domingo, 21 de mayo de 2017

INSERVIBLE

Carel Fabritius, El Jilguero
El arte no es progreso y esa es su virtud. El progreso se mide por alcances económicos, sociales y políticos, es un avance que proyecta poder, elimina al pasado e invade el futuro. El ritmo del progreso es frenético, devastador, erige su propio altar para adorarse. El arte utiliza el tiempo en un gesto, una palabra, un color, en contemplación o en nada. La presión que el arte sufre para ser “actual y con las preocupaciones de nuestro tiempo” ha desvirtuado su trayecto, lo conduce a los objetivos redituables del progreso. El arte es y debe ser antiproductivo, antiprogresista y antiactual. El arte es y debe ser bofetada violenta, contradicción, reiteración y silencio. El arte es antiprogresista, su principal virtud es el fracaso, el error, la dilación, la despreocupación con el futuro, la obsesión con el pasado. El pragmatismo del progreso no existe para el arte, las estadísticas, los índices de crecimiento, las metas no describen una actividad con una sola búsqueda que tal vez nunca alcance y que, esa será su virtud.

El optimismo progresista, que exige resultados se fractura ante la obra de arte, que se concluye en la insatisfacción y la zozobra de lo que no fue. La única autoridad del arte es el talento, la relación con los materiales, la necesidad de decir y plasmar un tema que manifieste una remota certeza de la existencia. La autoridad del poder gobernante es la que determina qué y cómo debe ser el progreso. La realidad es irrelevante para el arte, el realismo es una ficción que sucede bajo las condiciones de su lenguaje, en la tiranía individual, imperfecta y sin consecuencias de una emoción. La realidad es un punto de partida sin reflejo en el arte, en el momento que sea trasladada desaparecerán su apariencia y su circunstancia, sometidas a la coherencia de un lenguaje que no quiere diálogo. La dirección del progreso es lineal, la del arte es un círculo que se escarba de tanto andar, que conduce a ningún sitio y profundiza en lo que no se ve. Antiproductivo y sin reivindicaciones, su única causa es la obra misma, y esa puede ser fallida y esa será su virtud. Las obras de arte apegadas a la actualidad, no son arte, son voceros de una ideología. La actualidad y la realidad no transitan en la obra, el arte tiene presente, que es el tiempo de la contemplación y la creación, y tiene una realidad que nunca sucede. La imitación total y la recopilación de esa actualidad no es arte, es propaganda, y es incapaz de confrontación crítica.

El arte es antiproductivo, sin consenso, ni empatía, se realiza en soledad desde la posibilidad del rechazo. Los países no miden sus índices productivos con el arte, un poema no es una carretera, es un capricho sin consecuencias, si nadie lo lee y se pierde, entonces, tal vez sea un buen poema. El arte no progresa, permanece estático, escuchando sus voces, silenciando las imposiciones. El arte es, y debe ser fracaso social, la antítesis del capital humano, un desperdicio que nos abre a la noción de belleza, y la belleza no es actual, no es progresista, no es productiva, es la infinita y grandiosa nada.  

sábado, 6 de mayo de 2017

LA BARATIJA

Arte post mortem, obra de Eko, su sitio aquí
 Ultrajaron su memoria, convirtieron sus restos en una baratija, y agravando el insulto, pretendieron usar esa baratija para canjear sus archivos, que contienen el testimonio de su vida creadora. Esta profanación ubica al arquitecto Luis Barragán en el plano internacional como comparsa obligado de una “obra de arte hecha de con restos humanos”, ha dejado de ser un artista, lo redujeron a un despojo que se manipula como basura. La aportación de Barragán a la arquitectura mundial y a la identidad mexicana está rebajada en souvenir funerario, depredada entre la telenovela de una familia y los balbuceos incoherentes de una pseudo artista. La impunidad con la que atenta esta patología social llamada “arte contemporáneo”, ha oscurecido la obra del artista y sus problemas más serios: el descuido total de sus obras arquitectónicas y el gran desprecio que las instituciones gubernamentales y culturales tienen hacia los artistas y su acervo. El esfuerzo que hacen para destruir al arte real, desde el aparato académico, los museos, las instituciones, los teóricos y curadores del arte contemporáneo VIP queda evidenciado con esta obra, centrando la atención en un anillo que simboliza el exterminio del concepto de autor, y de la obra de Barragán en particular. El extremo del cinismo está en el objeto mismo, la supuesta artista tramitó en Suiza el proceso de hacer un diamante de laboratorio con cenizas, que desde el año 2005 hace la misma empresa Algordanza con las funerarias J. García López  y que despacha en su sucursal de Guadalajara, Jalisco. Las instituciones gubernamentales y los familiares, reencarnados en los personajes cómplices y cobardes de los Caprichos de Goya, le patrocinaron el engaño y la mandaron a pasear a Europa. Es tal la liberalidad de la legislación de las cenizas en Suiza que se pueden hacer diamantes “simbólicos” con cenizas de árboles, y ya que la pseudo artista  sostiene su “obra” en mentiras, vale la pena preguntarse de qué está hecho eso que veneran con fetichismo imbécil en las salas del MUAC, velado por Medina, sepulturero-curador en jefe.
El argumento absurdo de que es un “anillo de compromiso” para regresar los archivos Barragán a México sólo puede ser creído porque no existe capacidad crítica frente a las burlas del arte contemporáneo VIP. Las opiniones en masa han sumado artículos “esclarecedores”, siguiendo el juego a esta violación oportunista, decía Kurt Schwitters que “todo lo que escupe un artista es arte”, y ante un escupitajo no hay necesidad de argumentar su validación, es lo que es. La cobardía acrítica de los alumnos de la Facultad de Arquitectura de la UNAM, que no se opusieron a que se exhibiera este objeto, es parte de la complicidad académica con una falsa expresión artística. 
Agradezco públicamente a Federica Zanco y a su Fundación que resguarde estos archivos lejos de la parentela y de nuestras instituciones, evidentemente ella si sabe valorar su importancia. Espero que con esto la venta de los servicios funerarios de J. García López crezca en alianza con el MUAC y que enriquezca sus exposiciones. En una sala de exposiciones temporales los clientes velarían a sus familiares convertidos en diamantes, se venden unos 60 al año. El Instituto de Enfermedades Estéticas de la UNAM entregaría los certificados de autenticidad. En la sala exposiciones permanentes, la UNAM y el gobierno adquirirían los planes todo incluido para que inmortalice en diamantes a los involucrados que autorizaron y apoyaron este esperpento, los coloquen en una calavera como la de Hirst, resignificados en obras de arte VIP post mortem. La cédula la escribirá el sepulturero-curador Medina, y debe iniciar citando el slogan de De Beers, “el insulto es para siempre”.


