sábado, 19 de mayo de 2018

HIJOS DE DIOS

 Nacidos a imagen y semejanza, copias de un original inalcanzable en su esencia, nos hemos obsesionado con inventar una apariencia que no logramos. Alejandro Magno se supo invencible cuando la Pitonisa le reveló que era hijo de Dios, ahora tenía que actuar y verse como un ser engendrado en desproporción de la realidad. El arte es dador de divinidad, la complejidad del pensamiento inició con la creación de una forma que permitiera la adoración de un ente infinito en poder y presencia que explica lo inexplicable, que contiene la razón de la existencia del todo. Esa forma le dio sentido, presencia tangible y apariencia de alcance divino. El arte religioso es la manifestación visible de lo invisible, los recursos estéticos de la dimensión, color, composición, icnografía, mitifican la relación del ser metafísico con el ser humano que lo engendró en la desesperación de no saber para qué habita en el presente. Somos nuestros dioses y somos inferiores a ellos, les pertenecemos, los veneramos, y les dimos el poder sobre nosotros. Las telas trasparentes del Greco, los densos terciopelos de Rubens, los vestidos ingrávidos de Villalpando, las cabelleras cuidadosamente peinadas de Leonardo, los dioses visten con materiales imposibles, con túnicas y zapatos hermosos, ellos perfectos, son dictadores del estilo.
 La fiesta del Metropolitan Museum de Nueva York, MET, se tituló Heavenly Bodies, fashion and the catholic imagination, un carnaval de fashionistas convertidos en seres celestiales, consagrados a la fe de la moda, a la creencia de cómo se viste alguien con más seguidores que ellos mismos. La fama, ser supremo y sin memoria, es la religión de los semidioses, destruye a su corte, los castiga con el olvido y domina la conciencia de los fanáticos, que son capaces de asesinar a quien adoraron. La procesión de famosos que arrastran en su nombre a millones de personas, Rihanna con un manto de pedrería y tiara de papisa; Cardi B beatificada virgen con aureola, vestido cargado de telas; Madonna bizantina en sadomasoquista seda negra; hombres con coronas de espinas y sacos bordados. Iconos del frágil y efímero altar de la adoración irracional, ataviados como lo único que nunca alcanzarán: la inmortalidad. La invención y el sincretismo, reinterpretación del simbolismo, nos acercan a ese paganismo de tan católico de vestir a los santos con ropa que recuerde el milagro que el creyente está rogando.
 El vestuario forma parte del ritual, en todas las religiones los sacerdotes o líderes religiosos portan ropajes y joyería, emblemas que los distinguen de los fieles, que les conceden un estatus superior, una distinción que los une a los iconos de los altares. Arte, moda y religión imponen un Paraíso suntuoso, donde la seducción está por encima del mundo, implicando a la atemporalidad y creación deliberada, las pinturas, esculturas de madera policromadas, representan escenas con vestuarios anacrónicos, imaginativos, irreales, santificando la majestuosidad. La vigencia del arte religioso, su poder sobre nuestras sedientas almas se trasforma y llega a los cuerpos de mortales adictos a un dios que los desprecia. El desfile de paganismo fashionistas, el altar mundano de la fama, encarna al arte que vistió a los dioses para ser amados. Nada es tan bello como lo que no existe.


domingo, 13 de mayo de 2018

¿FKC Ò KFC?


