la fascinación y la admiración de la gente amante del arte. Nadie puede volver a pintar como haría Rembrandt, Otto Dix, o Freud.

En cambio... ¿una lata de mierda de Manzoni? ¿Un vídeo de Sierra? No sólo son perfectamente copiables sin que haya merma alguna en el aspecto visual. Sino que en este tipo de "obras" lo menos importante es justo el aspecto visual. Se supone que es la "idea", el "concepto" lo que vale su peso en oro. Y si hay algo repetible una y mil veces es precisamente LA IDEA. El arte ha demostrado a lo largo de su historia que se pueden hacer infinitas variaciones de una IDEA (concepto) y tener infinitas obras de arte maravilloso... ¿Cuántas veces ha pintado Cézanne el monte Santa Victoria? ¿Cuántos autorretratos se han hecho los pintores, llegando en algunos, como Rembrandt, a ser un tema habitual? Si el concepto fuese tan importante como creen los adalides del conceptualismo, sólo el primer cuadro de un tema tendría algún valor.

A mí, personalmente, este criterio me parece muy tonto. Me recuerda a los alumnos principiantes, que cuando por segunda vez los pones a dibujar la misma estatua dicen: "¡Eh, esta estatua ya la dibujé!".

Anónimo dijo...

Asterión, estás diciendo que la poesía en verso libre no es poesía, no es arte? Vaya... Hablas de reglas, pero tienen que ser las mismas para todas las épocas?
También a Eko: eso de que el conceptual lleva 100 años sin cambiar lo decis vosotros y os quedais tan tranquilos, pero yo creo que sí ha cambiado. De todas formas no me apetece seguir este diálogo, unos me dicen que digo estupideces y otros que ya saben lo que va a pasar dentro de 100 años... Yo no estaré para verlo ni tengo ni idea de cómo será el arte. os mando saludos y os deseo más tranquilidad.

Anxova dijo...

Me emociona el candor de nuestro anónimo. ¡Cree que el arte conceptual valdrá mucho dentro de 500 años!

En su candorosa mente, infiere el futuro valor de Sierra o Manzoni del actual valor de los da Vincis...

Es decir, ¡Cree que Leonardo vale sólo por ser viejo! Ergo, la historia ha sido injusta, ¡porque los hay más viejos! ¡¡Y tan viejos como Leonardo hubo cientos de pintores, y hasta con más cantidad de obra!!

¡Si hasta en los vinos no siempre el más viejo es el que más vale! Es un criterio tan simple, tan tonto, que parece mentira que diga algo así todo un Anónimo...

Anxova dijo...

Bueno, Anónimo, me alegro de que hayas decidido ir a descansar un poco... hoy no andas muy fino. Que pases buena noche.

Asterión dijo...

Anónimo: es una lástima que todo lo que expuse se reduzca al problema del verso libre. Pero bueno, seguramente no me supe explicar.

No, no se trata de que el verso libre no sea arte, claro que sí puede hacerse poesía con verso libre. Por supuesto. Lo que quise decir es que la mayoría de poetas de los últimos cien años, que escriben en verso libre, lo hacen no porque retuerzan las reglas y las superen, sino precisamente porque las desconocen. Es decir, el verso libre lo que dio fue cabida a que todo mundo creyera que podía escribir. Igualmente, el arte conceptual dio cabida para que cualquiera creyera que podía dedicarse al arte.

En cuanto a las reglas, claro que cambian, y son los artistas los que las cambian, pero las cambian en virtud del diálogo que establecen con la tradición, para luego así impulsarse hacia nuevos derroteros.

Es una verdad de perogrullo, pero no podés cambiar algo que no conocés.

Un artista puede hacer arte conceptual, o en todo caso, puede jugar con eso como parte de su contexto, de ser parte de una época, pero primero, debe saber dibujar y pintar, así de sencillo.

Un poeta puede escribir en verso libre, pero primero debe ser capaz de escribir un soneto.

Un cineasta puede hacer cine à la Michael Bay (diosito no quiera), pero primero debe saber cómo putas se enciende una cámara.

Saludos.