lunes, 1 de mayo de 2017

EL DRAGÓN Y SU FURIA

Kill an emoji, de EKO, para ver su obra aquí
El Rey Lear, la tragedia de Shakespeare, desata el conflicto cuando el rey pretende dividir su reino entre sus tres hijas y para decidir les pide que describan el amor que sienten por él. Las descripciones de Gornelia y Regan, se asemejan a los Sonetos del escritor, involucran los sentidos, el compromiso, contienen las virtudes del amar. La más joven, Cordelia se preocupa  al verse incapaz de alcanzar la elocuencia de sus hermanas, aterrada no sabe cómo explicar a su padre ese amor. Lear le advierte que su parte del reino es la más rica, y le pregunta “¿Qué puedes decir que merezca un tercio más rico que el de tus hermanas?” Cordelia afirma: “Nada”, simplemente ofrece consagrar su vida a amarlo. Encolerizado confunde su sinceridad con un corazón insensible y la despoja de su herencia, entonces el Conde de Kent trata de calmarlo y Lear responde “No te interpongas entre el dragón y su furia”.
La descripción de los sentimientos y especialmente la del amor es y ha sido un reto de la inteligencia y del arte durante millones de años. Hasta ahora, que ya no es necesario. La poesía, novela, se han obsesionado con iluminar esa oscuridad. La música, las artes plásticas, la danza, han investigado en la infinita posibilidad de manifestar el amor. Describir nuestras emociones nos obliga a generar palabras, metáforas, actitudes, gestos, somos un cúmulo de acciones encaminadas a exponer lo más sensiblemente posible lo que nos embarga.
Eso sucedió hasta que el marketing, los psicólogos y la mediocridad se confabularon para posicionar los emoticons y los emojis. Los círculos amarillos con ojos son ahora la nueva versión de nuestro bagaje emocional, según los psicólogos, el cerebro cambió con su aparición y ahora con ver estas pegatinas digitales reaccionamos igual que ante un rostro real, humano. Las nuevas generaciones pueden sustituir el contacto físico de un rostro, infinito en sus matices, con la unidimensionalidad de estas pegatinas, y peor, es suficiente para describir lo que sienten. El dilema que desata la tragedia de Rey Lear se resuelve hoy en día con un emoji. 
Nos merecemos la monstruosa cultura que hemos generado, nos merecemos estar rodeados de esta zafiedad y además tener un aparato de “estudiosos” y marketeros que convencen a la población mono neuronal de que eso son sus emociones y que su cerebro así lo acepta. La gente que con eso se satisface no necesita la poesía, ni el arte, mucho menos le interesa saber el dolor que Proust sentía ante las líneas que escribía, esa gente es del tamaño de un emoji. El cerebro de estas personas no ha evolucionado, al contrario involucionó, ha reducido drásticamente su vocabulario, su capacidad de auto observación y análisis, su riesgo ante la sinceridad, su calidad y cualidad de ser verdaderos, su entrega. La gente ama menos, porque siente menos, no se involucra en algo esencial: decirlo y asumirlo. Esos merecen tener como pareja un emoji, vivir con él y morir juntos como una aplicación obsoleta. 

domingo, 23 de abril de 2017

LA ACADEMIA VIP Y EL TOTALITARISMO

 La Academia Francesa fue un baluarte absolutista, los cardenales estrategas, primero Richelieu y más tarde Mazarino establecieron la institución que regiría los cánones estéticos de Francia, el reinado de Luis XIV podía controlar hasta la idea de belleza en el arte. El modelo se expandió en Occidente, y el academismo poco a poco se convirtió en un término del buen gusto, la rigidez estética y la disciplina en la educación. La institución imponía sus ideas al margen de las universidades, y su influencia abarcó todas las artes.
A pesar de las críticas a la autoridad y las reglas que imponía, la formación rigurosa se estableció como una norma, las discusiones estéticas existían dentro de la importancia de la maestría y del arte como un hacer relevante y trascendente. La autoridad de la Academia se fue deteriorando en la medida que las revoluciones sociales le dieron un escaparate ideológico a la libertad, lo que fuera en contra del axioma “libertad” estaba equivocado. La degradación de la educación artística comenzó con el desprecio del término “académico”, exigir el dominio del dibujo “académico” se vio como esfuerzo obsoleto y castrante para la creatividad. 
El resultado son generaciones completas de pintores que no saben dibujar; lo mismo sucede con la composición, la obligación de crear un orden en el planteamiento del lienzo, abstracto o figurativo, es materia desconocida en muchos pintores desde la sobre valorada Ruptura. La evolución de la Academia y el academismo es una burla, hoy pertenece completamente al sistema de las universidades y museos, no existe como un grupo alterno, es el grupo.  Desde el reproche a su imposición estética se ha regresado al mismo punto con una gran pérdida: no hay una búsqueda de la calidad artística.
La nueva Academia VIP la forman un conjunto de burócratas de la retórica y la moda, desprecian la formación estricta y el respeto a ciertos cánones estéticos pero están imponiendo otros: el panfletarismo, el efectismo, la sobre verbalización de las obras, y el soporte ideológico de toda expresión que consideren “novedad acorde a nuestro tiempo”. El academismo VIP es más beligerante y absolutista que el antiguo, todo lo que esté relacionado con la maestría del objeto artístico es rechazado por anacrónico, disciplinas como el grabado o la escultura son marginadas mientras llaman arte a cualquier objeto que este sostenido en teorías. El absolutismo ideológico regresó con el academismo VIP, la diferencia es que lo sublime se cambió por lo estulto, la belleza por el kitsch, el esfuerzo por el facilismo. Derribar a las instituciones se ha convertido en una actividad ociosa, sus miembros destruyen los cimentos, el oportunismo que alberga a la mediocridad para acarrear el aplauso de la mayoría no es exclusivo de la política, también participa el arte. La apabullante abundancia de mediocres es la sangre joven que sorben los sedientos burócratas de la Academia VIP. 

miércoles, 19 de abril de 2017

EL GRABADO, OBRA TOTAL

Alfred Jones
 Las técnicas de las artes plásticas se están perdiendo porque los estudiantes quieren ser artistas VIP y para eso no necesitan conocimientos. Las soluciones fáciles han invadido a la gráfica, entre la “expresión personal”, el minimalismo y el comercialismo las técnicas se limitan al poco talento del ejecutante. El Museo de San Ildefonso presenta una selección de obra gráfica de la National Gallery de Washington. Es una exposición valiosa y una oportunidad ahora que el Museo Nacional de la Estampa monta instalaciones de arte VIP que no expondrían ni en el lumpen Ex Teresa. 
Edward Hopper, Locomotive

Jenny Holzer

 La selección inicia en el siglo XVIII con la disciplina de reproducir las pinturas en estampas para darlas a conocer al gran público; el retrato, las escenas históricas y cotidianas, impusieron la racionalización de la línea y la monocromía. La escuela del paisaje con exquisitas obras del siglo XIX de Whistler, Thomas Moran y William Bradford. La cronología permite ver que la gráfica mantuvo su fuerza temática, estética y técnica hasta la primera mitad del siglo XX, entre más modernos, más facilones y superficiales. La dificultad de desarrollar un tema que le diera sentido al papel impreso con una obra que resumiera estética y compromiso se perdió por la “libertad expresiva” de gestos insustanciales y sin permanencia. 
The Arc Welders at Night  Martin Lewis
 Las composiciones audaces de geometrías con movimientos en negros absolutos, las secuencias de seres humanos que funden máquina y anatomía, el paisaje urbano que alcanzó un significado revolucionario, terminó en inútiles introspecciones, en piezas que son un desperdicio de material. La oportunidad de crear verdaderas propuestas de gráfica abstracta se diluyó en la repetición de gestos poco contundentes, desvalorando la técnica y el medio. El oprobio creativo lo inauguró Warhol con sus plagios seriales y cutres, está representado por uno de los infinitos falsos que giran por el planeta. 
Thomas Moran, Mountain of the holy cross

Winslow Homer 
 El vacío ocioso del Pop Art se corona con las obras de gráfica contemporánea que son “litografías en offset”, esa errónea denominación es parte de la decadencia de la gráfica. No hay litografía en offset, son técnicas totalmente distintas, le quieren dar valor artístico a los posters llamándolos litografías. Jenny Holzer, artista infra VIP, con un letrero de frases de su limitada cabeza, invocando su filosofía nivel libro de autoayuda; las Guerrilla Girls y su cartelito de statement falso que les ha dado becas y manutención durante años con su chantaje de ser cuota feminista de galería y convención; esas obra resumen la mediocre versión de la gráfica VIP que su ignorancia de la técnica y su pobre imaginación se protegen en la publicidad y la propaganda. Faltan desnudos y figura femenina, pero es una selección cargada de obras bellas, de maestría y entrega a una técnica exigente, difícil y sin embargo frágil, que permite crear obras totales y contundentes. 
Winslow Homer 
Fotografías de Aldo Hinojosa.