Frida Kahlo Corporation, FKC , tiene las mismas siglas que Kentucky Fried Chicken, KFC, y el mismo nivel de comercialización. Poseen los derechos comerciales de la imagen, es decir el cuerpo, el rostro, el nombre y la frase “Pasión por la vida” de la pintora que fue comunista, que nunca fue consumista y que vivía con sencillez, dedicada a padecer su cuerpo y hacer sus pinturas como un espejo de su dolor. Las parientas lejanas que son dueñas de la marca, que la detentan como quien firma un convenio con el diablo, han vendido el rostro y el nombre para zapatos  Converse, tequila y lo que a ellas más dinero les aporte, llegar a la posteridad  como una cubeta de pollo frito alto en grasa,  verse convertido en un objeto al nivel de la comida basura, debe ser el castigo por el affaire Trotsky o por los pecados que sean, parece una condena maquinada por Dante en su Infierno.
El pleito ahora es con la Compañía de juguetes Mattel, que hizo una Frida-Barbie con lo que se supone es el rostro o el estilo de la explotada pintora. La Frida-Barbie nació en medio de la avaricia familiar y corporativa, la FKC tiene socios que dejaron fuera a las parientas, ellas abrieron otra compañía  para seguir explotando a la difunta Frida, y  para  los juzgados de Florida en Estados Unidos, que llevan el pleito, esta compañía  es ilegal y viola los derechos de explotación, porque por increíble que parézcalas parientas compiten con su propia corporación, y una infringe los derechos de la otra. Es un lio absurdo, porque la FKC hizo negocio con Mattel y ellas dicen que no están de acuerdo porque no les preguntan su opinión. Entonces pararon la venta de la Frida-Barbie en México, y ahora los socios de la FKC están demandando a las parientas por 75 mil dólares por daños.
Eso pasa cuando se hacen socios puros tramposos y abusadores, los negocios son oportunidades para transarse entre ellos. Mientras tanto el nombre, la imagen, la vida de una artista es tratada como comida basura. Tan fácil que es hacer las paces, total es un asunto de dinero no de ética, o de amor a la obra de Frida, es una gran oportunidad de negocio. Mattel podría hacer la Casa Azul, igual que hacen la casa y el coche de Barbie, pero versión Coyoacán, con el estudio de Frida, un Kent gordo que es Diego, mini cigarros de mariguana, un ajuar completo de vestiditos y collares, cuadritos y macetas, sería el agasajo navideño para las hijas de las feministas. Las niñas jugarían a que van a los mítines del Partido Comunista y que dicen discursos, que se pelean con Rockefeller, incluiría un set de materiales para que hicieran sus dibujos, todo marca FKC. La discusión de que no se parece es irrelevante, esta versión es como una Miss México disfrazada de Frida, lo que hace muy aspiracional a la muñeca, las niñas se motivarían a entrar en el concurso de belleza y darle un giro comunista-feminista. Lo único que tiene que hacer los socios y las parientas es sentarse con una botella de tequila, una cubeta de pollo KFC y arreglar el negocio de la FCK.

lunes, 7 de mayo de 2018

DESTRUIR Y DESVIRTUAR

 Politización demagógica, mediocridad descarada, recursos públicos despilfarrados y utilizados en el mezquino objetivo encabezado por Taiyana Pimentel como directora de la Sala de Arte Público Siqueiros. Los largos años de su dictatorial trabajo han sido para exponer obras infra inteligentes bajo la excusa de que abordan algún tema falsamente relacionado con la obra de Siqueiros. Es incomprensible que las autoridades de la Secretaria de Cultura nunca hayan reparado el daño sacándola del museo. La única fuerza justa que puede actuar es la del tiempo, por fin se termina el sexenio y con el cambio de gobierno quede fuera de los espacios del Maestro. 
 La más reciente exposición Tapete Lúcido es parte de lo que durante años ha mostrado como una burla al Muralismo: dos sillas, un trapo colgando, una impresión de pésima calidad de un tapiz, un video mal editado con fragmentos de la película Solaris, todo explicado con un folleto de 40 páginas llamado “guía literaria” además de la cédula de sala. La reunión de objetos “exploran conceptos que se practican fuera o en oposición de los poderes dominantes”. Se requirieron los cerebros de dos artistas y el de un curador para hacer esta instalación y entre los tres afirman que el Museo se convierte en protagonista de la exposición porque “el pasamanos de cobre y las columnas crecen intentando reclamar autoridad ante la ideología, los procesos invisibles que ocurren en el espacio también forman parte de la obra” este trio no ve las obras de Siqueiros, ven el pasamanos de la escalera, para ellos los murales, el lenguaje, la construcción de una trayectoria es invisible. 


