domingo, 15 de marzo de 2009

CRUELDAD

Otto Dix, Retrato de Hugo Erfurth.


Parrasios cuando pintó el retrato de Prometeo encadenado compró un esclavo. Lo encadenó y sin darle de comer y beber lo hizo posar durante jornadas agotadoras, necesitaba ese rostro que mira al cielo buscando clemencia. Los ayudantes le pidieron piedad para el anciano esclavo. Parrasios respondió “es mío, lo he comprado”. Caravaggio para pintar la muerte de la virgen fue por el cadáver de una prostituta y trabajó hasta que el cuerpo entró en descomposición. Los obispos al verlo le reprocharon el excesivo realismo, “está verdaderamente muerta”, asunto grave para el dogma porque contradice a la fe. Rembrandt pintó después de la muerte de su esposa a un buey abierto en canal, dorado y rojo, colgando la fuerza y la carne, inerte, demostrando lo que vale un cuerpo sin vida. Las personas no podían mirarlo, es demasiado carnal, casi humano. Aquí la constante es la maestría. El arte es representación y se vale de los medios necesarios para que el objeto plasmado supere a la realidad. La obra le tiene que otorgar una condición que antes no tenía, el cadáver de una prostituta es una virgen muerta que impacta y evidencia los mitos; si ella muere no existe la eternidad. La obra es la demostración del talento y la técnica del artista. Degas observaba los caballos en el hipódromo y después en su casa recordaba y recreaba las composiciones con figuras de madera, para el público sus hermosos cuadros en parte eran resultado de la paciencia de un caballo que conocía la virtud de posar sin protestar.
Pero el arte ha dado un giro y la explotación de la crueldad es un negocio más rentable que la explotación del talento. Desde que Beuys se paseó con una liebre muerta explicándole la pintura que él no entendía, los nuevos autores que desconocen el arte de la representación convocan a la barbarie para atraer al público a exposiciones que son un circo despiadado. Utilizando los mismo efectos e ideas del cine gore de la más baja serie b, crean obras en donde el único talento es la decisión de asesinar a un animal, humillarlo, maltratarlo y despojarlo de su dignidad. Han sustituido el talento por la crueldad. La muerte o el sufrimiento del animal es la obra misma. La belleza animal es utilizada y masacrada.
Los caballos colgantes de Maurizio Cattelan; los animales cortados en canal sumergidos en formol de Hirst; el perfomance de Gulliermo Vargas “Habacuc” dejando morir de hambre y sed a un perro atado en una galería, con la complicidad infame del curador y una excusa absurda con sentido social para permitir el sacrificio. Y podemos seguir porque hacer esto es fácil, un cerdo muerto abrazado por una performancera, la Abramovic con su propia liebre muerta, Xu Bing pintó cerdos como pandas, les puso máscaras y los metió en una galería para que se rieran de ellos, etcétera. Ahora la obra es el poder del que declara que como todo es arte, también la barbarie es arte. La realidad es que es más fácil hacer un carrusel con caballos muertos y putrefactos o meter animales en formol que pintarlos como Walton Ford o Delacroix. Motivar la crueldad metiendo peces en una licuadora o glorificarla haciendo de la galería un sitio sin límites y dejar que un animal muera ahí adentro. El discurso es aun más inmediato que las obras y los curadores gritan, “se escandalizan de esto y no de las muertes de la guerra o la violencia en la sociedad”. Dos mentiras en un solo discurso, porque sí nos escandalizamos por la guerra y nos indigna la descomposición social. Y la ni la guerra ni los noticieros son arte. La recreación es arte. El combate de las amazonas de Rubens, su violencia, las lanzan entrando en esas abundantes carnes y los caballos con espuma es arte, exhibir un animal muerto no es arte. El perro de Otto Dix, noble con un perfil riguroso y preciso, los gatos de Balthus, son arte, la demostración sanguinaria para enmascarar la cortedad de un autor no es arte. En la misión de escribir la Historia entran intereses que imponen la trascendencia de personajes que estarían mejor en el olvido, eso hace que su presencia se mantenga dentro de un ámbito en el que sólo el verdadero arte debe estar presente. Las mentiras no son eternas, los mitos caen siempre a tiempo.

Publicado en Laberinto de Milenio Diario el sábado 14 de marzo, 2009.