sábado, 1 de abril de 2017

SIN MISTERIO

“Sólo a las almas grandes e ilustres se les permite arrogarse privilegios por encima de la costumbre”, dice Montaigne y cita a Cicerón “Si Sócrates y Aristipo  hicieron algo contra la costumbre que nadie piense que puede hacer lo mismo; ellos podrán tomarse, en efecto, esa licencia por sus grandes y divinas cualidades”. La obsesión de descifrar el misterio de la obra de Leonardo Da Vinci es la necedad de igualar al pintor con el elemental pensamiento actual, como dice Montaigne “arrogarse ese privilegio”.
La Universidad de Freiburg hizo un estudio, el enésimo, sobre la sonrisa de la Mona Lisa y afirma que ya descifró el misterio. Su arrogante torpeza conmueve: para saber si en el retrato esta triste o contenta, montaron la imagen deformando los labios en más triste y más contenta, y con una encuesta decidieron que estaba contenta. En este innecesario estudio involucraron científicos y psicólogos, esa pseudo ciencia inventada por el marketing, generando tesis irrelevantes a la obra. Las preocupaciones de Leonardo sobre el cerebro y la conducta humana iban mucho más lejos que la superficialidad con que estos científicos observan la obra. En esta pintura no hay misterio, hay evidencias: el talento, la sensibilidad y el lenguaje de un artista logrado por su impecable técnica del esfumato que le permitía romper con la obligación de crear una definición literal de la realidad. La vaguedad del esfumato se evapora, disuelve suavemente las fronteras de la forma para crear veladuras oníricas, evocando los recuerdos difusos de nuestra mente, es parte del contenido conceptual de la obra. El efecto le permitió a Leonardo crear un realismo que se depositaba en la imaginación, La Virgen de las Rocas es completamente fantástica, los paisajes del fondo, la coreografía de las manos, las proporciones de los cuerpos, el color y la caída de las telas, es un montaje para satisfacer la imposible probabilidad de la escena.
Esa vaguedad es la psique humana recreada en la Mona Lisa, los psicólogos actuales, encasillados en el maniqueísmo de triste-feliz, igualan la pintura con un emoticon o un emoji, reducen a las emociones en una pegatina unidimensional. No alcanzan a comprender que la naturaleza humana tiene momentos de paz e indiferencia, de lejanía y ausencia, que no siempre estamos felices o tristes, eso que lo dejen para las telenovelas y la publicidad. La complejidad del arte dialoga con el laberinto de nuestra psique, los infinitos matices de nuestro ser no se constriñen a felicidad o tristeza, nuestro espíritu es un esfumato, que se diluye, se fuga, y eso lo sabía Leonardo. 
La Mona Lisa es el arquetipo de ese estado, es la representación perfecta del no estar, del instante en que la vida nos sorprende lejos de ella, en que perdemos el contacto con el entorno para sumergirnos en el filo de la vigilia y el sueño, en la hondura de nuestro silencio. Las investigaciones de estas obras se remiten a un fenómeno: no observar la obra, no dejarse llevar por su presencia. 

lunes, 27 de marzo de 2017

LOS VIRTUOSOS

El arte versa sobre la génesis, dice Aristóteles, el artista produce algo que podría ser susceptible de ser o de no ser, es decir, existe a partir de su creador, en él está su principio. El hacer arte es un modo de ser racional, insiste en las Virtudes Intelectuales en la Ética Nicomáquea. Entonces, la diferencia fundamental está en algo que es “susceptible de ser o de no ser” la obra no existe si el artista no la hace, reflexionarla no es suficiente, hay que materializarla, es un objeto que depende del raciocinio y de la voluntad de hacerlo. El trabajo conlleva la decisión de que sea arte, no otra cosa, las características de esa obra se dirigen a que el resultado produzca algo que se sume y le aporte a la realidad.
En Abri Blanchard, Francia, encontraron lo que, hasta ahora, sería el primer dibujo de la humanidad, un grabado de hace 38 mil años, sobre piedra, realizado con puntos que representa a un toro. Los científicos afirman que no es arte “como lo conocemos ahora” que esto es parte de las “actividades sociales” de los individuos de la prehistoria. El estudio del arte antiguo se está reduciendo a un asunto de arqueólogos y no de académicos del arte, el pensamiento contemporáneo insiste en establecer fronteras temporales para validar el pensamiento y la creación artística, la pintura es “arte tradicional”, el arte prehispánico es arqueología y el Novohispano y Barroco, son arte histórico, sin presencia e influencia en el arte actual, es material de enciclopedia, nada más. El dibujo del toro no es “una actividad social”, es arte, ese dibujo existe por la voluntad de su creador. Esa obra está ahí, en la piedra porque el artista analizó las formas del toro, las consideró bellas y susceptibles de ser reproducidas, las sintetizó para que fueran algo distinto y algo más que el toro mismo, fabricó una herramienta para plasmarlas, eligió el soporte y la técnica de puntos. Ese proceso intelectual es puro pensamiento abstracto, y es arte como lo conocemos ahora, es dibujo, una de las actividades cognitivas más complejas de nuestro cerebro.

El dibujo desde hace 38 mil años no ha cambiado, es una aportación que traslada el lenguaje a la forma, hay un decir que se separa de los vocablos y los sonidos, es el artificio de trazar a la realidad, a una historia, una imagen con líneas y sombras. El artista hizo un dibujo, algo bello para esa piedra, no otra cosa, no un arma, no una vasija, no algo “útil”, y además nos dice, 38 mil años después, que observó un toro, y nos deja imaginar que antes lo dibujó en la arena, lo borró y lo volvió a dibujar hasta que el resultado le parecía que merecía ser inmortalizado en la piedra. Ese dibujo nos dice que la voluntad de crear es la voz indestructible que nos preserva en la inmensidad del tiempo, que un dibujo es la consagración de una inteligencia que se negó a que la belleza del toro desapareciera. El arte es y debe ser como ese toro dibujado en la piedra, eterno. 

jueves, 16 de marzo de 2017

XIPE TÓTEC, SANGRE DIVINA

 La Tierra es un altar que se alimenta con sangre y corazones humanos, se fertiliza con sacrificios, de la violenta unión amorosa surgen los seres humanos, el maíz y la vida. En la inmolación los dioses reencarnan en sus hijos terrenales. En el ritual del dios Xipe Tótec “nuestro señor el desollado” sucedía un combate con guerreros cautivos, el “sacrificio gladiatorio”, los vencidos eran desollados y los personajes importantes vestían con la piel de cada uno de los cuerpos, poseedores de la imagen del dios. El sacrificio humano era parte de la religión y la cosmogonía de las culturas prehispánicas, en un contexto filosófico y estético, la muerte ceremonial daba al cuerpo noción metafísica. 
 La exposición Xipe Tótec y laregeneración de la vida, en el Museo del Templo Mayor, es una investigación reveladora sobre el ritual del desollamiento propiciatorio de la fertilidad. Lo que habita en el Universo habita en la Tierra y en el cuerpo humano, la representación los atributos divinos era una experiencia carnal y estética. Los materiales para el arte nacen de la Tierra: barro, piedra, pigmentos, papel, el artista creador ofrendaba su obra. El cuerpo es un ente religioso, el valor sagrado del individuo lo hacía propicio a la inmolación. El arte participaba del ritual, la belleza de los códices, las esculturas y los templos manifestaban una mística tangible y sensible. Esculpir una piedra del sacrificio, modelar con barro las capas superpuestas de piel, las plumas, las hojas de zapote blanco materializaban la adoración más allá del acto ritual. Las esculturas son dos cuerpos, el sacrificador está cubierto por la fina dermis del desollado, el rostro recibía una máscara sangrienta, los artistas repetían el sacrificio, ellos mismos desollaban al barro y a la piedra. Los códices en la obsesión descriptiva de las características de los dioses, en ubicaciones abstractas, son mapas trazados con elementos simbólicos que vigilaban la integridad de la ceremonia. 
 Xipe Tótec fue recreado y mimetizado sin metáforas, con sacrificios, literatura, escultura, pintura. Durante la ceremonia se prohibía la nixtamalización, la acción de retirar la cascarilla del grano del maíz. Desollar es como nixtamalizar al guerrero, despojarlo de su “cascarilla” fertilizaba a la Tierra. No hay dicotomía, el triunfo es fundirse con el enemigo que propicia la unión con el dios, Xipe es la eternidad cíclica de lo que nace y muere, el arte perpetuó su voraz apetito. Nuestros dioses y nuestras raíces. 

