miércoles, 10 de diciembre de 2008

SHOPALCOHOLIC: LA COLECCIÓN JUMEX


Moliére en Le Bourgeois gentilhomme paga todo tipo de maestros para que le enseñen a ser un noble, quiere ser reconocido como un hombre inteligente, culto y refinado, es lo que hoy hacen los asesores de imagen, sin embargo ante los ojos de los verdaderos nobles no logra cambiar su status. En una reciente entrevista Abaseh Mirvali la Directora de la Colección Jumex dijo que el criterio de la colección obedecía “a la pasión de un coleccionista que dice compro esto por que me emociona, porque me dice algo”. La colección más que obedecer a pasiones, obedece a una profunda falta de asesoría, como en Le Bourgeois gentilhomme no son los mejores asesores los que están detrás de esta selección desigual y mediocre. En su ya sexta reinterpretación yo me pregunto, ante la estrepitosa bajada de precios del arte conceptual o arte contemporáneo, que no se ponen de acuerdo sus teólogos, ¿Quién le pudo asesorar a Eugenio López que comprara las carretillas de palomitas y esferas de Gabriel Kuri? ¿Quién le pudo decir que supiera medianamente de inversiones y de negocios, que compraran los objetitos pegados en una tabla de Ceal Floyer? Ir a Ecatepec no es ir a Chelsea, atravesar la cuidad para ver una selección tan menor es pedir mucho del público. De las más de 100 piezas expuestas bajo el paraguas curatorial de Ready Made, sólo 3 son arte, y son además obras menores de los artistas, una Jakie (Smiling) de Warhol, un Jasper Jons, un Richard Prince, porque ya sabemos que ni la muerte de Rauschenberg hizo que sus obras subieran de precio. Toda la colección junta no compra un óleo de Picasso, pero en un ámbito empresarial hacer inversiones que no están basadas en la calidad y la rentabilidad delata a un corporativo impulsivo que no medita lo que hace. Hablo aquí de negocios porque no se puede hablar de arte, es una colección de obras que el discurso tiene nivel de programa cómico de televisión, como la señal de tráfico intervenida de Minerva Cuevas. La obra más “complicada” de la colección no estaba lista, una cascara de plátano tirada en el piso de Adriana Lara, cortesía del artista. Es lo que hace de esta colección algo tan banal, se trata de que lo que vale se devalúe o de lo que no vale se revalore al estar junto de obras importantes. Un empresario que sabe lo que es el valor de la propiedad, no acepta ni regalado algo que ponga en riesgo el valor de su inversión ¿cómo baja de valor un Jasper Jons al ponerlo junto de las cubetas y tornillos de Marepe o de una pelota dentro de una bolsa de plástico de Gabriel Orozco? Entiendo que Carlos Slim compre esculturas de Rodin, estas obras fuera del museo siguen siendo arte y conservan su valor, pero no entiendo que un hombre de negocios como Eugenio López no apueste al arte y se arriesgue comprando algo que es moda y que al salir de su galería no puede ni remotamente conservar su status artificial de obra de arte. Es una decisión incomprensible, un negocio equivocado. Ni la curadora de la Tate le pudo dar forma a la colección, del Ready Made que se suponía una reinterpretación de Duchamp sólo lo que no era Ready Made vale la pena ver, lo demás son malas decisiones de compra. Los precios de Demian Hirst que es el tycoon de los contemporáneos conceptuales, bajan dramáticamente, para evitarlo hizo la calavera de diamantes que compró él mismo para revalorar su obra ante el mercado. El punto es que esto no es arte, es moda y ésta es efímera, podemos usar hombreras en los 80´s y son ridículas en el 2008. Pero invertir en arte es otro tipo de decisión porque impulsa el trabajo de gente de talento, el arte hace que la sociedad tenga una respuesta estética de la realidad, y le da un sentido a la existencia que no logra ninguna otra disciplina, el arte es la manifestación superior de la inteligencia, no es un chiste inmediato de gente sin ideas. En esta súper venta de Demian Hirst, yo le doy un consejo muy serio a Eugenio López, si estás pensando ir de shopping, no lo hagas, no compres. Compra un barco, compra un reloj, no compres cosas que denigran a la creación y que son un retroceso en la inteligencia además de una pésima inversión.

2 comentarios:

Natalia Matallana Restrepo dijo...

Hola Avelina. Soy coeditora de cultura del diario La Crónica Jalisco. Quisiera entrevistarte para que me des tu punto de vista sobre la crisis del museo Jumex. Cómo puedo contactarte? podrías darme tu e mail? Gracias.

Avelina Lésper dijo...

pon un correo y yo me voy a comunicar, no lo voy a subir a los comentarios.