sábado, 3 de enero de 2009

ERES INVENCIBLE

El juramento de los Horacios. Jacques Louis David.

Observar al arte es una forma de consultar al Oráculo, los antiguos griegos y romanos creían en su capacidad para revelar la voz del destino. Esta fatalidad ha sido representada en grande s obras como vaticinios ineludibles, anunciando con claridad y certeza hechos que transformaron la historia de naciones y la vida de personas. Para la entrega de María Antonieta a la corte de Francia construyeron un pabellón en una isla en el Rin decorado con tapices que representaban Los Amores de Jasón y Medea. El pabellón estuvo abierto al público como una extraordinaria galería, entonces Goethe exclamó disgustado ante las imágenes de niños degollados, mujeres asesinadas y tronos ensangrentados, “¿Cómo ponen bajo los ojos de una novia estas bodas trágicas? Se ha evocado al más odioso de los espectros”. El arte anunció implacable y exacto el destino de la futura reina y del que ella misma afirmó “he nacido para traer desagracia”. Antes de estallar la Revolución Francesa, David tuvo dos encargos por parte de la corte, el primero pintar una escena de la historia de los Horacios de Roma, en donde tres hermanos le juran a su padre defender su patria hasta la muerte. Tienen la mano levantada y su padre sostiene las tres espadas, el manto rojo dice que se trata de una guerra sangrienta. El cuadro por su estilo y factura fue una obra revolucionaria para el mundo del arte y al entrar al Salón representó la imagen de la Nación. Al llegar la toma de la Bastilla cuatro años después, El Juramento de los Horacios fue la obra que anunció la Revolución y en el Juramento del Juego de Pelota los revolucionarios levantan la mano como los Horacios. El segundo encargo vaticina el destino de la corte y predice el Terror, Los lictores devuelven a Bruto el cadáver de su hijo. Esta obra describió el futuro que le esperaba a Francia: Bruto manda que decapiten a sus hijos al descubrir que planean una conjura contra la patria y su gobierno. Vemos como el padre recibe de espaldas el cadáver de su hijo y en la mesa hay unas tijeras que cortan el hilo que nos une a la vida. Con esta obra David dejó cerrada la suerte de Francia que vería como las cabezas de sus hijos, reyes y líderes caerían por traición. Van Gogh que poseía el delirio de los que vaticinan, pintó en 1889 La Noche estrellada que es una imagen de los bombardeos que sufriría Europa en la Primera Guerra Mundial. Esto lo confirmó Klimt con Las Fuerzas Enemigas de 1912, la Tres Gorgonas: enfermedad, locura y muerte. Lo que no veían los políticos lo vieron los artistas, ellos podían presentir el futuro trágico y con fatalismo pintarlo. En ese momento los posee Sófocles que guía su mano y les dicta “Una generación no cuida a la que sigue, hay un dios que las hiere sin darse tregua”. Ludwig Meidener pinta La Ciudad Incendiada en 1913, las llamas devoran casas y edificios ante los gritos aterrados de siluetas impotentes. Oscar Kokschka en 1914 pinta la Dama del Viento, cuando se creía que la Guerra duraría sólo unos meses el cadáver de un hombre es llevado por una mujer que es una muerte que lo protege. En 1923 La Mujer Oscilante de Max Ernst profetiza las torturas de los campos de concentración. La Persistencia de la Memoria de Dalí en 1931 le dice a España que la dictadura que padecerá con Franco no la podrá olvidar jamás. Cabezas de Jacques Hérold vaticina en 1939 la Segunda Guerra con un cielo cubierto de ceniza que una multitud observa con incertidumbre. Ya en nuestra década el arte conceptual es lo que llamaron los filósofos griegos un falso oráculo que sin embargo anunció algo, en su mentira predijo otra y prefiguró un destino: haber llamado arte a lo que no es arte, avisó que no había dinero donde decían que había dinero. Saturaron el mercado con inversiones basura como han invadido los museos de basura. El mercado financiero sostenido en fraudes y mentiras se derrumbó descubriendo su vacío. La producción en serie de la desgracia del arte es el anuncio de esta crisis y pasará a la historia como el otro gran fraude del siglo. Por eso yo le anuncio al arte verdadero lo que la Pitonisa de Delfos le reveló a Alejandro “Eres invencible”.

Publicado en el suplemento Laberinto de Milenio Diario el 3 de enero del 2008.

