miércoles, 10 de diciembre de 2008

RAUSCHENBERG, CHEAP IMITATION.



Soy alcohólico. Soy drogadicto. Soy homosexual. Soy un genio. Este es el autorretrato de Truman Capote y podía ser el de los artistas de su generación, Jasper Johns, Andy Warhol y Robert Rauschenberg. Estar en los 60´s, 70´s y hasta los 80´s en New York era indispensable para pasar a la posteridad. En Desayuno en Tiffany´s dice Holly Golightly dentro de la joyería “cuando estoy aquí siento que nada malo puede sucederme”. Eso es New York, una ciudad donde a los artistas nada malo puede pasarles, sólo no alcanzar el éxito, eso es la muerte, y cómo después de la muerte no hay nada, es una apuesta donde la única opción es arriesgarlo todo. Ellos llegaron a crear, transformar, ligar, usar gente, ser usados, meterse en lo más profundo de la fama, beber de sus vicios y lo lograron, traspasaron todos los límites y con sus obras fundaron lo que hoy todos imitan. El arte conceptual de nuestros días es, y tomo para decirlo el titulo de una obra John Cage, A Cheap Imitation. El 13 de mayo del 2008 falleció en su casa de Tampa, Florida Robert Rauschenberg a los 82 años.

¿Dónde estas? En New York. ¿Qué haces ahí? Cuando lo sepa, te lo diré.

Robert Rauschenberg llegó a New York en 1952, conoció a Jasper Johns y se hicieron amantes. Al inicio de sus carreras trabajaron juntos como escaparatistas. Los escaparates son las primeras instalaciones que se integran a la gran galería que es la calle. En un escaparate es imprescindible cumplir una serie de requisitos: llamar la atención, mostrar todos los objetos, crear equilibrio y sobre todo vender. Esta experiencia le dio a Rauschenberg confianza en la manipulación de objetos y entender que cobran un valor diferente en el momento en que son sacados de su contexto y están exhibidos. En un escaparate una silla o un vestido no son sólo lo que vemos, son un estilo de vida, son parte de un mundo al que nos invitan a pertenecer. Rauschenberg y Jones establecieron sus estudios en el Village de Manhattan y mantuvieron una relación artística y amorosa, se daban consejos y compartían ideas para sus trabajos, La pintura Blanca con números de Rauschenberg es el antecedente de las series numéricas de Johns.

Cuando te imito, te envidio.

Se acabó la ficción, Truman Capote la mató a Sangre Fría. De la misma forma que la noticia de un periódico sobre el asesinato de una familia en Kansas, fue el material para la novela de Truman, los elementos de la vida cotidiana que no tienen valor, fueron los objetos del Arte, inicio la decadencia de la belleza. El objetivo: decirnos que la realidad no es lo que vemos, que esos objetos inservibles no son inservibles, son "obras". La poesía y los motivos sublimes ya no existen. El color, la técnica los materiales nobles como el mármol y el bronce son usados para motivos pedestres, reproducen latas como hoy Koons hace globos y caramelos. El supermercado fue la gran inspiración, lo que compran y tiran a la basura los antihéroes de la sociedad, latas vacías y botellas de Coca-Cola llegaron a las galerías. Y la inspiración son los demás. Warhol y Rauschenberg mantuvieron una relación de admiración, envidia y seducción que los acompaño siempre. Warhol tenía prestigio como artista comercial y Rauschenberg como artista de vanguardia, esto ponía furioso a Andy que era el líder del movimiento Pop. Esa diferencia la consagró el galerista Leo Castelli que organizó la primera exposición de Rauschenberg años antes de invitar a Warhol a exponer. Cuando Rauschenberg visitaba el estudio de Warhol este se ponía histérico y no quería que viera lo que estaba haciendo, en las primeras series de botellas de Coca-Cola de Warhol, Rauschenberg decía que tomó la idea de su Combine Painting “Coca-Cola Plan” que había realizado cinco años antes, una caja con tres botellas y unas alas pegadas en los lados. En 1962 Rauschenberg visitó el estudio de Warhol y cuando vio los bastidores de sus serigrafías preguntó ¿Qué es eso? Andy le dijo que era trabajo en proceso y que lo no viera. Rauschenberg regresó a su estudio y se puso a trabajar en hacer cientos de serigrafías. Rauschenberg fue un tipo muy guapo, seductor, él, Jasper Johns y el músico John Cage mantenían un triángulo pasional con whisky, música y pintura. Warhol envidiaba el atractivo de Rauschenberg y no porque lo necesitara, New York estaba a sus pies, pero tener exito y belleza es una cúspide que todos deseamos.

¿Quién es el dueño? ¿Quién es el esclavo?

