jueves, 26 de marzo de 2009

LA PINTURA TAMBIÉN ES ARTE CONTEMPORÁNEO

De izquierda a derecha: Daniel Lezama, pintor. Avelina Lésper, crítica. Erik Castillo, crítico y curador. Arturo Rodríguez Doring, pintor. Sylvia Navarrete, curadora de la exposición y crítica.

Plutarco nos dice que la soberbia nos vuelve ciegos. Estamos viviendo un asunto de excepción, la negación de algo que es realidad y que esta negación afecta la apreciación del arte. Es la creencia supersticiosa de que la pintura no es arte contemporáneo imponiéndole el adjetivo de arte tradicional para situarla en la esfera del pasado. Es una apreciación simplista, interesada y equivocada. La pintura como el dibujo, la escultura o el grabado son arte contemporáneo, que estén realizados con técnicas depuradas no los ubica en el pasado, están realizadas hoy por artistas vivos. Es evidente que los que se llaman a sí mismos contemporáneos hacen esta clasificación que es una descalificación para proteger sus intereses e imponernos una visión a la que no podamos cuestionar ni criticar. Se trata de decir esto sí es contemporáneo y en eso estriba su calidad y si no te gusta es que no lo entiendes. Este argumento es una imposición dogmática, no aceptan dudas, no quieren crítica, lo que llaman arte contemporáneo no soporta escuchar la verdad, por eso niega que el público pueda opinar y se escandaliza cuando alguien dice esto no es arte, es una actitud de secta religiosa que impone sus verdades. El anti-arte ha hecho de la creación artística algo que invade los terrenos de la religión, las cosas no son lo que vemos, tienen un valor metafísico sólo visible para los que creen en ellas. Así, el arte dejó de ser el resultado del trabajo y la creación para ser el resultado de creencias, literalmente el curador es un hacedor de milagros. La pintura no tiene esta arrogancia, más humilde, ella demuestra en sí misma lo que es desde el primer golpe que da al mirarla, para disfrutarla no requerimos de un intermediario que nos indique en que reflexionar y su contemplación nos aporta y nos involucra en la estética que crea. En cambio los objetos del anti-arte sin explicación no logran esa transustantación que los vuelve arte. Y desgranando los hechos, el arte es sólo para los que lo hacen y los speech makers que lo explican, crean una simbiosis parásita y cómplice en la que se protegen el artista y su curador. Y se protegen de la pintura. Es una realidad que si pones una pintura buena al lado de una cáscara de plátano o un balón pateado, la gente va a mirar a la pintura. Contra eso lo único que pueden hacer los curadores y sus artistas es apelar a la novedad como la gran virtud. Nada de esto es nuevo, ya cumplió 100 años, están de aniversario los urinarios y las latas de mierda y desde entonces nada ha cambiado y no ha mejorado. El urinario y la lata de mierda que son las Capillas Sixtinas del arte conceptual siguen sin ser superadas y en cambio sí nos hemos visto sometidos a miles de repeticiones y copias con otro tanto de explicaciones. Los discípulos de Duchamp son los enterradores de sus ideas. Ante esto lo que se vuelve original y extraordinario es la pintura. Yo me pregunto por qué algo que ya cumplió 100 años no tiene cabida también dentro de lo tradicional como le llaman al arte con técnica. En este momento propongo una clasificación más específica y exacta, arte con técnica y anti-arte anti- técnica. La pintura, desde ese primer perfil dibujado sobre una sombra tiene la intención de comunicarnos algo, ser memorable y de ser arte. Por esto hoy vive una situación doblemente adversa al verse marginada por algo que inició como el anti-arte, como la expresión que negaba el valor de la pintura y que anunciaba que los museos eran sitios obsoletos. El traspaso de papeles trajo grandes beneficios porque abrió la puerta a miles de personas sin talento y sin los altísimos estándares de calidad y maestría exigidos durante siglos para ser considerado un artista y se vieron apoyados por teóricos que aplaudieron la extravagancia para buscar un rompimiento que dejó muy poco a cambio. Las revoluciones tienen que crear un nuevo y mejor estatus, cuando se estancan prueban que la sociedad se ha equivocado y eso es lo que ha sucedido con esta revolución. Su estancamiento y conformismo la ha convertido en la nueva clase burguesa, este anti-arte es oficialista, asexual y conservador, ligth y banal, proselitista y predicador. Sus preocupaciones son inmediatas y a pesar de sus arribismos filosóficos, son pueriles en sus ideas y discursos. Los pintores saben que están solos ante el mundo con su obra y que lo único que la respalda, que la hace fuerte, que argumenta a su favor es el resultado del trabajo, la impresión del público, la satisfacción interna, el avance y los hallazgos del lenguaje. El valor de la pintura no requiere que alguien le dicte una “reflexión” solo requiere que el espectador se estremezca o desee profundamente no abandonar nunca esa imagen, llevarla dentro y tratar de volverla a mirar. Se olvidan de que el arte está para que lo admiremos y lo cuestionemos, ahora tenemos con el anti-arte obras incuestionables, hay que forzar el entendimiento para soportar algo que no aporta ni estética ni filosóficamente. Mientras ninguna obra del anti-arte ha superado estéticamente al arte verdadero, tampoco lo ha hecho como idea, como planteamiento únicamente de la razón. Afirman que esa es su gran aportación y sin embargo no existe el Aristóteles, Schopenhauer o el Nietzsche del anti-arte. Esto es, ni pensadores ni creadores. La única forma de defender a la pintura es exponiéndola y conociéndola ahora que los museos están tomados por el anti-arte. La humanidad no puede seguir sin arte y es esencial para todos nosotros que los artistas, los pintores, dibujantes, escultores, los creadores del arte continúen con su trabajo.


