sábado, 15 de julio de 2017

¿A DÓNDE SE DIRIGÍA SU RUTA?

Autorretrato con José Gómez Sicre,  Police Station New York , 1968 José Luis Cuevas
 No hubo más ruta la que trazó José Gómez Sicre para la trayectoria de José Luis Cuevas. La obsesiva misión del funcionario de la OEA fue acabar con el Muralismo Mexicano y su influencia en América Latina. Director de la Pan-American Union of Visual Arts llevó a cabo el proyecto de unificación del arte y la cultura de América Latina bajo el liderazgo estético e ideológico de Estados Unidos. El presupuesto que manejaba le permitió inventar y financiar a nivel continental galerías, bienales, museos, concursos y, por supuesto, artistas; en México el elegido fue Cuevas. En los documentos de Gómez Sicre depositados en la Benson American Collection en la Universidad de Austin,Texas, está la relación epistolar entre ellos, con los textos que escribió para que Cuevas firmara como autor, en la campaña de anulación del Muralismo, el nacionalismo y lo que estorbara en la unificación estética. 
José Luis Cuevas y José Gómez Sicre en el MoMA. 
El texto La Cortina de Nopal, contiene la consagraron de Cuevas como “niño terrible y rebelde”, fue escrito por Gómez Sicre desde Washington y enviado como carta, acto seguido organizó una gira por Latino América para presentar a Cuevas y sus ideas. El performance incluyó construir con autoelogios la personalidad de Cuevas, la reiteración de que era genial, que su carrera era extraordinaria, que era un macho, que había tenido innumerables amantes, un personaje desproporcionado, que convenció a los que querían creer. ¿Qué sería de la obra y trayectoria de Cuevas sin su Pigmalión? Sin su performance de genio folletinesco inspirado en Picasso. ¿Era necesario prestar ese servicio para que su obra existiera? Exposiciones en decenas de museos extranjeros, publicaciones y entrevistas en medios internacionales, la gestión de Gómez Sicre fue incansable, un burócrata que cumple sus objetivos. El misterio es por qué utilizó a Cuevas de vocero y no a otro con más fuerza, con un trabajo más depurado.

Posicionado como “gran dibujante” ejerció un dibujo tímido, pequeño, oculto en la indefinición, temeroso del formato y la resolución. Variantes de un cubismo mal estructurado, en la deformación que encubre indecisión. La obra erótica son genitales y manos diminutas, sin placer, asexual. La leyenda del “niño terrible” es una obra infantilizada, tristemente inacabada, encubierta en una cortina de líneas, obra para ojos pequeños como los de sus personajes. En su “genialidad” no hay una obra maestra o un trabajo contundente que defina o represente su trayectoria, tampoco dejó escuela, o fue influencia estética, al contrario, las órdenes de Gómez Sicre eran acabar con la enseñanza rígida, con la estructura que hoy ha desencadenado que los estudiantes salgan de las escuelas de arte sin saber dibujar. El performance de su inventada personalidad es lo más citado y recordado, no su trabajo, por eso explotó el escándalo, para existir, estar presente. La genialidad no se proclama, se demuestra, la campaña y su trabajo artístico no fueron suficientes, ni para sustentarlo, ni para destruir al Muralismo. Gómez Sicre se equivocó de casting.   

sábado, 1 de julio de 2017

LA CAPILLA DEL HOMBRE, GUAYASAMIN


 El arte es más grande que la vida. El génesis y la manifestación del dolor humano necesitaban un recinto para presenciar y meditar en su rostro. Oswaldo Guayasamín se fue sin concluir su obra, dejando un presagio de que la tragedia no terminaría, que la condición del ser humano es padecer su Historia. La Capilla del Hombre está construida en lo alto de una montaña que domina la vista de Quito, Ecuador, con una bóveda que proyecta al cielo los cuerpos que danzan su cíclica muerte, en el contraste del fondo negro, la luz entra señalando su inalcanzable viaje. La bóveda quedó planteada en boceto y fue concluida después de la muerte del muralista, a pesar de seguir sus instrucciones no tiene la fuerza de su trazo. 
 Guayasamín creó un lenguaje que contuviera todos los rostros, las vidas, las lágrimas que él evoca en distintos lienzos, una construcción pétrea, imborrable, densa como la trayectoria de los seres humanos en sus infructuosas batallas. La Capilla lleva el muralismo, el gran formato, a la proporción épica que le da sentido, era un recinto para cubrirse de murales de los que únicamente concluyó El Toro y el Cóndor, pintado sobre placas, narra una portentosa batalla entre la fuerza de la memoria que se niega a extinguirse, encarnado en el cóndor que habita el espíritu de los Andes; y la invasión de la Conquista representada en el toro. Guayasamín no buscaba la literalidad testimonial, escribió la Historia dentro la simbología de cuerpos míticos, trazados con surcos de líneas gruesas, negras, ubicados sobre el fondo absoluto de los lienzos. 
 La Capilla del Hombre es un refugio para meditar, escuchar las voces de las pinturas, la geometría del dibujo, muestra el dolor y evoca la paz, la plegaria que dedicamos es a nosotros mismos, a nuestra existencia, la belleza de la arquitectura circular detiene el tiempo. La obra es esencialmente humana, la madre que abraza a su hijo, las miradas de terror, los rostros gritando, la oscuridad negra y roja del fondo, en el torrente de la existencia. La colección en gran formato la Edad de la Ira es la que se expone en los muros de La Capilla, la edad que marca al ser universal de Guayasamín no es de la inocencia, es la guerra interminable, que insaciable de violencia no tiene memoria para sus crímenes, reiniciándolos en una cadena que une dolor y sangre. 
 La monumentalidad es una urgencia, la dimensión de lo que representa exige la proporción que nos enfrenta y nos reduce, contemplamos la lección que sobrepasa nuestra limitada fuerza. Inspirado por Los Teules de José Clemente Orozco, pinta Los Torturados, un tríptico de cuerpos rojos, desmembrados, incapaces de reconstruirse con sus fragmentos, aúllan por todos los que fueron masacrados. El grito de La Capilla no se termina, la pintura de Guayasamín es poderosa, geométrica, una composición que fragmenta y sintetiza una voz, la que debemos escuchar, la que llevamos en la memoria, la que desobedece al olvido y grita NO. 
LOS TORTURADOS GUAYASAMIN, 1976 y 77, 200 por 300, de la Colección Edad de la Ira