18 comentarios:

Anxo dijo...

Chapeau!

Anónimo dijo...

Me parece que el arte conceptual se ahorró el paso de la realización. Pretenden sustituir con cadáveres in situ lo que el Arte verdadero hace con rigor y virtuosismo. Pero la crueldad es un tema tradicional del Arte... Allí siguen con la tradición.

María Cristina Ríos dijo...

Estimada Avelina:

He seguido de cerca sus columnas en Laberinto, me parece muy pertinente volver a los clásicos para juzgar lo contemporáneo, en particular su referencia a Caravaggio y Rembrand para mostrar la maestría de sus respectivas aportaciones al arte de sus tiempos. Yo también creo que la constante es la maestría y deberíamos construirla nuevamente como ideal regulativo para juzgar las creaciones artisticas de hoy, es inaceptable la falta de imaginación en el arte de hoy, en especial el performance.

Así como es verdad que "no cualquier bodrio merece la pena de la imprenta" como afirma mi amigo Evodio Escalante en su "Recuento de la crítica literaria en México", de igual forma en el campo del arte no cualquier bodrio merece la pena exhibirse en un museo.

Con respecto al chantaje de algunos presuntos artistas que para justificar la legitimidad de sus propuestas nos acusan de hipócritas por escandalizarnos de la crueldad contra animales como objetos de exhibición artistica, estoy de acuerdo con usted de que son mentiras. No me parece justo intentar legitimizar una práctica aduciendo más injusticia en la práctica de la guerra o la violencia, es como comparar dos males y elegir el menor, pero quien dice que hay menos dignidad en un animal, eso solo habla de su degradación espiritual, la cual se refleja en su supuesto arte también degradado.

En todo caso más que corrientes artísticas son una especie de secta que intenta despertar a la humanidad y crear una cultura de shock, que de eso ya los noticieros y periódicos mexicanos nos entregan bastante, estamos hartos de toda esa manipulación visual.

Hasta pronto, y felicidades por el valor de decir lo que piensa y estar del lado de la justicia, la verdad y la salud espiritual,

Saludos cordiales,

clariana dijo...

Me ha gustado este artículo. Es verdad que hay actuaciones que realizan algunos "artistas", que yo creo que no lo son, utilizando la crueldad y las víctimas son casi siempre los animales. Yo pienso que debería haber una legalidad que impidiese a esos deshumanizados realizar y exponer estos actos. Saludos.

Anónimo dijo...

Apreciada Avelina


Mi nombre es Daniel Montero y en este momento desarrollo mi tesis doctoral en la UNAM con el tema “Arte Mexicano en los años 90”. Para dicha investigación me he avocado a realizar una serie de entrevistas con dos objetivos: conocer de primera mano declaraciones de los actores de esta década y poder recopilar información pertinente para el proyecto. Considerando su papel en muchos de los procesos de esta década me gustaría solicitarle una entrevista con el fin de enriquecer mi trabajo.

Por supuesto quedo a su disposición y a su disponibilidad de horario para realizar la entrevista.

Le agradecerñia muchisimo si me porprciina una dirección de correo electrónico a al cual me peuda dirigir más personalmente

De antemano le agradezco su ayuda
Daniel Montero

guillermo sepulveda treviño dijo...

AVELINA
EXCELENTE ARTICULO. NO CONOCIA ESTA OBRA DE OTTO DIX. EN QUE MUSEO O COLECCION SE ENCUENTRA?
SALUDOS
GUILLERMO

Avelina Lésper dijo...

Daniel dame tu un mail y me pongo en contacto para que me envíes las preguntas.

Avelina Lésper dijo...

Guillermo: ese hermoso Dix lo vi en el Museo Thyssen-Bornemisza, era una expo dedicada a este cuadro y los bocetos previos. Los dibujos son extraordinarios.

Raquel Vigderovich Blank dijo...

Lic. Lesper, no quería dejar pasar la oportunidad de comentarle que leí su excelente artículo del sábado 14 de marzo, donde tristemente observamos que la crueldad, enorme crueldad humana ha acompañado desde siempre al ser humano, siendo ahora su más cercana consejera.

in Black dijo...

creo que es muy delicado el asunto de "¿qué es arte?" pues, como dice el cliché: es subjetivo...

yo decía, lo admito, todo es arte.

y en cuanto supe de la perfomance de guillermo vargas, con habacuc, me cuestioné duramente "qué es arte?"