Anónimo dijo...

que fácil era por lo menos decir "me he pasado, perdona", pero lo tuyo Anxova ya se pasa de la mala educación. Si siguera interviniendo en este hilo podría decir que lo que mejor define a los comentarios tuyos de Eko y Asterón son estupideces, y luego tú decirme que los míos son además gilipolleces aunque yo no sea gilipollas. Y yo te respondería "pues los tuyos son la memez más grande que ha parido madre", y luego vosotros "y tú más, etc... Te das cuenta de que no quiero dialogar así? Lo dicho, más tranquilidad, en especial para tí.

Avelina Lésper dijo...

No necesitamos esperar cien años para que las obras conceptuales valgan una barbaridad, en Chelsea hay ahora mismo tres envolturas de chicles de menta arrugadas en $10,000.00 dlls y las sumas estratosféricas que alcanzó Hirts en su auto-venta-subasta, el punto es un sobre precio causado no por el valor de la obra, es resultado del marketing, y esto ¿Cuánto va a durar? Y vuelvo a la cuestión si el marketing pone ese precio ¿Por qué no lo roban? Tienen lugares para colocar las envolturas de chicles, hay coleccionistas de este anti arte ¿Qué sucede entonces?

EKO dijo...

Anónimo: whatever your fkn name is, tienes razón, tú si aprecias las obras conceptuales y la mierda de Manzonni huele a flores, yo cada vez que salgo a la calle y piso una mierda de perro no puedo dejar de pensar en vosotros, en la profundidad de sus obras y sus ideas.

Anónimo dijo...

pensar en "nosotros"? no sabía que formara parte de algún grupo. No soy artista, solo un espectador que le gusta el arte. Aprecio la buena pintura, por supuesto, y la buena poesía, y también el buen arte conceptual. Ya te dije que firmo anónimo porque me lo permite la dueña del blog, por favor, mi nombre ni es "fkn" ni nada parecido. De verdad que alucino con los humos que hay aquí. Vuelvo porque creo que con Asterión se puede hablar tranquilamente, o eso creo. Mira, es verdad que el verso libre ha abierto las puertas a mucho sinverguenza, y el conceptual también. Pero no te parece que la pintura, es decir, óleo pintado sobre un lienzo, también habierto las puertas a muchos que usan esos elementos pero que no son arte ni mucho menos? La pintura tienen mucha historia, en éso estamos deacuerdo, y por eso muchos llevan mucho más tiempo pintando bodegones y paisajes horribles por afición ¿son arte? También el lápiz y el papel llevan mucho tiempo permitiendo que haya mucho "poeta".

Anxova dijo...

Lo que quieras, Anónimo. No creo haber sido mal educado, sino irónico. Pero si te hace sentir mejor, perdona por responderte en ese tono. No entiendo esa obsesión conmigo, los demás también te han contestado y no te ha parecido tan mal.

No obstante sigo pensando que no has estado fino, Anónimo. Has dicho simplezas una tras otra, falseando lo que los demás habían dicho, tomando la parte por el todo... como mínimo, repito, no has estado fino.

Pero en fin, supongo que serás víctima de una terrible incomprensión y persecución injusta por la que también te pido perdón aunque no creo tener culpa alguna de ella.

Continúo tras este nuevo inciso...

Asterión, totalmente de acuerdo contigo en lo de la técnica, y en lo demás. Una buena medida del talento de un artista es cuántos aprendices han ido a aprender de él. Ya en el Renacimiento, en Italia, iban los jóvenes artistas (un tal Buonarrotti, por ejemplo) a copiar los frescos de Masaccio y Giotto.

EKO dijo...

Anónimo: La pintura mala no es arte, ni la poesía mala, pero ¿Cuáles son las reglas o parámetros que nos dicen cosa conceptual es mala o está mal realizada? No existen. Como dice Asterión no puedes hacer algo sin conocer las reglas ¿cuáles son las conceptuales? Por eso cualquier cosa es arte y eso hace de esto un fraude.

Anónimo dijo...

¿El buen arte conceptual? ¿Cuál es el bueno, o el malo? ¿Cómo se diferencia el buen arte conceptual del malo? Sería interesante saber cuál es el criterio de calidad en arte conceptual.

EKO dijo...

Precisamente, that’s the point my friend, no existe, parte del dogma conceptual es haber roto con todas las reglas,menos las de ser parásitos de las instituciones culturales. Por mi que existan, pero que no digan que es arte.

Anónimo dijo...