sábado, 17 de junio de 2017

WARHOL Y EL POWER-FAKE

 “Andy Warhol es el único genio que conozco con un IQ de 60”  dijo Gore Vidal. Teniendo en cuenta que el más bajo es de 69, Warhol queda a la altura de sus coleccionistas y sus admiradores. Está de moda lo falso, ya se venía anunciando desde la peluca de Warhol, ahora su país está gobernado por un presidente que usa una peluca igual de cutre y con el mismo IQ de 60, cosas del destino. La fama posa con cuerpos de ficción plastificada moldeados por cirujanos, y perfeccionados virtualmente en Photoshop. 
 El Museo Jumex no se queda atrás y realiza una exposición con la Andy Warhol Art Fundation, que en pose de celebrity, instaló en las salas decenas de guardaespaldas. Entérense, esta no es una selfie-exhibición, ni es para Instagram-adictos, el protocolo es fingir que es arte real, caro, para teóricos y expertos en gastar dinero. La exposición presenta el “lado oscuro de Warhol” ¿Cuál? En esa obra no hay ni oscuridad ni profundidad, si de algo hizo su carrera fue de la superficialidad con la que vivió, es obvio que nadie lee sus memorias porque además de voluminosas son aburridas, ahí pueden conocer la “oscuridad” de las ideas un grupie, que dictaba por teléfono sus cotidianas naderías en ligues, fiestas y chismes, hoy sería un twittero más. Se sobreactúan presentándolo como denso, original y valioso, contradicen la filosofía warholiana que amaba la fama y lo falso, lo dijo en la histórica travesía de la Mona Lisa de Leonardo da Vinci, en la National Gallery de Washington en 1963, que si expusieran una copia nadie lo habría notado. 
La obra de Warhol desde su origen carece de autenticidad y originalidad, las realizó el staff de la Factory que en ocasiones hasta firmaban las obras, él no hacía, ni decidía, fuera de sus bocetos publicitarios y las pinturas que orinó en pareja con Basquiat. Los esclavos de la Factory calculaban que produjeron, en el vergonzoso anonimato, más de 20 mil trabajos, que no han sido catalogados. La Fundation tiene el monopolio de la obra, vende sus propios warhol’s que certifican como originales, los cotizan, los ponen en subasta en Christie's, administran las regalías de la venta de sus obras para hacer miles de productos y el 5 por ciento lo destina a donaciones para instituciones. Es un gran negocio para blanquear impuestos. El servicio de autentificación externa fue un cash machine, hasta que los demandaron por certificar y valuar las cajas de madera Brillo realizadas después de la muerte de Warhol, falsificaciones postmortem. En un criterio arbitrario declaraban como falsos otras obras, y autentificaban a su antojo, lo que les provocó muchos problemas, a ellos que les gusta ser populares y tener amigos o clientes. La Fundation ya sólo autentifica sus obras, así que ahora son originales todos los miles y miles de warhol´s que continúan fabricándose y circulando por el planeta, como las pelucas y las cirugías plásticas, eso dicen los teóricos del arte VIP y los galeristas.

La autenticidad está demodé, la gente presume el bronceado de spray y las extensiones, la Fundation debería relajarse, ganar más dinero y publicitar la autenticidad de las copias en el tiempo de la reproducción mecánica del arte y las personas, el power-fake ha llegado, gobierna el arte y el mundo. 

domingo, 11 de junio de 2017

IDEA Y ARTE

Yoko Ono, Painting for the wind
 La idea con fuerza propia, capaz de transformar a la sociedad que planteó Alfred Fouillée o la idea como puente entre la razón teórica y la razón práctica de Kant han quedado atrás en el arte VIP. La noción de idea como el modelo inicial para hacer o crear algo, o formas del pensamiento y directrices de la acción, no existe. Perpetuador del error del arte conceptual, el arte contemporáneo VIP cifra su existencia en el slogan de que lo importante de una obra es la idea, no la realización de esa obra. En el arte una idea debería concluir en una evidencia que demuestre la validez de esa idea, el artista en el proceso tiene muchas ideas, que elimina, evoluciona, corrige y están dirigidas a la obra misma. 
Yoko Ono, My Mommy Is Beautiful, 2004
 En el arte VIP todas las ideas son ocurrencias axiomáticas, completamente válidas y suficientes para dar existencia a una obra de arte. No existen las ideas equivocadas, en la afirmación de que lo importante es la idea, no la obra, la posibilidad de que esa idea sea errónea no existe. Como “arte de las ideas”, no ha sido capaz de generar ninguna idea trascendental o revolucionaria, que aporte comprensión de la realidad o la irrealidad, si la idea es más importante que el objeto ¿por qué la idea no es capaz de demostrar su propia importancia? Formulan ideas obvias e inmediatas o que ni siquiera pueden ser comunicadas, que carecen de un puente entre el objeto y la idea; entre la obra y el espectador. 
Yoko Ono, Wish Tree for Washington DC
La “idea” requiere de una explicación extra que le aporte sentido o por lo menos presencia en el contexto de la obra. Si esas ideas no van a ser reflejadas, comprobadas o manifestadas en un objeto, para qué existe ese objeto o acción, de esa forma tanto la idea como el objeto son desechables. El ejercicio de separar a los objetos de las ideas demuestra que esos objetos no se pueden sostener como arte, ¿qué pasa en el sentido contrario? Despojando a esas ideas de la parte material que las complementa, las ideas tampoco se soportan como formulaciones, son incapaces de generar planteamientos complejos, autónomos y perdurables.
 Al tomar las ideas de artistas como Yoko Ono, Bárbara Kruger, Tracy Emin, Gabriel Orozco, ¿se puede fundar una escuela de pensamiento con esas ideas, establecer una filosofía con el substrato intelectual que motivó cada uno de sus objetos? Imposible. Esta corriente inició para desmaterializar al arte, y el caso es que no lo desmaterializan, al contrario, continúa siendo “algo”, hasta una habitación vacía es la habitación en sí misma, es el contexto del museo, es la cédula. 
La consecuencia de la desmaterialización es el arte desaparezca, esto lo evitan girando certificados que le den constancia legal y continuidad a la obra. Lo que desmaterializaron fue la factura, el objeto material realizado con talento y responsabilidad creativa, acabaron con la materialidad independiente de una explicación. El único concepto que maneja, repite y que es el soporte de todas las obras VIP es que cualquier idea y objeto están validados como arte, nada más.  

lunes, 5 de junio de 2017

¡DESCUÉLGALO!