15 comentarios:

Rodrigo Cifuentes dijo...

Es agradable por fin encontrar una cara amiga en todo este circo de pseudo-pintores y artistas, gracias por devolver a mi mente la idea de que todavia hay un lugar para gente como yo un gran saludo.

Espero le sea posible revisar mi obra en el link siguiente.

Rodrigo Cifuentes

http://rodrigocifuentesotherness.blogspot.com/

Avelina Lésper dijo...

Es una injusticia que los espacios de los museos no estén abiertos a pintura como la tuya y el MUAC, el Tamayo o el Carrillo Gil, sean depósitos de basura. Tu "problema" es que no necesitas de los curadores, tus obras no requieren de sus discursos que la validen, la sostiene tu trabajo. En las nuevas relaciones del "arte oficial" los curadores requieren de gente mediocre que puedan manipular, el talento pone en peligro su existencia.

Rodrigo Cifuentes dijo...

Gracias por tus amables palabras, ya espero con ansia tu nueva entrada en el blog, saludos.

Rodrigo.

Rubén dijo...

Siento disentir, Avelina:

Hablar de David como el primer eslabón de una secuencia de artistas visionarios “verdaderos” que se corrompió con la llegada de lo conceptual es no entender nada de lo que precisamente David inauguró: el arte contemporáneo entendido más como filosofía que como estética. Fue David (entre otros del siglo XVIII) quien creyó que lo más importante en el arte no era la manufactura, sino los ideales a transmitir (en su caso patriotismo y virtud), como correspondía a una época que había descubierto en la consecución de lo sublime la verdadera razón de ser del arte, relegando a la mera belleza a un segundo plano. “Los Horacios” también cautivaron por su composición, es cierto, y, aunque menos, por su técnica. Sin embargo a nadie le importó saber que partes importantes del lienzo no habían sido pintadas por David. La lógica del taller hacía tiempo que estaba establecida, y se admitía sin problemas que los discípulos colaborasen en la obra del maestro, a quien sin embargo nadie osó discutir la autoría, cosa que ahora -¡200 años después!- los conservadores sí discuten a gente como Damien Hirst simplemente porque no utiliza sus manos en su trabajo. ¿Es que la mano de los aprendices se limitaba al trabajo sucio en el caso de David? Nada de eso. El rostro que soporta toda la tensión de “Los líctores” (la cara del propio Bruto), el elemento clave de la composición, es obra de un discípulo. Lo importante era la idea, y la gente lo entendía en el siglo XVIII. Warhol, que tampoco usaba demasiado sus manos, también lo entendió (en realidad la Factory no fue más que la versión posmoderna del taller de David o de Rubens). Creo que nosotros podemos entenderlo también.

Por otra parte: ¿qué es eso de un mercado saturado por el conceptual? ¿Estamos de broma? Las instalaciones, vídeo, land-art, etcétera, son precisamente el tipo de obra que siempre se ha vendido fatal, que no interesaba a los coleccionistas. El éxito del conceptual propició a finales de los 70 tal debilitamiento del mercado del arte que la reacción lógica fue una saturación –ahora sí- de pintura (acordémonos de las estrellas de la pintura de los 80). Sólo en los 90 se equilibró un poco la cosa: la pintura dejó de acaparar el mercado y el conceptual se recicló a través de estrategias que lo hicieran más vendible.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Enhorabuena por este magnífico blog. El arte verdadero es efectivamente invencible, pero crítica como la que haces aquí ayuda bastante a preservarlo.

de luz se trata... dijo...

excelente trabajo, sinceras felicitaciones¡

Avelina Lésper dijo...

de luz se trata:
Gracias, me imagino que la fotogrfia tambien esta Harta de que los conceptuales se apropien de fotografias o que hagan malas fotos y digan que son "obra".

ce. dijo...

o ya ni siquiera llegan a malas fotografías...hay justo ahora una exposición de Wolfgang Tillmans en la que puso papel fotográfico arrugado y de un solo color dentro de cajas de acetato transparente...le llama "lighters" y está en una de las galerías mas importantes en Madrid. El lo justifica diciendo que es una obra única...ja! poniéndome escatológica, todos tenemos obras únicas cada día...pero sabemos que sería una "falta de decencia y buen gusto" exponerlas...venderlas...promocionarlas...
en fin, saludos.

