lunes, 15 de junio de 2009

MODELS AS MUSE

Steven Meisel. Linda Evangelista en "Love" Collection primavera/verano 1991 Dolce& Gabbana

“¡Oriana! ¿Qué haces desdichada? ¡Te has dejado los zapatos negros! ¡Con un vestido rojo! -dirigiéndose al criado- dígale a la doncella que le traiga a la señora los zapatos rojos”. Así interrumpió el duque de Guermantes a Swann que les hablaba con tristeza de su enfermedad, la duquesa se cambió de zapatos y dejaron a su amigo en la calle para irse a una cena. Este es el final del El mundo de Guermantes de la novela En busca del tiempo Perdido de Proust. Para el infinito Marcel la descripción detallada de un sombrero, un bolso o unos zapatos era una apasionante investigación entre sus musas y amigas que significaban la autoridad de la elegancia o la vulgaridad. La moda es parte sustancial en la creación de sus personajes, el estilo de vestir es tan importante como sus preferencias sexuales o su lenguaje. Esa es la función de la moda, convertir en placer nuestra necesidad de ser y ha hecho de ese placer una industria. Las modelos en este negocio son inspiración y sin embargo las desechan con la misma frialdad con que tiramos un par de zapatos. El diseñador Marc Jacobs reconoce en esta extraordinaria exposición el valor de las musas en la creación de la moda Model as Muse, Embodying Fashion, en el Metropolitan Museum de Nueva York.

THE GOLDEN AGE.
To win the race? A prettier face! Brand new clothes and a big fat place. George Michael.

La fotografía de Richard Avedon dónde la modelo Dovima luce un vestido negro con un largo lazo de Dior, está recreada con un maniquí y dos elefantes de cera. El cuello larguísimo de Dovina rivaliza con las trompas fálicas de estos gigantes que ella toca con la seguridad de una domadora. La gente que viene a esta expo es un termómetro de lo que se lleva en las calles de Nueva York, son modelos, diseñadores o fashion addicts. El recorrido empieza en los 50’s con las fotografías ultra sofisticadas de Richard Avedon, Irving Penn y Horst P. Host. Las musas son delgadísimas, elegantes y nada infantiles, son mujeres que ya tienen edad de llevar joyas. El blanco y negro hace rostros míticos, imposibles. El triángulo perfecto es modelo, diseñador y fotógrafo, son un menage a trois que tiene felices frutos, las celestinas de este menage son las revistas, Vogue, Harper’s Bazar y las que han imitado a estas dos catedrales. La exposición es un montaje de escaparates que recrean las fotos emblemáticas de cada década, son maniquíes con los vestidos originales, a un lado vemos la foto original y la cédula de cada modelo y su fotógrafo. El escaparate de los 50’s tiene una proyección de Funny Face con Andrey Hepburn, en donde Fred Astaire imita a Irving Penn y busca a una modelo que además de bella tenga aire de inteligencia. Las modelos de esta época tienen la elegancia citadina les otorgó la guerra, son mujeres que ya toman decisiones. La siguiente década son los 60’s y los cambios son violentos, aparece Twiggy y la revolución sexual, esta híper flaca, andrógina con su pelo cortísimo, es la primer modelo con aire infantil y sus mini vestidos de niña Balthus mostrando el culo a todo el mundo. Las mujeres tienen una imagen más agresiva, violenta, Veruschka se pone pestañas postizas para aparecer toples, los vestidos son transparentes y las piernas abiertas. Las primeras modelos negras, Donyale Luna, Naomi Sims, abren la puerta a otras razas y otra estética. Si el hombre puso el pie en la luna, las mujeres lo pusieron sobre la verga del hombre con la píldora en el 62. El escaparate reproduce la moda espacial, Star Treck en su primera versión, con Paco Rabanne, Yves Saint Laurent y Oscar de la Renta. Lo importante era ser moderna, no estar cómoda. La contribución que hicieron a la libertad sexual y racial los fotógrafos, los diseñadores y las modelos fue fundamental, porque crearon la imagen de los personajes que encarnaron esa nueva era.

THE BODY POLITIC.
I’ll hold on to my freedom. May not be, what you want from me. George Michael.

Es la foto de Jerry Hall con un bistec sangriento y crudo en el ojo por Helmut Newton. En los 70’s la revista Cosmopolitan hace su aparición en la moda y trasforma la conciencia colectiva de las mujeres hablando de sexo abiertamente y con portadas de Francesco Scavullo. Surgen las modelos de escote en V hasta la cintura, Lauren Hutton, Margaux Hemingway. Filman American Gigolo y nace una campaña feroz “No-Bra”. Los desnudos se vuelven fotos de moda, desde Charlot Rampling con Helmut Newton para Vogue hasta las descaradas portadas de Cosmopolitan la imagen de la mujer deja de ser pasiva en el deseo sexual, ahora elige y manda. Lisa Taylor es fotografiada por Newton con las piernas abiertas, mirando codiciosa a un hombre del que sólo vemos las nalgas. El Sida todavía no existe y Jerry Hall posa desnuda y en una limosina convence con una fellatio a Jagger de dejar a su nicaragüense esposa. Cheryl Tiggs y Rene Russo bailan un tango, las imágenes de las mujeres que aman a mujeres llenan las revistas, la fantasía de ellas es la fantasía de ellos, dos bellezas entregándose a un placer inalcanzable para los hombres. Para ver este escaparate pasamos por la cadena de un antro y oímos música disco, el Studio 54 is alive.