El Señor de la Humildad detalle, S VII

El señor de la humildad, S XVII Anónimo.
 De la melancolía pasé a la desesperación y de ahí a la decepción. La exposición Melancolía en el MUNAL cuelga casi 140 obras con un guión erróneamente descrito, que hace alarde de una lectura superficial, inmediata y banal. La arbitrara curaduría responde a que no ven las pinturas, la psicoanalizan; los núcleos temáticos parecen terapia de grupo. La museografía presa de un ataque de pánico, cuelga este exceso innecesario en cuartitos y pasillos con nula visibilidad y agobiante circulación. La cédula del inicio afirma “la iconografía del melancólico de la cabeza agachada en la mano ha servido para caracterizar el abatimiento anímico, introspección, contemplación religiosa” y de ahí a colgar y colgar obras. 
El Señor de la meditación, Cristóbal de Villalpando
 La iconografía no es la pose de un personaje, una apariencia “triste” no significa melancolía, ni que manifieste un sentimiento depresivo. El misticismo del arte sacro es teología, no es forma, es una construcción visual que “nos hace partícipes de la naturaleza divina” la búsqueda es que los humanos en nuestra condición mortal, necia y voluble seamos capaces de comprender la naturaleza del Infinito. El éxtasis no es melancolía, es ausencia de esta realidad, un encuentro sobrenatural con un ser Divino, como tampoco la resignación que es el optimismo sublime, de aquel que se rinde, nada espera y no resiste. La melancolía es la ociosidad del espíritu burgués, la entrega al egoísmo de un sentimiento; Spinoza afirmaba que la tristeza es el triunfo del mal sobre el bien. 
Ignacio Nieves Beltrán, Complejo sexual mexicano 1955
 Decir que la melancolía produce creatividad es distinto que representarla, Proust aconsejaba la depresión como un detonador para escribir, y ésta no tiene por qué verse reflejada, eso es evidente en el arte sacro y su estricta guía iconográfica. La selección nos tortura, si les pareció que el personaje sufre, está muerto o es una escena con dolor, entonces es para llorar y se cuelga. ¿El voto de silencio es lo mismo que el mutismo de un desequilibrio mental o emocional? ¿La revelación de El Sueño de San José fue una depresión? Exponen obras de gran valor con otras muy mediocres en el afán de ajustar su concepto curatorial en un diálogo inviable porque el misticismo, justamente, busca distanciarse de los desequilibrios emocionales, es la prevalencia del espíritu sobre las pasiones. Actualmente no existen místicos porque les diagnosticarían desordenes de conducta y los medicarían. El genio de Villalpando apreciado con nivel de autoayuda. 
Juan Patricio Morlete Ruiz, Cristo consolado por los ángeles, SVIII
 Decenas de obras fatales, la angustia de ver cuadros de Cordelia Urueta, la sacan de su merecido olvido y le dedican una sala con Tamayo que es una de las pocas obras melancólicas. Los cuadros de Manuel González Serrano, con uno basta. Montones de las restauraciones criminales de las obras del Novohispano, las destrozaron, carecen de valor artístico, son un testimonio de la falta de talento de los restauradores, no las exhiban más. Al final un horrendo Complejo sexual mexicano de Nieves Beltrán, nos deja abatidos. La curaduría ya exhibió su estado de ansiedad montando al mismo tiempo dos exposiciones distintas, ahora alcancen la felicidad descolgando la tercera parte de las obras. 
La Inmaculada,  SVII, anónimo

Nicolás Enriquez, La Flagelación, SVIII

jueves, 1 de junio de 2017

AVELINA LÉSPER CONFERENCIA Y SEMINARIO EN QUITO, ECUADOR

Ubicación: Juan Larrea y Río de Janeiro
Seminario El sentido poético del arte.  
 20, 21 y 22 de junio, de 10 hrs a 12 hrs.  
Cupo limitado.
Encuentro con estudiantes de arte de la Facultad de Arte de la Universidad Central de Ecuador. 
21 de junio a las 14:30 hrs.
Inauguración del a exposición y mural 
Travesías y Naufragios de Pavel Éguez.
Inauguración de la exposición Eko y Cervantes, El Quijote Reimaginado.
22 de junio a las 19 hrs.
Conferencia La destrucción del Arte, Razones y Consecuencias.
23 de junio 18 hrs.

La conferencia será grabada en video y puesta en la red. 

domingo, 21 de mayo de 2017

INSERVIBLE

Carel Fabritius, El Jilguero
El arte no es progreso y esa es su virtud. El progreso se mide por alcances económicos, sociales y políticos, es un avance que proyecta poder, elimina al pasado e invade el futuro. El ritmo del progreso es frenético, devastador, erige su propio altar para adorarse. El arte utiliza el tiempo en un gesto, una palabra, un color, en contemplación o en nada. La presión que el arte sufre para ser “actual y con las preocupaciones de nuestro tiempo” ha desvirtuado su trayecto, lo conduce a los objetivos redituables del progreso. El arte es y debe ser antiproductivo, antiprogresista y antiactual. El arte es y debe ser bofetada violenta, contradicción, reiteración y silencio. El arte es antiprogresista, su principal virtud es el fracaso, el error, la dilación, la despreocupación con el futuro, la obsesión con el pasado. El pragmatismo del progreso no existe para el arte, las estadísticas, los índices de crecimiento, las metas no describen una actividad con una sola búsqueda que tal vez nunca alcance y que, esa será su virtud.

El optimismo progresista, que exige resultados se fractura ante la obra de arte, que se concluye en la insatisfacción y la zozobra de lo que no fue. La única autoridad del arte es el talento, la relación con los materiales, la necesidad de decir y plasmar un tema que manifieste una remota certeza de la existencia. La autoridad del poder gobernante es la que determina qué y cómo debe ser el progreso. La realidad es irrelevante para el arte, el realismo es una ficción que sucede bajo las condiciones de su lenguaje, en la tiranía individual, imperfecta y sin consecuencias de una emoción. La realidad es un punto de partida sin reflejo en el arte, en el momento que sea trasladada desaparecerán su apariencia y su circunstancia, sometidas a la coherencia de un lenguaje que no quiere diálogo. La dirección del progreso es lineal, la del arte es un círculo que se escarba de tanto andar, que conduce a ningún sitio y profundiza en lo que no se ve. Antiproductivo y sin reivindicaciones, su única causa es la obra misma, y esa puede ser fallida y esa será su virtud. Las obras de arte apegadas a la actualidad, no son arte, son voceros de una ideología. La actualidad y la realidad no transitan en la obra, el arte tiene presente, que es el tiempo de la contemplación y la creación, y tiene una realidad que nunca sucede. La imitación total y la recopilación de esa actualidad no es arte, es propaganda, y es incapaz de confrontación crítica.