TEXTO PARA LA MESA REDONDA LA PINTURA TAMBIÉN ES ARTE CONTEMPORÁNEO.
EXPOSICIÓN
“METRÓPOLIS. EL MITO DE LA GRAN CIUDAD. PINTURA 1980-2000”.




18 comentarios:

Rubén dijo...

Por supuesto que la pintura también es arte contemporáneo, exactamente igual que la performance o la instalación. Ya otro tema es dilucidar qué es buena pintura, buena performance, o buena instalación (sí, el arte malo existe), algo para lo que, de toda la vida de Dios, viene bien un poco de perspectiva.

Avelina Lésper dijo...

No existe arte bueno o malo, es arte o no es arte. Así como publicar un libro no te hace escritor, hacer un cuadro no te hace artista. Otra cosa es que el asunto conceptual no es arte en ninguna de sus formas.

Mario Albarracín dijo...

Excelente.
El abandono del dibujo por esta moda conceptual me parece muy triste también, sobre todo porque el dibujo en el hombre es primario al habla.

Eduardo dijo...

Excelente lo de "el urinario y la lata de mierda son la capilla sixtina del arte conceptual".

Anónimo dijo...

mucha pena escucharte en la ponencia...se ve que desconoces del tema. No se trata de oponerse por llevar la contra. Tienes razón, tener un espacio para escribir sobre arte tampoco hace a un crítico de arte.

mariano dijo...

Muy buena la reflexión y la forma de exponer los argumentos, que hace ver todo esto que dices como realmente es de evidente.

Avelina Lésper dijo...

Anónimo:
Haz tocado los dos únicos argumentos de los conceptuales y sus curadores: “si no te gusta es que no sabes o no entiendes”. Si dices la verdad de lo que ves y llamas a la mierda, mierda y a la basura, basura, entonces no eres “buen crítico”. Los conceptuales llaman inteligentes a los que los aplauden, yo no acostumbro a aplaudirle a la mierda, aunque esté en un museo.

Rubén dijo...

Avelina, te enrocas y después tienes muy difícil salida, el debate queda anulado con puntos de partida como esto que dices:

"No existe arte bueno o malo, es arte o no es arte. Así como publicar un libro no te hace escritor, hacer un cuadro no te hace artista. Otra cosa es que el asunto conceptual no es arte en ninguna de sus formas.

¿No existe el arte malo? ¿No existen los pintores malos? ¿No existen los escritores malos? ¿Dan Brown no es escritor (malo)?

Avelina Lésper dijo...