SUPER MODEL.
We were living in a fantasy, we won the race. Freedom. George Michael.

La sala es una pantalla gigante con el video de George Michael de Freedom, la canción que representa el fenómeno no esperado en los 90’s: las modelos son el producto, las dueñas de la portada, su nombre es más importante que el del diseñador, ellas son la firma. La gente sabía sus nombres, Naomy, Cindy, Claudia, Linda, Christy. Los contratos superaron todas las expectativas del mercado, se convirtieron en súper millonarias y por fin reivindicaron una profesión en donde la explotación era la única forma de negociar. Y entonces surgieron los sociólogos, los psicólogos y las feministas. El odio por el éxito las hizo culpables de la enfermedad del siglo, la anorexia es el castigo divino para quien las admire y la muerte su pena final. Lo contradictorio es que haya más obesos que anoréxicas y de eso no culpen a nadie en particular. Los súper modelos trasformaron la industria, las pasarelas se planeaban según sus agendas y era impensable que alguien lanzara su colección sin por lo menos Carla Bruni en el escenario. Estas mujeres pusieron orden en una emporio de miles de millones de dólares y le hicieron justica a decenios de años de trabajo de cientos de chicas que vieron como las revistas y los diseñadores se enriquecían sin que ellas recibieran un porcentaje de lo que generaban. Si el feminismo reconociera lo que esta raza de hermosas ha hecho por las condiciones laborales y sociales de las mujeres ganarían en inteligencia y estilo. El escaparate pone a barrocos contra minimalistas Chanel y Versace, el mítico Gianny, contra Armani y Karan, en una pelea callejera de alta costura con motocicletas y cadenas, de Chanel por supuesto, la música de fondo con Geroge Michael a todo volumen: You’ve gotta give for what you take, Freedom.

THE BRANDED BODY.
I think it’s time I stopped the show. There´s something deep inside of me. George Michael.

Para irnos desaparece la belleza total, es más importante ser rara que bella, Kate Moss se fotografía metiéndose severas líneas de cocaína en The Sun y Nadja Auermann tiene las piernas más largas de la Historia. Las fachas andróginas se ponen de moda porque no tenemos que amar como si solo existiera el instructivo de la Biblia, existe la realidad de los que cambian el camino del cielo por el de la calle y son felices. Con la creación de la Unión Europea se realiza el cónclave de las marcas y los diseñadores, no más tiranía de las modelos y comienza el tráfico de niñas rusas, croatas y serbias al mundo de la moda, rostros perfectos y piernas eternas por poco dinero: el gran negocio. Las súper modelos ahora son primeras damas, empresarias y pierden sus maletas en Heathrow. Los rostros multiculturales, orientales, negras, latinas y sobre todo del este de Europa hacen de la moda un sitio planetario. La belleza es experiencia, carácter, las modelos confiesan lo que han vivido, no más inocencia. Hoy esa década dorada de los 90’s se disuelve en el siglo 21, tal vez por eso Marc Jacobs hizo este homenaje, para recordarnos lo que esta industria y sus bellos soldados han hecho por el mundo, por su cultura, su identidad y por el placer de vivir.

Model as Muse, Embodying Fashion, en el Metropolitan Museum de Nueva York, del 6 de mayo al 9 de agosto del 2009. Publicado por Laberinto de Milenio Diario el 13 de Junio del 2009.

14 comentarios:

Eduardo Olbes dijo...

Me encantó la contradicción que haces patente comparando los obesos y las anoréxicas - que hay mas obesos que anoréxicas pero que allí si no culpan a nadie. Pero en general, cuando la moda apartir de los 60, y esp las modelos se parecen más a niños quinceañeros y malnutridos, pues es obvio que la gente que está diseñando la ropa no es gente que alguna vez han pasado tiempo amando a una mujer. A la mayoría de los hombres no nos gustan esos extremos. A mi personalmente prefiero a una mujer que tenga cuerpo de mujer, que se parezca a una mujer.... y de los pocos que logró eso fue Ungaro.

Xavier De la O dijo...

Veo que te estás divirtiendo en NYC, excelente artículo, cada dia me vuelvo más fanático de tu blog.

Daniel Pérez dijo...