El arte es antiproductivo, sin consenso, ni empatía, se realiza en soledad desde la posibilidad del rechazo. Los países no miden sus índices productivos con el arte, un poema no es una carretera, es un capricho sin consecuencias, si nadie lo lee y se pierde, entonces, tal vez sea un buen poema. El arte no progresa, permanece estático, escuchando sus voces, silenciando las imposiciones. El arte es, y debe ser fracaso social, la antítesis del capital humano, un desperdicio que nos abre a la noción de belleza, y la belleza no es actual, no es progresista, no es productiva, es la infinita y grandiosa nada.  

sábado, 6 de mayo de 2017

LA BARATIJA

Arte post mortem, obra de Eko, su sitio aquí
 Ultrajaron su memoria, convirtieron sus restos en una baratija, y agravando el insulto, pretendieron usar esa baratija para canjear sus archivos, que contienen el testimonio de su vida creadora. Esta profanación ubica al arquitecto Luis Barragán en el plano internacional como comparsa obligado de una “obra de arte hecha de con restos humanos”, ha dejado de ser un artista, lo redujeron a un despojo que se manipula como basura. La aportación de Barragán a la arquitectura mundial y a la identidad mexicana está rebajada en souvenir funerario, depredada entre la telenovela de una familia y los balbuceos incoherentes de una pseudo artista. La impunidad con la que atenta esta patología social llamada “arte contemporáneo”, ha oscurecido la obra del artista y sus problemas más serios: el descuido total de sus obras arquitectónicas y el gran desprecio que las instituciones gubernamentales y culturales tienen hacia los artistas y su acervo. El esfuerzo que hacen para destruir al arte real, desde el aparato académico, los museos, las instituciones, los teóricos y curadores del arte contemporáneo VIP queda evidenciado con esta obra, centrando la atención en un anillo que simboliza el exterminio del concepto de autor, y de la obra de Barragán en particular. El extremo del cinismo está en el objeto mismo, la supuesta artista tramitó en Suiza el proceso de hacer un diamante de laboratorio con cenizas, que desde el año 2005 hace la misma empresa Algordanza con las funerarias J. García López  y que despacha en su sucursal de Guadalajara, Jalisco. Las instituciones gubernamentales y los familiares, reencarnados en los personajes cómplices y cobardes de los Caprichos de Goya, le patrocinaron el engaño y la mandaron a pasear a Europa. Es tal la liberalidad de la legislación de las cenizas en Suiza que se pueden hacer diamantes “simbólicos” con cenizas de árboles, y ya que la pseudo artista  sostiene su “obra” en mentiras, vale la pena preguntarse de qué está hecho eso que veneran con fetichismo imbécil en las salas del MUAC, velado por Medina, sepulturero-curador en jefe.
El argumento absurdo de que es un “anillo de compromiso” para regresar los archivos Barragán a México sólo puede ser creído porque no existe capacidad crítica frente a las burlas del arte contemporáneo VIP. Las opiniones en masa han sumado artículos “esclarecedores”, siguiendo el juego a esta violación oportunista, decía Kurt Schwitters que “todo lo que escupe un artista es arte”, y ante un escupitajo no hay necesidad de argumentar su validación, es lo que es. La cobardía acrítica de los alumnos de la Facultad de Arquitectura de la UNAM, que no se opusieron a que se exhibiera este objeto, es parte de la complicidad académica con una falsa expresión artística. 
Agradezco públicamente a Federica Zanco y a su Fundación que resguarde estos archivos lejos de la parentela y de nuestras instituciones, evidentemente ella si sabe valorar su importancia. Espero que con esto la venta de los servicios funerarios de J. García López crezca en alianza con el MUAC y que enriquezca sus exposiciones. En una sala de exposiciones temporales los clientes velarían a sus familiares convertidos en diamantes, se venden unos 60 al año. El Instituto de Enfermedades Estéticas de la UNAM entregaría los certificados de autenticidad. En la sala exposiciones permanentes, la UNAM y el gobierno adquirirían los planes todo incluido para que inmortalice en diamantes a los involucrados que autorizaron y apoyaron este esperpento, los coloquen en una calavera como la de Hirst, resignificados en obras de arte VIP post mortem. La cédula la escribirá el sepulturero-curador Medina, y debe iniciar citando el slogan de De Beers, “el insulto es para siempre”.