Eko, me refiero que hay arte conceptual que me gusta y otro que no me gusta igual que hay pintors que me gustan y otros que no, el arte es subjetivo, como bien dijo Baldomero a él Picasso le parece sobrevalorado, a otros les parece un genio.
Las estupideces y simplezas de Anxova las dejo en el aire, pero le pido perdón por pensar que son estupideces y simplezas.

Asterión dijo...

Anónimo: por supuesto que hay muchos que intentan hacer poesía solo con algunos rudimentos, por eso ves en cada pueblo que hay muchos señores que saben rimar e improvisar, tal y como aprendieron en la escuela o de sus mayores, pero claro que no se han dedicado a eso ni lo han estudiado a fondo como para proponer algo. Solamente aprendieron un patrón. Igual sucede con mucha gente que aprende, con cierta habilidad motora, a dibujar o a pintar con ciertas bases o rudimentos, pero no profundizan nunca ni llegan a dominar y a superar las técnicas, esos son los que aparecen en televisión enseñando a pintar paisjes, tinajas y casitas con el sol de fondo. Y siempre son iguales. Terminan siendo artesanos, igual que los conceptuales. Cualquiera puede imitarlos. La "irrepetibilidad" del arte es uno (y solo uno) de los elementos que lo separan de otras prácticas.

Un artista plástico no solo debe demostrar que medio sabe dibujar y pintar, debe demostrar que sabe hacerlo bien. Pero es justo ahí donde la mayoría queda desnuda, y por eso mejor ni se atreve, y por el contrario, edifica teorías o dogmas pseudorevolucionarios, que ocultan la falta de talento.

El artista escapa de su tiempo. Los contemporáneos siempre quedarán atrapados en su contemporaneidad. El "David" está desnudo, no usa ropa del renacimeinto; el "Moisés" tampoco, lleva trajes como si fuese griego. Más fácil aún: Luke Skywalker no anda pantalones campana de los setenta, como sí lo hace el capitán Kirk. ¿Cuál de los dos es más icónico para nuestra cultura?

Saludos.

EKO dijo...

Anxo:
Es muy precisa tu idea de la repetición y el valor del concepto. El concepto ha acompañado al arte desde Altamira, solo ahora han separado al concepto de la obra, y con conceptos muy mediocres. EL arte no es solo ideas, es la realización de esas ideas en obras y aquí ha desaparecido eso, basta la idea, por lo tanto el arte ha desaparecido.

JuanMa dijo...

Efectivamente, la separación idea-imagen, unido a las teorías institucionales del arte son las claves para "entender" este arte de la secta duchampniana.

ültimamente pienso mucho en los "conceptos". Por ejemplo, ¿qué son "Las meninas"?. "Conceptualmente" es un retrato de grupo. Ergo lo que hace de esta obra una de las mejores de la historia del arte no es el qué, sino el cómo.

Esto ocurre con muchísimas obras más. Lo que hace que una obra sea excelente, y trascienda en el tiempo es, ha sido y será el cómo se ha hecho. Porque ideas tenemos todos y todos los días. Ahora bien, la resolución de Velázquez, Vermeer o Hopper no la tiene casi nadie.

Anxova dijo...

Bueno, no te metas con los pantalones de Kirk (que no son de campana, van enfundados en unas botas altas)... o yo te hablo de Jar-Jar Binks (no saquemos aquí el eterno enfrentamiento estartrequense-estarbuarense).

Por cierto, anónimo, debías haberme hecho caso e irte a dormir, tu último comentario te deja aún peor. Yo al menos he dicho qué me parecía estúpido. Tu intento de insulto hacia mí es mucho más patético. No se es inteligente por desearlo mucho, lo siento por ti.

Andrés dijo...

Bueno solo un par de días no he visitado el blog y veo que han tenido abudante debate.

Yo me voy a atrever a responder la pregunta de Avelina acerca de porque no se roban esas piezas de arte conceptual.

Amigos, Avelina, yo creo honestamente que todos deseariamos tener una obra de arte en casa, al menos todos los que andamos por este blog, y en función de eso, ¿Qué obra elegirias, una que por si misma tenga un valor, o aquella que necesita constantemente de propaganda que le confiera valor?. Es decir, yo creo que no se roban el arte conceptual porque este no genera su propio valor, necesita de marketing, de un experto que lo recomiende, de una institución que lo respalde, etc. Un Van Gogh no necesita nada, solito se fue cotizando.