Esta nota me recuerda que la Naturaleza es atrozmente injusta, arbitraria y derechista; le regala a cada generación las venus y los adonis que circulan por las pasarelas y con el resto hace un trabajo mediocre; premia y condena a puro capricho, y no nos deja ninguna posibilidad de apelación; no hay Dios ni Marx que pueda con ella...

Avelina Lésper dijo...

Daniel: La Belleza y Dios son inventos de la humanidad, podemos cambiar sus leyes en cualquier momento. El Arte es la capacidad de recrear esa belleza.

Andrés dijo...

Parece que visitar tu blog Avelina se volverá una costumbre, leerte me parece una delicia, placer que hacía mucho tiempo no experimentaba.

...si La Belleza y Dios son inventos de la humanidad, y si El Arte es la capacidad de recrear La Belleza, ¿Hay un medio para recrear a Dios?, preguntome...

Avelina Lésper dijo...

Las religiones inventan y recrean a dios todo el tiempo, y esto es una de las razones que tiene a medio mundo en guerra, y por la que mujeres mueren apedreadas o los niños son ultrajados. No es buena inveción dios, es una atrocidad.

escosura dijo...

Es verdad que la moda empapa "En busca del tiempo perdido";al final de "Por el camino de Swann",Proust describe a Odette de Crecy caminando por el Bois de Boulogne con un abrigo y un tocado de plumas,anunciando una presencia física de la elegancia que se perpetuará hasta "El tiempo recobrado".Y tocando un palo más concreto,existe un hilo que se extiende también por las 7000 páginas con continuas referencias al gran modisto Fortuny, hijo del gran pintor español.Personaje central en la moda de inicios del S.XX, y al que el Museo del Traje de Madrid ha dedicado una sala al lado de Balenciaga. Lástima que la mayoría de la gente no sepa ni de su existencia

Andrés dijo...

La religión es el medio para recrear a dios (me gusta la idea de quitarle la "de" mayúscula), creo que tienes razón, ese es el medio, y que medio mas pobre e ignorante hemos como humanidad inventado para acercarnos a dios, prefiero por mucho al Arte que nos permite acercarnos a La Belleza, aunque bueno ya lo has y lo iras documentando, como vivimos actualmente una decadencia frente a esto.

Avelina quiero el texto o el audio de tu participación en Radio UdG. Prometiste ponerlo en el blog.

Saludos.

Avelina Lésper dijo...

escosura: Cuentan en una biografía de Proust, que la corbata color perla de su foto más famosa, fué una sugerencia de Oscar Wilde. Así es la presencia de la moda.

Avelina Lésper dijo...

Andres: no he subido mi entrevista porque tengo un percance técnico aún por resolver.

Daniel Pérez dijo...

Yo creo, Adelina, que la cultura y su compulsión al gregarismo nos somete a una tensión permanente entre nuestros sentimientos más profundos y verdaderos y la necesidad de vincularnos a las corrientes centrales de opinión y a los prestigios sólidamente consolidados. En otras palabras, la moda, lo que se debe usar, lo "in", lo mayoritariamente aceptado como cánon de superioridad, lo que reconocemos como lo verdaderamente apropiado, todo eso nos cautiva y ejerce una poderosa influencia sobre nuestra voluntad; de allí proviene, creo, el irresistible atractivo de las modas, que no se reduce al tema de las vestimentas sino que se extiende a todos los intereses y actividades humanas. Las modas de las faldas cortas y las melenas largas nos cautivaron y nos arrastraron tanto como las modas del marxismo, el estructuralismo o la semiología, entre tantas otras; y fue así como las modas del arte abstracto, el informalismo o la instalación se impusieron en el terreno de las artes plásticas. Lo que quiero decir con esto es que el prestigio de las modas determina tanto lo que debemos usar como lo que debemos creer; es por eso que vivimos épocas de barbas y cubismo o de ecología y arte conceptual. La miga del asunto pasa por el impulso de formar parte de la manada.

mau dijo...

http://jezebel.com/5244815/the-costume-institute-has-no-clothes

espejo doble dijo...

Muy buena Porpuesta de Blog.. me intereso mucho.

y además me la recomendó una amiga Artista.

Pasaré seguido.

saludos desde Argentina

Árbol Sabina dijo...

Gracias: me dejas pensando y ese es un regalo. Yo fui de esas feministas antimodelosanorexicasdañinasparalasadolescentes. Pero tu artículo me ayuda a replantear algunas cuestiones.

Soy fiel seguidora de tu blog desde "Virgins like..." en el Milenio: compartí el artículo con todo contacto en mi lista: pusiste palabras a la gran frustración que es ir a ciertas galerías. Incluso en París me pasó y quise pensar que no estaba lista, pero no, con tu artículo puede aceptar que sí, sí habías grandes farsas en esa exposición de arte contemporáneo.