JMN STUDIO dijo...

Como acotación a este comentario, yo insistiría en el apoyo y difusión se le da a esta clase de trabajos en las revistas de arte y diseño.
He leído sobre este señor Wolfgang TIllmans, y por lo visto, existe una diferencia abismal entre cómo describe él su trabajo, y lo que realmente es.

Pareciera como si el arte contemporáneo es un collage de piezas y objetos mediocres, absurdos que no tienen cabida en ninguna disciplina seria, como sería la pintura, escultura, música, danza, teatro, literatura o cine, ni mucho menos cumplirán con un estándar de calidad, ni que decir de su originalidad.

El artista contemporáneo "le hace" a todo: le hace al vídeo, ha pintado, ha montado una instalacion,medio usa la computadora, se ha encuerado por equis circunstancias, incluso le ha hecho un poquito al diseño, pero pareciera que ninguna de las disciplinas basta(mejor dicho: bastará) para expresar su único e inigualable sentir artístico. Mejor aun: si el resultado es mediocre, ¡súper! sigue el canon actual de las obras.
El chiste es entrar dentro del circulo de vampiros del arte, que deciden qué es y qué no es arte.

Hasta hace unos cuatro siglos, se seguía hablando de los"genios": personas que destacaban en el mundo de las humanidades o de las ciencias, o en ambos casos. Nombres como: Leibnitz, Mozart, Leonardo , Newton, David o Durero se han perdido en el limbo.

Precisamente, un artista es algo asi como la contraparte de un científico: un genio de la expresión, que busca la verdad, pero no a través de las leyes que rigen el universo, sino a través de un medio abstracto(sea trazando una linea, modelando la materia o a traves de sonidos) que domina a su propia voluntad. un artista busca su propia verdad.
Un artista es un genio que nos muestra su visión particular del mundo, a través de su obra.

Hoy en dia se necesita un curador que nos explique qué es lo que el "artista" quiso darnos a entender a través de su obra. No vaya a darse el caso que nuestro grosero entendimiento carezca de la refinación necesaria para comprender el caracter magnánimo de esa cáscara de plátano, pieza que está un nivel conceptual que ni los mismisimos dioses del Olimpo podrían comprender.

Pero todo esto va más allá: El arte contemporaneo es tan, tan, tan "genial" en estos dias(nótese mi sarcasmo) que ha renunciado a ser genial, a tener que sorprender al público. Para sorprender al público tenemos esos groseros artilugios de la modernidad: esa pelicula animada en 3d,con efectos especiales,los shows de las estrellas pop o los edificios ultramodernos que diseñan arquitectos superestrellas.

¿No acaso, la innovación, la creatividad, son los padres de la sorpresa? Precisamente a falta de ellos, el arte contemporáneo ha renunciado a sorprender.

Lo único que es realmente sorprendente, en este caso, es ir al museo y contemplar una cantidad y variedad de objetos necios y mediocres, en cuyo absurdo, ese absurdo que arranca una sonrisa amarga al espectador, se justifica como arte, el arte de estos días.

Avelina Lésper dijo...

CE:
Hay otro “artista” que selecciono fotografías de una compañía aseguradora y el hecho de haberlas seleccionado es su obra y las va a exponer y vender etc. Las fotos son lavadoras descompuestas, techos con goteras etc, aquí lo que según esto lo hace artista es que no hizo el las fotos, las escogió y creo una “visión” con esto. Yo creo que ya lo que es su obra es la creación delincuente de sus mentiras.

Avelina Lésper dijo...

Ruben:
Los ideales tienen un vehículo que es el arte, el arte es sí mismo es un ideal. No se dejo la belleza en un segundo plano, lo que buscaron era que esa belleza tuviera un sentido social, que conmoviera al publico, como lo lograron las obras de David. Y si fueron premonitorias, el arte lo es, es oracular y el llenarnos de arte sin valor como el de Hirst y Emin por ejemplo, anunció la caída de la economía que era otra invención. Estamos saturados de obras conceptuales en museos y galerías, los museos son sus grandes compradores y los “hombres de negocios” que precisamente se hicieron ricos con estos fraudes descomunales. Comprar objetos sin valor artístico era el ultimo alarde de riqueza en una burbuja que ya hoy reventó, como espero reviente pronto la burbuja conceptual.

Avelina Lésper dijo...