Un ejemplo hay un pintor aqui en Guadalajara, que aunque ha tenido algunas expocisiones, no es quien esta siempre en museos, o que constantemente hablen de su trabajo, me refiero a Carlos Larracilla, es un pintor muy joven, aun asi, un día me encontré un cuadro de él en una tienda de antiguedades, 30 mil pesos un cuadro como de 50 x 70 cm. Hermoso el cuadro. Insisto, estas piezas no necesitan de marketing ni de curadores, solas se cotizan. Por tal motivo nadie se roba una pieza de arte conceptual.

Javier Muñoz Nájera dijo...

El arte es un reflejo de aquella estructura que conocemos como cultura
(conjunto de costumbres y creencias)
El arte conceptual nace en el siglo XX, bajo un esquema cultural capitalista y de masificación;
una gran parte de la producción de piezas de arte conceptual usan como materiales de
factura latas, cajas de cartón y desechos de objetos producidos masivamente.
A mi parecer, no es coincidencia que las grandes esferas del poder apoyen
ferreamente el arte conceptual, porque en cierta forma, lo que dicen estas "piezas"
es un discurso aprobatorio del sistema. Apoyar este arte, es una forma de justificar o
aprobar la manera en que todo fluye:
"Industrializar genera desechos, pero así son las cosas y estos desechos son parte de nuestra cultura".
Una acumulación de latas viejas y oxidadas nos mueve, no por su valor artístico, sino porque
tenemos en mente las filas impolutas y radiantes de latas en los anaqueles del supermercado.
¿Acaso no hay algo torcido en concretar esta idea pensando que se verían mejor las latas nuevas?
¿Acaso no nos sentimos obligados a pensar que, el verdadero valor estético de estos objetos
existe cuando están nuevos y en su contexto original?
Antagónicamente, considérese lo siguiente:
Seguramente varios han visto estas nuevas bolsas de mano hechas a partir de los empaques metálicos de las frituras y las papas fritas.

En un sentido hipotético:
Si pusieran en una galería,una junta a la otra, una acumulación de empaques
de papas fritas sobre el piso y una bolsa de mano tejida y construida a partir de los mismos empaques,
¿Tendría sentido seguir llamando arte a la acumulación de basura?
En torno a esta "exposición hipotética":
a) Ambas piezas defienden discursos mutuamente excluyentes:La acumulación
de bolsas vacías de papitas nos dice: "Es parte de nuestra cultura(se sobreentiende que se dirige a la
cultura global, ya que de ello se jacta el arte conceptual) contaminar y esta acumulación es una muestra
de ello, claro que referida a algun aspecto en particular". La pieza no tiene una intención de denunciar,
ni siquiera de criticar. Tiene una función exclusivamente informativa o de reproducción, en tanto
reproduce lo que dice.
En cambio, pensemos en lo que dice la bolsa de mano reciclada.
Primeramente, nos dice que, incluso un monton de basura inservible es un diamante en bruto para la mente dotada de ingenio y
de la imaginación artística tan despreciada en estos días por
nuestros teóricos del arte.
Segundo: La bolsa de mano reciclada es una afrenta en forma de objeto de consumo:
El montón de basura contaminante se vuelve, a través del arte. un objeto que dificilmente irá a dar a la basura; adquiere a través de la factura tres nuevos valores, a saber: un valor de uso(la bolsa como tal), un valor de signo(moda), y un valor de simbolo(reciclaje)
b) Curiosamente, si preguntáramos el precio de ambas piezas, la acumulación de bolsas de papitas vale una fortuna. En cambio, la bolsa hecha a partir de bolsitas de frituras es asequible.
c)Finalmente, el hecho de que un montón de basura se vuelva un hermoso bolso de mano, tiene una esencia poética.
Dicha metamorfósis es arte, sin más ni menos. Llámese factura, planeación, diseño, pero todos estos procesos van acompañados de un "algo" que difícilmente poseen las piezas conceptuales. Ese algo es la poesía.
Una gran mayoria del arte conceptual apela a los lugares comunes, al cliché y al desprecio por las culturas(cuando el ser humano es
eminentemente cultural).
Lo que dicen estas obras es "la poesía de la vida esta muerta, querámoslo o no".
Saludos a los lectores.

Anxova dijo...

Estupenda reflexión, Javier.

Dimo Java-Lee Garcia dijo...

