miércoles, 10 de diciembre de 2008

SUPER HEROES, FASHION AND FANTASY


¡Oh gran monarca del Olimpo y Arbitro del Universo, pon ya, por fin, término a la prolija calamidad!
Megara en Hércules Furioso de Seneca.
La invención de la personalidad del héroe coincide con la invención de la figura de dios. Para entrar a la exposición Super Heroes, Fashion and Fantasy en el Metropolitan Museum de Nueva York tenemos que cruzar la sala de bronces y mármoles griegos y romanos. Es la mejor introducción a la exposición, por que aquí vemos de dónde viene el héroe y quiénes crearon el canon de perfección del personaje. Los héroes de esta sala también volaron, vencieron bestias terribles, crearon la idea de justicia y las leyes para aplicarla, tuvieron dudas y pasiones, eran portentos sexuales que engendraban semidioses en medio de guerras y podían rivalizar con sus hijos y robarles a sus amantes. Todos ellos al cumplir su misión eran llevados al altar del Olimpo para ser imitados y venerados. La cristiandad exterminó a estos héroes y dioses y la justicia se volvió algo que ya no es de este reino. Santos y dioses sin sexo, sin pasiones, sin dudas, inhumanos y crueles llegaron a los altares. Para sobrevivir a esta inanición la literatura creó de nuevo a los héroes y los llamo Súper Héroes. Esta exposición examina la influencia del vestuario de los Súper Héroes en la moda y cómo responde a la necesidad que tenemos de convertirnos en el héroe que nos fue robado.

EL VALOR CONSISTE EN DOMAR LO QUE HACE TEMBLAR A LOS OTROS.
La exposición es un montaje completamente teatral de varias instalaciones, con maniquíes y grandes comics como telones de fondo que se reflejan en espejos gigantescos que tienen enfrente. Vemos diferentes Súper Héroes divididos por el tipo de cuerpo que representan, una importante referencia por que los héroes tienen cualidades corporales, la cristiandad negó al cuerpo para privilegiar cualidades espirituales completamente subjetivas. El cuerpo lo demuestra y lo denuncia todo y es a través de él que podemos actuar y demostrar quienes somos. Los diseños son de Haute Couture, ropa deportiva de competencia y cosas de la NASA. La constante en cada instalación es un guía grita que esta prohibido tomar fotografías. Éste es uno de los eventos más importantes de Nueva York y es parte de la aventura robarse una imagen. En la calle cientos traen camisetas con emblemas de sus héroes, el calor sofocante exhibe los Súper Cuerpos y en la clase de Yoga, Duncan Wong da artes marciales y proezas, por que los new yorkers pueden con todo. El Súper Héroe no descansa, trabaja, hace ejercicio, gasta una fortuna en vivir en esta cuidad y además liga todo el tiempo. El sexo es el gran triunfo sobre los puritanos, los nuevos malos, los enemigos de la felicidad del cuerpo. Hacer algo extraordinario todos los días no nos hace héroes, lo hace que lo publique el New York Post.

THE GRAPHIC BODY.
I HEAR EVERYTHING. YOU WROTE THAT THE WORLD DOESN´T NEED A SAVIOR, BUY EVERY DAY I HEAR PEOPLE CRYING FOR ONE. SUPERMAN.
La serigrafía de Andy Warhol de Superman es el nuevo Hércules de Rubens. A los Héroes también los hace inmortales el Arte. Superman es el primer héroe inseparable de su vestuario. Se abre la camisa, se pone su capa y está listo para detener un avión o cargar un tren. Detrás de la personalidad cotidiana existe una más fuerte que nosotros mismos y que emerge en situaciones límite. Superman no tiene nombre, tiene dimensión, el es súper, y basta eso para ser identificado, su escudo es lo que fueran los antiguos escudos de armas, monolítico, sólido. “S”. Contundente. La kriptonita es el sol de Ícaro, destruye su vuelo. Este es un trabajo para Superman: camisetas con el logo “S” debajo de trajes grises de Moschino. Vestidos cortos con flecos que cuelgan del logo “S”, zapatos de plataforma y capas que en la bastilla nos preguntan “Is this the future?” del diseñador Bernhard Willhelm. Con un vestuario así cualquiera se puede enfrentar al a mediocridad de una oficina. Spiderman esta al lado de Superman. Cuando eres un insecto para la sociedad, eres nada. Pero si este insecto forma parte de tu estructura molecular, puedes ser Spiderman y ser un héroe. La gran paradoja, de ser nada a ser excepcional. Aquí la relación entre el héroe y la moda trasciende el genero, mientras vemos el espectacular traje de la ultima versión cinematográfica, están los vestidos de Jean Paul Gaultier de Haute Couture, John Galiano y Giorgio Armani, las arácnidas líneas del vestuario del héroe son para las heroínas que defienden el derecho a ser elegantes. Transparentes y delicados cómo las telarañas, revelando sin necesidad de visión de rayos X el cuerpo desnudo que envuelven, hechos para que trepemos y nos devoremos a la primer mosca que caiga. Spiderman trepa, es la gran cualidad para llegar alto, los que imiten al héroe lo harán por encima de prejuicios y sin escrúpulos.