El que entra en el vértigo de la creación no se detiene. Todo alimenta a la creación voraz, se traga lo que le pongan enfrente, los amantes, los amigos, la salud, no conoce la piedad ni los lamentos, se vive para crear o no se vive. El Arte Pop tenía que pagar el precio de utilizar objetos intrascendentes como parte de las obras y este era producir sin detenerse para superar a la sociedad de consumo y pasar por encima de ella. Rauschenberg y Jasper Johns crearon el puente entre el expresionismo y el Arte Pop. Pero para ir más allá y poder dar lo que el consumo exige Rauschenberg unió todo lo que pudo manipular, escultura, pintura, collage, video y performance en una sola pieza, lo que él llamó Combine Painting. Nunca dejó de hacer escaparates y tenía la fría osadía de mezclar elementos completamente diferentes para crear una atmosfera que trastornara. Entre Warhol y Johns, Rauschenberg fue el menos pictórico, las banderas de Jonhs realizadas en encáusticas y collages, sus series de números, a pesar del uso de objetos tan utilitarios como una bandera, tenían una intención colorista, técnica y estética, es claro que quería que fueran piezas bellas. Warhol decía que el jamás retrataría a un personaje con sus defectos, que todo el mundo se quería ver bien en un retrato. Rauschenberg no, el vio a la sociedad más fríamente, sus obras no persiguen que nos gusten, persiguen destruir el respeto por la belleza, y son el inicio de la crisis del arte actual.

¿Cómo te gustaría vivir? No en el pasado. Jasper Johns para Vanity Fair.

Escribe Andy Warhol en su diario el día 23 de Septiembre de 1984: "Fui a la exposición de Pop Art del Whitney, Rauschenberg era lo mejor de la exposición, sus obras parecen nuevas no sé porque, las obras de Jasper Johns también están bien. Los neumáticos que había afuera eran tan impresionantes que te creías que así seria toda la exposición, pero el Whitney es muy pequeño.” Hoy el Whitney le queda grande a los artistas, las dos últimas bienales han sido un fracaso tan rotundo que la gente pide que se suspendan por un tiempo y que replanteen la visión del museo. ¿En qué estriba la diferencia si los artistas de hoy sólo imitan a los aristas del Arte Pop? En que no han aportado nada que evolucione lo creado hace décadas. Ahora no es la calidad, ni siquiera la obra misma lo que importa, es el “concepto”. Ya no se necesita hacer la obra, basta con hablar. Rauschenberg no explicó, decía que no entendía a los dadaístas ni a Duchamp, hizo en América lo que sólo se hacía en Europa. Monograma es un Combine Painting, un collage horizontal de pintura, recortes y madera, con una cabra disecada que sale de un neumático, con el hocico pintado de los mismos colores del lienzo. La obra es para observarla, no para que nos guste, la cabra tiene la mirada de vidrio y no hay un sólo atisbo de belleza, ni el color, ni la composición, nada. El artista no quiere emocionar, quiere que nos pongamos a pensar en que esta pesando él, lo importante y trascedental deja de ser la obra para averiguar que hay dentro del artista. Con las obras de Rauschenberg estamos desamparados, no podemos dejarnos llevar, tenemos que ubicarnos en la impocición del hecho de que es un artista valorado y buscar el valor de su obra aunque no lo veamos. Ahora los espectadores trabajamos para los artistas, no ellos para su público.

Fumábamos marihuana tailandesa y bailábamos toda la noche.

El Arte baila toda la noche. No se agota. Bed es una prueba de esto, Rauschenberg ya no necesitaba dormir y a falta de materiales puso su cama vertical y pintó sobre ella y creó un Combine Painting. Las sábanas, los cobertores, todo esta cubierto de pintura que chorrea como un mal sueño, un sueño pegajoso, que predice cosas de las que nos vamos a arrepentir más tarde: las instalciones y las obras del arte conceptual actual, la valoración de la basura como arte. Nabisco Shreded Wheat son cajas de galletas desdobladas combinadas con otras que están armadas en un lado, es una cruz lateral. La gran paradoja de estas obras, aunque sean imitadas, es que ya no son vanguardia para los curadores y galeristas. Ahora sólo el New New es lo que vale, jóvenes, sin formación y sin pasado, ellos son los que exponen, las piezas del Arte Pop están en manos de anticuarios. Los músicos actuales dicen que no saben quienes son los Rolling Stones y los artistas actuales no saben dónde están las raíces de lo que hacen. Eso provoca que imiten algo que ya fue agotado. La ignorancia siempre lleva a caminos aberrantes. Rauschenberg deja detrás de si una multitud que lo copia sin saber quien es él y lo que le deben, gente que cree que hace algo nuevo al poner un monitor con un video o un ventilador con una cuartilla explicando que es. El Arte requiere de valor, el riesgo de crear pide, nunca da.