Obviamente el museo es el protagonista  y es indispensable porque esas cosas sin la protección de la sala pierden su condición de arte, sino fuera porque los museos se utilizan para propagar la estulticia de un estilo llamado “arte contemporáneo” esas obras no cruzarían  el umbral de la puerta. El pasamanos de la escalera, que es un simple tubo de cobre, para los tres “genios” tiene implicaciones invisibles y fantasmagóricas, como la exposición misma, que habla del poder, como podría hablar de infinidad de temas y reflexiones, porque aquí el único y gran poder es el de un estilo artístico que designa como arte cualquier objeto al justificarlo con un discurso hilarante y arbitrario.
En estos años han orinado en las salas, exhibido hamburguesas, discos de vinil, billetes pegados en la fachada, cajas de madera, un catálogo de mediocridades e insultos, en una campaña degradante y grosera, desde la impunidad del puesto burocrático. El museo siempre vacío, sin público, las oficinas y la biblioteca cerrada, los murales en mal estado, este espacio sirve para que un grupo de burócratas incultos e inútiles cobren su nómina. El significado y subtexto de todas las exposiciones que han montado durante estos años en el SAPS es desvirtuar y destruir el legado de Siqueiros, ridiculizar al Muralismo y usar ese espacio como un centro de degradación intelectual. 

domingo, 22 de abril de 2018

ADOLESCENTES EMERGENTES

 El arte VIP es como la publicidad y las revistas del corazón, quieren caras nuevas, lanzamientos  para conquistar a los compradores. La condena de no ser joven en la publicidad se paga con toneladas de botox y cirugías plásticas, lo que sea para alargar los días ante el espejo. Los criterios de la sociedad de consumo van de acuerdo con la ciencia, en la revista médica The Lancet, los psicólogos afirman que la adolescencia  contemporánea se ha alargado de los 10 a los 24 años. Los artistas VIP están en desacuerdo con las teorías de los psicólogos de The Lancet, ellos se consideran emergentes hasta los 45 años, lo que significa que la adolescencia artística y psicológica es más prolongada en el arte.

  Los psicólogos deben corregir la cronología y hacer pruebas a los artistas para verificar sus edades mentales, incorporando los nuevos resultados, por ejemplo si dibuja bolitas encima de sus cuadernos o boletos de avión, si pone naranjas en las ventanas o colecciona cochecitos y los acomoda con un pastel y dice que es el Universo, estudiar las obras completas de Gabriel Orozco, el diagnóstico de su edad intelectual es de 11 años. Los que coleccionan luchadores de plástico, como Amorales, hay que hacer varias pruebas, porque tal vez estén en la primera infancia, eso les permite promocionarse como artistas infantiles. Los que juegan con el karaoke y gritan como Yoko Ono, están entre los 14 o los 15 años, tipo concurso de televisión de jóvenes valores. 
 Juntar papelitos y pintarlos, acomodar la patineta rota con una piedra, poner una chancla encima de unas cajas, en general psicoanalizar las masterpices de Cruzvillegas, la edad artístico intelectual podría oscilar entre los 10 y 12 años. Los performanceros recibirán un doctorado especial de seis semestres sobre control de impulsos, comenzando por los indicadores conceptuales: actuar sin pensar, pobre habilidad de planteamiento y baja tolerancia a la crítica. Los cientos de miles de graffiteros que no resuelven sus frustraciones infantiles se inscribirán en un intensivo de autoayuda, autoestima y autoafirmación y conceptualicen sus infra rayones con sus nombres, apodos y siglas, que le dan visibilidad y sentido a su existencia. Las galerías como Kurimanzuto podrían tener una sección de gymboree, y en las ferias de arte además de la división que ya hacen para los emergentes, incluir otra de kindergarten con una alberca de pelotas, obviamente diseñada por otra eterna infantiloide: Yayoi Kusama.  
 Los curadores tendrán que tomar cursos de psicología infantil y adolescente para manejar a los artistas y conseguir que se involucren en el proceso de sus obras desde la multiplataforma significativa y sensorial que redirige la connotación político social de su obra, a través de la nueva taxonomía performativa. En los museos tendremos niñeras en lugar de guías y las entrenaran para adquirir habilidades cognitivas que permitan discutir la construcción epistémica contemporánea del arte y la cultura en los conflictos norte-sur, arriba-abajo de la alberca de pelotas. Las becas y apoyos deberán durar mucho más que antes, recorriendo las edades de todos los aspirantes, porque sin alcanzar la maduración, es indispensable que los mantenga el erario como si vivieran con sus padres. 