JMN:
Los conceptuales han renunciado a sorprendernos porque ya no es posible sorprender, hemos visto como sus obras repiten las mismas ideas con los mismos medios hasta el hartazgo, nuestro Hartazgo por su puesto, ellos están “creando”. Es una constante lo que afirmas de que dicen una cosa de su obra y vemos otra, en eso yo creo que va en desajunte su carrera, hablen mejor de lo que trabajan, sus discursos nos describen cosas esplendidas y lo que vemos es mediocre. En cambio con el Arte a veces no tenemos suficientes palabras para describir su belleza, hay obras inenarrables en su perfección, ver un Bernini es una sensación inexplicable, hay cuadros que nos arrancan las lágrimas. Y en esto conceptual nos quedamos fríos, indiferentes, sin esa necesidad de contar lo que hemos visto, o sólo lo calmamos para liberar nuestra indignación. Es normal que vemos las obras conceptuales y reímos, no entendemos porque no las podemos tocar, no son valiosas, es decir, no es un oleo que evidentemente se daña, ¿que de delicado hay en una instalación de papel sanitario? Para mi la gran cuestión es ¿Qué persiguen? Ahora las publicaciones son cómplices de esto, porque son oportunistas, hay revistas que son corporativos y que estrían publicando eso o una revista de chismes rosas y como curadores y críticos baratos siempre van a existir, pues sacan una revista.

Rubén dijo...

Perdona que insista, Avelina, pero a partir de un momento de la historia (siglo XVIII) la belleza sí empezó a ocupar un segundo plano. Lo sublime desbancó a lo bello, y lo siniestro desbancó a lo sublime. Estoy simplificando, pero todo esto es historia del arte y estética básicas. Se trata de conceptos sobre los que escribieron gente como Burke o Kant, y que cambiaron la concepción del arte. Se podrán discutir los grados y las periodizaciones en que estos fenómenos se dieron, interpretar su significado, así como analizar sus interrelaciones y eventuales supervivencias (lo bello, por ejemplo, ha tenido sus repuntes, es cierto), etcétera, pero no negarlos. Para entenderlo bien te recomiendo "Lo bello y lo siniestro", de Eugenio Trías, que además explica este cambio de paradigma a través de una anécdota protagonizada por nuestro amigo Turner, de quien de paso podrás comprender mejor su renuncia -además de al dibujo- a la belleza.

Otra cosa sobre la que no se puede engañar a nadie (salvo que sea eso lo que se quiere oír en todo momento) es la cantinela según la cual las galerías están llenas de arte conceptual. Puede que en los museos e instituciones públicas el conceptual y sus derivados sean hegemónicos. Pero en las galerías (y en las ferias), la presencia de pintura, dibujo, escultura y fotografía es abrumadora.

Sobre la "caída de la economía" que mencionas no diré nada porque no la veo por ninguna parte. Quizás el capitalismo se esté desmoronando ante mis ojos y yo no me esté dando cuenta. En fin, espero que alguien me avise dentro de un par de años, cuando es seguro que ya toda la economía no será más que un montón de escombros y estaremos ensayando algún tipo de nuevo comunismo. Esta visión apocalíptica me recuerda algo que decía Rousseau sobre la visión de Hobbes sobre el ser humano (como un ser egoísta por naturaleza): "Hobbes confunde la naturaleza humana con los tipos de Londres que ve a través de la ventana de su casa".

Avelina Lésper dijo...

Ruben:
Es que eso es la belleza: el virtuosismo, los Caprichos de Goya o el barco de esclavos hundiéndose de Turner, ese nivel de perfeccionamiento en técnica, composición, emoción es lo que los hace bellos, no se trata de ser complaciente, se trata de ser conmovedor, Baudelaire lo dice, cito de memoria “lo terrible es hermoso y lo hermoso es terrible”. La presencia de los conceptuales en galerías si es abrumadora, en Chelsea en NY hay 600 galerías de las cuales el 70% son conceptuales sólo Gagosian, como uno de los más importantes tiene equilibrio entre pintura de gran calidad e instalaciones. Y lo de la economía, a menos que seas Madoff tendrías que darte una vuelta por la sección de economía de cualquier diario o tratar de tramitar un crédito en un banco.

Anxova dijo...

Hola, Avelina. Te hemos incluído por fin en la web del Hartismo.

Felicidades de nuevo por tu trabajo. Una hermosa entrada.