THE PATRIOTIC BODY.
AND THE ADVENTURE CONTINUES. WONDER WOMAN.
El patriotismo es otra religión y como cualquier religión, todo lo que hagamos por el dogma es válido: asesinar, ser racistas, ignorar leyes, todo por los colores de la bandera. Wonder Woman y Capitan America nacieron para combatir en la Segunda Guerra Mundial. En una de las primeras portadas de Capitan America de 1941, el héroe está golpeando en la cara a Hitler. En sus historias pelean contra los “krauts” nazis y los “japs” o “monkies” como llamaban a los japoneses. Sus aventuras no terminan con la guerra, por que a partir de entonces los USA entienden la necesidad estratégica y económica de estar inventado guerras constantemente. Así que trabajo les sobra. Lo que es trascendental es que desde los griegos nadie nos había dado a las mujeres tanto poder, la capacidad de ser heroínas. Si vemos el atroz ejemplo de la fábula de Juana de Arco que termina en la hoguera, con Wonder Woman surge la nueva era para las mujeres, peleamos, volamos, evadimos las balas y defendemos a los demás. Este es otro tipo de heroína que no representa los valores bíblicos de amor, devoción y virginidad. Esta tiene una cuerda dorada con la que amarra a sus enemigos y a sus amantes y someterlos a sus caprichos. John Galiano para Christian Dior Haute Couture, se inspira en Wonder Woman y nos convierte en valkirias nocturnas con un corsé bordado con estrellas doradas y plateadas en los senos, medias de red con la costura roja al frente y bikini amarillo con un listón en el pubis. Quien se sujeta esto al cuerpo está dispuesta a que le brinden sacrificios. La nueva patria es nuestro cuerpo.

THE VIRILE BODY.
DON´T MAKE ME ANGRY. THE HULK.
The Hulk esta inspirado en el Frankenstein de Mary Shelly. Se transforma en contra de su voluntad y sufre con su condición. Nace en mayo de 1962 con el miedo a la era atómica. En la novela de Shelly, la ciencia cuando trata de ser dios crea monstruos, claro es hija de un pastor. La diferencia es que Hulk con este terrible poder decide ser un héroe, entonces reivindica la labor de la ciencia, por que todo lo que nos acerque al conocimiento y a la verdad, es un acto de heroísmo que beneficiará a la humanidad más que el miedo a dios. La imagen de Hulk y de The Thing es la exacerbación de la virilidad. Son Súper Enormes. The Hulk como Zeus es incapaz de dominar su carácter, explota y esto hace que el Universo se trastorne. The Thing es un muro contra el que puede chocar un planeta y no se inmuta, es el “footballer” que puede parar a O.J.Simpson con todo y cuchillo y obligarlo a confesar que mato a su mujer y a su amante. Esta instalación demuestra que la moda ve en los héroes su capacidad de ser héroes en el sexo, son insaciables y exhibicionistas. John Galiano explota la carga erótica de sus diseños, como Nietzsche, es más apolíneo y dionisiaco. Y hace un diseño sado-masoquista, por que los héroes sufren, con un casco que tiene una barra en la boca sujeto con un cinturón de cuero en el cuello, cadenas y picos en el cuerpo y los brazos, botas con protectores y punzones en las rodillas y sobre el pantalón elástico un suspensorio metálico con un tubo largo que sale como un enorme pene. Eso es poder. Es el dominio que tenemos sobre nosotros y sobre los demás, hacer del dolor una forma de justicia y de placer.

THE PARADOXICAL BODY.
I´M A WOMAN, I´M USED TO DOING THINGS I DON´T WANT TO DO. CATWOMAN.
Hay individuos que nacen de un modo póstumo. Nietzsche. Catwoman inicia la versión cinematográfica de 2004 con una voz en off: “The day I died was the day I started to live”. Catwoman se divide entre ser una chica buena y una chica mala, la buena pasa desapercibida entre la multitud y tiene un trabajo que odia, la mala es sexual, tiene las uñas largas, un antifaz negro y ropa de latex o cuero casi adherida, con girones que son resultado de un encuentro cuerpo a cuerpo. A esa todos la recuerdan, es la que nace después de muerta la otra. Su vestuario es esencial en esta transformación, con sólo mirarlo ya estamos a favor de todo lo que haga, contemplamos las cornisas de las ventanas y la vemos saltar elástica de una terraza a otra desde el piso 30 de un edificio en Madison. Esa adoración se llama fetichismo. Gozar de ella es tener otros ídolos, es venerar lo que nos da placer. A diferencia de los otros héroes de la exposición, su pasado es melodrama puro, nació en 1941 y pasó por diferentes escritores que reescribían su historia, la hicieron que padeciera amnesia, que fuera la esposa de un millonario tiránico y cruel, hasta prostituta con un padrote vicioso. Siempre viviendo al límite llega al mismo punto, la transformación a través de la mezcla de su ADN con el de un gato. Aquí ella es quien quiere ser. Es en esta instalación donde los diseñadores rompen el límite de la ficción y la calle. Están los espectaculares diseños de Ganni Versace de largas botas de cuero con cintas con medusas doradas y corsé de hebillas y cintas de cuero y cortísimos pantalones. Jean Paul Gaultier con un corsé de herrajes dorados en los pezones y cadenas colgando y Terry Mugler con mascara sádica, cuerpo completo de latex y capa larga de piel y seda. Ella es heroína por que es absolutamente seductora, por que es una dominatriz, por que todos quieren llevar las cicatrices de sus rasguños y su látigo. Para quienes necesitan ser flagelados por la justicia, está Catwoman vestida por Alexander Mcqueen con una cinta de cuero desde el cuello y punzones en el sexo.