lunes, 1 de mayo de 2017

EL DRAGÓN Y SU FURIA

Kill an emoji, de EKO, para ver su obra aquí
El Rey Lear, la tragedia de Shakespeare, desata el conflicto cuando el rey pretende dividir su reino entre sus tres hijas y para decidir les pide que describan el amor que sienten por él. Las descripciones de Gornelia y Regan, se asemejan a los Sonetos del escritor, involucran los sentidos, el compromiso, contienen las virtudes del amar. La más joven, Cordelia se preocupa  al verse incapaz de alcanzar la elocuencia de sus hermanas, aterrada no sabe cómo explicar a su padre ese amor. Lear le advierte que su parte del reino es la más rica, y le pregunta “¿Qué puedes decir que merezca un tercio más rico que el de tus hermanas?” Cordelia afirma: “Nada”, simplemente ofrece consagrar su vida a amarlo. Encolerizado confunde su sinceridad con un corazón insensible y la despoja de su herencia, entonces el Conde de Kent trata de calmarlo y Lear responde “No te interpongas entre el dragón y su furia”.
La descripción de los sentimientos y especialmente la del amor es y ha sido un reto de la inteligencia y del arte durante millones de años. Hasta ahora, que ya no es necesario. La poesía, novela, se han obsesionado con iluminar esa oscuridad. La música, las artes plásticas, la danza, han investigado en la infinita posibilidad de manifestar el amor. Describir nuestras emociones nos obliga a generar palabras, metáforas, actitudes, gestos, somos un cúmulo de acciones encaminadas a exponer lo más sensiblemente posible lo que nos embarga.
Eso sucedió hasta que el marketing, los psicólogos y la mediocridad se confabularon para posicionar los emoticons y los emojis. Los círculos amarillos con ojos son ahora la nueva versión de nuestro bagaje emocional, según los psicólogos, el cerebro cambió con su aparición y ahora con ver estas pegatinas digitales reaccionamos igual que ante un rostro real, humano. Las nuevas generaciones pueden sustituir el contacto físico de un rostro, infinito en sus matices, con la unidimensionalidad de estas pegatinas, y peor, es suficiente para describir lo que sienten. El dilema que desata la tragedia de Rey Lear se resuelve hoy en día con un emoji. 
Nos merecemos la monstruosa cultura que hemos generado, nos merecemos estar rodeados de esta zafiedad y además tener un aparato de “estudiosos” y marketeros que convencen a la población mono neuronal de que eso son sus emociones y que su cerebro así lo acepta. La gente que con eso se satisface no necesita la poesía, ni el arte, mucho menos le interesa saber el dolor que Proust sentía ante las líneas que escribía, esa gente es del tamaño de un emoji. El cerebro de estas personas no ha evolucionado, al contrario involucionó, ha reducido drásticamente su vocabulario, su capacidad de auto observación y análisis, su riesgo ante la sinceridad, su calidad y cualidad de ser verdaderos, su entrega. La gente ama menos, porque siente menos, no se involucra en algo esencial: decirlo y asumirlo. Esos merecen tener como pareja un emoji, vivir con él y morir juntos como una aplicación obsoleta. 

domingo, 23 de abril de 2017

LA ACADEMIA VIP Y EL TOTALITARISMO

 La Academia Francesa fue un baluarte absolutista, los cardenales estrategas, primero Richelieu y más tarde Mazarino establecieron la institución que regiría los cánones estéticos de Francia, el reinado de Luis XIV podía controlar hasta la idea de belleza en el arte. El modelo se expandió en Occidente, y el academismo poco a poco se convirtió en un término del buen gusto, la rigidez estética y la disciplina en la educación. La institución imponía sus ideas al margen de las universidades, y su influencia abarcó todas las artes.
A pesar de las críticas a la autoridad y las reglas que imponía, la formación rigurosa se estableció como una norma, las discusiones estéticas existían dentro de la importancia de la maestría y del arte como un hacer relevante y trascendente. La autoridad de la Academia se fue deteriorando en la medida que las revoluciones sociales le dieron un escaparate ideológico a la libertad, lo que fuera en contra del axioma “libertad” estaba equivocado. La degradación de la educación artística comenzó con el desprecio del término “académico”, exigir el dominio del dibujo “académico” se vio como esfuerzo obsoleto y castrante para la creatividad. 
El resultado son generaciones completas de pintores que no saben dibujar; lo mismo sucede con la composición, la obligación de crear un orden en el planteamiento del lienzo, abstracto o figurativo, es materia desconocida en muchos pintores desde la sobre valorada Ruptura. La evolución de la Academia y el academismo es una burla, hoy pertenece completamente al sistema de las universidades y museos, no existe como un grupo alterno, es el grupo.  Desde el reproche a su imposición estética se ha regresado al mismo punto con una gran pérdida: no hay una búsqueda de la calidad artística.
La nueva Academia VIP la forman un conjunto de burócratas de la retórica y la moda, desprecian la formación estricta y el respeto a ciertos cánones estéticos pero están imponiendo otros: el panfletarismo, el efectismo, la sobre verbalización de las obras, y el soporte ideológico de toda expresión que consideren “novedad acorde a nuestro tiempo”. El academismo VIP es más beligerante y absolutista que el antiguo, todo lo que esté relacionado con la maestría del objeto artístico es rechazado por anacrónico, disciplinas como el grabado o la escultura son marginadas mientras llaman arte a cualquier objeto que este sostenido en teorías. El absolutismo ideológico regresó con el academismo VIP, la diferencia es que lo sublime se cambió por lo estulto, la belleza por el kitsch, el esfuerzo por el facilismo. Derribar a las instituciones se ha convertido en una actividad ociosa, sus miembros destruyen los cimentos, el oportunismo que alberga a la mediocridad para acarrear el aplauso de la mayoría no es exclusivo de la política, también participa el arte. La apabullante abundancia de mediocres es la sangre joven que sorben los sedientos burócratas de la Academia VIP. 

miércoles, 19 de abril de 2017

EL GRABADO, OBRA TOTAL

Alfred Jones
 Las técnicas de las artes plásticas se están perdiendo porque los estudiantes quieren ser artistas VIP y para eso no necesitan conocimientos. Las soluciones fáciles han invadido a la gráfica, entre la “expresión personal”, el minimalismo y el comercialismo las técnicas se limitan al poco talento del ejecutante. El Museo de San Ildefonso presenta una selección de obra gráfica de la National Gallery de Washington. Es una exposición valiosa y una oportunidad ahora que el Museo Nacional de la Estampa monta instalaciones de arte VIP que no expondrían ni en el lumpen Ex Teresa. 
Edward Hopper, Locomotive

Jenny Holzer

 La selección inicia en el siglo XVIII con la disciplina de reproducir las pinturas en estampas para darlas a conocer al gran público; el retrato, las escenas históricas y cotidianas, impusieron la racionalización de la línea y la monocromía. La escuela del paisaje con exquisitas obras del siglo XIX de Whistler, Thomas Moran y William Bradford. La cronología permite ver que la gráfica mantuvo su fuerza temática, estética y técnica hasta la primera mitad del siglo XX, entre más modernos, más facilones y superficiales. La dificultad de desarrollar un tema que le diera sentido al papel impreso con una obra que resumiera estética y compromiso se perdió por la “libertad expresiva” de gestos insustanciales y sin permanencia. 
The Arc Welders at Night  Martin Lewis
 Las composiciones audaces de geometrías con movimientos en negros absolutos, las secuencias de seres humanos que funden máquina y anatomía, el paisaje urbano que alcanzó un significado revolucionario, terminó en inútiles introspecciones, en piezas que son un desperdicio de material. La oportunidad de crear verdaderas propuestas de gráfica abstracta se diluyó en la repetición de gestos poco contundentes, desvalorando la técnica y el medio. El oprobio creativo lo inauguró Warhol con sus plagios seriales y cutres, está representado por uno de los infinitos falsos que giran por el planeta. 
Thomas Moran, Mountain of the holy cross