viernes, 10 de marzo de 2017

Entrevista a Avelina Lésper por Ernesto Castro

Entrevista a Avelina Lésper por Ernesto Castro en la inauguración de la exposición El Mural del Milenio en el Museo de El Carmen (Ciudad de México) el 23/02/17.

lunes, 27 de febrero de 2017

LEER AL REVÉS

La fórmula infalible para que alguien no lea es decirle que la lectura es buena, al margen de lo que se lea, y esa recomendación es común que venga de gente que no lee. La Cámara de la Comunicación, Voz de lasEmpresas invade paradores y mobiliario urbano con una campaña inútil que sesupone invita a la lectura. Es realizada por publicistas, un sector profesional inculto y superficial, acostumbrado a destrozar el lenguaje para hacer campañas, así que tienen la ocurrencia de escribir incorrectamente la palabra leer, seguramente para “llamar la atención”. La campaña es una colección de despropósitos, utiliza a “personalidades” que nada tienen que ver con las áreas del conocimiento que detona la cultura, porque para su elemental criterio, si venden un refresco venden un libro. La publicidad es estulta e ignora muchas cosas: No es lo mismo impulsar la lectura que el conocimiento, leer no es axiomático, la lectura de baja calidad no aporta y puede perjudicar, internet está saturado de contenido basura que se lee, las mesas de novedades de las librerías comerciales tienen ínfima calidad, dedicarle veinte minutos a esas lecturas es igual que atiborrarse de comida chatarra. El slogan “lo que importa está en tu cabeza” no conduce a saber algo más, la cabeza es una parte del cuerpo, y todo el cuerpo es importante, eso se confirma en los anuncios con las deportistas, ellas cultivan su cuerpo. La inteligencia es el lugar que procesa la lectura que realizamos gracias al cuerpo. Los anuncios van desde cartoons que hablan de la “buena onda” hasta uno que dice que el pediatra debe “recomendar a los padres las lecturas de sus hijos”, para los publicistas los libros son un objeto extraño que requiere receta médica para ser adquirido ¿Qué va a recomendar un pediatra? ¿Un manual para tratar la diarrea infantil? Si los niños y jóvenes leyeran sus libros de texto y las lecturas que les exige en la escuela, tendrían una cultura aceptable, entonces la recomendación es que estudien.
Es como la gente que dice “hay que leer de todo” es falso, hay que acercarse únicamente a lecturas de calidad, por complejas que sean. Los apologistas del boom de internet afirman que nunca se había leído tanto, y es verdad, la gente ha adquirido una enorme ignorancia gracias a esa lectura masiva de sitios de chismes, noticias falsas y difamaciones, campañas como la de estos publicistas incrementan el acceso a la infra lectura. En contra de lo que esta campaña afirma, y desde mi posición como lectora, les digo a los jóvenes, que si van a leer libros basura tipo Jordi Rosado, si van a leer fórmulas para la felicidad, el éxito y el dinero, o narco novela, auto biografías pagadas y luminarias de ese nivel, es preferible que no pierdan los veinte minutos que los publicistas les piden. Lean libros complejos, lean poesía, filosofía, a los clásicos en novela y teatro, es mejor que le dediquen un año a Thomas Mann o a Marcel Proust que cinco minutos a un libro basura.

sábado, 18 de febrero de 2017

EL ARTE DEL ANTOJO



 La obra de Gabriel Orozco es perfectamente consecuente con sus limitaciones, su repetitivo repertorio utiliza lo más elemental que tiene al alcance, el tema de su obra es el mínimo esfuerzo. La especialización de las tiendas Oxxo es vender en cada esquina la comida chatarra que enferma de diabetes y obesidad a la población de México. La especialización de Orozco es tratar de ser simpático con objetitos e ideas sin complicaciones, su última ocurrencia es fusionarse con los productos de la tienda Oxxo, haciendo botanas y refrescos conceptuales. Comida chatarra readymade, sin valor nutricional, es el soporte perfecto para un arte chatarra readymade sin valor intelectual y estético. 
Kusama puso sus bolitas en tiendas Louis Vuitton, Hirst en botas Manolo Blahnik, Orozco pone las suyas en bolsas de donas y junk food. Cada artista se pega en donde su fama y su cotización le permiten. 
 El concepto de la obra de Orozco y el de Oxxo tienen metas de a dos por uno: selección elemental de comida y obras procesadas de fácil consumo. Las papas fritas, pasteles empacados,  refrescos, son fórmulas “secretas” de ingredientes químicos, diseñados para un consumo antojadizo que pasivamente se deja manipular por la publicidad; la “fórmula secreta” de la obra de Orozco es ser un eterno mingitorio firmado, de ingredientes retóricos, diseñada para coleccionistas que se dejan engañar por la manipulación publicitaria de los golosos teóricos, museos y galeristas. 
 La comida basura ha pervertido a la alimentación de la misma forma en que el arte VIP, como el de Orozco, ha pervertido el pensamiento artístico, los falsos argumentos de los nutriólogos que la industria compra para defenderse, son como los de académicos que divulgan al arte VIP. También coinciden en que la oferta del artista y de la tienda persigue al impulso irracional: nadie necesita refrescos o burritos prefabricados, ni pegatinas azules y rojas; es igual de ocioso comer un alimento artificial creyendo que eso nutre y comprar pegatinas creyendo que eso es arte. 
 Las diferencias son: la comida basura está atiborrada de conservadores para durar años sin descomponerse, es cara y se vende masivamente; las obras de Orozco caducan dentro de la galería y su impacto en el mercado es marginal, vende poco y no se cotiza entre los "famosos" del arte VIP internacional. El mercado de junk food satisface a sus clientes con azúcar, grasa y sal, sus logotipos de colores están más logrados que los circulitos “artísticos” que no mejoran el empaque. A nivel readymade la bolsa de papas-mingitorio es un producto más trabajado que la firma que lo hace “arte”. 
Al mimetizarse con esta franquicia y sus marcas muy bien posicionadas, Orozco evoca el sueño imposible de ser conocido y adictivo en el mundo del arte como son esos productos basura en la población. Orozco dimensiona su obra voluntariamente, él mismo clasifica, define y compara su trabajo con productos sin calidad, que lucran con la ignorancia y la salud de las personas. Nos dice que su obra es desechable, inflada como una bolsa de papas fritas, dañina para el arte.

