miércoles, 10 de diciembre de 2008

KLIMT.

Adele Bloch-Bauer. Klimt.



“Siento que he tropezado con un destino que no tiene ya nada que ver con esta mascarada, y voy a revelar mi nombre y ha quitarme la máscara, asumiendo todas las consecuencias”. Dice Fridolin, el personaje de Relato Soñado de Arthur Schintzler, al ser descubierto, en medio de la orgia en la que entró sin invitación. Quitarnos la máscara, asumir nuestra propia naturaleza es una decisión trágica y liberadora. En la Viena de finales del siglo XIX se convirtió en una declaración de principios, Freud nos dijo que estamos enamorados del falo, que queremos coger con nuestros padres y que cada paso que damos está marcado por el sexo, de golpe supimos el verdadero origen de nuestros deseos y Viena reveló en el diván sus más intimas perversiones para que fueran comprendidas con rigor científico. Esa libertad arrojó a las mujeres a posar con total complicidad y devoción en las pinturas de Klimt, ornamentadas hasta la perturbación para centrar la vista en el vello púbico rojo de sus modelos. Klimt y el Arte asumieron las consecuencias.

Klimt perdió todas las comisiones oficiales después de sus murales La Medicina y La Filosofía para la Universidad de Viena. En La Filosofía los académicos le pidieron que expresara el triunfo de la Sabiduría sobe las tinieblas. Klimt, influenciado por Nietzsche expresó el triunfo de las tinieblas sobre el todo. Es una orgia de desnudos femeninos que enmarca la oscuridad. En La Medicina revela lo poco que puede hacer la ciencia frente a la enfermedad y el destino, esqueletos y mujeres desnudas entrelazadas, donde destaca una con los brazos extendidos al borde del abismo, entregándose con el coño en primer plano. El escándalo fue tal que Klimt se vio obligado a buscar mecenas particulares que compraran lo murales para evitar que fueran borrados. En el Congreso lo acusaron de pornógrafo y perverso. Los murales una vez a salvo de los prejuicios, fueron resguardados en el Palacio de Immendorf y los destruyó un bombardeo en 1945. Como imaginó Klimt, las tinieblas triunfaron sobre el todo.

Las hijas y esposas de los industriales y banqueros más ricos de la época fueron la forma de vida de Klimt, las retrató a todas. En la Neue Galerie de New York, además de mostrar la que se considera la mejor colección de obras de Klimt fuera de Austria, el evento es la reciente adquisición de uno de estos magníficos retratos, el de Adele Bloch Bauer I, pintado por Klimt en 1907. Está en el centro de la sala, enmarcado por dos esculturas en bronce de adolescentes desnudos. Es una colección de 120 dibujos y 8 pinturas. La exposición incluye relojes, muebles art decó y una reproducción exacta del segundo estudio de Klimt y en un altar su larga bata azul, rodeada de fotos de él en su jardín. Es un homenaje totalmente fetichista, cómo deben ser los homenajes. En el tercer piso está la reproducción del estudio, a un lado, en un pasillo en delicada penumbra, se encuentra la serie de dibujos eróticos de Klimt, estos dibujos son deliberadamente voluptuosos. Aquí casi no hay visitantes, la gente los mira de reojo y huyen. Resultan inquietantes un siglo después. El trazo exacto es anatomía, recuperar el éxtasis es virtuosismo. Una mujer plácidamente boca abajo, con el culo ligeramente levantado se mete la mano y se toca el coño, su rostro es delicioso entregada a quien la contempla. Si el placer es efímero y el Arte permanece, es así como debemos de pasar a la inmortalidad, en un orgasmo y de la mano de un genio.
A los 16 años de edad Alma fue amante de Klimt, antes de ser esposa de Mahler. Lo visitaba en su estudio y posó para él. Ella decía ser un espíritu para ser amado y la amó casi todo el ambiente intelectual de Viena. Oscar Kokoschka moría por ella, cuando ella se aburría con Mahler. Es un alma olvidada dentro de la exposición, la amante oficial para la Neue Galerie es la diseñadora de modas Emelie Floge, de ella hay fotos y dibujos. El genio seduce, los artistas seducen, creerse el objeto de la inspiración de un artista es tremendamente encantador. La disposición de quienes los admiran y la seguridad que despierta tener lo que se quiere, hace de la vida sexual de los aristas una leyenda. En los cines del Village, el IFC Center, se exhibió la película de Raúl Ruiz, Klimt, con John Malkovich. La película es una serie de postales unidas sin desarrollo dramático, suceden cuando Klimt agoniza. En una escena, una mujer saluda en un café a Klimt y le dice, ¿Me recuerda? Soy madre de un hijo suyo. Y Klimt-Malkovich la mira azorado por no poder recordar quien es. Alma siempre estuvo presente en la vida del pintor por que más tarde también fue amante de sus amigos. Dudo que haya podido olvidar a Alma, pero la Galerie si la olvidó, como parte de su homenaje, trataron a las mujeres como las trato él.