domingo, 8 de abril de 2018

SANTO PERFORMANCE

Pasiòn en Iztapalapa, fotografìa de Javier Ríos

Pasiòn en Iztapalapa, fotografìa de Javier Rìos 
 El mesianismo lanza predicciones y acusaciones, posee la superioridad salvadora, enemigo del pragmatismo se envicia en el dogma que profetiza en cada sermón.  Nos ama, lo que diga y haga es por nosotros, es un amor que condena, esclaviza y humilla, seguirlo nos purifica. 
El arte VIP predica desde su delirio de grandeza que todas sus obras tienen una buena intención en la que debemos reflexionar, ellos son salvadores y arregladores del mundo, encarnados en líderes espirituales, tienen pulpitos, templos llamados museos, seguidores y miles de evangelizadores que propagan su dogma en universidades, congresos, revistas y ferias de arte. El performance ha llevado esta obsesión al cuerpo y sangre de los artistas VIP, el castigo, el dolor, la degradación a la que se someten redime al arte, a los infieles espectadores y a la sociedad, sus actos sadomasoquistas y crueles predican la verdad en una reflexión que nos va a guiar en este valle de perdición. 
Marina Abramovic, performance 
Marina Abramovic, Hermann Nitsch, los Accionistas vieneses, y una legión de pastores y pastoras VIP se han crucificado en actos artístico-proselitistas, la histeria del auto castigo conmueve a los críticos de arte, los historiadores y coleccionistas, que pagan sus pecados patrocinando esos sacrificios. 
La secta del arte VIP que se extiende en galerías de lujo exige para su labor becas y diezmos, pide lealtad absoluta, cuestionarlos nos lanzará a un infierno sin premios internacionales. Los enemigos de la fe crecen, legiones de incrédulos desilusionados  por las exposiciones y los sermones curatoriales demandan hechos no parábolas. Ante tal emergencia religiosa convocamos a los artistas VIP a que en la próxima Semana Santa tomen un curso intensivo en Iztapalapa y aprendan con disciplina real a personificar el verbo de sus curadores. Paladines de la verdad sometan sus carnes y sus teorías al ayuno, a la reclusión, pónganse el vestuario, bajo el sol inclemente carguen la cruz de madera de una tonelada, los aten en ella y con ese dolor en el cuerpo, reciten las teorías de Benjamin, Danto, Buys, y revelen al mundo que todos son artistas. 
Hermann Nitsch, performance 
Los propedéuticos en Iztapalapa son más intensos y exigentes que los de la escuela VIP de Marina Abramovic, los creyentes se someten al celibato, lecturas espirituales, encierros, pasan por votaciones populares, nada qué ver con el postureo de los performanceros que empujan un bloque de hielo o se desvisten con el aplauso de la crítica. Participen en la procesión en medio de miles de personas, del griterío, la contaminación, es una prueba ya no digamos física, se necesita estar entregado a una fe para soportar esa tortura, y en cambio ¿qué hacen nuestras luminarias del performance? Ponen postits en una pared, se orinan, se disfrazan, niñerías que se supone es el “arte de nuestro tiempo”. 
En Iztapalapa hacen performance, no actos VIP en la limpieza del cubo blanco, con la protección de patrocinadores, consentidos por las instituciones y las galerías. Los becarios del FONCA sométanlos a ese rigor, en lugar de sus retiros de alcohol y mariguana en hoteles de lujo con sus “asesores” envíenlos un mes a recibir los latigazos y cocteles de vinagre, si de rigor artístico se trata, tienen mucho que aprender en Iztapalapa y va costarle menos al erario. 
Hermann Nitsch, performance 