viernes, 3 de febrero de 2017

EL TRIUNFO DE LA VERDAD

EKO, sitio con su obra aquí
La verdad es el tema medular de la filosofía, en nuestra relación con la realidad y es esencial en la ética personal y social. ¿Qué es verdad o qué hace a algo verdadero? En la teoría de la correspondencia, lo que decimos o creemos es verdad si corresponde con los hechos. El filósofo G.E. Moore en su teoría de la identidad de la verdad dice que “no hay diferencia entre la verdad y la realidad a la que corresponde”, son idénticas. En las distintas teorías el lenguaje está involucrado porque es la forma de manifestar un hecho, aún en las teorías que niegan las proposiciones.
La actualidad padece una patológica obsesión con negar la realidad, mentir es un recurso social, político, artístico y económico. El problema ha llegado a tal grado porque no está condenado, por el contrario, está completamente integrado a la conducta. La difamación sin reparación en las redes sociales, la propagación de información y noticias deliberadamente falsas en internet, las decisiones políticas sostenidas en hechos inexistentes, aunque se señalen, son un sistema para construir argumentos que justifiquen actos inaceptables y faltos de ética. Mentir es un arma contra la realidad que alienta una conducta que no responde a la racionalidad, mentir es parte de la irracionalidad de nuestras emociones, lo que creemos es más importante que lo real, no importa que no corresponda, creer o sentir es lo único válido. El racismo carece de argumentos verdaderos, los nazis inventaron informes científicos falsos para sostener sus teorías de la superioridad racial.
Los “hechos alternativos” o la “post verdad”, no existen, la búsqueda de la verdad tiene un compromiso con los hechos o con la realidad, la alternancia abre la posibilidad a que algo no “sea”, no pueden convivir hechos falsos con verdaderos o realidad con irrealidad. La sociedad ha llegado al extremo que estamos viviendo porque se ha tomado con ominosa irresponsabilidad la libertad de expresión en las redes sociales. Desde la “inocua” actividad de mentir en un selfie hasta la propagación de calumnias, es cotidianeidad contemporánea asumida, nuestra sociedad está más cómoda con la mentira, la virtualidad tecnológica encierra nuestra mirada en una pantalla que muestra un fragmento deformado de lo que transcurre, decir falsedades en 140 caracteres es un hábito socialmente imitado y replicado, que se convierte en un éxito entre más veces lo repitan. El éxito de esa replicación no lo hace verdad, su aprobación es la popularidad, la satisfacción de la visceralidad de la masa sustituye a la verdad: me das lo que quiero, entonces para mí es verdadero. La realidad se convierte en un antagonista que entorpece la unión de la horda alrededor de las ideas que rigen su conducta, entonces debe ser destruida, pero como la realidad es más potente que sus enemigos, ésta sobrevive. En eso radica el triunfo de la verdad sobre la mentira, en que la realidad y los hechos existen, y negarlos no los destruye.

miércoles, 25 de enero de 2017

LA VIOLACIÓN DE MEDUSA

Medusa es una víctima convertida en maldición, no es responsable de su terrible apariencia y su poder destructor es defensa, su humana vanidad enfureció a Minerva y la castigó degenerando su belleza. El horror de su mirada rodeada de serpientes le dió poder hipnótico, mirarla era inevitable, seducía y petrificaba a sus cautivos. Neptuno la viola atraído por su despreciable naturaleza, el castigo es ultrajado, sus verdugos la humillan, el sacrificio desde la pureza es sublime, la violación envilece al mártir. Rubens pintó el rostro y Frans Snyders las serpientes, su versión es más que realismo, es invención y ciencia, es la obstinación del Barroco por mitificar a la pintura, hasta alcanzar la inmortalidad que petrifica al observador, nos expone a la contradicción de perseguir lo que aborrecemos. La sabiduría anatomista y la dramaturgia hacen a las serpientes y Medusa un solo ser, un cuerpo con mil vidas y sin muerte.  
Medusa es un despojo, la cabellera de serpientes se enrosca histérica, sintiendo la muerte de su madre, del cuello cercenado brota sangre con gusanos, su organismo es una masa pútrida que se parasita a sí misma. La sangra brota de los ojos y la nariz de Medusa, la piel pálida del rostro anguloso y pétreo, que nunca ha tocado el sol, contrasta con las curvas móviles y los colores brillantes de los reptiles. Encarna la relación entre las serpientes y la sabiduría, el conocimiento nos expulsa de la paradisiaca ignorancia, lo que no conocemos no existe, saber trastoca la realidad y nos convierte en otra persona. Medusa sabe de su obscena realidad, que su cabellera carcome su cuerpo, que la violación la desterró y es paria del Infierno, y sabe que mientras su vanidad fue temporal, su ignominia es eterna. Medusa piensa, las serpientes son las memorias que se enroscan, se complejizan, se reproducen, la enferman, la devoran, cautiva en las entrañas de la Tierra únicamente tiene la compañía de esos reptiles insomnes. El veneno del pasado no admite cambio, lo perdido somos nosotros, la ponzoña es alma y sangre. En su prisión no hay espejos, al mirar su reflejo en el escudo de Perseo, por primera vez es testigo de la execrable consecuencia de su vanidad, comprende que ella es eso, escucha sus gemidos, se asoma a la oscuridad de sus fauces, reconstruye cada instante desde que entró al Templo de Minerva y fue maldecida, se detiene en su desaparecida belleza y paralizada se ofrece una vez más al verdugo.

En la oscuridad del fondo, dos serpientes se entrelazan copulando, tienen unidas las cabezas, el coito en la cumbre del espasmo, lujuria mortífera, la cabeza cae mientras la hembra mata la macho, en la tragedia de lo increado, esos pensamientos sobrevivirán a su muerte. Perseo la mutila y lo que pareciera un crimen es un acto de piedad, cercena eso que la ha tenido cautiva, que la tiraniza, sin el cuerpo la cabeza es un nudo inerte con el rictus del instante fatal. 

martes, 17 de enero de 2017

FANTOCHADAS

Carlos Neve, tinta sobre papel 
 No me asustan los “monstruos”, me asusta la ignorancia de la curaduría. ¿Desde cuándo lo bonito es un tema del arte? ¿La anomalía es monstruosa? ¿Cómo afirman que hay un patrón de lo bello? Y para terminar con el despropósito, mencionan al miedo, y como lo oscuro es de susto, pintan la sala del museo de negro y terminan la cédula afirmando que “los dragones no suscitan el miedo de antaño”. En el Museo de Arte Moderno la exposición Monstrousismos  es un homenaje a los prejuicios y a la torpeza. Sin la más remota noción filosófica y estética abren el trayecto con la vulgaridad de la fotografía de un luchador de Lourdes Grobet, y de ahí no paran en su propuesta de creer que con la infra inteligencia visual, trendy y populista que domina al arte pueden abordar ideas que no entienden.
JAVIER EZQUEDA, EL SANTO EN LA MONTAÑA 1971
Lo kitsch, lo estulto, lo banal, no es monstruoso, no saben la diferencia entre un cráneo y una calaca; entre un ritual y una fantochada. La curaduría de nivel Halloween pretende que es son equiparables la “anormalidad” del Mago de Benjamín Domínguez o la Cabeza de San Juan el Bautista de Tomas Javier de Peralta, obra del siglo XVIII, con un video ridículo de pedazos de comerciales de televisión. Ignoran que lo más terrible puede ser seductor, que somos humanos porque tenemos fascinación por lo que nos golpea visualmente, que somos adictos a la tragedia, y que en eso también hay belleza. La factura impecable, la composición, el desarrollo del tema, es lo que aporta belleza a una obra, podemos ver la escena más terrible, si está magníficamente pintada es bella. Las obras expuestas en su mayoría son ejemplo de una mala factura, eso no las hace “bizarras, terribles o monstruosas”, las hace mediocres, y las pocas de valor nada tienen qué ver con el tema mal planteado de la exposición. 
José María Schimill, acuarela 
Sin indagar en el abismo se confinan a una interpretación incorrecta que les dé seguridad, les habría fructificado más hacer un festival de películas de momias. El verdadero horror es censurado, evaden el simbolismo del mito y lo reducen a los mediáticos lugares comunes. Es pasmoso que pretendan que el susto en las películas y la televisión tienen un punto de unión con la monstruosidad, y con la misma pudibundez abordan el sacrificio, y es de “miedo” que el personaje de Viridiana de la película de Buñuel tenga una cruz con clavos en el pecho. 
Lourdes Grobet, fotografía.
El arte no debe contaminarse con el marketing, el cine comercial y los conceptos preconcebidos, el arte está para abrirnos a ámbitos imposibles en la medianía social. El tema de esta exposición es la cobardía conceptual y curatorial que no entró en una idea que siempre ha puesto en peligro la estructura moral de la sociedad, está curada con la misma mentalidad que acusó a Sade y lo envío al oprobio. Es un espectáculo para la superficial y simplista sociedad que vivimos, que no transita ni en las pasiones ni en las aberraciones, que se refugia en el aburrimiento de ser correcto. 