Winslow Homer 
 El vacío ocioso del Pop Art se corona con las obras de gráfica contemporánea que son “litografías en offset”, esa errónea denominación es parte de la decadencia de la gráfica. No hay litografía en offset, son técnicas totalmente distintas, le quieren dar valor artístico a los posters llamándolos litografías. Jenny Holzer, artista infra VIP, con un letrero de frases de su limitada cabeza, invocando su filosofía nivel libro de autoayuda; las Guerrilla Girls y su cartelito de statement falso que les ha dado becas y manutención durante años con su chantaje de ser cuota feminista de galería y convención; esas obra resumen la mediocre versión de la gráfica VIP que su ignorancia de la técnica y su pobre imaginación se protegen en la publicidad y la propaganda. Faltan desnudos y figura femenina, pero es una selección cargada de obras bellas, de maestría y entrega a una técnica exigente, difícil y sin embargo frágil, que permite crear obras totales y contundentes. 
Winslow Homer 
Fotografías de Aldo Hinojosa.

sábado, 1 de abril de 2017

SIN MISTERIO

“Sólo a las almas grandes e ilustres se les permite arrogarse privilegios por encima de la costumbre”, dice Montaigne y cita a Cicerón “Si Sócrates y Aristipo  hicieron algo contra la costumbre que nadie piense que puede hacer lo mismo; ellos podrán tomarse, en efecto, esa licencia por sus grandes y divinas cualidades”. La obsesión de descifrar el misterio de la obra de Leonardo Da Vinci es la necedad de igualar al pintor con el elemental pensamiento actual, como dice Montaigne “arrogarse ese privilegio”.
La Universidad de Freiburg hizo un estudio, el enésimo, sobre la sonrisa de la Mona Lisa y afirma que ya descifró el misterio. Su arrogante torpeza conmueve: para saber si en el retrato esta triste o contenta, montaron la imagen deformando los labios en más triste y más contenta, y con una encuesta decidieron que estaba contenta. En este innecesario estudio involucraron científicos y psicólogos, esa pseudo ciencia inventada por el marketing, generando tesis irrelevantes a la obra. Las preocupaciones de Leonardo sobre el cerebro y la conducta humana iban mucho más lejos que la superficialidad con que estos científicos observan la obra. En esta pintura no hay misterio, hay evidencias: el talento, la sensibilidad y el lenguaje de un artista logrado por su impecable técnica del esfumato que le permitía romper con la obligación de crear una definición literal de la realidad. La vaguedad del esfumato se evapora, disuelve suavemente las fronteras de la forma para crear veladuras oníricas, evocando los recuerdos difusos de nuestra mente, es parte del contenido conceptual de la obra. El efecto le permitió a Leonardo crear un realismo que se depositaba en la imaginación, La Virgen de las Rocas es completamente fantástica, los paisajes del fondo, la coreografía de las manos, las proporciones de los cuerpos, el color y la caída de las telas, es un montaje para satisfacer la imposible probabilidad de la escena.
Esa vaguedad es la psique humana recreada en la Mona Lisa, los psicólogos actuales, encasillados en el maniqueísmo de triste-feliz, igualan la pintura con un emoticon o un emoji, reducen a las emociones en una pegatina unidimensional. No alcanzan a comprender que la naturaleza humana tiene momentos de paz e indiferencia, de lejanía y ausencia, que no siempre estamos felices o tristes, eso que lo dejen para las telenovelas y la publicidad. La complejidad del arte dialoga con el laberinto de nuestra psique, los infinitos matices de nuestro ser no se constriñen a felicidad o tristeza, nuestro espíritu es un esfumato, que se diluye, se fuga, y eso lo sabía Leonardo. 
La Mona Lisa es el arquetipo de ese estado, es la representación perfecta del no estar, del instante en que la vida nos sorprende lejos de ella, en que perdemos el contacto con el entorno para sumergirnos en el filo de la vigilia y el sueño, en la hondura de nuestro silencio. Las investigaciones de estas obras se remiten a un fenómeno: no observar la obra, no dejarse llevar por su presencia. 

lunes, 27 de marzo de 2017

LOS VIRTUOSOS

El arte versa sobre la génesis, dice Aristóteles, el artista produce algo que podría ser susceptible de ser o de no ser, es decir, existe a partir de su creador, en él está su principio. El hacer arte es un modo de ser racional, insiste en las Virtudes Intelectuales en la Ética Nicomáquea. Entonces, la diferencia fundamental está en algo que es “susceptible de ser o de no ser” la obra no existe si el artista no la hace, reflexionarla no es suficiente, hay que materializarla, es un objeto que depende del raciocinio y de la voluntad de hacerlo. El trabajo conlleva la decisión de que sea arte, no otra cosa, las características de esa obra se dirigen a que el resultado produzca algo que se sume y le aporte a la realidad.
En Abri Blanchard, Francia, encontraron lo que, hasta ahora, sería el primer dibujo de la humanidad, un grabado de hace 38 mil años, sobre piedra, realizado con puntos que representa a un toro. Los científicos afirman que no es arte “como lo conocemos ahora” que esto es parte de las “actividades sociales” de los individuos de la prehistoria. El estudio del arte antiguo se está reduciendo a un asunto de arqueólogos y no de académicos del arte, el pensamiento contemporáneo insiste en establecer fronteras temporales para validar el pensamiento y la creación artística, la pintura es “arte tradicional”, el arte prehispánico es arqueología y el Novohispano y Barroco, son arte histórico, sin presencia e influencia en el arte actual, es material de enciclopedia, nada más. El dibujo del toro no es “una actividad social”, es arte, ese dibujo existe por la voluntad de su creador. Esa obra está ahí, en la piedra porque el artista analizó las formas del toro, las consideró bellas y susceptibles de ser reproducidas, las sintetizó para que fueran algo distinto y algo más que el toro mismo, fabricó una herramienta para plasmarlas, eligió el soporte y la técnica de puntos. Ese proceso intelectual es puro pensamiento abstracto, y es arte como lo conocemos ahora, es dibujo, una de las actividades cognitivas más complejas de nuestro cerebro.