"si todo es arte, eso tambien es arte..."

pero un bicho dentro de mi, superó mi "creencia" y concideré absurdo... pues la muerte del perro sucedería frente a mis ojos, la guerra no. Ademas está el tema de la ideología... lo del perro fue... absurdo.

Aún así, pienso que todo puede ser arte, a medida que se interpreta el entorno; o como dices tu... la recreacion. Y como el arte es subjetivo, cada uno interpreta como se le da la gana...

pero atar a un perro hasta la muerte es ciertamente un acto de protesta estupidamente inutil...
o dejemoslo solo en inutil

Rubén dijo...

In Black: tal vez se trate, sí, de arte, aunque del malo y más cruel. ¿No resolvería esto tu conflicto?

Avelina Lésper dijo...

No es arte, utiliza el lenguaje del cine, ya no digamos gore, del cine serie b que todo el mundo sabe que es infra cine, y además quieren que lo tomemos como arte. Abusar de animales no los hace transgresores, los convierte únicamente en lo fieles cumplidores de las religiones monoteístas en donde abusar de las bestias es parte del privilegio de ser humanos y estar hechos a la semejanza un creador ficticio. Por eso tener piezas de caza es un símbolo de poder, es la representación máxima del abuso, y eso lo usan como lenguaje artístico, no aportan, las piezas de caza existen desde hace siglos y además con la arrogancia de querer que lo admiremos como si en eso hubiera un poco de talento.

Dídac at dídac dijo...

y que pasa cuando el torero, mata al toro? es arte? o es estetica del dolor?

mariano dijo...

Yo creo que la crueldad, el mal, la cara oscura de la naturaleza humana, la muerte...han sido siempre los focos en los que el arte ha puesto la mirada.
Pero para poner el foco sobre eso no hace falta EJERCER la crueldad.
Esto es como el cretino (él dice que es artista) que echó fuel sobre las aguas de la Costa da Morte, (ya bastante castigadas por culpa de otros cretinos que al menos no van de artistas), y lo explicaba diciendo que era una "denuncia".
Hay muchas formas de denunciar las cosas, y precisamente si un artista puede recibir tal nombre es porque puede transmitir las cosas sin tener que usar la literalidad, recurriendo a los lenguajes visuales y plásticos que se le suponen conocidos.
El arte "contemporáneo", cuando no cae en la literaturización, cae en la literalidad. No es necesario que un artista haga sufrir a un animal para denunciar el sufrimiento de los animales, o para "crear" una reflexión sobre esto.
Podemos entender la idea sin ese derroche de agudeza metafórica.
Estos "artistas" son como los humoristas que tienen que explicar los chistes...no es que sean malos artistas, es que simplemente, no lo son, no son capaces de transmitir nada sin acogerse a un acto que de por sí sea impactante (no por su mediación). No conocen las herramientas de su oficio ni las quieren conocer.
No se trata de que haya arte bueno y arte malo, es que hay cosas que NO son arte, como hay cosas que no son cine, o hay cosas que no son un coche, o un televisor.
Por mucho que alguien lo haya instaurado como dogma, hablar con una liebre muerta no es arte, no lo ha sido nunca ni lo va a ser nunca...ni bueno ni malo.

Avelina Lésper dijo...

Estoy de acuerdo contigo Mariano esa es la gran diferencia, ejercer la crueldad no tiene que ver con recrearla y eso es patente en la literatura. Yo creo que no hay arte malo, el arte no tiene categorías morales que además como la gran mayoría de las leyes morales varían según las costumbres. Esto no es arte porque como todo en el arte contemporáneo no es resultado ni del talento ni del trabajo del creador o “ideador” en este caso. En cuanto a lo del toro, mira yo creo que es cruel pero aquí el torero toma riesgos que no toma ningún artistas contemporáneo conceptual, yo creo que si Hirst se metiera al mar por los tiburones no habría ni uno en formol, o si ese tipo que dejo morir de hambre al perro tratara de amarrar igual a curador y dejarlo sin comer no habría existido jamás el performance abusivo que hizo, muchos toreros han muerto en el intento, y estos tipos ¿Quién ha muerto haciendo una obra? Nadie. Ahora las tauromaquias de Goya o Picasso eso si es arte, y volvemos, es recreación.