martes, 10 de enero de 2017

NO ME CUENTES TU VIDA

Eko, Xilografía, para ver más obra de Eko aquí 
Las vidas de muchos políticos, empresarios, actores, modelos, no merecen ser consagradas en un libro y mucho menos ser leídas. Se publican libros de cualquier cosa, el formato no es axiomático, un texto no adquiere calidad por el hecho de estar publicado, eso lo vemos en la avalancha de autobiografías y biografías oportunistas que de las mesas de novedades deberían irse a un incinerador o una máquina de reciclaje. Es apabullante la vanidad y la arrogancia de estos personajes de pretender que sus vidas tienen algo de extraordinario que debamos conocer. En tiempos de elecciones los aspirantes al poder de inmediato comisionan a un escritor para que de forma anónima o pública les redacte sus “memorias” y las deforme lo suficiente para que se “oficialice” esa versión de su vida y borrar la oprobiosa trayectoria que los encumbró. En estas biografías lo realmente importante es lo que no escriben. No me puedo imaginar quién es el lector promedio de esos libros, quién puede leer creyendo que esas anécdotas son verdad, que tiene algún tipo de valor conocerlas y que conserva estos volúmenes en su biblioteca sin sentirse un perfecto cretino. La posteridad es la que decide cuál vida merece ser recordada, y en estos libros eso se demuestra, aparecen y en apenas unos días ya son una vergüenza. Los biografiados se encargan en vida de contradecir todo lo que inventaron en sus libros y arrastran en su lodoso descrédito a sus editores, escritores de alquiler, promotores y reseñistas. La autopromoción que buscan es contraproducente, es una monserga leer lo que no interesa, es peor que comer lo que no nos gusta, y terminamos el libro odiando al personaje.
La solución para que la promoción no se trasforme en ignominia es que no manden hacer biografías y cambien de estrategia publicitaria: ingresen al showbusiness, de todas formas su meta es tener seguidores, para qué buscan lectores. Paguen para que grupos musicales les escriban canciones tipo corrido, eso les funciona muy bien a los narcos. Asóciense con una televisora, vendan los derechos de imagen para que produzcan una telenovela muy melodramática, plagada de mentiras lacrimógenas y que el personaje principal sea el susodicho biografiado. El casting es fundamental, el personaje debe ser encarnado por la belleza del momento, femenina o masculina, el parecido es lo de menos, porque se llamaran igual y constantemente nos recordaran de quién es esa vida extraordinaria. Hagan un concurso del “doble de…” esto genera lealtad de marca, es inspiracional porque los votantes aspirarán a ser como el candidato o candidata. Hagan un reality show que demuestre  “Cómo alcanzar el éxito que yo alcancé” o “Mis diez fórmulas para llegar al poder”, los concursantes serán parte de su equipo electoral. Las opciones son muy variadas y recuerden que lo más rentable para su imagen es tener su cuenta de Twitter, pueden escribir en 140 caracteres toda su vida, y les aseguro que les van a sobrar palabras. 

sábado, 31 de diciembre de 2016

TWITTERATOS

Es innecesario estudiar literatura, mucho menos preocuparse por lo elemental en sintaxis y ortografía, estorba el pensamiento profundo, para ser escritor basta con abrir una cuenta de Twitter. Marcel Proust dedicó 13 años para escribir En busca del tiempo perdido y la muerte dejó inconclusa su obra, un twitterazo se publica cada segundo, y con la recopilación de las ocurrencias cotidianas los autores publican libros más “acordes con el tiempo que nos tocó vivir”. La literatura tiene su propio tiempo, leer una novela de miles de páginas exige concentración, devoción y hasta humildad, pero los lectores “acordes a nuestro tiempo” leen instantáneamente y así publican sus comentarios que los convierten, a su vez, es nuevos autores. La cadena interminable confunde a los que se supone son “autores de carrera” con sus seguidores, el nivel de pensamiento es el mismo.
Lo absurdo es que esos textos se publiquen en papel y que pretendan tener lectores, la gente que considera lectura el twitterazo del día no va a leer La Montaña Mágica de Thomas Mann, y por su supuesto,  un autor que se entretiene en twittear y considera a eso “literatura” tampoco pretende o puede escribir La Montaña Mágica. El binomio perfecto está en el medio mismo y es necio adulterarlo, justificar esos textos es una traición al formato, decir que son  “indefinibles reflexiones, aforismos, pensamientos, poemas” les quita su esencia contemporánea, son lo que son: twitterazos.
Darwin investigó el origen de la capacidad del lenguaje, Noam Chomsky afirmó que teníamos un “órgano del lenguaje que estaba en alguna parte de nuestro cerebro” esa evolución de nuestro pensamiento abstracto se cree que tomó unos 100 mil años, y es posible que mucho más, la twitteratura con 140 caracteres destroza la evolución, y arroja un chiste que merece perpetuarse en la letra impresa. El vocabulario, extensión y contenido de los textos es directamente proporcional al tamaño de los cerebros que los escriben y los leen, estamos presenciando la regresión cognitiva a una sociedad estúpida. Los twitteratos afirman que en las librerías no saben en dónde colocar sus libros o cómo clasificarlos, suponen que sus ocurrencias son herméticas a la definición, es muy fácil resolverlo, son miles lo que hacen lo mismo, así que ya pueden dedicar anaqueles a la twitteratura.

Con el twitter es mucho más fácil ganar elecciones presidenciales, gobernar países, hacer autores de “poesía y de reflexiones”. La ventaja es que con la mismo twitterazo promocionan el libro con los lectores indicados, un negocio redondo. Las recopilaciones twitteras pueden ser más variadas, que impriman los de los políticos, los artistas y cantantes, insultos de las masas, porque si el parámetro de su valor está en el número de seguidores, las editoriales deberían asomarse a lo más abyecto de las redes para seleccionar a sus lanzamientos. La incontinencia contemporánea nos está saturando de infra libros, con este sistema es incontable la cantidad de cosas que se pueden publicar cada mes, porque en la cyberdemocracia todo el mundo considera valiosa su opinión, no importa que sean onomatopeyas y balbuceos, o “poemas y reflexiones”, merecen ser leídos y olvidados. 