El dibujo desde hace 38 mil años no ha cambiado, es una aportación que traslada el lenguaje a la forma, hay un decir que se separa de los vocablos y los sonidos, es el artificio de trazar a la realidad, a una historia, una imagen con líneas y sombras. El artista hizo un dibujo, algo bello para esa piedra, no otra cosa, no un arma, no una vasija, no algo “útil”, y además nos dice, 38 mil años después, que observó un toro, y nos deja imaginar que antes lo dibujó en la arena, lo borró y lo volvió a dibujar hasta que el resultado le parecía que merecía ser inmortalizado en la piedra. Ese dibujo nos dice que la voluntad de crear es la voz indestructible que nos preserva en la inmensidad del tiempo, que un dibujo es la consagración de una inteligencia que se negó a que la belleza del toro desapareciera. El arte es y debe ser como ese toro dibujado en la piedra, eterno. 

jueves, 16 de marzo de 2017

XIPE TÓTEC, SANGRE DIVINA

 La Tierra es un altar que se alimenta con sangre y corazones humanos, se fertiliza con sacrificios, de la violenta unión amorosa surgen los seres humanos, el maíz y la vida. En la inmolación los dioses reencarnan en sus hijos terrenales. En el ritual del dios Xipe Tótec “nuestro señor el desollado” sucedía un combate con guerreros cautivos, el “sacrificio gladiatorio”, los vencidos eran desollados y los personajes importantes vestían con la piel de cada uno de los cuerpos, poseedores de la imagen del dios. El sacrificio humano era parte de la religión y la cosmogonía de las culturas prehispánicas, en un contexto filosófico y estético, la muerte ceremonial daba al cuerpo noción metafísica. 
 La exposición Xipe Tótec y laregeneración de la vida, en el Museo del Templo Mayor, es una investigación reveladora sobre el ritual del desollamiento propiciatorio de la fertilidad. Lo que habita en el Universo habita en la Tierra y en el cuerpo humano, la representación los atributos divinos era una experiencia carnal y estética. Los materiales para el arte nacen de la Tierra: barro, piedra, pigmentos, papel, el artista creador ofrendaba su obra. El cuerpo es un ente religioso, el valor sagrado del individuo lo hacía propicio a la inmolación. El arte participaba del ritual, la belleza de los códices, las esculturas y los templos manifestaban una mística tangible y sensible. Esculpir una piedra del sacrificio, modelar con barro las capas superpuestas de piel, las plumas, las hojas de zapote blanco materializaban la adoración más allá del acto ritual. Las esculturas son dos cuerpos, el sacrificador está cubierto por la fina dermis del desollado, el rostro recibía una máscara sangrienta, los artistas repetían el sacrificio, ellos mismos desollaban al barro y a la piedra. Los códices en la obsesión descriptiva de las características de los dioses, en ubicaciones abstractas, son mapas trazados con elementos simbólicos que vigilaban la integridad de la ceremonia. 
 Xipe Tótec fue recreado y mimetizado sin metáforas, con sacrificios, literatura, escultura, pintura. Durante la ceremonia se prohibía la nixtamalización, la acción de retirar la cascarilla del grano del maíz. Desollar es como nixtamalizar al guerrero, despojarlo de su “cascarilla” fertilizaba a la Tierra. No hay dicotomía, el triunfo es fundirse con el enemigo que propicia la unión con el dios, Xipe es la eternidad cíclica de lo que nace y muere, el arte perpetuó su voraz apetito. Nuestros dioses y nuestras raíces. 

viernes, 10 de marzo de 2017

Entrevista a Avelina Lésper por Ernesto Castro

Entrevista a Avelina Lésper por Ernesto Castro en la inauguración de la exposición El Mural del Milenio en el Museo de El Carmen (Ciudad de México) el 23/02/17.

lunes, 27 de febrero de 2017

LEER AL REVÉS

La fórmula infalible para que alguien no lea es decirle que la lectura es buena, al margen de lo que se lea, y esa recomendación es común que venga de gente que no lee. La Cámara de la Comunicación, Voz de lasEmpresas invade paradores y mobiliario urbano con una campaña inútil que sesupone invita a la lectura. Es realizada por publicistas, un sector profesional inculto y superficial, acostumbrado a destrozar el lenguaje para hacer campañas, así que tienen la ocurrencia de escribir incorrectamente la palabra leer, seguramente para “llamar la atención”. La campaña es una colección de despropósitos, utiliza a “personalidades” que nada tienen que ver con las áreas del conocimiento que detona la cultura, porque para su elemental criterio, si venden un refresco venden un libro. La publicidad es estulta e ignora muchas cosas: No es lo mismo impulsar la lectura que el conocimiento, leer no es axiomático, la lectura de baja calidad no aporta y puede perjudicar, internet está saturado de contenido basura que se lee, las mesas de novedades de las librerías comerciales tienen ínfima calidad, dedicarle veinte minutos a esas lecturas es igual que atiborrarse de comida chatarra. El slogan “lo que importa está en tu cabeza” no conduce a saber algo más, la cabeza es una parte del cuerpo, y todo el cuerpo es importante, eso se confirma en los anuncios con las deportistas, ellas cultivan su cuerpo. La inteligencia es el lugar que procesa la lectura que realizamos gracias al cuerpo. Los anuncios van desde cartoons que hablan de la “buena onda” hasta uno que dice que el pediatra debe “recomendar a los padres las lecturas de sus hijos”, para los publicistas los libros son un objeto extraño que requiere receta médica para ser adquirido ¿Qué va a recomendar un pediatra? ¿Un manual para tratar la diarrea infantil? Si los niños y jóvenes leyeran sus libros de texto y las lecturas que les exige en la escuela, tendrían una cultura aceptable, entonces la recomendación es que estudien.
Es como la gente que dice “hay que leer de todo” es falso, hay que acercarse únicamente a lecturas de calidad, por complejas que sean. Los apologistas del boom de internet afirman que nunca se había leído tanto, y es verdad, la gente ha adquirido una enorme ignorancia gracias a esa lectura masiva de sitios de chismes, noticias falsas y difamaciones, campañas como la de estos publicistas incrementan el acceso a la infra lectura. En contra de lo que esta campaña afirma, y desde mi posición como lectora, les digo a los jóvenes, que si van a leer libros basura tipo Jordi Rosado, si van a leer fórmulas para la felicidad, el éxito y el dinero, o narco novela, auto biografías pagadas y luminarias de ese nivel, es preferible que no pierdan los veinte minutos que los publicistas les piden. Lean libros complejos, lean poesía, filosofía, a los clásicos en novela y teatro, es mejor que le dediquen un año a Thomas Mann o a Marcel Proust que cinco minutos a un libro basura.