sábado, 24 de marzo de 2018

HISTÉRICA OPULENCIA

Clotilde en traje de noche, Jjoaquìn Sorolla
Los chismosos son más fiables que los historiadores, dicen que en el reinado de Luis XIV los adictos al estilo secuestraban a los modistos, los retenían en exclusividad para deslumbrar con un traje que nadie más pudiera tener, la envidiosa violencia de esa obsesión provocó espionaje, crímenes y la creación de una industria. En los fashionistas las marcas son más que un nombre, son un tipo de sangre mutante en cada temporada, detrás de ese efímero escudo de armas pueden asesinar al anonimato y trascender por unos instantes.
En el Museo Thyssen Bornemisza de Madrid, exponen Sorolla y la Moda,  con pinturas, fotografías y las prendas que usaron las modelos en los retratos del pintor. Los zapatos, vestidos, joyas, muebles, la ficción de una escenografía, el teatro de la inmortalidad en la frivolidad de la apariencia. Es el arte inventando a las personas, a seres inexistentes que se retienen en el ideal que deberá ser recordado. La belleza de esa mentira se delata al comparar el vestuario con el retrato, la diferencia es que la ficción es más potente que la realidad, que la naturalidad asesina al mito. Sorolla sabía que nos cansamos de las personas y que si nos heredan un retrato que disfrutemos contemplar durante años, en el que no veamos a “alguien”, entonces el desprecio o el fastidio que sentíamos se trasformará en elogios. 
Joaquin Sorolla Retrato del Rey Don Alfonso XIII con el Uniforme de Husares
 El retrato del rey Alfonso XIII es magnífico, delgado como el sable, posa con el uniforme de gala de Húsares, la coraza de un héroe para el débil cuerpo del pornógrafo, es una estatua de brocado y seda. La fotografía de la sesión de trabajo en el jardín, con Sorolla pintando al rey bajo la sombra de un árbol, es un testimonio de la dictadura de la forma sobre la vida; después de que la Historia habla y la sociedad olvida el dueño del destino de esa persona es el pintor, él decide cómo será recordado, qué momento de su existencia debe continuar para la eternidad. 
LA SEÑORITA BARRIOS JUGANDO CON SU GATO

El elegante gato lleva un moño rojo y destroza los encajes, la niña lo provoca, el pintor captura al juego, el vestido blanco es un capricho transparente, la vida seguirá y la infancia quedará despedazada como ese encaje, La Señorita Barrios con su gato, melancólica recuerda sus últimos juegos, aprenderá que un vestido tiene consecuencias. El voyerismo de Sorolla es fetichismo del estilo, los zapatos, las cinturas fajadas esperando ser liberadas, dibuja las piernas ocultas por las faldas, prolonga los escotes, conquista la humedad de la piel, el palpitar del cuello, posee a sus modelos, las tiene para él en una observación que cotidiana sería obscena. Los maridos no ven a sus esposas, Sorolla las desviste, sabe qué llevan debajo del vestido, cómo es el corset, a qué huelen sus medias, de qué tamaño tienen los pies, cómo se sientan y apoyan el brazo, se polvean el pecho, el pintor reinventa a una mujer para que su marido la vuelva a desear, y si no es así, será otro, la pintura está ahí para despertar una pasión. 
En estos tiempos del puritanismo de “lo políticamente correcto”, la obra de Sorolla resulta una audacia seductora, la oportunidad de ver que la elegancia y la presencia femenina no tiene que estar disminuida por un statement político-feminista, y participar del hedonismo de la vida. Vestidos de negro intenso o blancos enceguecedores, cinturas mínimas, encajes y gasas, aunque vivamos y suframos como miserables, perduremos como diosas, eso es un retrato. Sorolla conocía las leyes implacables del estilo, observaba las telas y los reflejos de la luz, estudiaba las texturas, detallaba las joyas, llevaba los materiales al límite de la fantasía, y se detenía un instante antes para que lo imposible fuera verosímil. Los colores del mar, la paciencia de las olas, se prolongaban en los volantes de los vestidos y el viento tensaba los parasoles, el tiempo es del arte.  

sábado, 10 de marzo de 2018

ENTREVISTA AVELINA LÈSPER

Entrevista realizada por Estempore Agencia Creativa, por Antonio Mìnguez , Jefe de Prensa, en el Museo de América.  Semana de Arte Contemporáneo.
Madrid, España 2018