lunes, 26 de diciembre de 2016

EMOCIONES

Goya, El sueño de la razón. Grabado. 
¿Qué hacemos con las emociones? ¿Ocultarlas, fingirlas, drogarlas con ansiolíticos o dejarnos arrastrar por su anárquico e impredecible apetito? Nos definen y nos deforman, se apoderan de algo que no les pertenece: el tiempo de ser y estar. La razón es un gobierno que no siempre rige, Goya lo dijo cruelmente con su autorretrato aplastado por el sueño, torturado por monstros; y la razón dormida, distraída, anestesiada o encarcelada por los sentimientos. El arte es puerta, ventana y caverna, se siente, se vive, desde la creación o la contemplación, pero la obra sin equilibrio es un capricho de lo que no piensa.
Crear y sentir, es crear y pensar, los recuerdos trágicos de Primo Levy, la gama de grises del Guernica de Picasso, no existirían sin el dominio de la razón sobre esa urgencia de que la emoción no se pierda. El reto: el efímero tránsito de una sensación que debe ser plasmada, explicada y perpetuada en una visión estética que la traspase y la haga algo más que un hueco de la no razón. La obra no es posible desde la frialdad de la intelectualización, sin un visceral punto de partida la obra no palpita y nace muerta. El contraste está en las obras que esgrimen su valor como descarga sociológica que no aporta a su resolución o a su presencia; el arte no es el diván de un psiquiatra que soporta la filias y fobias de alguien sin talento o asunto en la creación. La presencia de la emoción obliga a un compromiso, el arte como las relaciones, exige de entrega para consumarse. Mentir en el amor o en el sexo, es como en la creación, únicamente convence al mentiroso, porque lo que no se siente, no se inventa. El gozo, el dolor, el fastidio, la selectiva obsesión de la memoria, están presentes en las obras, pero no son la obra. Lo que perseguimos o no queremos detonan un argumento, son la excusa que la razón no proporciona y sin embargo controla y desarrolla.

La música creó un lenguaje capaz de transportarnos en su cauda, dejarnos postrados por lo que tenemos dentro o hacernos vomitar con violencia lo que ocultábamos, hasta que la sobre intelectualización la redujo al ruido de la académica mendicidad creativa. La poesía castigada como desahogo de la mediocridad sensiblera. El espectador de apetitos inmediatos, que si “siente algo” cree que es arte, un cuartito cubierto con focos o una cubeta de suciedad. Sentir es virtuoso si nos da luz sobre lo que somos; la razón es un guía paciente, enseña y conduce, y nos deja saber ser espectadores de lo que vivimos.     

lunes, 12 de diciembre de 2016

¿COMPRENDER O ACEPTAR?

 La frase más repetida del arte contemporáneo VIP es “si no te gusta es que no entiendes”, cuando afirmamos “esto no es arte” la respuesta es “es arte que no entiendes” o “el arte ya no se limita a un tipo de objetos” o “esa cuestión ya es inoperante en nuestro días”.  La diferencia entre comprender y aceptar o asumir algo es enorme. El que comprende no necesariamente tiene que aceptar, se puede entender algo claramente, discernir una situación y eso no implica que tengamos que aceptarla como tal, integrarnos a sus condiciones. Lo que el arte contemporáneo VIP presenta como arte es fácilmente “entendible”, en su presencia o contenido no hay complejidad o misterio, el rechazo no es falta de asimilación de lo visto o escuchado, el espectador disiente, se manifiesta contrario a la aceptación desde el entendido de que eso lo están presentando como arte. Lo “real” es el término que usamos para designar a lo que materialmente existe, lo que es, en la contradicción entre lo que vemos y lo que nos dicen que la obra es entra nuestra negación de aceptar y entonces dicen “es que no entiendes”.
 El arte VIP pretende que aceptemos, no que entendamos, el sometimiento ante lo preestablecido que impide el diálogo, las cosas no son como son, son como los gestores VIP dicen que son. Es muy común que en la vida cotidiana se afirma que hay circunstancias que tenemos que asumir porque no hay opción, porque son fatales o irreversibles, por ejemplo, una mala decisión gubernamental, contra el poder se puede muy poco, si el ministro de Hacienda paraliza la economía por una política persecutoria, no podemos evitarlo. De la misma forma funciona el arte VIP,  los académicos deciden que es arte un video de un tipo que canta en la bañera, fuera de foco, mal audio, penosa edición, amateurismo grosero, proclaman que no está en nuestro poder decir “esto no es arte”. Sin embargo si nos rebelamos ante una política impositiva o por lo menos manifestamos nuestro malestar le demostramos a la prepotencia del poder que no debe subestimarnos. Al negarnos a aceptar que las obras VIP son arte le estamos diciendo a la poderosa academia, los teóricos, docentes universitarios y artistas VIP que no pueden manipularnos.
 Las palabras no son y nunca serán suficientes para distorsionar los hechos, lo que alguien imagine o crea de su obra no es una obligación para los demás y mucho menos altera la presencia de la obra. La mediocridad no se sustituye con lenguaje o preceptos, tampoco se ve transformada por una teoría, porque es una insuficiencia intelectual. El resultado de la obra depende de las capacidades y limitaciones del artista, no de las teorías, la receta no genera al arte, el arte en su creación genera su propio camino. Los espectadores y los artistas no van a tener arte como resultado de la asimilación de los conceptos VIP, la contemplación y la creación son experimentación en libertad de ver, pensar y sentir. 

domingo, 4 de diciembre de 2016

GUERRILLA GIRLS

 La payasada y el panfleto, el colectivo Guerrilla Girls ha creado una industria del no hacer que le reditúa muchos beneficios. Nulifican la presencia femenina, la voz directa y valiente que da la cara, y la disfrazan con máscaras de orangutanes, y según su statement esto es para imitar el “anonimato de los héroes como Batman, Robin Hood y Wonder Woman” es decir, su idea de justica es continuar con la imposición falocrática del héroe capitalista y, desde este activismo infantiloide, denuncian el machismo del sistema del arte. La protesta se reduce a performances ridículos y una avalancha de letreros.
 En la Whitechapel Gallery de Londres exhiben la instalación Is it even worse in Europe, una sala tapizada de letreros, una mesa con algunos libros, el público son mujeres en actitud de “todas somos guerrilleras” leyendo y comentando, hay esa atmosfera de “si no estás con nosotras estás en nuestra contra”. Es muy incómodo leer de pie en una galería lo que podríamos leer sentados, ésta mínima información parcial y maniquea cabe en un folleto que al final tiramos a la basura, es como verse obligado a comprar la revista que leemos en la cola del supermercado. La consigna de estas artistas sin obra es la baja presencia en el arte de lo que ellas llaman “diversidad de género”, y con esta única idea han chantajeando a los museos para que les den espacios a ellas, que explotan su evidente impotencia de producir arte. Las áreas del conocimiento dejan fuera a muchas mujeres de mérito, eso hace más incongruente e insultante el activismo de estas señoras, que careciendo de obra ocupan un sitio que no merecen. Sus letreros no alcanzan a ser un estudio serio, el más famoso descalifica las pinturas con desnudos femeninos y “denuncia” que una mujer debe estar desnuda para entrar al Metropolitan Museum; se olvidan que actualmente desnudarse “artísticamente” no es una imposición machista, la gran mayoría de las performanceras feministas entran a los museos contemporáneos porque se desnudan y lo más relevante de sus “obras” es que utilizan a la pornografía como lenguaje para explotar el morbo. Marina Abramovic se promociona como sex symbol en revistas.
En la exposición lo más evidente es que el colectivo con su disfraz minimiza la lucha por los derechos. Las primeras que reniegan de la “diversidad” son ellas, sus letreros son iguales a todos los letreros que meten en los museos, da igual el tema, el sexo, religión o raza del autor. El problema de la falta de diversidad en el sistema del arte está en las expresiones artísticas uniformadas por el “estilo contemporáneo”, y el artista que no entra en esa categoría queda excluido del museo. Las máscaras de orangutanes no las convierten en “héroes anónimos” como ellas afirman, son una apología de la violencia machista que desaparece la presencia de la mujer, entre un burka y esta máscara no hay diferencia. En la lucha por los derechos humanos no funciona el anonimato, porque es un derecho tener rostro y nombre, que es lo primero que pierde una mujer sometida. El disfraz es una disciplina del arte VIP, Cindy Sherman es la versión cómica de Lady Gaga, vivir en un eterno Halloween es parte de su pueril mediocridad, las Guerrilla podrían elegir otras versiones transformativas, como vestirse de chocolates M&M y trabajar en la mega tienda para turistas de Times Square, o ya muy feministas hacerse botargas con forma de bote de limpiadores, ollas, y todo lo que las artista feministas exponen en sus instalaciones VIP.  La Guerrilla Girls son unos bufones del sistema, su trabajo es ridiculizar a la mujer, caricaturizar un problema, ese es el negocio del que han vivido por treinta años. 