sábado, 18 de febrero de 2017

EL ARTE DEL ANTOJO



 La obra de Gabriel Orozco es perfectamente consecuente con sus limitaciones, su repetitivo repertorio utiliza lo más elemental que tiene al alcance, el tema de su obra es el mínimo esfuerzo. La especialización de las tiendas Oxxo es vender en cada esquina la comida chatarra que enferma de diabetes y obesidad a la población de México. La especialización de Orozco es tratar de ser simpático con objetitos e ideas sin complicaciones, su última ocurrencia es fusionarse con los productos de la tienda Oxxo, haciendo botanas y refrescos conceptuales. Comida chatarra readymade, sin valor nutricional, es el soporte perfecto para un arte chatarra readymade sin valor intelectual y estético. 
Kusama puso sus bolitas en tiendas Louis Vuitton, Hirst en botas Manolo Blahnik, Orozco pone las suyas en bolsas de donas y junk food. Cada artista se pega en donde su fama y su cotización le permiten. 
 El concepto de la obra de Orozco y el de Oxxo tienen metas de a dos por uno: selección elemental de comida y obras procesadas de fácil consumo. Las papas fritas, pasteles empacados,  refrescos, son fórmulas “secretas” de ingredientes químicos, diseñados para un consumo antojadizo que pasivamente se deja manipular por la publicidad; la “fórmula secreta” de la obra de Orozco es ser un eterno mingitorio firmado, de ingredientes retóricos, diseñada para coleccionistas que se dejan engañar por la manipulación publicitaria de los golosos teóricos, museos y galeristas. 
 La comida basura ha pervertido a la alimentación de la misma forma en que el arte VIP, como el de Orozco, ha pervertido el pensamiento artístico, los falsos argumentos de los nutriólogos que la industria compra para defenderse, son como los de académicos que divulgan al arte VIP. También coinciden en que la oferta del artista y de la tienda persigue al impulso irracional: nadie necesita refrescos o burritos prefabricados, ni pegatinas azules y rojas; es igual de ocioso comer un alimento artificial creyendo que eso nutre y comprar pegatinas creyendo que eso es arte. 
 Las diferencias son: la comida basura está atiborrada de conservadores para durar años sin descomponerse, es cara y se vende masivamente; las obras de Orozco caducan dentro de la galería y su impacto en el mercado es marginal, vende poco y no se cotiza entre los "famosos" del arte VIP internacional. El mercado de junk food satisface a sus clientes con azúcar, grasa y sal, sus logotipos de colores están más logrados que los circulitos “artísticos” que no mejoran el empaque. A nivel readymade la bolsa de papas-mingitorio es un producto más trabajado que la firma que lo hace “arte”. 
Al mimetizarse con esta franquicia y sus marcas muy bien posicionadas, Orozco evoca el sueño imposible de ser conocido y adictivo en el mundo del arte como son esos productos basura en la población. Orozco dimensiona su obra voluntariamente, él mismo clasifica, define y compara su trabajo con productos sin calidad, que lucran con la ignorancia y la salud de las personas. Nos dice que su obra es desechable, inflada como una bolsa de papas fritas, dañina para el arte.

viernes, 3 de febrero de 2017

EL TRIUNFO DE LA VERDAD

EKO, sitio con su obra aquí
La verdad es el tema medular de la filosofía, en nuestra relación con la realidad y es esencial en la ética personal y social. ¿Qué es verdad o qué hace a algo verdadero? En la teoría de la correspondencia, lo que decimos o creemos es verdad si corresponde con los hechos. El filósofo G.E. Moore en su teoría de la identidad de la verdad dice que “no hay diferencia entre la verdad y la realidad a la que corresponde”, son idénticas. En las distintas teorías el lenguaje está involucrado porque es la forma de manifestar un hecho, aún en las teorías que niegan las proposiciones.
La actualidad padece una patológica obsesión con negar la realidad, mentir es un recurso social, político, artístico y económico. El problema ha llegado a tal grado porque no está condenado, por el contrario, está completamente integrado a la conducta. La difamación sin reparación en las redes sociales, la propagación de información y noticias deliberadamente falsas en internet, las decisiones políticas sostenidas en hechos inexistentes, aunque se señalen, son un sistema para construir argumentos que justifiquen actos inaceptables y faltos de ética. Mentir es un arma contra la realidad que alienta una conducta que no responde a la racionalidad, mentir es parte de la irracionalidad de nuestras emociones, lo que creemos es más importante que lo real, no importa que no corresponda, creer o sentir es lo único válido. El racismo carece de argumentos verdaderos, los nazis inventaron informes científicos falsos para sostener sus teorías de la superioridad racial.
Los “hechos alternativos” o la “post verdad”, no existen, la búsqueda de la verdad tiene un compromiso con los hechos o con la realidad, la alternancia abre la posibilidad a que algo no “sea”, no pueden convivir hechos falsos con verdaderos o realidad con irrealidad. La sociedad ha llegado al extremo que estamos viviendo porque se ha tomado con ominosa irresponsabilidad la libertad de expresión en las redes sociales. Desde la “inocua” actividad de mentir en un selfie hasta la propagación de calumnias, es cotidianeidad contemporánea asumida, nuestra sociedad está más cómoda con la mentira, la virtualidad tecnológica encierra nuestra mirada en una pantalla que muestra un fragmento deformado de lo que transcurre, decir falsedades en 140 caracteres es un hábito socialmente imitado y replicado, que se convierte en un éxito entre más veces lo repitan. El éxito de esa replicación no lo hace verdad, su aprobación es la popularidad, la satisfacción de la visceralidad de la masa sustituye a la verdad: me das lo que quiero, entonces para mí es verdadero. La realidad se convierte en un antagonista que entorpece la unión de la horda alrededor de las ideas que rigen su conducta, entonces debe ser destruida, pero como la realidad es más potente que sus enemigos, ésta sobrevive. En eso radica el triunfo de la verdad sobre la mentira, en que la realidad y los hechos existen, y negarlos no los destruye.