TRABAJO DURO EN ARCO 2018

Helga del Alvear en su galerìa en el momento de la "censura"
 Las ferias de arte invitan al postureo, son una pasarela de los que aspiran a ser vistos y admirados como si fueran un mingitorio al revés y cotizados como una vaca en formol. En Arco, la feria de arte contemporáneo de Madrid, los influencers posan con vestuario patrocinado, aquí todo is about money, los que busquen arte que vayan al Museo del Prado. En el egoísmo insensible, una galerista apagó una obra de focos de Jenny Holzer que servía para el posado de un tipo con saco de terciopelo morado, el próximo paso del arte VIP será cobrar los selfies. La frivolidad de los visitantes no apreciaba el sacrificio de los artistas VIP para lograr estas obras maestras. Los galeristas se desvivían en explicar que sus artistas trabajan muy duro, en una galería austriaca estaba una bicicleta rota, el galerista describía con torturado énfasis que en cada exposición la obra era diferente, y el artista Manfred Pernice trabajaba muy duro en cómo lograr ese cambio, en esta ocasión la resignificó agregando un zapato y una bolsa de plástico, ese portento de la inteligencia costaba 51 mil euros. 
 En otra galería el artista Rodrigo Oliveira trabajó muy duro enmarcando cientos de etiquetas, su ardua tarea se vendía en 25 mil euros. El Capital de Marx o las novelas de Dickens no podrían describir las penurias y la explotación por las que pasan los artistas VIP. Reciclar es uno de los recursos más intelectuales, Dan Graham trabajó muy duro en una instalación nostálgica con videos musicales de los años 80, es la decoración ideal para el bar del coleccionista por sólo 500 mil euros. Los coleccionistas ya pueden comprar algo puesto en un lienzo gracias a que Secundino Hernández trabajó muy duro en rasgar la superficie plástica del lienzo y dejar los agujeros, cada pieza se vende como “pintura” en 70 mil euros. El proceso es más importante que el resultado final, para el arte VIP el trabajo duro que hay detrás de sus obras le otorga significado a las elementalidades más exhibicionistas, en un video el performance del artista Pere Noguera mordiendo platos que se suponían de cerámica, en una indiscreción la galería reveló que en el video son platos de chocolate, el testimonio de su falso masoquismo tiene el precio de 20 mil euros el video y 4 mil euros cada plato. Reunir unos pedazos de madera, tela y una piedra es un trabajo muy duro de Ángel Bados, convertido en “instalación minimalista” cuesta 10 mil euros. 
William Mackrell obra y performance
Imprimir letreros en cartones de colores con frases “poéticas”  es la única obra que Allen Ruppersberg ha realizado en su vida y que fotocopia para cada feria y exposición, la galerista dice que es muy inspirado, y su talento vale 36 mil euros 5 piezas. La resignificación del retrato es un trabajo duro que Christian Fogarolli realizó con muñecos de trapo, el coleccionista tiene que trabajar duro en imaginar que ese muñeco se parece al retratado y pagar 1,500 euros por cada uno o 5,500 por cinco muñecos. William Mackrell mando hacer una cama metálica con luces fluorescentes desechadas por contaminantes, la nerviosa galerista explica que las consigue en los basureros de materiales dañinos, y sobre esto puso a una performancera a balbucear como reacción a las vibraciones de la luz.  El esfuerzo que merece ser llamado arte, es vender esto en 9 mil euros y entregar únicamente las luces y la cama, acompañadas de un certificado, el comprador tiene que conseguir a la modelo, vestirla de blanco y darle las instrucciones de cómo realizar el performance. 
William Mackrell
 La controversia artificial es el efecto publicitario más productivo del arte VIP, fotografías de rostros pixeleados, robadas de los periódicos, con un texto explicando que son “presos políticos”, obra de Santiago Sierra, fueron retiradas de la galería, desatando la reacción correcta: se vendió por 80 mil euros. La atmósfera delirante de la protesta de los “intelectuales” por la “censura” de las mismas imágenes que aparecen todos los días en los periódicos, que pixeleadas y enmarcadas se convertían en arte por milagro de la retórica académica y el precio, una obra de “protesta” diluida y encubierta, que gracias al escándalo encumbró en el pedestal del famoseo a un artista que ni con su efectismo gratuito había conseguido llamar la atención. Las ferias de arte son una experiencia interactiva con múltiples significados que se consolidan cuando el comprador saca la tarjeta black y paga por estas cosas. Es agotador ver la dedicación  de los artistas VIP, hay performances, recortes de papel, letreros, luces de neón, bañeras sin agua, un homenaje a la esclavitud y el sufrimiento. Los espectadores y los coleccionistas tienen que trabajar muy duro en someter a su intelecto, humillar su sensibilidad y aceptar esto como arte. 
Santiago Sierra frente a su obra "censurada"



Instalación de Dan Graham


Rodrigo Oliveira y su instalaciòn 

Pintura de  Secundino Hernández 


Obra de Ángel Bados

Muñecos o retratos de Christian Fogarolli 

Christian Fogarolli  


Pere Noguera mordiendo platos de chocolate 



Arco 2018 zona VIP

Arco 2018 zona Vip 

Instalaciòn de  Manfred Pernice 

Instalaciòn de  Manfred Pernice 

Allen Ruppersberg 



viernes, 9 de marzo de 2018

CONFERENCIA MAGISTRAL: EL sentido poético del arte, por Avelina Lésper


Evento: Feria Internacional de la Lectura Yucatán (FILEY)
Fecha: sábado 17 de marzo
Hora: 7:00 pm
Lugar: sala Mayamax del Gran Museo del mundo Maya, Mérida Yucatán

Para futuras presentaciones en Mérida, favor de asistir a la conferencia y ahí coordinaremos los encuentros, gracias. 