Rubén:
Si hay pintores malos y escritores malos, la diferencia es que no son artistas, Dan Brown es un escritor porque vive de escribir en su maquina pero eso no lo hace ser Proust, así como insisto que no hay arte malo, los que no tienen el nivel simplemente no son artistas. Esto es claro en la trascendencia, hay gente que por eso pasa al olvido, porque también se confunde al éxito con el talento, el éxito puede ser casi un accidente, volvemos a Dan Brown, que ahora no da golpe y no puede escribir, pasará la moda del tema cristiano y él va a desaparecer. El éxito es una cuestión de mercado, de publicidad, y no crea artistas. Aunque a veces si coincida éxito y arte.

Rubén dijo...

No, Avelina, creo que no me respondes. ¿Has leído el último post de mi blog? El cuadro del imitador de Durero que custodia el museo de Vigo, ¿no es arte? (mal arte)?

Avelina Lésper dijo...

Rubén: ya lo leí y no es arte, aunque el tipo sea pintor, no es artista.

de luz se trata... dijo...

Avelina un aplauso por tu acertada opinion, los cuestionamientos y diferencias habrìa que validar de quien se expresan

Xavier De la O dijo...

Avelina, excelente ponencia, espero que la lean muchos "curadores" para que se vayan dando cuenta de que la gente se esta despertando y muy pronto una lata con mierda va a ser simplemente eso.

Ruben: un performance no pertenece a las artes plásticas, pertenece a las arte escenicas y es ahi donde deben evaluar si es bueno o no.

Liliana dijo...

Saludos Avelina, me identifico con tu opinión pero creo que a los que estuvieron en la ponencia les hace falta estar actualizados. El arte "conceptual" mal llamado contemporáneo (porque contemporáneo es algo que se refiera al AHORA) es un arte que nació en los 70´s!! y no porque las instituciones de arte estén llenas de gente que nació en esa década (o antes) significa que es actual. Cito a Jodowsky cuando habla sobre la función del arte: El Arte es para curar. El arte "conceptual" curaba los males sociales de los 70´s, 80´s y tal vez 90´s (no creo) pero no cura los males actuales. El arte verdaderamente contemporáneo es un regreso a lo figurativo, a la técnica, a los referentes visuales de mi generación: los videojuegos, las caricaturas, los tatuajes. Te invito a que busques el libro The Upset, young contemporary art. La introducción de Pedro Alonzo un libro que sienta las bases de lo que esta sucediendo HOY en el arte. El desarrollo de nuevos movimientos como el lowbrow o surrealismo pop, el gótico, el expresionismo, el hiperrealismo, pero no como los conociamos antes. Y sobre todo la nueva actitud del ARTISTA ménos pretencioso, cercano a su público y a diferencia del arte "conceptual" en el que la obra trata al espectador como un idiota, el regreso a lo figurativo y a la técnica (no sólo la tradicional tambien uso de herramientas digitales eso sí siempre minuciosas) el nuevo arte contemporáneo se relaciona con el espectador y se identifica. Te recomiendo como referencia la revista (o página web) de Juxtapoz actualmente la revista de arte más vendida en Estados Unidos. Saludos y mucha suerte!

Manuel Mugica dijo...

Decir que una lata de mierda es arte es como decir que dejar caer un montón de piedras en una lámina es música
Manuel Mugica

Fausto Marcelo Ávila Ávila dijo...

Estoy totalmente de acuerdo, creo que el arte debe comunicar, y entre más sencillo llegue el mensaje es mejor la comunicación. Gracias, Sus textos son un gran aporte, y los leo porque intento ser pintor. Gracias y saludos desde Colombia

Fausto Marcelo Ávila Ávila dijo...

Totalmente de acuerdo, el arte debe comunicar, y como la poesía mientras mas sencillo sea el mensaje es mejor la comunicación. Y, no es arte porque es más bien artesanía, el arte crea

Aranza Vásquez dijo...

Artesanía? Te das cuenta de las categorías que estás utilizando? Eres consciente que la división entre arte/artesanía se produce en un momento histórico específico? Creo que ni si quiera has reflexionado de lo que implica el lenguaje que utilizas.
Y "el arte crea" pues qué es Dios o qué. El arte NO crea, de dónde te sacas eso? El arte es producción