THE ARMORED BODY.
SOMETHING OUT THERE IN THE DARKNESS, SOMETHING TERRIFYING, SOMETHING THAT WILL NOT STOP UNTIL IT GETS REVENGE… ME. BATMAN.
O se es César o no se es César. Iron Man y Batman son los héroes de armadura, no tienen poderes especiales, su carne es la de cualquier mortal, toda su fuerza y su valor radica en su traje. Son los Caballeros de la modernidad. El traje es un avanzado trabajo tecnológico en el que están resueltas todas las necesidades para vencer a sus enemigos. Batman fue creado en 1939 y esta inspirado en los dibujos de Leonardo da Vinci de las máquinas voladoras. El asunto de Batman es la venganza y aunque tenga motivos justicieros siempre es insaciable, la línea que lo separa de ser un serial killer es finísima. Es Drácula del lado de la ley, tiene sed de sangre y vive para ver como mueren sus victimas. En la exposición están todos los trajes de Batman de las diferentes versiones cinematográficas, es obvio que con esa indumentaria Bruce Wayne seduzca más que vestido de traje y corbata. Así como los diseñadores de moda se inspiran en estos personajes lo deberían de hacer las fuerzas de seguridad. Imaginemos a un policía de la calle con pectoral negro blindado, ajustados pantalones de piel y guantes largos con picos, las colas para ser arrestados serían infinitas. El fenómeno Iron Man es caso aparte en Nueva York, la película de Robert Downey fue un éxito total sustentado en la personalidad arrogante y cínica del actor. Yeah, he can fly. Cuando nació en 1963 el traje era una lata de spray sin etiqueta, ahora vemos como en la película Tony Stark pone su inspiración y genio en el diseño de su armadura y la hace roja para que todos lo admiren. Estas armaduras son como los cuadros del Tiziano, el retrato de Carlos V en el Museo del Prado, y el de Francisco de la Rovere, son armaduras brillantes, que resaltan las dimensiones del caballero y de sus genitales, amplían los hombros, estrechan la cintura. Therry Mugler crea un traje plateado de mujer, estructurado, con los senos y el vientre descubierto, casco y hombreras, para rígidas fantasías de gente muy flexible. Dolce Gabbana hace una menina metálica, corsé de agujetas, cuerpo estructurado y coño y piernas descubiertas. El Iron Man de Pierre Cardin, se viste con tela elástica negra, hombreras y aplicaciones de piel, o es de brillante charol negro con las piernas cubiertas de protectores plateados. De estos héroes no nos interesan sus ideales, ellos mismos son un ideal.

EL SÚPER HOMBRE ES EL SENTIDO DE LA TIERRA. NIETZSCHE.
El Súper Hombre tiene su propia moral, no se rige por las ideas de la masa, no obedece. Dice Nietzsche que quien se manda a si mismo ha de expiar el acto de mandar, ha de ser juez, vengador y victima de su propia ley. Esa es la responsabilidad de un Súper Héroe, que todos son Súper Hombres. No hay piedad, amor o sacrificio, por que en esto hay voluntad de dominio, el que se entrega al amor un día lo hará al amor al poder y esto, dice el maestro Nietzsche, es jugar a los dados con la muerte. Para que los Súper Héroes, sean eternos como los dioses griegos, tienen que conservar su capacidad dionisiaca, entregarse a los placeres sin pensar en la dominación de la moral. La exposición del Met es una exaltación a la sensualidad que inspiran los que usan su vida para ser extraordinarios. Para Aristóteles el Héroe es el que lleva sobre sí el peso de la historia, asumir este riesgo es apasionante y es seductor, el que lo haga será adorado. En el campo del bien y el mal, quien quiera ser un creador, antes tiene que ser un destructor y un quebrantador de valores, dice Nietzsche. Tratemos de ser Súper Héroes que acaben con los valores actuales de fanatismo y de ignorancia. Que la veneración, la disciplina y el rigor que requiere el Arte, vuelva a permitirnos crear sin el enemigo, los nuevos malos: la vaciedad del arte actual.

*SUPER HEROES, FASHION AND FANTASY.
En el Metropolitan Museum of Art de Nueva York.
Con el mecenazgo de Giorgio Armani.