FANTASÍA Y ÉXTASIS

El entierro del Conde de Orgaz, El Greco. 
 La existencia carece de testigos, la vivimos desde nuestra experiencia que es parcial y distorsionada por nuestras emociones y frustraciones, la obra del Greco se muestra como una crónica de lo no escrito, de lo no visto, de lo que él eligió representar, lejos de los alcances del resto. La Ciudad de Toledo es un museo de sitio que se confunde entre un parque temático para turismo masivo, y el refugio del excepcional acervo de la obra de Greco.  La muralla obliga a un claustro que aísla, desde lo alto de la colina es un observatorio de ese exterior del que se separa el alma y dentro, entre sus paredes, en los muros donde cuelga la obra del Greco, ahí está lo más oscuro, lo que la luz de la razón ilumina. 
 El Entierro del Conde de Orgaz en la representación de la leyenda de un milagro manifiesta las miradas de la existencia. Las directrices teológicas que el pintor haya seguido en la representación se trasforman en un significado filosófico. Iniciando está el cuerpo en la efímera condición mortal y carnal, ese cadáver que va a ser enterrado, capta la atención de los hombres, miran ese pedazo del pasado en una pesadumbre o compasión ignorante, ya no hay nada en él, entonces no hay qué lamentar. Mientras miran absortos el portento sucede sobre de ellos, así como en la vida, las necedades nos distraen de lo trascendenta: con los movimientos del color y los trazos que hicieron de la obra del Greco una excepción en el arte, el espíritu se levanta con el vuelo de un ángel, sin peso, la luz es transportada por un ser etéreo, en una osadía estética, el Greco le da “forma” al alma como un objeto transparente alargado, y entendemos que los cuerpos en toda su obra están supeditados a esa masa volátil, no a un esqueleto. De ese prodigio, sólo se percata un religioso, el resto sigue distraído en la mortalidad del instante. En la disposición de ver está el milagro. El cielo, ese estadío al que solo se accede sin el lastre del cuerpo, es una reunión de seres metafísicos trasparentes, lo preside la Virgen acompañada del Cristo luminoso, y aunque poseen características físicas, no poseen carnalidad, ni densidad, son ideas, son palabras, dogmas, rezos, los atrae la fe en mirar. 

La luz del Greco en el color y los reflejos es la luz del espíritu. La pintura sacra realizó una de las búsquedas más complejas del arte: pintar la invisibilidad del espíritu, darle una forma comprensible que alimente la necesidad de creer en algo no humano que nos acerca a lo divino y nos consuela de ser mortales. La composición con líneas que se elevan, se diluyen podría separarse de lo terreno, está “despojada” de humanidad, el contraste con el cadáver es que mientras lo que resta de la carne es corrupto, lo que vive sin ella es puro, es ligero, y se deposita en las alturas ingrávidas. El testimonio lo llevan los que están en posesión de la fe y el niño, que en un primer plano y casi al margen de la acción, superpuesto en la composición y dando el efecto de un observador posterior, señala la escena y nos mira, es el presente, el momento en que el espectador contempla y el testigo señala.  Las fases del tiempo se muestran, el pasado en el entierro del cadáver, y la eternidad en la representación del mito y sus dogmas. Somos eso, el cuerpo que cada día muere, y se entierra en sus males y necedades, enajenados en lo que ya no poseemos, dejando pasar eso que trascenderá nuestro dolor. La meditación, la oración son el silencio de la verbalidad, lo que se repite es para el interior, no para mantener un diálogo infructuoso con el exterior. La pintura sacra es meditación en imágenes, la contemplación cita al espíritu en otra visión, que es personal, profunda, que no responde a la gratificación de los sentidos.