Ladrón encuentra cabeza hecha de tocino y llama a la policía
(1:55 p.m.) LONDRES (Reuters) -

Un ladrón británico que se tropezó con una obra de arte que confundió con una cabeza humana conservada en un tarro, se asustó tanto que llamó a la policía para que acudiera a la casa donde había robado.

El artista conceptual Richard Morrison había hecho la cabeza a partir de tocino envuelto en un marco de alambre, flotando en un tarro de formaldehído.

Después de que el ladrón llamara por teléfono, la policía echó abajo la puerta de la casa de Morrison, situada en Liverpool, con el objeto de inspeccionar el lugar. Morrison regresó a casa y se encontró con que había sido asaltada dos veces, una por el ladrón y otra por la policía.

"A partir de la información recibida, era de vital importancia que investigrámos, para asegurar que no había nada sospechoso", dijo el detective inspector jefe Stephen Naylor, de la Policía de Merseyside, en un comunicado divulgado hoy, martes.

"Al señor Morrison se le explicaron los motivos de los daños causados y nos disculpamos. Se está trabajando para reponer la puerta", agregó.
Morrison dijo al diario The Times que entendía por qué el ladrón pudo haberse confundido con su obra de arte.

"Es, obviamente, una pieza muy macabra, y supongo que a primera vista parece una cabeza, pero nunca imaginé que pudiera provocar esta reacción.
Supongo que los policías se aferraron a la idea de vivir un momento de 'El silencio de los corderos' cuando irrumpieron en mi casa", dijo.
"(El ladrón) tuvo una crisis de confianza y confesó su delito a su madre", comentó Morrison que le había dicho la policía.

http://mensual.prensa.com/mensual/contenido/2003/08/20/uhora/uhora_curiosidades.shtml

educervera dijo...

Hola, no he podido leer todos los comentarios, pero me gustaría decir que pienso que el problema del arte conceptual no está en sí mismo, sino en que sea introducido dentro del mercado del arte. Como decía Eko, se trata de ideas, y, si alguien quiere comprarlas o venderlas, quizás se deberían incluir en el mercado de patentes... Por otro lado, poder dar rienda suelta a tus emociones, convicciones, ideas o elaborar teorías fascinantes sobre la existencia partiendo de las latas vacías de la cena o de los condones usados del vecino es libertad en estado puro, y demuestra que el arte, entendido como algo inmaterial, está en cualquier parte.Está en nuesta mente, que es parte de la naturaleza. Ese creo es el valor real del conceptualismo. El error esta meterlo en los museos y venderlo. Lo veo más en aulas de filosofía.

Avelina Lésper dijo...

Dimo Java-Lee:
GRacais por la nota esa es una de las razones por las que los objetos conceptuales no son suceptibles de robo.

educervera dijo...

Hola a todos de nuevo. Muy divertida la anecdota,jaja. Solo quiero matizar algo que dije. En realidad, sí que veo cabida para el arte puramente conceptual en un museo, pero con finalidad educativa, bien enmarcado en su contexto e incluso explicado. De lo contrario, es como pretender que alguien aprenda matemáticas enseñándole sólo el simbolo de la raiz cuadrada.
Aprovecho para expresar mi enhorabuena por este blog. Gracias

guillermo sepulveda treviño dijo...

Les sugiero a todos hagn una prueba que yo acostumbro a ahcer para divertirme. Por favor no vean ninguna obra antes de leer el concepto que la sostiene o la legitimiza como obra de arte. Acto seguido de acuerdo a lo leido, traten de imaginar la obra creada?, y despues sorprendanse, de que lo que van a ver jamas sera como el texto que le avala, y a cad quien les dejo el derecho de sorprenderse......
Guillermo Sepulveda

guillermo sepulveda treviño dijo...

Perdón a todos por las fallas en el tecleo del reciente texto que envie: Estaba adormilado! Pero de todas maneras sorprendanse de lo que son capacez algunos criticos, curadores y artistas, de prestigio? para hacernos ver algo donde no hay nada.
Guillermo

Carlos Pérez Bucio dijo...

Hola, Avelina, ahora que descubro tu blog, me viene a la mente una conferencia en el claustro de Sor Juana con Daniel Lezama, Erik Castillo y Rodriguez Doring y una crìtica que creo eras tú (es que no te conocía y apenas descubro tu blog). Está disponible en línea aquella ponencia? Me interesó mucho y creo que has tomado una posición muy valiente, muy arriesgada. Nadie se atreve hoy en día a cuestionar el traje nuevo del emperador. Bravo. Ya me puse de seguidor de tu blog, saludos.