lunes, 28 de noviembre de 2016

RETRATO DE UNA ARTISTA

Right hand of Artemisia Gentileschi,   Pierre Dumonstier II
En el retrato el artista es el espejo, la obra es el reflejo de lo que él ve. La persona que se mira en un espejo o en un retrato no busca la realidad, los espejos dan una imagen que nuestra mente trastoca y deforma, omite detalles y se concentra en los que perseguimos como ideales. Perpetuando la mentira, tenemos la fortuna de la imposibilidad de aceptar lo que somos, el artista cómplice, ofrece lo que observa como una puerta a una realidad falsa e inaccesible.
En la exposición French portrait drawings from Clouet to Courbet en el British Museum, el ojo del artista persigue la forma y la traduce en líneas, como un astrónomo que traza la ruta ficticia de los astros. El espejo opaco del papel plantea una irrealidad: la línea. El dibujo es la persona pero no es lo que vemos, y en un alarde de esencialidad, Pierre Dumonstier II dibuja la mano derecha de  Artemisia Gentileschi y la retrata, no ve el rostro, destina su observación en la herramienta que los dos comparten y los hace iguales. En el margen superior la llama “Aurora” la diosa que abre la oscuridad del cielo con sus manos para que entre el amanecer; la belleza de esas manos no es su apariencia, es su capacidad de crear “maravillas que envían a los ojos juiciosos al éxtasis, raptures”. Dumonstier rompe con el cliché de la belleza física como meta del retrato femenino, lo despoja de edad y sexo, reconoce que él mismo se plasma al recrear las manos de ella. Un retrato y un autorretrato, un espejo que se multiplica en un juego interminable. Con este dibujo la sala del museo expone decenas de manos, aunque sean rostros, cuerpos enteros, son manos dibujando, unas más apasionadas, otras frías y analíticas.

El artista se ve en sus obras y al final muestra esa herramienta compleja que percibe sensaciones y las trasmite, que exige el entrenamiento constante. El hacer nos describe, la apariencia, irrelevante por inestable, no alcanza a decir, la voz de nuestro ser son las acciones. El pincel que Artemisia sostiene, la sombra en la oquedad de la mano, suspendida en el limbo del papel, dirigiéndose con voluntad propia, contiene toda la sabiduría de la pintora, sus frustraciones, los inicios que aún le esperan, las obras que nunca podrá pintar y las que guarda en una biografía que recuerda y olvida en cada trabajo. El dibujo es la diosa Aurora, la ocultación nos revela la luz de la verdad de Artemisia, inmortalizar esa mano, retenerla en la acción, convierte a la condena de Sísifo en el privilegio de la creación. 

viernes, 18 de noviembre de 2016

QUÉ HACEMOS CON EL ARTE. Texto de Avelina Lésper en el Foro Internacional Aciertos y retos de la difusión cultural y extensión universitaria. Conversatorio debate “Qué hacemos con el arte”

Qué hacemos con el arte ahora que se ha convertido en un instrumento de la especulación ideológica y financiera, que obras carentes de valores estéticos, sin  ningún nivel de realización o propuesta, se llaman arte si tienen adherido un statement político-social o un precio estratosférico. En la gran  incongruencia que sustenta al fraude del arte contemporáneo VIP, obras con intenciones sociales y pretensiones variadas, que van desde los acontecimientos políticos más inmediatos, hasta las trastocadas luchas de género, están hermanadas con el mercado especulativo. El neoliberalismo más descarado pagando el populismo de obras que se supuestamente hablan en contra de ese sistema, y son utilizadas para traficar dinero, influencias y alimentar la burocracia de museos e instituciones que no busca talento, busca obras de proselitismo ideológico, complaciente con las galerías. Las manifestaciones fundacionales del arte VIP, video, instalación, performance, a pesar de su hipócrita connotación social, son producto del colonialismo artístico del capitalismo y como tales trabajan para su promoción.
Qué hacemos con el arte que impulsa el mercado neoliberal, que se burla del talento y encumbra sus falsos valores, que hace estrellas, que vende como arte a la basura, a los plagios, a la ocurrencia, y manipula el mercado como un casino. Las instituciones son parte de este fraude, entregando salas y apoyos a la moda que el capital les dicte.
Qué hacemos con el arte que padece esta contaminación, que se regodea en sus discursos, que se ha transformado en una ONG, en pregonero ideológico y que además es un instrumento financiero del capital de riesgo. Las escuelas, instituciones, artistas y museos de arte contemporáneo VIP, reniegan de la técnica, del aprendizaje, la disciplina, el compromiso con el desarrollo de lenguajes y estilos, y en cambio han organizado una forma de nuevo sindicalismo elitista y excluyente, en el que lo más importante es el entramado demagógico de sus obras con intenciones y discursos, porque la presencia estética de la obra es irrelevante frente a la presencia ideológica. El populismo y el panfletarismo han sustituido a la belleza, y aunque les cueste oírlo, la belleza es un valor ineludible de la obra de arte, y es un logro intelectual.
Las obras si tienen la denuncia de moda son arte aunque su realización sea infra inteligente, obvia, elemental y carente de belleza. Tragedias como los asesinatos del narcotráfico o Ayotzinapa, soportan un alud de obras penosas en su propuesta, cargan con el oportunismo de grupos que viven del activismo de ocasión, que se suben al carro de la desgracia para llamar arte a su mediocridad. Las luchas de género están representadas por artistas tan mediocres que desprestigian una deuda que ni el Estado ni la sociedad han reparado. El feminismo se impone como cuota en los museos, con obras que no salen del lugar común, que humillan al arte y a las mujeres. La gran mayoría de estos artistas viven de las instituciones, clamando una falsa independencia, exigen becas y privilegios, conforman un elitismo ideológico tan excluyente como el elitismo económico.
La gran mayoría es cómplice de esta situación, analicé el temario de la carrera de Licenciatura en Arte y Patrimonio Cultural, que imparten en esta Universidad de la Ciudad de México, tiene como materia optativa el taller de artes visuales, carece de materias realmente prácticas para la gestión, por ejemplo, de museos; el listado de materias está enfocado a generar la burocracia cultural que vive de las instituciones, y para hacer discursos que justifiquen la presencia de las obras desde puntos de vista puramente ideológicos, no artísticos, porque con esos estudios no pueden ni montar una exposición o una obra de teatro, cómo van a gestionar el patrimonio cultural sin nociones de Historia del Arte.
Qué hacemos con el arte: decir abiertamente que ni el discurso, ni las intenciones, ni las grandes sumas de dinero convierten en arte a objetos sin inteligencia, factura y belleza, que la condición de arte está por encima de intereses ideológicos y económicos. Dejemos la hipocresía de las buenas intenciones y aceptemos el arte está padeciendo a sus mercenarios, gente que lo ha convertido en un instrumento ideológico y económico, que han hecho de su mediocridad un arma, y que son artistas del chantaje social.