El retrato de Emelie Floge de 1902 ella posa con un largo vestido azul con detalles dorados, es una serpiente delgada, metálica, divina. La ropa de las mujeres es siempre deslumbrante, cargada de detalles, consiente del valor del traje definitivo. La Semana de la Moda de New York retomó esta importancia y Anna Sui y Custo de Barcelona, el único español que puede desfilar en este evento, se inspiraron en Klimt para sus colecciones. Custo recreó en sus estampados los fondos geométricos, desfilaron en modelos delgadísimas con la mirada profunda del ajenjo y el opio que tienen las modelos de Klimt, la mirada es parte del estilo. Klimt sigue inspirando más de un siglo después mientras que las galerías de Chelsea exponen obras de artistas que trabajan con basura, y el resultado es consecuente con el material. El arte conceptual no requiere talento ni técnica, le abrió la puerta a la mediocridad con la democrática idea de que todos tienen derecho a crear y ser artistas. La Secesión de 1898, el grupo de artistas al que pertenecía Klimt, dijo: “declaramos la guerra a los que se las dan de artistas y que tienen interés comercial en evitar que el Arte pueda florecer”.
Cuando el Estado arrojó de su seno a Klimt, los mecenas hicieron posible la continuidad de su obra. Los industriales y los banqueros, eran una clase culta que creía que el status lo daba poseer Arte. La adquisición que hizo Ronald Lauder, del retrato de Adele Bloch Bauer ha revalorado a Klimt en un mercado saturado de trabajos intrascendentes. La sequia de apreciación y de talento está por terminar. Dice Longino que la ignorante audacia es peligrosa, el Arte sublime se consigue con talento y ciencia.
En la Neue Galerie de New York se presenta la colección de Ronald Lauder y Serge Sabarsky de obras de Gustav Klimt. Publicado en Laberinto. Milenio Diario.

4 comentarios:

Brasas dijo...

Una lástima la película; afectada, fatua y sin argumento; ni es didáctica ni se cuenta una historia... ni siquiera es buena a trozos.
(Por el mismo precio Schiele queda reducido a una especie de Quasimodo grotesco, que pienso dejará estupefacto a quien no sepa nada de él y horrorizado al resto).

Avelina Lésper dijo...

Brasas: Si, la pelìcula es mala, pretenciosa y aburrida, pero el actor que interpreta a Schiele, fisicamente es igual, es nieto de Klaus Kinski el actor de Herzo, de ahì lo sobre actuado, y Malcovich siemre es Malcovich, es una excusa muy recurrida "los recuerdos en agonìa para que no exista secuencia en la historia". Ruiz no es sorpresa, todo lo filma asì.

fernando castillo dijo...

Avelina, te he encontrado por casualidad y siento una gran alegría por que haya sido así. Soy pintor, y desde hace diez años me retiré del mercado para investigar mi propio estilo. Desde siempre mantengo una gran controversia acerca de eso que hoy llaman "arte". En especial con un amigo de la infancia que es profesor en la Universidad Autónoma de Madrid y que admira a Hirst y toda la banda. Me gustaría mantener una conversación privada, si así lo estimas conveniente, ya que me siento realmente un naúfrago ahora que estoy acabando de perfilar mi pintura. La exposición en la que trabajo desde hace cinco años está dedicada por completo a Lindsay Kemp, el gran dramaturgo Inglés, quien me ha honrado con su apoyo y aprobación. Mi dirección es differnando@gmail.com. Y mi nombre, Fernando Castillo. Muchas gracias por existir.

Michel Villa dijo...

Klimt era criticado en Viena y llamado "pornográfico" mientras en París ganaba la medalla de oro por el gran contenido filosófico en sus mujeres fatales y la problemática en la vida y la muerte, temas que en el transcurso de su vida abordo mucho en su obra, es lamentable que el arte actual no posea esta misma índole aquel arte no era meramente obsoleto y simplista, no era una escusa por un inconformismo sin un buen desarrollo. Este maestro llevaba lo ornamental hacia otros planos, trascendía lo decorativo y lo terrenal...
lo que dice Avelina es certero, en el arte actual cualquiera puede ser artista (Artistas VIP).