Avelina Lésper dijo...

Carlos Pérez Bucio:
LA conferencia está subida en este blog, se llama La Pintura támbien es arte contemporáneo, está bajando el cursor en los textos del 2009, y bienvenido.

Fer Lyle dijo...

Leo el artículo y no salgo de mi estupor. Nadie roba arte conceptual por que parecería que los ladrones entienden mas de arte conceptual que la autora de este blog. Perdón por mi aterevimiento, pero si algo caracteriza al arte conceptual es que no necesita fabricar objetos para existir. Y cuando es necesario algun objeto, éste no tiene valor artístico como tal, porque lo que vale es el concepto no el objeto. Para que robar el urinario de Duchamp? Cualquier urinario puede ser el de Duchamp. El urinario no es una escultura es solo un objeto ilustrativo del enunciado duchampiano que en su momento representó un ataque directo al sistema de Salones de Arte. Repito, parece que los ladrones de arte si entienden sobre arte conceptual.

Avelina Lésper dijo...

Eso justamente es lo que estoy diciendo en el texto, que lo que tiene valor es el concepto, luego esto no es Arte, es solo un enunciado arbitrario que trata de cambiar la naturaleza de un objeto, sin conseguirlo. El anti arte conceptual no requiere de más comprensión, un objeto es lo que es, nada más. Y no existe el ataque al sistema de salones del arte, estos objetos sin el contexto que los define no existen, son adictos al contexto, luego no son Arte, son adictos a los museos, las galerías, bienales y discursos, luego no son Arte. Y por eso nadie los roba. Nadie se va a robar el urinario de tu casa, tu tranquilo, aunque pueda ser de Duchamp.

Fer Lyle dijo...

Que un enunciado sea o no sea arte siempre puede ser discutible. Hay muchas otras opiniones que sí consideran que un enunciado, o una idea, puede ser una obra de arte. En cuanto al contexto, creo que toda obra de arte se vuelve incomprensible si no tenemos la informaciòn de para que se hizo y con que objetivo y por quienes. No serìa nada extraño que, acabada nuestra civilizaciòn, dentro tal vez 100.000 años, una futura civilización encuentre en una excavación arqueológica un electrodoméstico cualquiera y lo consideren una escultura artística representativa de nuestra época.¿Que dirían de una pintura renacentista donde se muestre un ángel? Tal vez pensarían que en esas épocas los humanos podían volar. Lo que importa en todo arte es la calidad. Dentro del conceptualismo hay obras malas y obras buenas. Solo algunos pocos entrarán por la puerta grande de la historia del arte. Aplicar pintura sobre una tela o madera, esculpir una piedra o un madera no hace que una obra sea buena o mala sino el cómo se hace y el interés que despierta en el observador. Todo arte necesita que el que lo observa tenga cierto grado de informacon para poder comprenderla completamente. Leonardo dijo que el arte es una cosa mental. Tambien lo es en aquellas obras que se concretan mediente ciertas habilidades artesanales.

Carlos Pérez Bucio dijo...

Con respecto a lo que comenta Fer Lyle, esta reflexión le interesó mucho al escritor francés Bernard Noel. En su libro "La castración mental" llega a la conclusión de que si en la obra lo que vale es la idea, el concepto y no el objeto, entonces no tiene caso aspirar a ser visual.
Por otro lado, en una película cuyo título no recuerdo, un ladrón le comenta a sus compinches que quiere tomar cursos de arte para saber qué tipo de obras combiene robar. Entonces uno de ellos le responde: para eso no necesitas cursos, simplemente te robas el cuadro más feo y de seguro es el más caro.

Anónimo dijo...

jajaja "al arte contemporaneo nadie se lo roba"
auch eso dolio!
sos increible, evelina no cambies nunca..

nimbemon dijo...

Avelina: encuentro muy particular el vínculo directo que haces entre "robabilidad" (a falta de otra palabra mejor) y valor estético. Reducir el valor total (trascendencia, importancia,incluso belleza) de una pieza a su robabilidad es situarla únicamente como moneda de cambio en la lógica del mercado. No todo lo valioso es robable ni viceversa: obviamente nadie roba arte conceptual porque su valor, me parece, radica en una abstracción, un discurso que a pesar de inmaterial también es valioso.
Saludos, n.