Anxova dijo...

Exactamente, sin recreación no hay arte. Acabo justo de colgar en mi blog un texto sobre naturaleza y arte, que casualmente incide en esto.

Creo que quien piensa de verdad que el arte ha sido alguna vez totalmente mimético, es que no se entera mucho de qué va esto del arte. Porque cuanto más realista sea un dibujo de un perro, tanto más abstrae el artista, tanto más utiliza los "trucos" de la profesión, tanto más artificio o "mentira" (por aludir al término usado por Picasso) está presente.

Por supuesto, la literalidad (para hablar de una silla pongo una silla, para hablar de la crueldad soy cruel) es algo totalmente diferente del arte. Es un recurso increíblemente pobre, limitado. Una "performance" como mucho constituiría una sola palabra, una sola letra de un relato que hasta el más sencillo cuadro sabe contar con locuacidad.

Hagamos un ejercicio de imaginación. Supongamos que quisiéramos contar una historia inventando un lenguaje nuevo en el que sus "letras" y "palabras" consistieran cada una de ellas en un acto performático, tales como tirarse un pedo, mear sobre una cruz, decir "gallina" en voz alta, matar un perro...

Pero esto, además de absurdo e innecesario, exigiría trabajo. Un trabajo enorme: primero codificar ese lenguaje, decidir cuál es cada letra, crear una sintaxis para manejarlas, inventar verbos mediante acciones, al final tendríamos un rudimento de lenguaje. Luego habría que pulirlo y entrenar al público para interpretarlo, entregando quizá un libro explicativo con las normas del nuevo código. Y después habría que ponerlo en práctica a lo largo de agotadoras sesiones que durasen varios días para decir quizá tres frases encadenadas. Y tendríamos que conseguir que el público lo viera sin bostezar ni largarse dando un portazo, y entendiendo cada coma. Es decir: mucho, muchísimo trabajo.

Pero la palabra "trabajo" no va con esta gente. Es más descansado decir que hay un código donde no lo hay, y por ahora les ha funcionado eso de llamar tontos a todos los que no lo entienden, aunque sea porque el insignificante detalle de que no existe. Incluso gritan, orgullosos, eso de "muera la inteligencia", y dicen que el código -inexistente- no necesita definirse ni transmitirse previamente para ser entendido. ¿O sea que nacemos entendiendo el arte conceptual? ¿Y entonces para qué insisten en que hay que leer tantos libros y estar al tanto de tantas teorías pseudofilosóficas para llegar a entender siquiera un poquito?

Si estamos genéticamente capacitados para entenderlo, entonces debe ser cierto que no vale nada, porque todas las exposiciones conceptuales están vacías, o son muy minoritarias. Y por supuesto, no es necesario estar al tanto de teorías como las de Danto o M. Fiz para decir si es arte o no, si nos parece una mierda o no.

Pero si no estamos genéticamente capacitados y es necesario un tremendo esfuerzo intelectual para entender que una lata llena de mierda es en realidad algo distinto de lo que vemos, sería también necesario crear el código que digo, y por ahora nadie se ha preocupado de hacerlo y dar las claves de su traducción. Simplemente, entonces, es MENTIRA que una performance cuente algo, más allá de la literalidad, y por supuesto es mentira que una performance o instalación sea arte, es decir, un código refinado, muy complejo, basado en las normas que rigen nuestra percepción, y que han sido investigadas y hasta burladas a base de ensayo y error por una técnica, desarrollada por incontables generaciones de artistas que han consagrado su vida a la profesión, y que lleva evolucionando desde que los primeros bisontes fueron pintados en Altamira.

En fin, el arte, afortunadamente, es otra cosa muy distinta de las idioteces.

Artemitza dijo...

Querida Avelina

He estado siguiendo tus artículos y no sabes como me reconforta saber que no he estado herrada en mis opiniones ante estas manifestaciones "artisticas" Encontrar una critica de arte como tú es como encontrar un oasis en el desierto.

Isaac MoS dijo...

Me encantaria que usted, como critica de arte, ya que habla de la crueldad animal en el arte o "arte" actual (como guste llamarlo) se enfoque mas en lo tradicional como son corridas de toros, Ya que somos testigos de un barbarie de la misma magnitud como usted lo expone en el articulo.